La Coordenadora de Crentes Galegos: más nacionalismo, menos religión y libertad

En Galicia hay un grupo de nacionalistas que han decidido que su ideología es más importante que su religión, por lo que pretenden someter ésta a los dictados de aquella, hasta el extremo de clamar sin tapujos contra derechos humanos tan elementales como la vida y la libertad religiosa. Ayer estos «crentes» declararon que «no tiene sentido decir que es un pecado» matar a un ser humano inocente e indefenso en el vientre materno. Y sin cortarse un pelo, respaldaron tal burrada afirmando que «el aborto es una realidad que existe y no se puede penalizar». Realidades que existen también son el robo, la violencia contra las mujeres o los homicidios, y no veo que estos tipos pidan su legalización.

«Crentes» que creen poco o nada en la libertad

Además, estos «crentes» consideran que «hay muchos ámbitos para defender la vida que no tienen que ser el tema del aborto», y ponen entre otros este ejemplo: «criticar el sistema capitalista». Pero sólo el capitalista, es decir, el que suele ir de la mano de la democracia y garantiza el derecho a la propiedad privada, la libertad de mercado y la prosperidad económica. Criticar el sistema comunista, con 100 millones de muertos e innumerables crímenes contra los derechos humanos, no figura entre los alegatos de estos «crentes» de izquierdas.

El año pasado, estos «crentes» presentaron un manifiesto a favor de una «sociedad aconfesional», confundiendo sociedad y Estado, al más puro estilo socialista. En el manifiesto pedían la exclusión de la religión de toda la enseñanza -no sólo de la pública- y que no se permitan «interferencias confesionales en el espacio político», o dicho de otra forma, que estos «crentes» pretenden que los cristianos seamos tratados como ciudadanos de segunda. Además, y en línea con la campaña de acoso de la izquierda y el nacionalismo contra la emisora católica, calificaban de «intolerable abuso del derecho de la Liberdad de Expresión» la línea seguida entonces por la Cadena COPE.

Más nacionalistas que católicos

Próximos al nacionalismo y más concretamente al BNG, el año pasado estos «crentes» abogaron por «una Iglesia más gallega», olvidando que «católica» significa «universal». Un nacionalismo eclesial que se asemeja mucho al que se da en sectores nacionalistas del País Vasco y Cataluña, lo que conlleva que los actos de ese grupo de «crentes» se asemejen más a un festín nacionalista que a un acto religioso, pues en él ni siquiera se respeta ninguna de las normas litúrgicas de la Iglesia. De hecho, en la web de una de las asociaciones que forman esa coordinadora se puede ver su particular idea del bautismo, que dispensan bajo un letrero que dice «renazco gallego», mientras ensalzan la resistencia a «una Iglesia venida de fuera». Delirante.

Ante todo esto, y ante la crítica de estos «crentes» hacia la Iglesia de que «no responde a la realidad» de la sociedad, me he acordado de lo que pasó en otros momentos de la historia en los que ciertos cristianos consideraron más importante responder a la «realidad» de un sociedad muy carcomida por un nacionalismo liberticida y por una concepción retorcida de la moral. Casos en los que grupos de colaboracionistas cristianos clamaron junto al poder contra derechos humanos muy básicos igual que lo hacen ahora estos «Crentes Galegos».

El antecedente de los «Deutsche Christen» de Ludwig Müller

En 1931 se formaron en Prusia los «Deutsche Christen» (Cristianos Alemanes) de Ludwig Müller, un grupo de protestantes que utilizaban alegatos populistas para atraer a los luteranos al Partido Nazi. Su ayuda fue fundamental para agrupar a las 28 iglesias evangélicas alemanas bajo los dictados del III Reich con la denominación de Reichskirche (Iglesia del Reich) en 1933. Promovieron la idea de que las iglesias protestantes debían someterse al poder político del momento, tanto en términos legales como políticos y morales. Una tesis totalitaria rechazada por los protestantes opositores de la Bekennende Kirche (Iglesia Confesante), que eligieron mantenerse fieles a la tradición cristiana y defender la libertad religiosa, lo que les hizo sufrir la persecución y el martirio a manos del régimen nazi.

Parece mentira que casi 80 años más tarde aún haya gente que se dice cristiana mientras traiciona a Cristo y pide que a los cristianos les sean recortadas sus libertades, abogando por violaciones de los derechos humanos como las antes señaladas, abusos propios de ciertas dictaduras socialistas a las que son tan ideológicamente afines esos «Crentes Galegos».

¡Suscríbete gratis a este blog! Ya somos más de 4.000

Comentarios (Facebook):

AVISO: el incumplimiento de las Normas de Participación podrá dar lugar al bloqueo del infractor, de tal forma que sus comentarios quedarán ocultos para los demás lectores.

Enlaces desde blogs, webs y agregadores:

Comentarios (Blog):

  1. Manifiestan también que «Cuando dicen que todos los católicos defendemos el mismo modelo de familia, no nos vemos representados».

    Pues lo tienen fácil: no se auto-proclamen católicos y funden su propia religión abortista.

    Nadie está obligado a permanecer en la Iglesia Católica. Pero claro, si dicen que no son católicos, no creo que Público les conceda un titular.

  2. Ay la táctica del quintocolumnismo… A éstos será a los que las tv les harán entrevistas buscando la opinión de los creyentes, que la Iglesia está dividida y mandangas varias…

    Más de lo mismo, más de lo de siempre…

  3. Miguel García

    Quizá le sorprenda la referencia: Puente Ojea.

