Por el relativismo hacia el absolutismo

Ayer Zapatero expuso así su intención de recortar el derecho a vivir de los niños en edad prenatal: “Nada se va a imponer a la voluntad democrática del parlamento de España”. Me pregunto si con ese “nada” se refiere Zapatero a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, cuyo Artículo 3 dice: “Todo individuo tiene derecho a la vida”, o a la Constitución Española, cuyo Artículo 15 proclama: “Todos tienen derecho a la vida”. ¿Cree Zapatero que un Parlamento está legitimado para instaurar el “derecho a matar” a seres humanos inocentes e indefensos?

Sobre este tema escribí aquí el 21 de abril:

“Reconocer verdades objetivas como la dignidad humana -”el respeto por el hombre individual qua hombre”, en palabras de Hayek- y los derechos que amparan al individuo frente a cualquier abuso de poder -uno de los pilares del liberalismo, que Hayek afirmaba como “los elementos humanitarios de nuestra moral social: el respeto por la vida humana, por el débil y por el individuo en general”-, es algo incómodo e intolerable para quien pretende gobernar sin más barreras que sus caprichos y su voluntad. Por eso la progresía se ha valido del relativismo para minar esa base moral en la que se cimienta la democracia.

El discurso pronunciado ayer por Zapatero en un mitin del PSOE es, sin duda alguna, un buen ejemplo de esto que expuse. Este tipo se propone recortar el derecho a vivir y para hacerlo empieza por proclamar la autonomía de su voluntad frente a cualquier norma moral, incluso aquellas que han sido proclamadas por los propios españoles y suscritas por España como nación.

Para el relativismo moral de Zapatero no hay ninguna verdad universal ni absoluta, tampoco los derechos que se derivan de la naturaleza humana. Para un relativista no hay norma alguna que limite la voluntad de la mayoría y proteja a las minorías de los abusos del poder. Ya lo comenté aquí en octubre:

“Para el relativismo, la única convivencia posible es la que se da cuando una mayoría de apreciaciones subjetivas coinciden en una misma idea de la verdad, con independencia de que esa verdad subjetiva se corresponda con la realidad.”

Y si esa idea de verdad que tiene la mayoría no coincide con los derechos de la persona, entonces para el relativista esos derechos carecen de valor. Así se explica que Zapatero se atreva a violar no sólo el derecho a vivir, sino también el derecho de los padres a dedicir la educación que desean para sus hijos, hasta extremos como los que se viven en Cataluña y Baleares, donde la imposición lingüística llega a niveles propios de una dictadura, o en toda España con la reinstauración del adoctrinamiento ideológico obligatorio en las escuelas, como en el franquismo pero disfrazado esta vez de “Educación para la Ciudadanía”.

Al final, el relativismo siempre conduce hacia un absolutismo tan injusto como el del Antiguo Régimen: el absolutismo de la mayoría. Un absolutismo que en el caso de Zapatero, para colmo, se ha servido del engaño para alcanzar el poder. Y es que el PSOE ni siquiera recogió en su programa electoral de 2008 -por miedo a los electores- los radicales planes abortistas que Zapatero sólo reveló una vez en el poder, para llevarlos a una comisión parlamentaria a puerta cerrada, con insólito secretismo y sin ninguna transparencia: un grandísimo engaño a los españoles ante el que resulta indignante que Zapatero aún tenga la cara dura de acusar a otros de imponer sus dogmas, cuando eso es justo lo que él se ha dedicado a hacer desde que llegó a La Moncloa.

Enlaces recomendados:

El zorro que admiraba a los erizos, por Ignacio Sánchez Cámara
Rousseau, prescriptor del socialismo, por Pablo Molina
Las raíces morales de la democracia, por Elentir
Danos la vida que llevas dentro y nosotros te la cambiaremos por tus sueños, por Miguel Vidal
La pandemia del relativismo moral, por Luis Sánchez de Movellán de la Riva
El relativismo entre un profesor y un alumno, por Proyecto Pinocho
El relativismo relativo del PSOE, por José Sáez
Responsabilidad vs relativismo, por Aníbal Cuevas
Liberalismo vs Relativismo, por Elentir

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Comentarios (Blog):

