El mito Roosevelt

Lun 24·11·2008 · 7:25h 21

Anoche Cuarto Milenio, quizás a falta de misterios que resolver, empezó con una tertulia sobre el crack de 1929. Invitaron a un representante del PSOE, pero no había nadie de la oposición. Al cabo de un rato, y sin que nadie diese una réplica, varios invitados mostraron su rechazo al liberalismo, y todo esto salpicado de elogios a Franklin D. Roosevelt, uno de los mitos de la progresía “obamista”. Como éste es un tema interesante, me propongo a continuación arrojar algo de luz sobre la figura de Roosevelt.

El ‘New Deal’, un desastre económico

Roosevelt se convirtió en el 32º Presidente de los Estados Unidos tras ganar las elecciones de 1933 prometiendo medidas liberales contra la crisis (como reducir el gasto público y la vuelta al patrón oro), pero ya en el poder aplicó las recetas del economista británico John Maynard Keynes, disparando el gasto público y devaluando el dólar de una forma exagerada. Elevó los impuestos hasta extremos insoportables para los pobres, y estableció toda clase de trabas burocráticas y económicas -muchas de ellas innecesarias y muy inflexibles- que lastraron la economía.

Lo que más aumentó Roosevelt, y mucho, fue el poder de los sindicatos, hasta el extremo de tipificarse como ilegal cualquier resistencia a sus demandas. El resultado fue que los sindicatos se convirtieron en auténticas mafias, sobre todo desde 1936. Los efectos en la economía fueron inmediatos: se hundió la producción y se disparó el paro. A los cinco años de iniciar su “New Deal”, la política económica de Roosevelt había disparado el desempleo de tal forma que uno de cada cinco estadounidenses activos estaba en el paro (el 20%). Si en 1937 había 6 millones de parados, en 1938 esa cifra ascendió a 10 millones. Como apuntaba en 2003 el economista Hans F. Sennholz, “el mercado descendió cerca del 50 por ciento desde agosto de 1937 a marzo de 1938.”

Roosevelt intentó neutralizar el poder judicial

La falta de libertad económica y el desmesurado intervencionismo estatal se extendieron, además, al ámbito político. La Ley Wagner de julio de 1935 usurpó a los tribunales de justicia el arbitraje de conflictos laborales, creando una agencia gubernamental cuyos miembros, y cito a Sennholz, “simpatizaban con los sindicatos laborales”. Dado que el organismo “cumplía las funciones de fiscal, juez y jurado”, acabó por convertirse en un foco de corrupción que concedió todo tipo de privilegios a los sindicatos, impulsando su transformación en organizaciones mafiosas. La cosa llegó a tal extremo que sendas sentencias dictadas por el Tribunal Supremo en 1935 y 1936 prohibieron esa agencia gubernamental.

En 1936, después de su reelección, Roosevelt intentó neutralizar al Tribunal Supremo para dejar el camino libre a su política estatista. Afortunadamente, tuvo que desistir ante el temor generado entre los políticos y la ciudadanía a que el Presidente destruyese uno de los pilares de la democracia en EEUU: la separación de poderes.

“Una manera fascista de lograr fines socialistas”

Esa prepotencia de Roosevelt y su estatismo extremo llevó en 1976 al entonces candidato a la presidencia Ronald Reagan a hacer una declaración que provocó las iras de los progresistas en EEUU: “el fascismo era en realidad la base del New Deal”. Precisamente, las similitudes entre la política de Roosevelt y el corporativismo fascista fueron analizadas el año pasado por David Boaz, que se hacía eco del testimonio de un historiador alemán, Wolfgang Schivelbusch, denunciando “áreas de convergencia entre el New Deal, el Fascismo y el Nacional Socialismo”.

