¿Es el fin de la economía?

«La economía instauró un sistema de creencias, sometió el mundo a sus designios y nos explicó el papel que se nos había encomendado en ese mundo (…) el tinglado financiero era tan sólo un invento de la idolatría (…) es el fin de una idolatría; y ya se sabe que las idolatrías siempre acaban muy malamente, provocando la inmolación colectiva de sus crédulos adeptos.» Me pasma leer algo así en un diario como el Abc, al que tenía por un periódico serio.

Lo más curioso es que el columnista que escribe eso casi que disculpa el papel de Zapatero en ese apocalíptico escenario que dibuja: «A Zapatero le toca hacer ahora de pobre pelele en manos de los sacerdotes de la idolatría». Total, que va a resultar que la culpa de que España vaya camino de los 5 millones de parados y esté en una situación de ruina económica no es de Zapatero ni de su nefasta gestión, sino de la economía. Esto es como culpar de la lluvia a la meteorología, o como responsabilizar de las malas ocurrencias de algunos a la filosofía o al pensamiento en general, o como decir que a un escolar le han salido mal las cuentas por culpa de las matemáticas. Ya no digo nada sobre la tremenda simpleza de atribuir el actual sistema financiero a una idolatría que identifica con la economía, cuyo fin afirma sin tapujos y cuyos crédulos adeptos están prestos a inmolarse. Perplejito me quedo, vamos.

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Comentarios (Blog):

  1. Marcial

    Já, já… tú se la tienes jurada a Prada.

  2. Y eso que ya no está Carcalejos. Nada, que en papel, hace tiempo que me cambié a La Jajeta 😀

  3. Juana de Arco

    Bueno. Tal como lo describes, te doy la razón, y de Prada no es santo de mi devoción, pero yo lo entiendo de otra forma, quizás como lo ha querido pintar de Prada. En casa compramos La Razón, así que a ese señor lo leo de higos a brevas, y depende. 😀

    Zapatero desdeluego que es el artifice de la situación económica de España, y lo es porque (según entiendo), ha sido y es «un pelele» en manos de los que realmente manejan el cotarro a nivel mundial, y es un «pele» precisamente por su indigencia mental, su incapacidad para hacer algo en condiciones, pero es que siempre, desde que trepó el 11M, que lo hizo como «pelele», ha venido desgobernando como tal, manejado por los asesores, los Rubalcabas, etc; vamos, que todos han desgobernado menos en «pelele» de ZP.

    Y en cuanto a lo de la economía como «idolatría», yo también lo creo, PERO lo creo por parte de los que tienen la sartén por el mango. 🙂

  4. Marcial, no se la tengo jurada a nadie. Simplemente, no entiendo las cosas que escribe este señor. Cada día me cuesta más entenderlas.

    Juana, decir que la economía es una idolatría es como calificar de religión monoteísta al diseño gráfico…

  5. Elentir, si es que eso te pasa por leer a De Prada, contertulio omnipresente en la COPE, este tío es un quiero y no puedo y un católico profesional. Insoportable donde los haya.

    En el pecado va la penitencia, no te puedo decir otra cosa.

    Un saludo 😉

  6. José Jacinto Verde Colinas

    Me parece, Elentir, que no has interpretado del bien al señor que ha escrito este artículo, porque, después de leerlo varias veces, creo que tiene mucha razón en lo que dice.

    Creo que la interpretación correcta del artículo es la siguiente: si dejamos de creer en Dios (y más, en concreto, en el que los católicos que intentamos ser coherentes consideramos como Dios Verdadero, es decir, la Santísima Trinidad), y de ser coherentes con nuestra fe, todo lo demás se convierte o puede convertirse en una idolatría, como puede ser perfectamente el caso de la economía.

    Porque existe el riesgo de que sustituyamos a Dios por la economía, en cuyo caso caemos en uno de los múltiples casos posibles de idolatría, ya que en este caso la economía puede actuar como un factor alienador del hombre, pues le somete a sus leyes, le asigna un papel en el sistema económico, le somete a un tinglado financiero, etc. Y si el hombre se deja absorber por el sistema económico y olvida que es un ser transcendente, capaz de Dios y necesitado de su amor, y que hay cosas más importantes en la vida, como el amor (cristiano) hacia los demás, la generosidad, la donación desinteresada, etc., corre el riesgo de convertirse en un simple elemento de producción (sin personalidad) o en un neurótico traumatizado por el sistema económico, si éste provoca, en mayor o menor grado, que las cosas no le vayan bien o le hace esclavo del mismo.

    Seguidamente, creo que el autor, cuando dice que las idolatrías siempre acaban muy malamente, está haciendo una referencia a la crisis económica actual, que ha acabado muy mal porque la economía se ha separado de la moral y, por tanto de la Ley de Dios, lo que ha dado lugar, por ejemplo, a que se hayan producido despidos injustos, a que muchos se hayan enriquecido inmoralmente (es decir, a costa de la pobreza de otros) o a que muchos se hayan empobrecido por las mismas razones. Y no hablo sólo de España, sino de todos los países en general.

