Polonia en la 2ª Guerra Mundial: historia, uniformes y canciones

Este vídeo lo grabé en el certamen Ariete 2013 de recreación histórica en La Coruña, hace 10 días. En él un miembro de la asociación Poland First to Fight nos cuenta cómo fue la participación polaca en la contienda.

Cuando nazis y soviéticos lucharon y desfilaron juntos en Polonia
Tropa Guripa: así era la resistencia polaca en la Segunda Guerra Mundial

La mentira de la propaganda alemana sobre la caballería polaca

Hay muchos mitos sobre la lucha desarrollada por los polacos en esa guerra. El mayor de todos es el de los jinetes polacos cargando contra los tanques alemanes. Curiosamente, se trata de un mito extendido por la propaganda alemana durante la invasión de Polonia. El primer día de la invasión, el coronel polaco Kazimierz Mastelerz al frente del 18º Regimiento de Ulanos, encuadrado en la 1ª Brigada de Caballería Pomorska, fue el que encabezó los primeros combates contra los invasores alemanes mientras se desplegaba la infantería polaca. La unidad de Mastelerz fue la primera en pasar al contraataque: el coronel y 250 hombres de los dos primeros escuadrones de caballería del Regimiento se toparon con un batallón de la 20ª División de Infantería Motorizada alemana cerca de Chonice, a unos 240 Km de Varsovia. Los dos escuadrones polacos desenvainaron sus sables y se lanzaron a la carga contra la atónita infantería alemana, diezmándola y poniéndola en fuga a sablazo limpio. Sin embargo, la llegada de las autoametralladoras alemanas desbarató la pequeña contraofensiva del coronel Mastelerz, que resultó muerto en la acción junto a 19 de sus hombres, siendo hechos prisioneros 60 de los jinetes del Regimiento.

Según cuentan Miguel del Rey y Carlos Canales en “Blitzkrieg. La victoria alemana en la guerra relámpago” (Editorial Edaf, 2012; un libro que os recomiendo), al día siguiente los encargados de la propaganda alemana, a los que no les interesaba lo más mínimo que se supiera que su ejército había retrocedido ante los polacos, llevaron al lugar a corresponsales de guerra italianos y les dijeron que los jinetes habían cargado contra carros de combate enfrentando sus sables contra armas automáticas. La leyenda de la inútil caballería polaca chocando contra la chapa blindada de los panzers sin poder hacer nada, llegaría hasta nuestros días.” Ambos autores también señalan que en muchas ocasiones “se han publicado erróneamente fotografías realizadas durante maniobras previas a la Segunda Guerra Mundial para representar la carga de la brigada Pomorska contra los panzers alemanes”. No deja de ser triste que una mentira de la propaganda nazi haya sido asumida hoy en día por muchas publicaciones y no pocos historiadores…

Polonia, invadida por nazis y soviéticos tras el pacto secreto entre ambos

Por otra parte, y según comenta la asociación Poland First to Fight en su web, en la invasión de Polonia los alemanes sufrieron 35.000 bajas, perdieron unos 400 aviones y 1/3 de sus tanques, pérdidas muy superiores a las que sufrieron al derrotar a Ingleses y Franceses en mayo de 1.940. Hay que tener en cuenta, además, que durante la invasión de su Patria los polacos sólo contaban con sus fuerzas, sin ningún refuerzo aliado, y no sólo tuvieron que combatir contra los alemanes, sino también contra los soviéticos, que invadieron la parte oriental de Polonia el 17 de septiembre de 1939, conforme a lo contemplado en el pacto secreto firmado por Alemania y la URSS el 23 de agosto de 1939, una semana antes de comenzar la invasión alemana. Un mes después, el 23 septiembre de 1939, tropas alemanas y soviéticas desfilaron juntas en Brest (entonces Polonia, hoy Bielorrusia) ante el general ruso Semyon Krivoshein y el general alemán Heinz Guderian. Otro dato poco conocido, y que demuestra hasta qué punto se entendían bien Hitler y Stalin por aquel entonces, es que tras felicitar a su colega alemán por la invasión de Polonia, Krivoshein se ofreció a dar la bienvenida a la Wehrmacht en Moscú después de su victoria futura sobre el Reino Unido. Hablé sobre ello en 2009 en este artículo.

