La oposición a la izquierda exige liberarse de sus marcos conceptuales

¿Conservador malo, progresista bueno?

Un efecto de la hegemonía cultural progre en nuestra sociedad se ve en las connotaciones de ciertas palabras en el debate público: todo lo que se considera bueno, incluso desde el ámbito conservador, se tiende a identificar como “progresista”. Por la contra, incluso desde esas mismas posiciones, es frecuente identificar como “conservador” aquello que se quiere criticar.

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Hasta ahora en diversos artículos de opinión, debates y mensajes en redes sociales me he encontrado afirmaciones calificando como conservadores incluso a los comunistas, que en realidad son revolucionarios -otra palabra que a menudo se reviste de connotaciones positivas, cuando no necesariamente las tiene- y totalitarios. Incluso desde posiciones provida y profamilia -tradicionalmente conservadoras- he visto afirmar que oponerse al aborto y defender la familia natural es progresista, lo cual es paradójico, pues han sido las políticas ideológicas progresistas -en España desarrolladas por el PSOE y poco a poco asumidas por el PP- las que más han maltratado a la familia y las que más han cercenado el derecho a vivir de los niños por nacer, llevando a nuestro país a un suicidio demográfico que hace insostenible el actual Estado del Bienestar, lo cual no deja de ser una paradoja, pues es un modelo socialdemócrata que conduce irremediablemente a su propia quiebra.

En el mismo sentido, es muy frecuente ver incluso a personas de derechas afirmar que el PSOE ya no es socialista. Aunque a menudo no se den cuenta de ello, no lo dicen porque consideren que ese partido ha abandonado sus esencias ideológicas -que no lo ha hecho-, sino porque por el efecto ambiente identifican el socialismo con conceptos como el apoyo a los más débiles, la solidaridad y la justicia, a pesar de que en la práctica el socialismo se ha caracterizado por generar paro y miseria, ha fomentado una creciente insolidaridad al atribuir a los ciudadanos “derechos” de nueva generación cuyo ejercicio han de pagar los demás, y con ha dado lugar a un modelo social radicalmente injusto y no porque haya desigualdad en materia de riqueza -la igualdad de oportunidades no implica igualdad de resultados-, sino porque en vez de premiar el mérito y el esfuerzo, los desincentiva en un mero afán por generar dependencia del Estado.

No podemos seguir dejando que la izquierda imponga sus marcos conceptuales en el debate público, y para ello tenemos que empezar a cambiar el chip también en cuestiones como las referidas. No tiene sentido dar la batalla de las ideas a la izquierda si lo hacemos usando términos acuñados por la propia izquierda para afianzarse en la sociedad. Combatir esa hegemonía cultural progresista implica empezar a desnudar el lenguaje de los tópicos que ha usado para instaurarse entre nosotros.

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Comentarios (Blog):

  1. pacococo

    Muy interesante el tema que planteas. Pero es lo de siempre, los progres han copado siempre los medios de difusión con publicidad más atractiva, aunque sea falsa. Pero el personal no está para distinciones sutiles como es buscar la vedad.

    Los no progres nunca han estado a la altura en el debate ideológico, pienso que siempre han creido que con ser poseedores de la verdad basta y no hay que rebatir las mentiras progres.

    En la actualidad, cuando los progres, de derechas o de izquierdas, copan los medios, rebatir las falacias es muy complicado y por tanto, las mentiras se van colando en nuestro subconsciente y terminamos por dar por buenas algunas cosas que no lo son.

    El ejemplo que pones del socialismo es muy paradigmático. Al final le atribuimos al socialismo unas virtudes que nunca ha tenido. Pero con los medios de masas que tenemos, lo milagroso es que aún haya gente que piense.

  2. César

    Con todo lo que aprecio a Luis del Pino hay algo que siempre me encocora y es que suele decir algo parecido a lo que pones aquí.

  3. Pacococo, es difícil pero posible. Lo que hace falta es valentía, y no dejarse amilanar por el pensamiento dominante y por el ambiente. Si vivimos en una sociedad libre tiene que ser posible poner una nota discordante en los debates, que no tenemos la obligación de ser progres, por mucho que los progres insistan tácitamente en esa pretensión.