Schivelbusch explica que los progresistas norteamericanos de la época de Roosevelt “llegaron a apreciar la teoría hegeliana de un estado fuerte y al militarismo de Prusia como la manera más eficiente de organizar las sociedades modernas que ya no podían ser gobernadas por los principios anárquicos del liberalismo”. El propio Keynes, que como he señalado influyó notablemente en el “New Deal” de Roosevelt, escribía esto en la edición alemana de su “Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero” (1936):

“La teoría de la producción global, que es la meta del presente libro, puede aplicarse mucho más fácilmente a las condiciones de un Estado totalitario que la producción y distribución de un determinado volumen de bienes obtenido en condiciones de libre concurrencia y un grado considerable de laissez-faire.”

En este sentido, además, Boaz recoge la opinión publicada en 1934 en una revista literaria, The North American Review, por el escritor progresista Roger Shaw, describiendo al New Deal como “una manera fascista de lograr fines socialistas”.

Elogios nazis y fascistas hacia la política de Roosevelt

Boaz también señala declaraciones del propio Roosevelt, que consideraba “admirable” al dictador fascista Mussolini y afirmaba que “estaba profundamente impresionado con lo que él había logrado” en Italia. Una admiración mutua, pues en un comentario a un libro escrito por Roosevelt en 1933, Mussolini apuntó:

Similar al Fascismo es el principio de que el estado ya no deja a la economía por si sola… Sin duda alguna, el ánimo acompañando a este tremendo cambio se parece al Fascismo”.

También el diario alemán Volkischer Beobachter, órgano oficial del Partido Nazi, elogió a “la adopción de Roosevelt de restricciones Nacional Socialistas al pensamiento de sus políticas económicas y sociales” y su “desarrollo hacia un estado autoritario”.

Roosevelt, un mito construido a costa de la verdad

Por supuesto, nada dicen de esto ni los fans de Obama que comparan al nuevo Presidente con Roosevelt, ni los invitados al programa de Íker Jiménez que ensalanzan la política del “New Deal”. El “mito Roosevelt” fue levantado sobre todo por su condición de líder de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, contienda en la que Roosevelt no se decidió a entrar hasta que el Eje -concretamente Japón- bombardeó Pearl Harbour en diciembre de 1941, cuando los nazis llevaban ya más de dos años reduciendo media Europa a escombros. El mito renace ahora con ocasión de la crisis económica, y exige que la verdad quede enterrada en aras de un populismo tan barato como engañoso.

Basta con recordar, por ejemplo, que aún hoy estamos pagando las consecuencias de la política llevada a cabo por aquel Presidente. Sin ir más lejos, una de las dos grandes entidades hipotecarias semipúblicas que entraron en quiebra en septiembre, Fannie Mae, fue creada por Roosevelt en 1938. Y 70 años después, la entidad ha arrastrado en su caída a la economía de medio mundo. Eso sí, aún hay algunos que le echan la culpa al liberalismo. En fin…

Artículos relacionados:

- Hitler, Mussolini y Roosevelt, por David Boaz (traducción al español: aquí la versión original en inglés)
- Bush, Hoover, Obama, Roosevelt, por José Carlos Rodríguez
- La Gran Depresión, por Hans F. Sennholz (PDF)
- De Roosevelt a Bush: Las crisis del intervencionismo estatal y las mentiras de sus propagandistas, por Guillermo Rodríguez
- Franklin Roosevelt Rerevisionism, por Anthony Gregory (en inglés)
- ¿Por qué llaman liberalismo al “capitalismo de Estado”?, por Jorge Valín
- Las raíces socialistas de la crisis financiera, por Minaya
- Keynes y los rojos, por Ralph Raico

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Comentarios a esta entrada:

  1. Del artículo de la wikipedia, alguna de otras medidas:

    Agricultural Adjustment Act (AAA) o Ley de Ajuste de la Agricultura (12 de mayo de 1933):La AAA estableció un nuevo impuesto a la actividad agrícola y entre otras cosas previó que el gobierno pagara a los granjeros para que quemaran sus cosechas y eliminaran el ganado que no podían vender. Al igual que la PAC, el gobierno llegó a pagar a los agricultores para que no trabajaran, con la idea de que no aumentara la oferta de productos agrícolas para que los precios empezaran a subir. Millones de dólares se emplearon en subvencionar la producción de trigo y algodón mientras que nuevos aranceles impedían la venta de estos productos. Los programas agrícolas del New Deal enriquecieron a los grandes agricultores, terratenientes y especuladores. Por el contrario, la AAA hizo poco por los pequeños finqueros, sobrecargó de impuestos a los contribuyentes, obligó a los consumidores a pagar más por los alimentos, y agravó las relaciones comerciales con otros países donde se pretendía descargar los superávit agrícolas, dando lugar a una verdadera guerra arancelaria.
    Tennessee Valley Authority (TVA) o Autoridad del Valle del Tennessee (18 de mayo de 1933):Con el establecimiento del monopolio de la Autoridad del Valle de Tennessee se sacó del mercado a las empresas privadas de servicios públicos y las libró de aproximadamente 130 leyes e impuestos. Entre sus principales objetivos se enunciaban: mejora de la navegación y control de inundaciones; repoblación forestal y uso adecuado de los terrenos del valle; desarrollo agrícola e industrial del valle y, de un modo subsidiario, siempre que fuese compatible con estos objetivos, la producción y venta de energía eléctrica. En este último objetivo «subsidiario» se centraron todos los esfuerzos. Sin embargo, las grandes presas, canales y embalses proyectados tardaron años en ser finalizadas. Los esfuerzos para evitar la corrupción significaron atrasos substanciales, como sucedió bajo el mandato del secretario del Interior de Franklin Delano Roosevelt, Harold Ickes.
    National Industrial Recovery Act (NIRA) o Ley de Recuperación Industrial Nacional (16 de Junio de 1933):La mayoría de las industrias manufactureras fueron obligadas a formar cárteles dirigidos por el gobierno, y la economía americana fue tomando un sesgo nacional-corporativista. Se dictaron más de 500 Códigos NIRA, que establecían desde los precios hasta la forma de vender. Afectaban a más de 2 millones de empleadores y 22 millones de empleados, y regulaban todos los aspectos de la producción, tanto industrial como artesanal. Toda esta serie de nuevos trámites burocráticos y reglamentaciones arbitrarias incrementaron el costo de dedicarse al comercio en un 40% (lo cual no era precisamente lo que necesitaba una economía en depresión). Se acortaron las jornadas de trabajo con la intención de emplear a más personas, se elevaron los salarios y se impusieron nuevos costos a los empresarios, con el resultado que a los 6 meses de dictarse la ley la producción industrial había caído un 25%.
    Civil Works Administration:Con objeto de acabar con el desempleo, se contrató a toda clase de trabajadores para realizar tareas como ofrecer espectáculos públicos, organizar archivos, etc. Si bien su labor en actividades como la limpieza de bosques o la reparación de carreteras fue extraordinaria, la CWA no sirvió para reintegrar a los trabajadores en el sector privado ni para estimular la economía. Harry Hopkins, el director de la CWA, declaró públicamente: «Hemos creado cuatro millones de empleos, pero, por el amor de Dios, no me preguntéis a qué se dedican». Debido a ello, se la sustituyó por otra agencia gubernamental, la Administración para el Progreso del Empleo (WPA), que empleaba sólo el 59% de sus asignaciones en los beneficiarios proyectados, ya que el resto eran costos fijos, sobre todo administrativos. La WPA no desapareció del todo hasta julio de 1943.

    Que cada cual saque sus conclusiones. Pero si el camino es en del New Deal, podemos irnos preparando.

  2. chiribuso

    Muy claro. Excelente entrada.
    Estuve viendo el programa pero cuando empezaron a hablar de conspiraciones y paranoias, me dormí…

    Pero…tú cuando duermes?