El largo periplo de los soldados polacos tras la invasión de su país

Como hoy es bien sabido, aunque la propaganda soviética y sus terminales comunistas lo negaron durante décadas, después de ser apresados miles de oficiales polacos morirían asesinados por los soviéticos en la masacre de Katyn, cuyo descubrimiento en plena guerra provocó un grave conflicto entre el gobierno polaco en el exilio y la URSS. Así mismo, miles de soldados polacos serían internados en campos de concentración soviéticos, siendo liberados cuando Alemania invadió la Unión Soviética. Una parte de ellos llegaron a las filas británicas vía Irán, y otros acabaron sirviendo en un nuevo ejército polaco títere de los soviéticos.

Muchos soldados polacos lograron pasar a Rumanía, donde fueron internados pero consiguieron, finalmente, llegar a otros frentes. Como apunta Poland First to Fight, 80.000 soldados polacos lograron llegar a Francia y con ellos se formaron 4 divisiones, además varios destructores y submarinos de la Armada Polaca habían logrado llegar a Inglaterra y unirse a los aliados, con los pilotos evadidos se formaron varios escuadrones en Francia“. Los polacos también combatieron en Noruega contra la invasión alemana del país. En la Batalla de Narvik los polacos de la Brigada de Cazadores de Montaña de Podhale cubrieron la retirada de las tropas de otras nacionalidades, siendo ellos la última fuerza aliada en abandonar Noruega. Pilotos polacos también combatieron en la Batalla de Inglaterra. La infantería polaca luchó además en el Norte de África, en la Batalla de Montecasino -la conquista final del histórico monasterio benedictino la culminaron ellos-, en la liberación de Francia y Bélgica y en la operación Market Garden en Holanda. El ejército polaco en el exilio llegó a contar con casi 200.000 hombres, el cuarto mayor contingente nacional de la guerra, sólo superado por la URSS, Estados Unidos y el Reino Unido, y muy por delate de Francia y Canadá.

Varsovia, 1944: el mayor alzamiento de un movimiento de resistencia

En la propia Polonia el Armia Krajowa (AK, Ejército del Interior) se convirtió en uno de los movimientos de resistencia más amplios y mejor organizados de la contienda, ocasionando bajas ingentes a los ocupantes alemanes: entre 200 y 300 muertos al mes en 1942 y hasta 1.800 ya en 1944. En septiembre de este último año el AK protagonizó el mayor alzamiento de un movimiento de resistencia en la Segunda Guerra Mundial: el levantamiento de Varsovia, con unos 50.000 combatientes del Armia Krajowa identificados con uniformes o brazaletes, que provocaron casi 20.000 bajas a los alemanes entre muertos, heridos y desaparecidos, destruyendo más de 300 tanques de la Wehrmacht. No obstante, el deliberado retraso soviético en socorrer a la capital polaca permitió a los alemanes vencer a los alzados. Los nazis llevaron a cabo una durísima represión a modo de venganza, arrasando prácticamente toda Varsovia y ejecutando a la mayor parte de sus habitantes.

Polonia tras la guerra: dictadura comunista y 45 años de gobierno en el exilio

La tragedia de los combatientes polacos no terminó con el final de la guerra. Algunos volvieron y fueron enviados a prisión por los soviéticos, al ser considerados contrarrevolucionarios. Muchos otros se vieron obligados a permanecer en el exilio hasta la caída del comunismo en Polonia en 1990. Además, después del abandono de británicos y franceses durante la invasión alemana, y a pesar de las presiones de Roosevelt y Churchill en Yalta, los aliados dejaron Polonia finalmente en manos de Stalin. El 6 de julio de 1945 británicos y estadounidenses retiraban su apoyo al gobierno polaco en el exilio, a pesar de lo cual éste siguió existiendo en Londres hasta la caída del bloque soviético, contando en el Reino Unido con la lealtad de 150.000 polacos exiliados, muchos de ellos veteranos de guerra. En 1990 el primer presidente democrático de Polonia tras la contienda, Lech Wałęsa, recibió los símbolos de la presidencia de la República del último presidente del gobierno en el exilio, Ryszard Kaczorowski (fallecido en 2010 en la catástrofe de Smolensk junto al entonces presidente de Polonia, Lech Kaczynski, y la cúpula del ejército polaco).