    César, supongo que quieres decir que Luis del Pino también usa el término “progresista” en sentido positivo. Desde luego, le pasa a mucha gente de derechas. Hay que tener en cuenta que el efecto ambiente del que hablo en la entrada es muy poderoso: nos pasamos años y años tragándonos esos estereotipos en los medios de comunicación.

  4. ppACO

    En la Argentina el 98% del espectro político se compone por Peronistas. (ideología Fascista con vigencia en la actualidad) cuyo discurso hegemónico en la actualidad es “progresista”. Espero que en España no lleguen a estos niveles.

  5. Habría que empezar por afirmar que Iu es socialista, puesto que el comunismo no es otra cosa que socialismo radical basado en el marxismo.

  6. El problema es que hace mucho tiempo, “la batalla” de las palabras se ha inclinado quizá por su repetidísima utilización en los medios de comunicación del lado mal llamado”progresista” -porque por poner un ejemplo, no conozco nada más regresivo que la teorías de Marx, afianzadas en el ADN de nuestros socialistas, que proclama en su Manifiesto, o sea, que el triunfo del proletariado y el fin de la sociedad de clases significarían la abolición del estado político- lo que ha dado pábulo a innumerables desdichas: nacionalismos, independentismos o esa España “discutida y discutible” que sólo se discute aquí, nadie discute que exista y sea España en cualquier país del mundo.

    Pero en muchísimos otros ámbitos la batalla de las palabras se está perdiendo. Por poner dos ejemplos sangrantes, el tema del terrorismo, donde ahora se llama “disidentes” a los opositores de Hezbollah al gobierno sirio, o independentistas a los asesinos etarras. Y el segundo ejemplo más terrorífico aún es el de la nomenclatura del aborto: nunca encuentras en ningún sistema sanitario esta palabra reflejada en ningún escrito, siempre aparecen las siglas IVE (interrupción voluntaria del embarazo) que parece menos brutal.

  7. De todos modos los conceptos “conservador” y “progresista” tienen una fuerte carga valorativa y de hecho estoy seguro de que originalmente fueron acuñados por la izquierda.

    Pretender “conservar” el actual status quo a toda costa es objetivamente malo. Sin embargo, tratar de “progresar” es positivo. De ahí que estos términos son ya engañosos de por sí.

    Cuando me llaman “conservador”, siempre niego que lo sea y digo que yo solo quiero conservar lo bueno y progresar cambiando lo malo. :-)

  8. JFM

    El problema es que mientras la izquierda tenia a Willy Munzenberg, mentras los nazis tenian a Joseph Goebbels (que no le llegaba al tobillo) pero aldo es algo la derecha nunca ha tenido a nadie que haga una reflexion estrrategica mas alla de los eslogans puntuales para una campa&natilde;a elctoral. Por ejmplo la derecha nuna ha sido capaz de articular un sietema tal como colocar al adeversario a al defensiva con afirmaciones rotundas. Ya hé hablado de como el Partido Comunista aprovecho la subiad al poder de los Nazis (a la que hbaia ayudado) para no solo salir de su condicion de apestado sino para convertirse en la punta de lanza de la “lucha contra el facsismo” (y seguirlo siendo tras haber salvado a Hitler durante la invasion de Polonia cuando lso alemanes se estaban quedadno sin municiones) sino que provecho para pintar con la misma brocha de color nazi a todos los fascismos (por lo general infinitamente menos sanguinarios que Lenin), a todos los movimientos no fascistas de derecha autoritaria fuesen o no dictatoriales y en generales a todos los anticomunistas un poco firmes.

    Y admeas la derecha nunca ha sabido crera palabras o darles el sonido despectivo que la izquierda ha sabido dar. Comunistas tras mas de cien millones de muertyos sin contra una esplotacion despiadada de los obreros no suena mal. Stalinista solo significa comunsia un poco dogamatico en vez de fanatico dispuestao a asesinar a millones (aunque de hecho Lenin era peor).

  9. JFM

    Por si fuera poco la derecha es incapaz de sacar opartido cuanod la ocasion la pintan calva. Dos ejemplos. Hace unos diez anyos se abrieron los archivos y se encontro una carta de agsoto 1940 del numero dos del Partido Comuniosta francés a las autoridades de ocupacion enumernado lo mucho que los comunistas habian hecho para facilitar el avance de la Wehramacht y las presecuciones de la parte “del judio Mandel” (textual). Pues nada ni mu entre los politicos de derecha por lo ciual sigue siendo respetable aliarse con ese partdio mientras que ay de ti si se te ocurre no ya aliarte sino decir qu el Sol; sale por el Este si tambien lo ha dicho Marine Le Pen.

