Pazo de Oca: el Versalles gallego

En las afueras de la villa pontevedresa de La Estrada, ya cerca de Santiago, hay un precioso palacio con unos espléndidos jardines que recibe el nombre de Pazo de Oca, cuya actual propietaria es la Casa Ducal de Medinaceli, uno de las casas nobiliarias españolas más importantes, cuya bandera ondea en el torreón del palacio.

Este bello monumento tiene su origen en la mitad del siglo XV, cuando inició su construcción -sobre los restos de una antigua fortaleza del siglo XII- don Álvaro de Oca, un noble gallego implicado en las guerras que enfrentaron a los partidarios de Juana «La Beltraneja» (entre los que se contaba don Álvaro) con los de Isabel de Trastámara, futura Isabel La Católica, Reina de Castilla. A causa de la derrota de los partidarios de La Beltraneja, el Arzobispo de Santiago, el famoso Alonso de Fonseca (padre del fundador de la Universidad de Santiago y partidario de Isabel) se hizo con el Pazo en 1477. En 1564, durante el reinado de Felipe II, el Pazo pasó a manos de la Corona, y en 1586 adquiere la propiedad María de Neira, primera Señora de Oca. En 1948 el palacio pasa a manos de Victoria Eugenia Fernández de Córdoba y Fernández de Henestrosa, actual duquesa de Medinaceli (que dentro de poco cumplirá 95 años).

Mi última visita a este pazo fue hace décadas. Ya casi ni me acordaba de los detalles, pero sí recordaba los preciosos estanques que proporcionan agua a los enormes jardines. En las fotos que veis sobre estas líneas encontraréis algunos detalles que me llamaron la atención, por ejemplo, unos jardines con las formas de las cruces de la Orden de Malta, de la Orden de Calatrava y de la Orden de Santiago, muy ligadas a la historia de la Casa Ducal de Medinaceli. También veréis aperos de labranza, el interior de un molino de agua situado en lo alto del primer estanque y algunas imágenes de la amplia variedad de flores que pueblan sus jardines (que son atendidos por tres jardineros, según nos informaron allí: desde luego, tienen trabajo para dar y tomar).

Por si algún día os animáis a ir (os lo recomiendo), os dejo aquí su situación en Google Maps. El horario de visitas es de 9:00h a 18:30h de noviembre a marzo y hasta las 21:00h el resto de los meses del año. La entrada cuesta 4 euros por persona, aunque por grupos de más de 20 personas la rebajan a 2,80 euros por cabeza. Para más información, la Fundación Casa Ducal de Medinaceli tiene una sección de su web dedicada por completo al Pazo.

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Comentarios (Blog):

  1. Bonito reportaje y excelentes fotos.
    La primavera pasada tuve la ocasión de conocer accidentalmente a la futura Duquesa de esta casa, la Condesa de Ofalia, en una de sus propiedades cerca de Cabezón de Pisuerga (Valladolid), cuando quería visitar un bonito neo castillo construído hace menos de 100 años, y me recibió con unas tijeras de podar en la mano, defendiendo su propiedad de mi invasión. Comprendo totalmente sus motivos, y su defensa de su propiedad.
    Viendo la cara de Ana de Medina, pude ver el aspecto aproximado de la alta nobleza de España. Tuve la impresión de reconocer en su rostro una línea dinástica que nos llevá en línea directa hasta el gran rey Alfonso X, una línea que se saltó su hijo Sancho. Bonita historia la de esta casa ducal. Creo que aprendí ese día largos capítulos de la historia Patria.
    Me gustaria poder hablar más tranquilamente con esta mujer y poderme disculpar mejor de mi intromisión en su pequeño cortijo vallisoletano y reitero que entiendo que defienda su pequeña propiedad, ya que por algún motivo (posiblemente porque es su residencia habitual), no quiere que sea visitable.
    He deducido que esta mujer hace una defensa numantina de su intimidad y vida ordinaria, ya que parece que hace poca vida social, al margen de la que le obliga el pertenecer a su casa ducal. Lamento que se llevara de mi la imagen de un gañán que quería invadir una de sus pequeñas propiedades, sin duda muy querido para ella, por haber sido su residencia habitual en las últimas décadas.

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