Los uniformes de los soldados polacos en la Segunda Guerra Mundial

Repaso ahora algunas de las fotos que hice durante la presentación de los miembros de Poland First to Fight:

En esta foto vemos:

  • En el centro, detrás, un soldado con el uniforme de campaña usado por los polacos en el momento de la invasión alemana. El casco es del modelo Wz31. En este caso se trata de una réplica lisa. Los polacos solían aplicarle un camuflaje rugoso denominado “Salamandra”. Va armado con un fusil Karabinek Wz29, versión polaca del Mauser K98 alemán. Era el arma reglamentaria en el ejército polaco al estallar la guerra.
  • En el centro, delante, una niña con el uniforme de los scouts. Esta organización juvenil fue prohibida por los alemanes tras la ocupación de Polonia en 1939. Sus miembros participaron activamente en la resistencia. Las niñas hacían a menudo de enlaces -llevando correos- e incluso de guías, protagonizando acciones valerosas y sufriendo muchas bajas. Esta niña lleva en el brazo izquierdo el brazalete característico de los miembros del Armia Krajowa.
  • A la izquierda, un soldado raso polaco con el casco, los correajes y el uniforme reglamentarios británicos con que fueron equipados los soldados polacos que llegaron a Gran Bretaña tras la caída de Francia. El ejército polaco en el exilio era una fuerza separada del ejército británico, por lo que al margen del equipamiento, los emblemas y rangos eran los propios del ejército polaco. En su brazo izquierdo vemos un emblema de nacionalidad en fondo rojo, con la palabra “Poland” (Polonia, en inglés) en letras blancas. Este emblema se suministraba en una pieza de tela con dos identificadores, con las marcas de corte para cortarlo y coserlo al uniforme. Debajo vemos el emblema de la 1ª División Acorazada (1 Dywizja Pancerna) polaca, formada en Escocia en febrero de 1942 con unos 16.000 hombres y 380 tanques. El emblema era un casco de húsar polaco del siglo XVI, con las alas características de estos guerreros. Tanto los parches del cuello -carmesí sobre naranja- como la hombrera negra -sólo en el hombro izquierdo- le identifican como un miembro del 10º Regimiento de Dragones, una unidad encuadrada en la 10 Brygada Kawalerii Pancernej (10ª Brigada de Caballería Acorazada), la conocida como la Brigada Negra por los abrigos de cuero negro que usaban sus integrantes.
  • A la derecha, un Starszy sierżan (sargento mayor) también del 10º Regimiento de Dragones, con uniforme reglamentario británico modelo 40, si bien con los botones originales sustituidos por otros metálicos con el emblema de la águila blanca polaca. Como en el caso anterior, sólo lleva en color negro la hombrera izquierda, como miembro de la Brigada Negra. La boina negra con el águila del ejército polaco es la prenda distintiva de las unidades acorazadas de ese país.

Sobre estas líneas vemos en el centro al soldado raso al que me refería antes, sosteniendo el archifamoso fusil británico Lee-Enfield. A la izquierda vemos a otro soldado raso de la Brigada Negra con red de camuflaje en el casco.

Sobre estas líneas vemos los emblemas que luce en el barzo derecho un recreador con el uniforme de la Brigada Negra. Además del emblema de nacionalidad del que ya he hablado antes -se lucía en ambos brazos-, vemos bajo él la bandera de Escocia con el escudo de Lanarkshire en el centro. Los miembros de la Brigada llegaron a esa localidad escocesa en el verano de 1940, uno de los más lluviosos que se recuerdan allí, pero fue tan cálida la acogida que recibieron de los habitantes de Lanark que les levantaron la moral a los polacos después de las muchas desdichas que habían sufrido en combate. A modo de ejemplo, cuando los soldados marchaban por la villa los lugareños cantaban a su paso. Los soldados polacos fueron tan bien tratados allí, que en octubre de 1940, cuando les llegó la hora de abandonar la villa, los miembros de la 10ª Brigada dejaron en la localidad escocesa tres monumentos en señal de gratitud a sus habitantes. Hoy se conservan reunidos en el Polish Memorial Garden de la localidad.

