El derecho a elegir, cosa de fascistas

El escritor Miguel Anxo Fernán Vello escribe hoy en Galicia Hoxe un artículo en el que llama «etnocidas» y «genocidas culturales» a quienes reivindican un derecho tan elemental como la libertad para elegir en qué idioma quieren hablar, educar a sus hijos y hacer sus negocios. Fernán vincula esta pretensión netamente democrática a «tendencias integristas, xenófobas, racistas y fascistas».

No conforme con esta sarta de burradas, dicho escritor afirma que quienes reinvindican el derecho a elegir qué lengua quieren utilizar en realidad «llevan a cabo actos premeditados con la intención de destruir un idioma», pues según él, «odian la lengua galega».

Traduciendo esta paranoia a unos términos fáciles de entender, si tú reclamas tus más elementales derechos en materia lingüística, en el fondo lo haces porque eres un completo fascista, un racista, un genocida y un xenófobo que quiere matar una lengua. Lo demócrata, lo tolerante y lo pluralista es aceptar sin rechistar la imposición de una lengua por encima de tus derechos. ¿Entendido?

Apliquemos ahora el argumento a un caso práctico. Yo no sé hablar francés. Nunca me ha dado la gana de aprenderlo. No siento la menor necesidad ni interés por hablarlo. Hasta ahora, yo creía que esto se limitaba a una simple elección mía en el ejercicio de mis derechos más básicos como ser humano que soy. Nada de eso. En realidad, soy un perverso etnocida y estoy empeñado en provocar un genocidio cultural para dar muerte al idioma francés.

Hay que empezar a decirlo sin rodeos: el nacionalismo no acepta ni la realidad bilingüe de Galicia ni el derecho de los gallegos a elegir libremente el idioma que queremos utilizar. Ahí está el problema. Por eso los nacionalistas pierden los papeles y dictan condenas contra los que discrepan, porque carecen de argumentos para defender su irracionalidad totalitaria frente a quienes pedimos algo tan básico y razonable como que se respete nuestro derecho a decidir qué idioma queremos usar en nuestra vida diaria.

Y es que ¿cómo se puede defender en una democracia que una lengua tiene más derechos que los seres humanos? ¿Cómo se puede defender en una democracia que hay que multar a una persona por no usar tal o cual idioma en su negocio? ¿Cómo se puede defender en una democracia que los padres ni siquiera tienen derecho a decidir el idioma en el que desean educar a sus hijos? Al final, el disparate no sólo lo cometen ellos, sino también quienes aceptan como algo normal que los nacionalistas abusen de nuestra democracia para minarla y cargársela desde dentro.

(Foto: Galicia Bilingüe. Acto de presentación de Galicia Bilingüe en Vigo, el 20 de febrero de 2008)

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Comentarios (Blog):

  1. Yo

    Cada vez tengo más claro que el nacionalismo vuelve a sus orígenes de la primera mitad del siglo XX. Realmente siempre han sido así, sólo que lo han escondido detrás del victimismo de la dictadura franquista, y ante un gobierno débil, merodean como hienas para obtener su tajada.

  2. No sólo merodean, también muerden como hienas. Eso lo estamos viendo aquí en Galicia, donde los que reivindicamos la libertad frente a la imposición nacionalista ya no podemos manifestarnos ni expresarnos libremente sin que vengan los descerebrados de turno a amenazarnos e insultarnos. Son como nazis y actúan como tales.

  3. Este dato lo publiqué yo hace más de un mes en Batiburrillo:

    http://batiburrillo.redliberal.com/011742.html

    Lo que no dice Libertad Digital es que el PP de Galicia es la única delegación regional del PP que no tiene su web disponible en castellano. Tanto la web del PP catalán como la del PP vasco son bilingües.

    Lo demás, en fin, es una muestra de lo que entiende el señor Núñez Feijoo por «libertad lingüística»… 🙄

  4. Antón

    Recuerdo lo bien que le quedaba la camisa azul, cambió un nacionalismo por otro. Ahora no podría decir si vive en Gallego o vive del Gallego.
    Me refiero a Miguel Anxo Fernán Vello, este personaje que se permite llamar integristas, xenófobos, racistas y fascistas, a los que no son nacionalistas como él.

  5. charade

    Qué querrá Feijóo?? Un puesto de vicepresidente de la Xunta?
    Me da vergüenza

  6. Si, un rechoncho animal de bellota. Por cierto, y dado que es tan recurrente en el argumentario nazionalista: ¿Que sandez es ésa de que una lengua tiene «derechos»?

  7. Pues es la sandez que repite el nacionalismo un día sí y otro también. Tratan a le lengua como si fuera un ser humano, con derechos, sentimientos, etc. Es decir, tratan a la lengua como no tratan a las personas. A la vista está el desprecio del nacionalismo por los derechos individuales.

  8. H

    Utilizan métodos muy conocidos… No aprendemos.

  9. Bend3r, he editado tu mensaje, porque tipos como ése son de los que no reconocen derechos a los demás, pero siempre están prestos a poner una denuncia cuando consideran vulnerados los suyos. Que conste que pienso exactamente como tú, sobre todo cuando leo artículos como ése…

  10. Registrador

    Pues yo no quiero pagar con mis impuestos un medio que me insulta, así que recomiendo a los responsables gubernamentales que si aspiran a obtener mi voto, que lo dudo mucho, le corten el grifo ya, porque un diario así no se mantiene por la difusión. Ir a por el dinero, es donde mas les duele.

