Las Médulas, uno de los lugares más raros y fascinantes de España

Lun 9·4·2012 · 17:22h 14

El 31 de marzo estuve en Las Médulas, en la comarca leonesa de El Bierzo. Allí hice las fotos que podéis ver en esta entrada.

Las Médulas son hoy un Monumento Natural, declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1997. Esto no deja de ser una ironía, ya que el origen de estos extraños paisajes se remonta a casi 2.000 años, cuando los romanos iniciaron aquí unas explotaciones mineras en busca de oro usando un sistema conocido como “ruina montium”, que aprovechaba el agua de la lluvia y del deshielo para derribar montañas y facilitar la extracción del precioso metal. El resultado de ese sistema provocaba el desplome de montañas enteras. Lo que se puede ver aquí es la cara derrumbada de dos de esas montañas:

Durante 250 años, entre 10.000 y 20.000 hombres, en unas horripilantes condiciones de trabajo, removieron 500 millones de metros cúbicos de tierra para obtener de estas minas más de 1.500 toneladas de oro. El resultado fue un paisaje destrozado y dominado por el tono rojizo de la arcillosa tierra de la zona (tan fina y pegadiza que aún conservo restos de ella en las botas de montaña que llevé a esta excursión).

Hoy en día se conservan muchos de los canales abiertos por los romanos para provocar los derrumbamientos de estas montañas. En las fotos, tomada en la llamada Senda de las Valiñas -un recorrido a pie de 4 kilómetros que lleva al corazón de Las Médulas-, podéis ver algunos de esos canales (algunos acaban en un desnivel, por lo que hay que recorrerlos con cuidado):

El canal que veis sobre estas líneas sale de La Cueva de La Encantada, por cuya pendiente se puede subir hasta esos canales:

Próxima a ella está la mayor cavidad que se conserva en todo el monumento, La Cuevona, una cueva enorme en la que son habituales los desprendimientos de piedras (por lo que es peligroso adentrarse en ella):

Hay que decir que estas cuevas y las montañas derruidas no son el único patrimonio natural que se conserva en Las Médulas. En la Senda de las Valiñas hay castaños centenarios, muchos de ellos secos y muertos, con los troncos retorcidos y agujereados y formas caprichosas que, en algunos casos, parecen dignas de una película de terror:

Las minas de oro de Las Médulas fueron abandonadas en el siglo III, pero algunos especulan con la posibilidad de que la Orden del Temple explotara también esas minas un milenio más tarde, pues habrían quedado bajo su jurisdicción. No existe ninguna referencia documental que ratifique esto, y dichas especulaciones se limitan a vincular a las minas con la citada orden debido a la presencia cerca de Las Médulas del Castillo de Cornatel, del que os hablé aquí el sábado. Esta fortaleza fue una posesión de los caballeros templarios durante casi un siglo hasta 1312, una vez extinguida la orden. El castillo ocupaba una posición elevada que dominaba el Camino Real de Invierno a Santiago de Compostela, a medio camino entre Ponferrada -en donde se alzaba otra fortaleza templaria- y Las Médulas.

Si deseáis visitar Las Médulas, podéis consultar aquí los itinerarios que recorren ese Monumento Natural. Hay que decir que la señalización de los itinerarios en los paneles informativos que hay en la zona no es muy buena. Por si os sirve de ayuda, podéis ver aquí en Google Maps el comienzo de la Senda de las Valiñas. A partir de ese punto ya no se puede circular en coche. Aquí podéis ver la situación exacta de La Cuevona, y aquí el lugar de entrada de la Cueva de La Encantada.

Un consejo si vais a Las Médulas: llevad agua. El terreno es muy seco, no hay ni fuentes en todo el recorrido y los pocos pozos que vi estaban todos secos. En un día de calor como el que visité las minas, la ya habitual sed se agudiza por lo árido y polvoriento que es el lugar.

Y dicho esto, os dejo con la serie de 67 fotos que he subido a Flickr de mi visita a este fascinante sitio:

Entrada relacionada:

- Castillo de Cornatel

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Comentarios a esta entrada:

  1. Ameles

    Allí estuve hace un porrón de años. ¡Que recuerdos!

  2. José Luis F.

    Las he visitado unas 5 o 6 veces en distintos meses del año. Cada estación le añade una belleza especial al paisaje. Recomiendo aprovechar el viaje para ver la fragua o herrería de Compludo. Escuchar a lo lejos, en ese estrecho valle, los golpes del martillo hidráulico es una experiencia inolvidable.

  3. jaimeba

    Quien me iba a decir a mi que buscando informacion sobre las medulas ibamos a encontrarte…estas en todas partes

  4. Ya es casualidad, jeje. ;-) ¿Vais a ir por allí? El sitio es una maravilla.

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