    No recuerdo el escrito donde éste criticaba la posición de los partidarios de la «teología de la liberación». Un grupo cuyas propuestas eran claramente heréticas pero que, por razones espurias se empeñaban en seguir cobijados bajo el manto protector de la Iglesia Católica, sin dar el el paso obvio de la ruptura y la constitución de una nueva agrupación que, como tantas otras de más o menos cristiano origen, navegan en solitario.

    Cuando el grano de pus del comunismo reventó, sus purulentos restos se asimilaron a otras enfermedades morales, entre las cuales el nacionalismo. Éste hereda la incoherencias de aquellos «teólogos de la liberación», que nos querían liberar de todo bienestar, en la senda a una perfecta sociedad soviética.

    El referido Puente Ojea criticaba esa incoherencia y esa falta de coraje de esos modernos herejes, a los que les faltaba el valor de los antiguos, para sostener sus propuestas hasta las últimas consecuencias, justamente en un tiempo en el que tal cosa no entraña más riesgo que el de perder alguna prebenda y verse privado del manto protector de la Igelsia cuyos propuestas se niegan.

  4. Miguel García

    Creo, de todos modos, que el ejemplo propuesto, de las Iglesias Evangélicas alemanas, no es apropiado. El rasgo distitintivo del catolicismo es la obediencia a Roma, que los evangélicos rechazan. La jerarquización de la Iglesia Católica y su centralización de dogmas hacen aún más pintoresca la postura de estos modernos herejes de andar por casa regional.

  5. Señal de que la religión estatista está un poco vacía, y necesitan coger contenido de la católica.

  6. Francisco Javier

    «Ancha y espaciosa es la puerta que lleva a la perdición…. quien a vosotros escucha, a mí me escucha» (escrito está). En estos tiempos de persecución, los verdaderos cristianos debemos formar piña en torno al papa y los obispos, en la confianza de que El Mismo que abrió el mar rojo para que su pueblo escapase de Egipto, no permitirá que su pueblo fiel se extinga. Fiémonos del Señor de la historia.

  7. Isabel

    ¡No nos desanimemos! cuanto más se levanten las voces contra la dignidad del ser humano que crece en el vientre de la madre, más fuerza y valentía adquirirán las voces de los que la defienden, ya que la historia nos cuenta que también se han superado atrocidades cometidas contra el ser humano apoyadas por gobiernos democráticamente elegidos. Que el Dios de la paz y de la vida nos dé el valor y la sabiduría necesaria para iluminar cuanto antes los rincones oscuros de nuestro mundo.

  8. Lo que me pregunto es a qué esperar los Obispos gallegos para desautorizar a esos tipos, cuyas tesis son radicalmente contrarias al Cristianismo. Es gravísimo que esta gente se siga aprovechando de templos católicos como la parroquia del Cristo de Victoria en Vigo. Ya va siendo hora de que los Obispos les pongan en su sitio.

  9. Si son crentes, ellos sabrán en qué. Desde luego no creen en Jesucristo ni en la Santa Madre Iglesia. Por tanto no son más que una secta destructiva más y así deberían ser nombrados.

  10. Sigo por las ramas

    La Izmierda ha convertido a nuestra querida nación en un baZurero, atacando por todos los frentes, mirad lo que viene por el sur: La Consejería de Educación de la Junta de Andalucía potenciará el estudio del árabe como segunda lengua extranjera en algunos Institutos.

    Menudo paíZ de gilipollaZ.

  11. vanlop

    Cuando alguien se declara católico y nacionalista o católico y … lo que sea, lo normal es que tenga mucho de lo que sea y muy poco, por no decir nada, de católico.

  12. Estos tienen de cristianos lo que yo de balinés.

  13. José Jacinto Verde Colinas

    Elentir, por lo que cuentas en tu artículo no cabe la menor duda de que estos Crentes Galegos (católicos) no son coherentes con la fe que han recibido en su momento mediante el Bautismo. O no son conscientes o alguien debería aclararles que la Iglesia Católica no puede someterse a las ideologías del momento, y que, como aparece en los Hechos de los Apóstoles “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”, aunque esto suponga criticar, objetar o desobedecer leyes injustas que, eventualmente, vengan del poder político del momento, ya que si no se cae en lo que tantas veces ha denunciado el papa: el relativismo moral.

    Evidentemente, lo dicho anteriormente también significa, entre otras cosas, que un católico debe obediencia primero al Papa, y no debe someterse a la ideología nacionalista si va en contra de lo establecido por la fe y la moral. Ojalá reflexionen y cambien de postura, pues, como dice le refrán: “De sabios es rectificar”. Además, con su postura están haciendo mal a la Iglesia a la que dicen pertenecer, ya que a efectos prácticos es como si se separaran de ella.

  14. El Tíol Bastón

    No sabía ni que existiera esa asociación, la verdad. Y sí, habrá que decirles que sí, que desafortunadamente el camino que lleva la sociedad es el que gente como ellos está marcando para los cristianos. De momento, se quitan los crucifijos de los colegios (que, si no te gustan, no mires para ellos), pero en cambio, en los comedores se hacen menúes especiales para los alumnos musulmanes, muchas veces por razones presupuestarias teniendo que aguantarse los demás con ellos (lo cual me parece mucho más dictatorial y, por tanto, grave), y por eso nadie protesta.

    Bien traída, la comparación con los «Deustche Christen», porque estoy leyendo por ahí el razonamiento de que, como Hitler era católico, hizo lo que hizo en connivencia con la Iglesia, lo cual ya es el colmo colmísimo.

Opina sobre esta entrada:

Al pulsar 'Enviar' aceptas las Normas de Participación.