  11. ¿Derecho a elegir? Sí, pero para todos. Matices al post de Elentir

    Mi amigo y admirado Elentir habla en su extraordinario post El derecho a elegir, cosa de fascistas de los insultos y amenazas que recibimos en Galicia los que estamos en contra del nuevo decreto de imposición del gallego en todas las asignaturas importantes en la enseñanza. Elentir es un firme defensor de las libertades y su esfuerzo ayuda a difundir el ideario liberal en esta región en la que ningún partido se da por aludido. Aunque estoy de acuerdo con el en gran parte de sus valores, quería matizar mi postura en cuanto al derecho a hablar en el idioma oficial que nos de la gana. La posición de Elentir es la que defiende Galicia Bilingüe y la mía es más cercana a la de la Mesa por la Libertad lingüística. Galicia Bilingüe defiende la elección por parte de los padres del idioma en el que deben ser educados sus hijos. Libertad lingüística defiende el derecho de cada ciudadano (sea profesor, alumno o funcionario) a expresarse en el idioma que le apetezca. Esta solución creemos que es la adecuada para Galicia y Cataluña, aunque nos parece inviable para el País Vasco. Además creo que Elentir se contradice en su artículo ya que no se puede defender al mismo tiempo el derecho a que las personas hablen como les de la gana y el derecho a hablar en el idioma oficial que te la gana.

    Mi punto de vista es similar al de Nicomedes Pastor en su artículo: ¿DVD o VHS?, ¿kilogramos o libras?, ¿gallego o castellano? …sigue leyendo en http://lugoliberal.es/1641/

  12. No sé qué te han contado los de la MLL, pero creo que deberías asistir a alguna conferencia de Galicia Bilingüe para aclarar la errónea idea que tienes sobre sus planteamientos. Esa reivindicación que tú le atribuyes en exclusiva a la MLL se la he visto defender a los representantes de GB en todas sus conferencias a las que he asistido.

  13. Sabes que he apoyado a Galicia Bilingüe en todo momento. He difundido todas las conferencias, animado a gente a hacerse socia, etc, etc.
    Yo sólo pretendo que se debatan las 2 propuestas para que la gente pueda elegir libremente. Nosotros no tenemos tanto dinero para difundir nuestras ideas. Por suerte, las vuestras salen en debates y el autobús ayuda mucho. Estais haciendo un trabajo extraordinario.
    Un abrazo
    PD: Lo que me han contado los de LL es lo que leo en su web. Échale un vistazo cuando tengas tiempo.

  14. No se puede amigo, elentir, los que hablamos castellano somos unos fascistas, no lo des más vueltas. Galicia, Cataluña, Vascongadas, ahora las Baleares…

    Espera que se unirán Valencia, Navarra. Cada día que pasa me doy cuenta de la basura de gobernantes que tenemos, esto no tiene solución fácil, aquí en este país llamado España (aún) o volvemos al sentido común o el nazismo-izmierdoso y giliprogre acaba con todos

    un saludo

  15. Ioputa

    Desde luego, cada día se le tiene menos respeto al lenguaje, a las palabras y a su significado.

    Puedo entender (esté yo de acuerdo o no) que una persona diga que estar en contra del monolingüismo en Galicia o en cualquier otra región es tener poca «conciencia nacional» o no preocuparse lo suficiente por el futuro de la lengua vernácula. Estaré o no de acuerdo, pero es un discurso coherente.

    Lo que no entenderé es que alguien que afirma eso lo haga tachando a los otros de «xenófobos, racistas, integristas y fascistas».

    ¿Xenofobia? Que yo sepa, la xenofobia es rechazo a lo de fuera, así que en todo caso se trataría de «endofobia».

    ¿Racismo? Es que los galaicoparlantes (o vascoparlantes, o catalanoparlantes) son de una raza aparte, o qué?

    ¿Integrismo? ¿Uno es un fanático cristiano o un fundamentalista musulmán por expresar una determinada idea política en términos estrictamente democrático? ¿Tendrá que ver el tocino con la velocidad, si pué sabelse?

    ¿Fascistas? Hemos llegado a un extremo en el que «fascista» (una ideología específica, radical y condenable, sí, pero entre otras igualmente radicales y condenables) contituye un epíteto aplicable a casi todo lo que es malo, lo que no gusta, lo que es autoritario, dictatorial, impositivo. ¿Que el presidente de mi comunidad de vecinos va de sobrado y no acepta el disenso? Pues es fascista. Lo que quiere decir, si respetamos el sentido auténtico de la palabreja en cuestión, que vota a la extrema derecha y que, concretamente, es defensor del régimen de Mussolini, extinto ya hace mucho tiempo. Menuda gilipollez, ¿verdad?

    En fin, los atentados que se perpetran hoy en día con el vocabulario son para echarse a llorar. Y, en algunos casos (como el que nos ocupa) dice mucho acerca de la superficialidad y demagogia de la persona que los comete.

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