Sobre estas líneas vemos un oficial polaco de la Brigada Negra, concretamente un mayor. En su mano derecha tiene una pistola Colt M1911, si no me equivoco. De su hombrera derecha sale una cadena cuyo final se oculta en el bolsillo derecho: el silbato.

En esta otra imagen vemos los pertrechos que llevaban los soldados de la Brigada Negra a la espalda. A la izquierda vemos, con boina negra, a un Kapral (cabo) de la misma Brigada. Este cabo lleva, como podemos ver en la siguiente foto, una ametralladora ligera Bren británica, adoptada en por el ejército británico en 1930 y que estuvo en servicio hasta 1980 como arma de cobertura de las escuadras de infantería:

A la izquierda del cabo vemos, sin armas y con casco de plato británico, a un Starszy szeregowy o soldado de primera, también de la Brigada Negra.

Sobre estas líneas vemos al sargento sujetando el subfusil británico Sten de un joven soldado raso de la Brigada Negra (con boina negra, en el centro). El Sten era un arma sumamente barata en cuanto a fabricación, pero su factura dejaba mucho que desear y no era muy fiable: una simple caída podía averiarlo.

Sobre estas líneas vemos a una niña con el brazalete del Armia Krajowa, con las siglas AK y el águila polaca en el centro. La niña lleva ropa civil, una indumentaria habitual en el levantamiento de Varsovia, dada la carencia de uniformes completos de muchos combatientes. El gorro cuartelero parece de origen ruso, y por la bandolera militar diría que se trata de un Harcerska Poczta (Correo Juvenil). Como ya he señalado, niñas de 12 o 13 años solían hacer de enlaces en el AK. Detrás, a la derecha, con camisa, vemos a un sanitario polaco. Lleva en el brazo izquierda un brazalete blanco con el emblema de la Cruz Roja (no aparece en la foto).

Como otros años, los miembros de la asociación Poland First to Fight colocaron paneles explicativos de la intervención polaca en la Segunda Guerra Mundial. Puedes verlos con más detalle pulsando sobre la imagen. Termino esta serie de fotos mostrando la bandera polaca con el escudo del águila blanca, por la que lucharon y murieron en combate tantos miles de polacos durante esa contienda:

Puedes ver aquí la serie completa de fotos de los recreadores polacos que he subido a mi cuenta de Flickr:

Canciones polacas de la Segunda Guerra Mundial:

He hecho una lista de reproducción en Spotify (pulsa aquí) con algunas de las canciones más populares entre los combatientes polacos de esa contienda. Algunas son realmente bellas, se ve que es un pueblo con una muy buena cultura musical. Incluyo a continuación alguna información sobre las canciones, pulsa sobre el nombre de la canción para escucharla en Spotify.

