Cuando las hojas empezaban a caer

“Las hojas empiezan a caer”. Me lo dijo una amiga ese día en el título de un email. Era lunes y el otoño comenzaba a saludarnos, pero en Vigo hacía un calor bochornoso. Esa tarde pasé por la Casa del Libro. Entre mis planes de lectura estaba repetir una vieja tradición otoñal que tengo un poco abandonada: leer otra vez las leyendas de Bécquer, ideales para ambientar la época en que los días se acortan y la oscuridad se lo pone cada vez más fácil a la imaginación. Por la noche fui con dos amigos a ver una de las pocas películas de Tim Burton que no me han gustado: “El Planeta de los Simios”. Al día siguiente estaba comiendo mientras veía el informativo de Matías Prats. Poco después de las tres de la tarde, empezamos a asistir al horror: la inesperada retransmisión en directo del asesinato de casi 3.000 personas.

Cada otoño, como aquel mes de septiembre de 2001, las hojas vuelven a caer, se descomponen en la tierra y el olvido se las lleva para siempre. Nueve años después, yo estoy aquí recordando, porque si algo se merecen las víctimas del terrorismo es que las mantengamos vivas en nuestra memoria, aunque no conociésemos personalmente a ninguna de ellas. No las tratemos como a las hojas caducas que se lleva el viento cuando caen al suelo, dejando un efímero manto marrón en nuestros paísajes.

En memoria de las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Descansen en paz

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Comentarios (Blog):

  1. Que descansen en paz.

    Preciosa entrada, Elentir.

  2. Jesús

    Ese día estaba estudiando mis exámenes de selectividad de septiembre… cuando hice el descanso antes de comer… enchufe las noticias como todos los días hacía. De pronto… después de unos segundos relatando una noticia (no me acuerdo de que era) pasaron a un directo en el que comentaban que parecía que una avioneta habia impactado con la Torre Norte de WTC. Logicamente yo no conocía a las Torres Gemelas como WTC y llame a mi madre que estaba por casa haciendo la comida… y le pregunte que si sabia que era el WTC. Le comente eso… y me dijo que estaba pasando en NY, en donde estaban las Torres Gemelas. Ella había estado por allí hacía unos cuantos años. Mientras ella seguía haciendo la comida (de momento no hizo caso a las noticias)… yo seguí tragandome las imágenes que se iban agravando por momentos (aunque como miles de personas en todo el mundo). Miraba con impotencia como habia gente que ya se estaba tirando al vacio… a la muerte que les aguardaba desde bastante tiempo. Con estupor vi como un segundo avion (ya desde hacia bastante que no hablaban de una avioneta) chocaba con la Torre Sur… el resto… ya lo sabéis. Es día a las 14:45… creo que era esa hora… se me paró el corazón durante un momento… todavia no me creía que las torres se habian caido… me da igual que fuese Al-Qaeda o quién fuera… ese día había visto morir a un montón de gente, por el fanatismo o los intereses de otros. Quizas murió en las Torres una chica con la que habla por yahoo messenger que decía que trabajaba alli… ese día murió un padre de familia que tenía 11 hijos (era jefe de un departamente de bomberos). Ese día se repetiría 3 años después en Madrid… y ese día si me hubiese levantado temprano para ir a la Universidad (paradojas de la vida)… habría muerto en el anden de Atocha donde justo explosionó el tren. ASi que con estas personas comparto una unión en el dolor y en la esperanza de que este mundo mejore.

  3. Jandro

    Sí que es bonito el post. Mi recuerdo para las víctimas. Descansen en paz.

  4. El Tíol Bastón

    Ese día llegué de trabajar, a la hora de comer, a casa de mis padres, y me encontré con que mi padre lo estaba viendo en la TV; acababan de empezar a retransmitirlo en directo. Un rato después, vimos cómo se estrellaba el segundo avión.

    Y me voy a permitir una reflexión de orden religioso, por llamarla de algún modo. Cuando se ve el atentado una y otra vez, creo que hay una cosa que queda bastante clara: es diabólico. Y si se mete uno un poco a fondo en sus razones, estandartes y trama, la sensación aumenta. Sólo la mano del diablo puede adivinarse tras una cosa así. Para que luego vengan los periodistas paletos dándole propaganda a las chorradas del Mr. Hawking, diciendo que Dios no existe.

    Que las víctimas descansen en paz, y tengamos la esperanza de que Dios se haya llevado al menos a la mayor parte de sus almas. Las personas inocentes de ello que murieron en algo así, tienen que haber experimentado la expiación de un segundo bautismo.

  5. Coincido contigo, Tíol Bastón. Hace décadas que algunos intentan explicar el mal atribuyéndolo a desórdenes mentales, como si no existiesen las vilezas, sino que todo fuesen actos de locura. Ojalá fuese así, porque es evidente que el mal existe.

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