Los cinéfilos díscolos, ¡castigados!

Hasta donde yo llego, una democracia es un sistema que te proporciona libertades y derechos básicos, sin que el Estado pueda coaccionarte a la hora de ejercerlos. Una forma de coaccionar al ciudadano es tratarle como si fuera un chiquillo, castigándole si hace algo legítimo pero que no gusta al poder. Es una práctica propia de los regímenes totalitarios, pero por desgracia se trata también de una herramienta de “excepción cultural” (suena fatal, pero sus promotores lo dicen sin reparos) que se está poniendo de moda en algunas democracias. En vez de avanzar, vamos hacia atrás.

Me considero un cinéfilo, y suelo ir a ver tantas películas de nacionalidad española como norteamericana, según se me antoje. Tengo 30 años y soy mayorcito para elegir qué películas quiero ir a ver. Bueno, eso pensaba yo hasta este sábado, cuando me enteré de que el Gobierno está dispuesto a ponerme un castigo económico si alguna vez voy a ver una película norteamericana. Ya se sabe: los niños buenos no debemos ir a ver las películas de los yanquis, que son todos malísimos. Lo dice papá Estado, que decide por nosotros.

El PSOE prometió más derechos y más cultura, y a cambio limitan nuestra capacidad de elección y hacen la cultura sólo accesible a los ricos. Y todo esto para pagar -con el dinero de todo- los favores a los cineastas que apoyaron al PSOE en la campaña electoral de 2004. Tiene narices que este escándalo se produzca, además, en plena bronca del PSOE por la financiación pública de la Iglesia. En resumen: no es socialista que el Estado dé dinero a las monjitas que cuidan de pobres, enfermos y desamparados. Lo socialista es que el Estado les llene los bolsillos a un puñado de millonarios para que puedan prosperar en sus negocios particulares (yo soy un modesto autónomo, a mí que me zurzan).

¿Sabéis qué dinero amasa, por ejemplo, la productora ‘El Deseo’ de Pedro Almodóvar? Pues la friolera de 4.300 millones de euros (datos de 2004, a saber los de ahora). Y este tío sigue recibiendo subvenciones públicas por cada película que hace. Es decir, que a mí el Estado no me da ni un puñetero euro para ayudarme a salir adelante en mi trabajo, pero yo me veo obligado a pagar con mi trabajo y con mis impuestos la fortuna del señor Almodóvar… ¡y aún quieren más!

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Comentarios (Blog):

  1. Agnetem

    Gracias por el artículo Elentir. Uno de los temas por los que yo siempre discuto. Resumiendo mi argumentación: ¿si a mi me gusta la Opera porqué tengo que pagar el cine? 🙄

    Precisamente a primeros de agosto leí un artículo de Vargas Llosa titulado “Razones contra la excepción cultural”.

    Lo he recordado porque desmonta cada una de las razones que esgrimen quienes defienden esa falsa protección de una particular “cultura”. Proteger el trabajo, la producción y la creatividad de una comunidad es dejarla en libertad, en libertad total ¿o es que la “cultura” ha de ser provincial, regional, comarcal o universal? ¿porque defender una “cultura” de una cierta parte de un territorio y no una cultura global?

    Sigo pensando que la cultura es y se hace, como el idioma, a lo largo de su propio ejercicio. Cualquier restricción, por bienintencionada que sea, no lleva más que a su propia limitación.

    Y todo este tinglado tiene su origen a mi parecer en ese montaje francés (pelín chauvinista) que defiende que la “cultura europea”, por serlo, tiene una dimensión simbólica que va más allá de lo que propiamente refleja la economía que se mueve a su alrededor; y por esto hay que protegerla de la “cultura americana” dominante. Como si la cultura americana no tuviera nada que ver y no hundiera sus raices en la propia cultura europea…

  2. Olimpia

    😀 Hola Elentir:
    Me gustaría saber de qué modo ha anunciado el Gobierno que va a premiar o castigar a determinadas películas. ¿Tienes la noticia? Yo no la conozco.
    Ya sabemos que eres mayorcito y tienes ya treinta años, pero ¿te das cuenta de que Almodovar y los titiriteros del NO A LA GUERRA se meten dinero en el bolsillo cada vez que vas al cine a ver una película suya? Es preferible hacer trampas.

    😀 8) :lol::razz::);)

  3. eos

    Dijiste
    “¿Sabéis qué dinero amasa, por ejemplo, la productora ‘El Deseo’ de Pedro Almodóvar? Pues la friolera de 4.300 millones de euros (datos de 2004, a saber los de ahora). Y este tío sigue recibiendo subvenciones públicas por cada película que hace.”

    Así que estoy pagando por una (o muchas) películas que ni siquiera voy a ir a ver:evil::evil::evil::evil:

    Y voy a tener que pagae impuesto adicional por las que me gustan 🙁 🙁 🙁

    Dentro de poco nos veo desfilando con uniformes el dia del partido (quieras o no), soportando censura en el correo y los blogs…

  4. Olimpia, lo siento, pero yo nunca he ido al cine a ver una película de Almodóvar. Es un director cuyo estilo no me gusta. Paso de darle un duro.

    Por cierto, la noticia apareció ayer en portada en la edición impresa de El Mundo, puse en el artículo el enlace a la referencia que hizo Libertad Digital en su revista de prensa:

    http://www.libertaddigital.com/opiniones/opi_desa_33721.html

    P.D.: acaban de dar la noticia en el telediario de Antena 3 TV. Y la han dado bastante bien. Ha salido un comentarista diciendo que el cine español es un “corralito”, donde la “ingeniería de la subvención funciona a la perfección”. Incluso ha denunciado que es un cine muy dirigido y que los cineastas siempre están atentos a lo que le puede gustar a la Ministra de turno. Y también han denunciado que este sistema que propone el Gobierno significa para los cineastas un “negocio seguro”, gracias a la subvención.

    En fin, esto es escandaloso. En vez de hacer un cine bueno que sea competitivo, nos dedicamos a garantizar el éxito por igual tanto de las buenas películas como de los bodrios, generando un lastre cinematográfico que está provocando que el cine español sea rechazado incluso por los propios espectadores españoles.

    Por lo demás, sigo preguntándome por qué el Gobierno le tiene que asegurar sus negocios multimillonarios a Almodóvar, que hace películas, y no a mí, que hago páginas web. ¿Qué clase de economía de mercado es ésta? A esto se le llama competencia desleal, ¿qué garantías jurídicas hay en España para que todos podamos competir en pie de igualdad? En fin, es que esta burrada no hay por dónde cogerla.

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