  • Mazurek Dąbrowskiego (Mazurca de Dabrowski): conocida también por su primer verso, “Jeszcze Polska nie umarła” (Polonia aún no ha muerto). Su letra fue escrita por Joseph Wybickiego en 1797 sobre una melodía popular de autor desconocido. Fue adoptada de forma oficial como himno nacional de Polonia el 26 de febrero 1927.
  • Marsz Mokotowa (Marcha de Mokotów): era el himno del distrito de Mokotów durante el levantamiento de Varsovia de agosto de 1944. La letra fue escrita en la segunda miatd de ese mes por el cadete Mirosław Jezierski ‘Karnisz’, con música del teniente Jan Markowski ‘Krzysztof’ del batallón Baszta que combatía en ese distrito. La letra hace referencia a los desesperados combates de los patriotas polacos en la ciudad.
  • Naprzód do boju żołnierze (Soldados a las armas): la letra, de fuerte contenido religioso -con varias invocaciones a Jesús y María- y llamando a los soldados a las armas, fue escrita por el teniente Kazimierz Kumaniecki ‘Kozakiewicz’, del Armia Krajowa, en octubre de 1942.
  • Czerwone maki na Monte Cassino (Amapolas rojas en Montecasino): compuesta en mayo de 1944 durante la Batalla de Montecasino, con una estremecedora letra cargada de valor y heroísmo, escrita por Feliks Konarski -poeta y soldado polaco- con música de Alfred Schütz, compositor y actor polaco que luchó en esa batalla.
  • Warszawskie dzieci (Niños de Varsovia): una de las canciones más populares del levantamiento de Varsovia de 1944. Fue compuesta ese mismo año con letra de Richard Stanislaw Dobrowolski y música de Andrzej Panufnik.
  • Morze, nasze morze (El mar, el mar): compuesta en la década de 1930 por el capitán Adam Kowalski, acabó convirtiéndose en el himno de la Marina de guerra polaca. Justo antes de la guerra se cantaba con unos versos que dejaban claro el espíritu de los marinos polacos: “Nuestra flota, aunque pequeña, fielmente guarda la entrada del puerto.”
  • Pałacyk Michla (Palacio de Michler): la canción habla del edificio valientemente defendido por combatientes del batallón Parasola del Armia Krajowa durante el levantamiento de Varsovia. Su letra la escribió el cadete Józef Szczepański ‘Ziutek’ durante los combates en el distrito de Wola en agosto de 1944, popularizándose rápidamente en toda Varsovia.
  • Hej chłopcy bagnet na broń! (¡Ey chicos calad la bayoneta!): escrita y compuesta por Krystyna Krahelska ‘Danuta’ en enero de 1943, una poetisa y soldado del Armia Krajowa que luchó y fue herida el 1 de agosto de 1944 cuando rescataba a un compañero herido durante el levantamiento de Varsovia. Krahelska murió al día siguiente. Su canción, publicada por primera vez por un pasquín clandestino el 20 de noviembre 1943, se convirtió en una de las más populares de la resistencia polaca.
  • Wierzby Płaczące (Sauces Llorones): también conocida como “Rozszumiały się wierzby płaczące”, la letra fue escrita por Roman Ślężak sobre una melodía del compositor ruso Wasyl Iwanowicz Agapkin. Fue cantada inicialmente por los partisanos polacos que combatían en los bosques -a los que hace referencia la letra-, pero acabó siendo una canción muy popular en el levantamiento de Varsovia.
  • Siekiera, motyka (Hacha, azada): fue cantada a nivel popular en la Polonia ocupada, a pesar de estar prohibida por los nazis. Incluía referencias despectivas a Mussolini y sobre todo a Hitler: “przegrał wojnę głupi Malarz” (el estúpido pintor perdió la guerra).

Sirva esta entrada de sentido homenaje a esos valientes hombres y mujeres que han glorificado con su sangre a la nación polaca.

Para más información:

Web de la asociación Poland Fisrt to Fight

Otras entradas sobre Ariete 2013:

Ariete 2013: el Cerco de Bastogne
Ariete 2013: Napoleón desfila por La Coruña y un SS dirige el tráfico
Ariete 2013: duelos entre húsares
Canciones del levantamiento de Varsovia (en inglés)

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Comentarios (Blog):

  1. Impresionante trabajo… muchas gracias.

  2. Alejandra

    Impecable.

  3. Marcial

    Vaya trabajo. Muy bueno.
    Dzięki!

  4. Pedro F. Barbadillo

    Leo ahora este artículo tuyo. Se lo he mandado a una conocida polaca. Te adjunto el enlace un artículo mío sobre la aportación polaca a la guerra contra el III Reich: los primeros en combatir, los más traicionados.

    http://www.libertaddigital.com/opinion/historia/soldados-polacos-sangre-sin-recompensa-1276238613.html

  5. angie

    Primero que nada me gustaría enviarle un grato saludo y felicitarlos de la forma mas honesta por la información tan valiosa que tiene en su blok. Ahora bien mi mi nombre es ANGIE HAAR hija de uno de unos de los soldados que participaron en la 2da guerra… pero realmente les escribo con la finalidad de solicitarle información de mi tío de cual lo único que se es su apellido, es pero me puedan ayudar

    Gracias y Feliz Noche
    Atte; Ing. Haar Angie

  6. john

    buenos dias, tendras informacion relacionada con Polacos condenados atrabajos forzados en guayana

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