    Tengo mis dudas de que el autor disculpe el papel de Zapatero en cuanto a su responsabilidad: quizás lo único que haga sea decir que está, al menos parcialmente, condicionado por el sistema económico (es decir, que de alguna forma sea un tonto más dentro del sistema económico), pero sin duda eso no le quita responsabilidad a su mala gestión económica.

    El caso de la economía podría ser, a mi entender, similar a otros, si se lleva al extremo. Por ejemplo, pongamos el caso del liberalismo: en principio, no tiene por qué ser malo si se mantiene dentro de unos justos límites, determinados por la Ley de Dios y por lo que establezca la Iglesia (o, para los que no son creyentes, por la Ley Natural y por la justa razón), pero no debemos olvidar que el liberalismo descontrolado ha traído consigo cosas tan inmorales e indeseables como, por ejemplo, la legalización de la pornografía, del divorcio (sobre todo del divorcio exprés), del pseudo-matrimonio homosexual y de muchos casos de aborto, la apertura de algunos establecimientos comerciales algunos domingos, en algunos sitios y en determinadas fechas (cosa absolutamente innecesaria si se examina con detenimiento), etc.

    Y esto mismo que hemos dicho para la economía y el liberalismo podría decirse del socialismo y del capitalismo. ¿O acaso en estos sistemas económicos se valora al hombre más por lo que ES en vez de por lo que PRODUCE?

  7. José Jacinto, Juan Manuel de Prada no hace las precisiones que tú haces. Habla de la economía, sin matices. Y despacha cuestiones y conceptos muy complejos con afirmaciones muy simplonas. Y desde luego, lo del sistema financiero como invento de una idolatría no hay por donde cogerlo. Da la impresión de que invertir en bolsa le convierte a uno en un idólatra…

  8. “La economía instauró un sistema de creencias»??
    Sí, y la Física otro. No te jode??

    [EDITADO]
    ¿Este es periodista, o sacerdote de la secta?

    [EDITADO]

  9. Marcos, aquí las discrepancias se expresan sin insultar. Si tu próximo mensaje incluye insultos, en vez de editarlo lo borraré directamente.

  10. Juana de Arco

    Estoy toalmente de acuerdo con «José Jacinto Verde Colinas». Ese es también mi punto de vista, y es desde donde siempre he intentado (aunque veo que no lo he conseguido)explicar, que la «economía» que defendemos nosotros, y que defendía Juan Pablo II, NO es la que existe ni existirá jamás, por mucho que lo deseemos.

    Y en cuanto a de Prada, pues te doy toda la razón, pero es que este individuo lo despacha todo de igual forma, se trate del tema que se trate. En realidad creo que él tiene su propia ideología, su propia religión y su propio dios. Más bien pienso que es un «católico» estilo Bono, pero con unos pocos más de aciertos, y por eso no leo nada de lo escribe.

  11. Ben Grimm

    Es triste leer a un columnista tan ignorante que cree estar diciendo verdades como puños, cuando en realidad lo que tendria que hacer es estar recibiendo una catea por ignorante. ¡Madre mia! Si estos son los que tienen que salvarnos de ZP, aviados estamos…

  12. Juana: «la “economía” que defendemos nosotros, y que defendía Juan Pablo II, NO es la que existe ni existirá jamás».

    No tenía yo a ese gran Papa -por quien siento una tremenda admiración- como un pensador utópico, Juana…

  13. Afrikaner

    Después del terrorifico articulo de ayer, hoy
    «The Times» vuelve a la carga con otro articulo
    alarmante, afirmando que la única salida para Grecia es salir del euro para poder devaluar su moneda y declararse oficialmente en quiebra.
    A continuación, el diario britanico dice que lo más probable es que España y Portugal sigan el mismo camino.
    http://business.timesonline.co.uk/tol/business/economics/article7140270.ece

  14. aln

    Sí, en mi opinión, Prada ha metido la pata hasta el fondo, pero no sólo él. Me temo que este tipo de pensamiento se está difundiendo mucho, incluso en ambientes eclesiales y teológicos, y a este paso vamos a ver a obispos (algun caso ya ha habido) clamando codo con codo con los socialistas por una mayor intervención del Estado para «salvar» la economía de los malvados y pérfidos capitalistas.
    Para los seguidores de la escuela austriaca (entre los que me cuento), los motivos de la crisis están claros como la luz del día: el haber querido reanimar la economía después del 11-M (aunque la cosa ya venía de antes) a base de tipos de interés artificialmente bajos; que no los fija el mercado, sino esos señores llamados Trichet, Greenspan y Bernanke. El resto del «sistema» (que lo componen desde el tendero de la esquina hasta el CEO de Microsoft) hacen lo que cualquiera (que no se huela lo que puede pasar) haría en esas circunstancias: pillarse una hipoteca al 3% para comprar un piso que se revaloriza al 10%. Claro, el fallo es suponer que eso se va a mantener durante 30 años, pero eso ya es cuestión de sentido común y ética, más que de economía.
    En general, el error es mezclar el orden científico-técnico con el moral. La economía se compone simplemente de sujetos que disponen más o menos libremente de sus bienes (el dinero es uno más) intercambiándolos en unas determinadas condiciones. De esa forma, se pueden realizar muy diversas acciones, y esas son las que pueden tener también muy diversas calificaciones morales.
    Y luego está el viejo pecado capital de la avaricia, pero es que eso tiene tanto que ver con la economía como la gula con el metabolismo de los hidratos de carbono.

