Sarkozy pone a El País contra el laicismo

«Sarkozy corteja al electorado ultra». Al leer este titular que publica hoy el diario de PRISA no esperaba toparme con algo tan poco frecuente en ese medio radicalente laicista como una información que abomina del laicismo… frente al Islam. Y es que Nicolas Sarkozy quiere disputar los votos obtenidos en las recientes elecciones cantonales por el Frente Nacional francés, y para hacerlo pretende implementar una política liberticida que, según afirma hoy El País en su editorial, «instauraría por ley decenas de propuestas, algunas pintorescas o abiertamente ridículas, que constituirían básicamente una abierta intromisión en espacios estrictamente privados. O tan marginales que su pretendida regulación sería un dislate.» El País vincula ese discurso laicista de Sarkozy a un intento, común con la ultraderecha francesa, de estigmatizar el Islam: un discurso editorial radicalmente distinto del que mantiene el periódico socialista frente al Cristianismo en España.

El País cargó contra Juan Pablo II por criticar ese mismo laicismo

Sin ir más lejos, el 25 de enero de 2005, y con motivo de una recepción del Papa a los Obispos españoles en la Santa Sede, El País se hizo eco de la definición que hacía Juan Pablo II del laicismo: «ideología que lleva gradualmente, de forma más o menos consciente, a la restricción de la libertad religiosa hasta promover un desprecio o ignorancia de lo religioso, relegando la fe a la esfera de lo privado y oponiéndose a su expresión pública«. Basta con leer las medidas que pretende instaurar Sarkozy en Francia, y que tanto rechazo le provocan al diario de PRISA, para ver que se ajustan como un guante a esa definición. Sin embargo, entonces El País arremetió contra Juan Pablo II desde su editorial, acusándole de dirigir críticas «excesivamente duras e incluso un punto injustas» al Gobierno de Zapatero.

El 2 de enero de 2008 el editorial de El País fue aún más duro. Sin andarse con medias tintas, el diario socialista afirmó que «el Gobierno debe extremar la separación Iglesia-Estado», y pidió sin rodeos al PSOE «abordar sin dilación» el planteamiento de un «laicismo radical», y esto mientras lamentaba, con todo el descaro, que entre los católicos «la moderación pierde adeptos y fieles» por las críticas de la Iglesia a las actitudes hostiles del Gobierno socialista contra los creyentes. Aquel editorial de El País terminaba con una reflexión de aires siniestros, teniendo en cuenta los episodios de brutal persecución religiosa que salpican la historia de la izquierda en España: «Cuando la democracia española ha cumplido 30 años, debería haberse librado de los últimos lastres de los poderes fácticos para construir un Estado laico de verdad Me pregunto de qué forma pretendía «librarse» El País de esa parte de la sociedad que, por lo visto, le resulta tan molesta en su carrera hacia el laicismo.

El odio al Cristianismo bajo el marchamo del laicismo

Es revelador que ese mismo periódico que ha dedicado tantos y tan furibundos ataques contra los católicos considere ahora un guiño a los ultras las políticas laicistas de Sarkozy en Francia frente al Islam. Por lo visto, la hostilidad frente al hecho religioso y las agresiones a las libertades de los creyentes sólo son aceptables para El País si se dirigen contra los cristianos. Si es el Islam lo que se trata de frenar, con medidas igual de liberticidas, entonces la cosa cambia. Parece que a El País se le puede aplicar el mismo análisis que escribía anteayer sobre el diario Público, su competidor más directo: en ambos casos lo que defienden bajo el reclamo del laicismo no es más que odio al Cristianismo.

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Comentarios (Blog):

  1. Álvaro

    Qué buena entrada.

  2. Es evidente que tienen diferente vara para medir según el país y la religión en juego.

  3. Como diría Asterix: Están locos estos paisanos.
    Como diría Kile, de South Park, cada vez que muere Kenny que H++++`de P+++.

  4. Jandro

    Repugnante la doble vara.

  5. Cuando leo el país me salen sarpullidos.

  6. —según afirma hoy El País en su editorial, “instauraría por ley decenas de propuestas, algunas pintorescas o abiertamente ridículas, que constituirían básicamente una abierta intromisión en espacios estrictamente privados. O tan marginales que su pretendida regulación sería un dislate.”—

    Al pravda le parece mal que regulen leyes que se entrometan en espacios estrictamente privados. Por ejemplo, que los niños coman bollos en el recreo, hablen un determinado idioma, se rotule en un determinado idioma un negocio, que un señor quiera permitir en un local de SU propiedad que se fume, etc…

    Además, le parece un dislate la regulación de leyes con aspectos marginales, por ejemplo, llamar feo a alguien y que te sancionen por ello, gastar millones en embajadas autonómicas, la argumentación de conducir a 110 km./hora, etc…

  7. Chácaras

    Es hora de que muchas personas se definan de como son y de como deben ser, en mi modesta opinión, el laicismo no va relacionado con la con la condición humana. Desde el principio de los tiempos el hombre ha tenido la necesidad de creer en algo, este es el motivo de la creación de las religiones y de la búsqueda del hombre por saber su procedencia, y como consecuencia nace la incógnita de la creación ¿de donde venimos y cual es el principio del principio de todas las cosas?, Ahora en la modernidad está de moda no creer en nada y esto no es bueno por que la humanidad debe y tiene que creer en algo que nos de esperanzas, que nos facilite el entendimiento de la creación, que nos de fe, que nos de esperanza a nuestra existencia efímera. Yo como cristiano y católico creo en Dios y esto me ha dado fuerzas para luchar día a día teniendo fe, esperanza y caridad, tres condiciones hoy en día necesarias en la condición humana, por que el querernos los unos a los otros nos refuerza la condición humana y nos evitaría tantos desaciertos, egoísmos y crueldad. es una modesta opinión.

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