  1. José Jacinto Verde Colinas

    Desde mi punto de vista, parece claro que para Zapatero y su Gobierno, la verdad y la moral no viene de Dios, de la ONU, ni de ninguna otra institución, sino de la voluntad mayoritaria de un parlamento (en este caso, el español). Claro que, para conseguir que la voluntad mayoritaria se ajuste a la mentalidad liberticida y “progresista” del PSOE o del gobierno de turno, previamente se ha recurrido a casos límite y se han tergiversado verdades, en España y en otros países, para ir consiguiendo que poco a poco la gente se vaya apartando de las verdades de fe, de la Ley de Dios y, en definitiva, de todo lo que la recta conciencia considera como moralmente justo, que es inmutable e independiente de cada época histórica. O sea, se ha hecho que, poco a poco, la gente haya ido cambiando su forma de pensar, y que cosas tan aberrantes como el aborto, la eutanasia, el pseudo-matrimonio homosexual, el adoctrinamiento de Educación para la Ciudadanía y asignaturas similares, etc., sean consideradas hoy en día como normales o, cuando menos, moralmente admisibles, dependiendo de la “verdad” de cada uno, no de la Verdad absoluta que sólo viene de Dios.
    Otros factores que, a mi entender, ha contribuido al relativismo actual es el materialismo en el que estamos envueltos, la influencia de ideologías nihilistas, de “dictadura del proletariado”, antropocéntricas, etc. de épocas anteriores, el abandono de la lectura de la Biblia y de textos y documentos religiosos en general. Probablemente tampoco se leen mucho las vidas de los santos, etc. Probablemente la televisión (la caja tonta), el fanatismo de algunos hinchas en algunos deportes, como el fútbol, etc., la búsqueda de otros ídolos (como el sexo, la droga, etc.) hayan contribuido también a este relativismo imperante, sin olvidar, por supuesto, la acción del demonio que, aunque no se ve ni se siente físicamente, no por ello deja de sembrar cizaña en el mundo, aunque algunos se lo tomen a guasa.
    En definitiva, yo creo podríamos decir que estamos viviendo una auténtica “dictadura del progretariado” (¡Cuidado, no hay una falta de ortografía en la última palabra!) y seguramente la cosa irá a peor en próximos años, entre otras cosas por la cobardía (y, como no, también por el relativismo) de la derecha, y nada me gustaría más que equivocarme.

  2. Galileo

    Cuando los gobernantes no acatan los límites constitucionales ni los de la declaración universal de derechos, estamos en una dictadura de facto. Pueden prolumulgar las leyes caprichosas, sobre lo que les de la gana, poder ilimitado.

    Ante esto sólo quedan los tribunales, pero cuando los tribunales están politizados, como sucede en España, la dictadura perfecta ha sido instaurada, que es una dictadura bajo el velo democrático.

    ¿Qué nos queda? Tomar las calles, desobedecer las leyes liberticidas y dejar de pagar impuestos. Rebelión cívica.

  3. Creo que, efectivamente, van a pasar de la Declaración de los Derechos Humanos y de la Constitución.
    Se creen dioses en su soberbia y desprecio hacia los más humildes y necesitados de defensa.

  4. doiraje

    Excelente análisis de la situación que padecemos no sólo en España, sino en todo Occidente. La pregunta que debemos plantearnos es, llegados a este punto de descomposición, qué hacer para subvertir tal tendencia.

    El activismo voluntarista, me temo, obtendrá unos resultados no muy satisfactorios. Una cosa es tener fe y otra huir hacia adelante. Como creyente, nuestro presente lo veo como una gran prueba en la que cada uno habrá de descubrir en sí mismo la dirección correcta a la que debe mirar y adonde debe apoyarse. Para mí, están muy claros esa dirección y ese apoyo.

    Debemos estar preparados para tocar fondo, cosa que al ritmo que vamos no tardaremos mucho en alcanzarlo, quizá una generación, no mucho más. Sólo aquellos que hayan encontrado la verdad en sí mismos la podrán dar a los demás, y con ello las condiciones de posibilidad para la regeneración moral y espiritual de Occidente estarán dadas. Empezamos con doce; dentro de veinte años aún quedaremos unos cuantos más. La situación es complicadísima, no hay que negarlo; pero no estamos solos ni abandonados a nuestra suerte. Pero, mientras, debemos aprender de nuestros errores, de los colectivos y de los de cada uno, pues somos un todo.