  15. aln

    Sorry, quería decir el 11-S

  16. Muy bien expresado, Aln. 😉

    Eso sí, hago un matiz a tu comentario: no es que esa tesis esté cundiendo en ciertos sectores eclesiales. Por desgracia, lleva muchos años cundiendo. La encíclica «Centesimus Annus» de Juan Pablo II fue la gran excepción a esa tendencia. De hecho, como reveló un católico liberal norteamericano al que ya he mencionado en este blog, Michael Novak, Juan Pablo II y Friedrich Hayek mantuvieron una correspondencia epistolar que pudo tener mucha influencia en parte de la redacción de dicha encíclica. Un texto, por cierto, que aborda las cuestiones económicas con mucha más seriedad y rigor que Juan Manuel de Prada.

  17. Juana de Arco

    aln: «En general, el error es mezclar el orden científico-técnico con el moral. La economía se compone simplemente de sujetos que disponen más o menos libremente de sus bienes (el dinero es uno más) intercambiándolos en unas determinadas condiciones.»

    Esto es un sin sentido, porque separar la forma de actuar, de la moral,entonces ¿no son dos personalidades?. No. La forma en cómo administremos la «economía» tiene que influir «la moral del «sujeto», o no sería muy fiable ese economista (sujeto)».
    Juan Pablo II, si se lee bien, NO separa lo uno de lo otro, porque es imposible en una persona recta.

    El gran problema de todo esto, es la pésima administración en la que hemos caído todos mientras no padecíamos, y ahora parece que no encontramos la salida correcta, o más bien, a las personas rectas que la lleven a cabo.

  18. Juana, un economista es fiable si tiene conocimientos como economista y hace bien su trabajo. Un mal economista puede ser una persona muy piadosa e ir a Misa a diario, pero no por ello deja de ser un mal economista. Creo que a eso es a lo que se refiere Aln.

  19. Marcial

    DEUDAS y BURROS

    Se solicitó a un prestigioso asesor financiero que explicara esta crisis de una forma sencilla, para que la gente de a pie entienda sus causas.

    Este fue su relato:

    Un señor se dirigió a una aldea donde nunca había estado antes y ofreció a sus habitantes 100 euros por cada burro que le vendieran.

    Buena parte de la población le vendió sus animales.

    Al día siguiente volvió y ofreció mejor precio, 150 por cada burrito, y otro tanto de la población vendió los suyos.

    Y a continuación ofreció 300 euros y el resto de la gente vendió los últimos burros.

    Al ver que no había más animales, ofreció 500 euros por cada burrito, dando a entender que los compraría a la semana siguiente, y se marchó.

    Al día siguiente mandó a su ayudante con los burros que compró a la misma aldea para que ofreciera los burros a 400 euros cada uno.

    Ante la posible ganancia a la semana siguiente, todos los aldeanos compraron sus burros a 400 euros, y quien no tenía el dinero lo pidió prestado. De hecho, compraron todos los burros de la comarca.

    Como era de esperar, este ayudante desapareció, igual que el señor, y nunca más aparecieron.

    Resultado:

    La aldea quedó llena de burros y endeudados.

    Hasta aquí lo que contó el asesor. Veamos lo que pasó después:

    Los que habían pedido prestado, al no vender los burros, no pudieron pagar el préstamo.

    Quienes habían prestado dinero se quejaron al ayuntamiento diciendo que si no cobraban, se arruinarían ellos; entonces no podrían seguir prestando y se arruinaría todo el pueblo.

    Para que los prestamistas no se arruinaran, el Alcalde, en vez de dar dinero a la gente del pueblo para pagar las deudas, se lo dio a los propios prestamistas. Pero estos, ya cobrada gran parte del dinero, sin embargo, no perdonaron las deudas a los del pueblo, que siguió igual de endeudado.

    El Alcalde dilapidó el presupuesto del Ayuntamiento, el cual quedó también endeudado.

    Entonces pide dinero a otros ayuntamientos; pero estos le dicen que no pueden ayudarle porque, como está en la ruina, no podrán cobrar después lo que le presten.

    El resultado:

    Los listos del principio, forrados.

    Los prestamistas, con sus ganancias resueltas y un montón de gente a la que seguirán cobrando lo que les prestaron más los intereses, incluso adueñándose de los ya devaluados burros con los que nunca llegarán a cubrir toda la deuda.

    Mucha gente arruinada y sin burro para toda la vida.

    El Ayuntamiento igualmente arruinado.

    Resultado¿ final?:

    Para solucionar todo esto y salvar a todo el pueblo, el Ayuntamiento bajó el sueldo a sus funcionarios.

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