  3. Elentir ya veo que no soy el único que se dio cuenta, este del PSOE es el mismo que sale muchas veces en Intereconomia y al que en varias ocasiones le han dejado en ridículo al invitar a reputados economistas para rebatir sus falacias.
    El numerito del globo ya lo uso en el programa que te digo y creo que en 59 segundos, pasará a la historia como el tonto del globo. Debe pensar que es muy espectacular el numerito.
    Saludos

  4. Magnífica entrada, de las que conviene pasarla a una sección de “Especiales”, es decir, tenerla a mano, porque será actualidad mientras gobiernen los Obamas. Y ojalá me equivoque.:aplauso:

  5. Bastante de acuerdo con lo que dices… salvo en lo de que Roosevelt no quería entrar en la guerra hasta Pearl Harbor. Lo cierto es que Roosevelt (y una parte de los demócratas) eran favorables a la intervención, pero ésta contaba con la oposición de republicanos y el ala moderada de los demócratas. Pearl Harbor dio la escusa para entrar en guerra que necesitaba Roosevelt, que como buen demócrata es intervencionista. De hecho, son pocas las aventuras militares en las que se han metido los republicanos (a excepción de los Bush, a pesar de que Bush junior hizo campaña en 2000 en clave de aislacionismo).

    Sobre el New Deal, siempre me ha extrañado que la gente no se plantee por qué la depresión duró tanto cuando tradicionalmente EEUU es un país que, gracias a la flexibilidad de la economía, supera sus crisis rápidamente.

  6. Muy interesante. No entiendo como la gente puede seguir aferrándose a unas ideologías que ya demostraron su fracaso siempre que han llegado al poder, como aquí con el Psoe. Un saludo.

  7. Solo espero que las comparaciones que haces entre este y Sadam Hussein,digo Barack Hussein se hagan realidad.Este tipejo era un monstruo,literalmente hablando.

  8. Gracias por el artículo Elentir, muy interesante. Dos Donuts de premio para el caballero ;)

    Saludos,

    famos

  9. Chiribuso, llevo vida de vampiro. Cuando sale el Sol, me duermo yo (sino me convierto en polvo). ;-)

    Policronio, precisamente he escrito esta entrada para tenerla muy a mano cada vez que salgan piropos a la política de Roosevelt. Mala uva que tiene uno. 8)

    Bend3r, muchas gracias por el apunte. De todas formas, hay cosas en la actitud del Gobierno de EEUU por aquel entonces que me chocan muchísimo. A pesar de iniciarse la guerra en septiembre de 1939, EEUU no autorizó la venta de armas a los países aliados hasta el año siguiente…

    Famos, muchas gracias por los Donuts. Los dejaré para después de la tortilla. :-)

  10. Excelente entrada! Y también vi algo de Cuarto milenio… el sesgo es terrible, cuando parecen iniciar un análisis riguroso acaban en los mismo tópicos y errores de siempre… fue tristísimo.
    Saludos!

  11. Elentir, te lamentas de que no hubiese nadie de la oposición, pero de haber estado ¿estás seguro de que hubiera replicado a esos planteamientos? Yo con la actual oposición desde luego que no.

    Sobre lo de Rooselvelt, tengo leído por algún sitio que gran parte de la sociedad americana de la época simpatizaba con las ideas de Hitler. Hay que tener en cuenta que aun no se había iniciado la guerra ni pasado ninguna de las atrocidades que pasaron. Quizá por eso hubo tanta renuencia a auxiliar a los británicos (los únicos que quedaban) y su negativa a suministrar armas.