  5. Luis Carlos

    ¿Por qué no celebrar un referendum para comprobar si realmente la mayoria de la población apoya el aborto? Pero por supuesto primero habría una campaña de información, para que la gente sepa lo que es un aborto por inyección salina, por nacimiento parcial, por aspiración o por dilatación y curetaje. Tambien se podría pedir o consultar el plazo máximo, para que la gente diga cuándo empieza a ser una persona.

  6. museros

    Los relativistas sí suelen protestar contra la voluntad de la mayoría: cuando están en minoría. Entonces, las tornas se cambian y, de pronto, la sacrosanta mayoría del Parlamento no sirve para nada.

    Pero, al fin y al cabo, el relativismo no es más que una forma elegante de denominar lo que toda la vida se ha llamado “caradura”. Cuando me conviene, hay que seguir unas reglas, y cuando no, otras. Lo que no varía es el resultado que se busca, que siempre es el propio beneficio a costa de los demás.

    Sería aburrido reiterar las barbaridades que, “democráticamente” han cometido las “mayorías parlamentarias” contra las minorías en el “corazón de Europa”, sin ir más lejos. Pero todos sabemos cuáles han sido.

    La forma de hablar de Zapatero es la misma que los de entonces. También ellos prometían “mil años de pazzz” si se llevaban a cabo todos sus planes.

  7. Galileo

    Es el momento de tomar la alternativa, la Alternativa Española:

    http://www.alternativaespanola.com/

  8. Esto ya es el colmo. El Gobierno, que ha puesto fuertes restricciones al tabaco e incluso a las hamburguesas, ahora autoriza que la píldora abortiva se venda sin receta y sin límite de edad, a pesar de sus graves contraindicaciones y efectos secundarios:

    http://www.libertaddigital.com/sociedad/la-pildora-del-dia-despues-se-vendera-sin-receta-y-sin-limite-de-edad-1276358921/

    Estos tíos están locos. Esto es como autorizar a que se venda veneno. En fin, esto es como para llevar al Ministerio de Sanidad ante los tribunales por poner en grave riesgo la salud de miles de mujeres. Y eso ya por no hablar de las vidas humanas que van a morir con esta medida. En fin, este Gobierno ha perdido el norte por completo, están como cabras.

  9. Elentir, un respeto para el Antiguo Régimen. La Monarquía absoluta español jamás restringió los derechos y libertades de los españoles como el Régimen actual. Seguramente, porque su ordenamiento se basaba en la existencia de la Ley Natural, concretada en la Ley de Dios que interpretaba la Iglesia, un poder separado del del Rey.

    El Rey tenía poder absoluto sólo sobre aquellos aspectos de la vida donde la Ley Natural no entraba. Por ejemplo, Carlos III o Felipe V jamás habrían podido legalizar el aborto o el mariconio, pues habrían sido reconocidos por el pueblo como traidores a la Ley, habrían pasado a la condición jurídica de tiranos y perdido su derecho al trono, por lo que el pueblo (reunido en Cortes o ejerciendo su derecho a la rebelión contra el tirano)habría nombrado nuevo Rey.

    Hoy tenemos menos libertad que bajo la Monarquía absoluta, y bajo la Monarquía absoluta menos que bajo la Monarquía tradicional de los Trastámaras y los Austrias.

  10. Hombre, Minaya, si tenemos en cuenta que entonces la tortura y la pena de muerte eran algo de lo más habitual, lo del respeto por la vida en el Antiguo Régimen es algo de lo más discutible…

  11. Wickerman

    Lástima que no hicieran eso mismo con ZetaParo en edad prenatal, así nunca habría llegado a La Moncloa esa escoria humana.

  12. Elentir:
    Sobre la pildora del día después, aquí tienes el prospecto. Teniendo en cuenta que somos un país que ya nos automedicamos bastante. Pues menos mal que según Trinidad Jiménez – visto hoy en el telediario de Antena 3 -, no tiene efectos secundarios (pues menos mal, porque anda que la lista es ….)

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