La hora que no existió

Hace tiempo, en un país lejano, las gentes del lugar acordaban reunirse dos veces al año, cuando comenzaban a florecer los árboles y cuando empezaban a caer sus hojas, y elegían una noche durante la cual habría una hora en la que todo lo que ocurriese pasaría al olvido, ya que esos sesenta minutos no habrían existido ni quedarían plasmados en la historia.

Esto podría ser un cuento curioso, o una leyenda recogida por algún autor romántico, pero no lo es. El párrafo de arriba podría aplicarse a este absurdo de retrasar una hora los relojes cuando llega el invierno, haciendo que el sol se ponga a las seis de la tarde o antes. Nunca me ha gustado esto, porque a mí me pasa como a las plantas: necesito la luz solar y pasar las tardes en penumbra me parece una muy mala idea.

Pero en fin, así son las cosas. Como esta noche es la que tiene más horas del año, y como da la casualidad de que el cielo en Galicia se ha despejado y hacer un calor más propio del verano que del otoño, esta noche me fui al monte de Saiáns a ver a mis queridas estrellas en esa “hora que no existió”. Ha sido una visión espléndida, podría quedarme toda la noche hasta que el amanecer empezase a borrar esos puntitos blancos del manto de la noche. Lo mejor de todo es que, cuando ya me iba, he visto una estrella fugaz muy brillante, tal vez la mayor que he visto hasta ahora. ¿Se puede pedir más?

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Comentarios (Blog):

  1. eos

    hola.
    A mi tampoco me gusta nada lo de “horario de guerrra” inventado por Benjamin Franklin en el siglo XVIII. Pero que no se puso en práctica hasta la primera guerra mundial. Sobre todo no me gusta en primavera donde nos roban 1 hora.
    Por lo menos tu la disfrutaste 😉

  2. Vaya, Eos, no conocía esto que comentas. ¿Podrías ampliarlo un poquillo? Me interesa mucho saber cómo surgió esta idea, y, emmm, bueno, ej que yo soy muy curioso… 😳

    Graciñas anticipadas. 😉

  3. eos

    Bueno, lo del horario de guerra lo comentaba mi padre.

    Franklin pensaba que si todas las iglesias tocaban las camoanas al amanecer la gente se levantaría toda al amanecer y aprovecharía mejor las horas de luz.
    A Franklin no le hicieron caso. Pero en la primera guerra mundial es cuando se utiliza la idea en serio.

    He buscado para ampliar detalles:

    http://www.20minutos.es/noticia/166811/0/horarios/verano/invierno/

    http://www.conae.gob.mx/wb/CONAE/CONA_1197_como_surgio_el_hora
    http://www.tutiempo.net/contenido/daylight.htm

  4. Vaya, pues no sabía nada de esto. Muchas gracias por la información. 😉

  5. 👿 Odio el cambio de horario. Aborrezco que se haga de noche tan temprano. Yo también necesito luz.

  6. ¿He borrado el mensaje o está en moderación?:S

  7. Estaba en moderación. Voy rápido, pero no tanto como tú. 😉

  8. :mrgreen: Vaya, vaya. El elfo está perdiendo reflejos….jejejeje

  9. Eh, eh, de eso nada, monada. He tardado un minuto en dar paso a tu mensaje desde que tú lo enviaste. ¿Eres tú tan rápida en desenfundar, forastera? 8)

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