    Sobre Iker Jiménez. Me extraña vuestro escándalo. ¿Qué esperáis de un programa de caza-fantasmas? ¿Rigor? ¿Profundidad? Esos programas hay que verlos en plan pasar el rato si no se tiene nada mejor que hacer. Como si fuesen las escenas de matrimonio o el aquí-hay-tomate-político de Intereconomía. Recomendable que veáis la portada hoy de Periodista Digital, donde sacan un gol que se metieron a sí mismos los “investigadores” del programa. (No pongo el enlace porque entonces seguro que los filtros élficos anti-spam me machacan el comentario :mrgreen: )

  12. Hilarion, precisamente puse “oposición” y no PP, porque el PP ya no es oposición, es el “Partido Payudar”… ;-)

  13. kurtz

    parece que el bueno de iker no dio ni una. por lo que dicen aquí, confundieron una sátira política del 2006 con la portada de un periódico del 29…

    http://charlatanes.blogspot.com/2008/11/cuarto-milenio-vuelve-pasar-moneda.html

  14. Saulot

    Magnífica entrada, Elentir.

    Lo que va quedando claro cada vez más es que los economistas liberales de la Escuela de Austria (Mises, Hayek) estaban acertados antes y ahora. Mises predijo la Depresión del 29, y en la actualidad Ron Paul, conocedor de la teoría austriaca, ya venía avisando de la actual crisis desde 2004, y Peter Schiff, su asesor, va venía advirtiendo a sus clientes desde 2006.

    La crisis actual es consecuencia del dinero fiduciario y de la labor de los Bancos Centrales, los cuales con su política de economía planificada (igual que el socialismo, comunismo, fascismo, etc…),alteran el mercado y corrompen la moneda, devaluandola y robandole la riqueza al pueblo. La fijación del tipo de interés y la creación de dinero (no respaldado por activos reales ni por ahorro previo) a partir de deuda del Estado ha degenerado en lo que estamos viendo.

    EEUU está siendo destruido desde dentro por el socialismo económico y el capitalismo de Estado/Corporativista. Las ideas de Keynes tienen mucha culpa de ello, pero no solo él, el falso liberalismo de la Escuela de Chicago (Milton Friedman,..) también tiene parte de culpa.

    Se podría decir que al capitalismo liberal de EEUU lo mataron en 1913, cuando crearon la Reserva Federal.

    Saludos.

  15. Kurtz, me parece que no es la primera que le cuelan a Íker Jiménez…

    Saulot, completamente de acuerdo con tu análisis. Sólo quedaría añadir que a Keynes le importaba muy poco que sus recetas fuesen acertadas o no. Su cortoplacismo lo resumió en una frase muy famosa: “a la larga todos muertos”, con la que plasmaba sin tapujos su cinismo y su desprecio a las consecuencias que podían tener sus tesis sobre la economía y la sociedad a largo plazo. Ese mismo cinismo se ha contagiado a sus seguidores, por lo que estamos viendo.

  16. Allwill

    Elentir, enhorabuena por esta entrada. La guardo en mi carpeta de “combatiendo tontadas de moda”.

    No vi el programa de Iker, porque en general no veo la tele (es una cuestión de higiene intelectual). Empleo mi tiempo en cosas más útiles, como leer tu blog. :-)

  17. Rosa_del_desierto

    Magnífica entrada, Elentir. Yo vi el programa ayer (por curiosidad, porque es obvio que no me iban a aclarar nada que no supiese ya) y me quedé escandalizada de lo parciales que fueron y las burradas disparatadas que dijeron. En fin, tampoco exactamente escandalizada, porque… qué se va a esperar de un programa así, y en general de ese canal, pero ya les valió… Y lo malo es que la gente se cree todo. Me alegro mucho de que hayas publicado esto.

  18. La monda. Ahora mismo si pones “Roosevelt” en Google.es, esta entrada sale como 11º resultado de un total de 27.100.000. :shock:

  19. Saulot, pero es que al Estado les interesa los bancos centrales y la inflación porque disuelven su deuda. Si debes al exterior 1000, y recaudas el 10% de cada compra de un ciudadano, si hay inflación, recaudarás más al subir los precios, pero seguirás debiendo 1000 a tus proveedores. Para los Estados esto es el impuesto oculto que les permite gastar sin límite.

  20. Saulot

    Ese es el tema Drizzt, que ese sistema monetario, junto con los Bancos Centrales, beneficia a los Gobiernos, a ciertos banqueros, a ciertas Corporaciones y a ciertos personajes que pululan alrededor, es decir, a los poderosos. Es un robo silencioso a los ciudadanos… al pueblo. Con esto y con los “rescates” los poderosos no caen, al contrario, concentran y acumulan cada vez más poder y capital, sin que nadie se lo impida. Con esto crean ellos las guerras que les benefician por motivos geoestratégicos y de recursos naturales, sin importarles las vidas de los soldados propios ni de la población de los países que invaden.

    En la antigüedad, con sistemas monetarios basados en metales preciosos, los gobernantes estaban mucho más limitados, se evitaban las guerras y cuando las había eran cortas, pues no había manera de que los gobernantes, por crueles y despiadados que fueran, pudieran mantenerlas indefinidamente sin arruinarse.

    Lo que pretenden los poderosos es dominar el mundo gracias a la riqueza que nos roban a todos, tanto a nosotros, ciudadanos occidentales, como a los ciudadanos del resto del planeta. Y no me estoy refiriendo a los norteamericanos como culpables, para nada, pues ahora mismo EEUU no es más que un medio, entre otros, que utilizan los poderosos para lograr sus fines. A lo que se tiende es a un Gobierno Global y un Banco Central Global, por encima de Gobiernos y Estados, por encima de Constituciones, etc… pisoteando la soberanía del individuo, del ciudadano, del pueblo.

    El dinero, que en su origen fue un medio, una mercancía (oro, plata,…), usado para intercambiar diferentes bienes, ha sido corrompido, falsificado, manipulado y utilizado para crear imperios mediante el robo y el engaño, mediante promesas seductoras (estabilidad, seguridad,…) y mediante la perversión del lenguaje.

    Esto no es nuevo, otros imperios ya lo intentaron en el pasado, y para muestra viene bien echarle un vistazo a este artículo de Jorge Valín:

    http://www.libertaddigital.com/opinion/jorge-valin/la-caida-de-un-imperio-45539/

    Nosotros siempre hemos entendido la Globalización como una oportunidad para que mediante el libre comercio los países se desarrollaran y prosperaran, creando riqueza para todos… Sin embargo ellos, los totalitarios, lo mismo los de un signo que los de otro, la están tergiversando, manipulando y utilizando para sus fines, utilizando por ejemplo aranceles y subvenciones, protegiendo unos mercados e invadiendo otros, lo que quieren es dominarlo y controlarlo todo y a todos, de tal modo que ellos, unos pocos, fuesen los dueños de todo y todos los demás fuesemos “proletarios”, prácticamente sus esclavos, hasta el punto de que incluso desaparecería el dinero real, físico,… sería el “Paraíso” fascista-comunista o comunista-fascista, socialismo al fin y al cabo.

    En la actualidad vemos cómo están echandole la culpa al libre mercado y al liberalismo de la crisis, reclamando más regulación y control, más intervencionismo en definitiva, cuando ha sido precisamente el intervencionismo el que ha alterado y corrompido al mercado. Miedo me da lo que puede salir de esto, pues después de la Gran Depresión del 29 hubo un auge de populismos y sistemas autoritarios que atentaron contra la libertad y la dignidad del ser humano. Ahora podría llegar a ser mucho peor.

    Si algún cristiano lee esto le aconsejo que relea el nuevo testamento y que se fije en lo relativo a economía y dinero, lo mismo empieza a descubrir que la Bestia tiene bastante que ver con un Estado-Leviatán Imperial dueño del mundo material y de las almas (libertad, dignidad y espíritu) de los seres humanos.

    “de qué le sirve al hombre dominar el mundo, si pierde su alma”

    PD: Disculpadme por la extensión y el tono apocalíptico del comentario, mi intención no es asustar, sino advertir, pues creo que la situación es bastante grave.

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