    El segundo ejesmmplo es de hoy LLamazares ante una foto de Guevara ese que no se limitaba ordenar torturas sino que le gustaba participar ha dicho que “ningun terrorsimo es de izquierdas” y nadie le va a soltar “pués a Llamares debe gustarle la extrema derecha tipo nazi poorque no pierde una ocasion de aliarse con grupos terroristas ya sea ETAO el Hams”. En evez de ellos los politicos y periodistas de derechas se han quedado leyendo el Marca.

  10. JFM

    Y para terminar (perdona el tochazo ) el tema del aborto “conquista irrenunciable y libertad fundamental de la mujer). A nadie se le ocurre recordar que cuando hay tropescientos metodos de contracepcion el dercho a abortar es el derecho a ser negligente y Molares ha sido el unico en apuntar que a diferencia de caer enfermo, caer embarazada resulta de un acto voluntario por lo cual no hay ninguna razon de obligar a los demas a poner dinero para que las consecuencias de tu busqueda de placer sexual (ademas con negligencia) te salgan gratis.

  11. Jandro

    Es que ser “progresista” en el sentido de querer que la sociedad progrese, evolucione (que bastante falta hace) es algo bueno lo mires por donde lo mires. El problema es cuando permitimos que las palabras pierdan su significado y éste sea sustituido por una ideología. Es un error de base aceptar la etiqueta “progresistas” para los autodenominados así. Ejemplo: el aborto. La sociedad progresará a medida que vaya desterrando este atentado contra el derecho fundamental a la vida. Buscar esto es progresista, es querer evolucionar, y es algo bueno.

    Yo personalmente nunca he aceptado la etiqueta “conservador”, aunque alguien haya pretendido etiquetarme como tal cosa. Tampoco he aceptado “progresista” para los autodenominados así. Hay que conservar lo bueno, y hay que progresar en lo que debe mejorar.

  12. JFM

    @Jandro

    Depende. Evolucionar para adaptarse a un nuevo entorno es buena idea, evolucionar por evolucionar aunque sea hacia el precipicio lo es mucho menos.

  13. Al Neri: “Pretender “conservar” el actual status quo a toda costa es objetivamente malo. Sin embargo, tratar de “progresar” es positivo.”

    Típica reflexión fruto de la mentalidad imperante. Invirtámosla: no es bueno rechazar que se conserven las muchas cosas buenas que hay en nuestra sociedad -empezando por la familia, la maternidad, la religión o el patriotismo-, y es una estafa asociar el “progreso” con una corriente ideológica que nos lleva a la miseria y se dedica a sembrar la sociedad de imposiciones absurdas.

    No entiendo, por cierto, que se defienda el progresismo por mera etimología, olvidando sus hechos y sus dogmas ideológicos. ¿Alguien de derechas se diría socialista simplemente porque defiende “lo social” o la sociedad frente al Estado, olvidando que el socialismo es más propiamente, estrictamente, estatismo?

  14. Estamos totalmente de acuerdo, Elentir, quizá no me he expresado bien. Esas cosas y valores que menciona son los que (para usted y para mí) merece la pena conservar, evidentemente, pero el término “conservador” es tramposo y peyorativo porque evoca subconscientemente la mentalidad cerril de mantener el orden vigente no solo con lo bueno sino también con todo lo malo (y esta mentalidad es negativa). Tiene razón también en que ya son muchos años de consignas machaconas de los medios de comunicación y tenemos los oídos demasiado contaminados.

    Quiero decir que desde el punto de vista puramente etimológico, “conservar” por “conservar”, así en abstracto, sin especificar qué, no parece muy razonable, mientras que “progresar” en sí tiene connotaciones muy positivas.

    La derecha por su parte también ha acuñado su propia terminología tendenciosa (y que yo admito utilizar) para referirse a los “progresistas”: “progres”, “progretas”, “perroflautas”, jejeje… En cambio, lo de “rojos” se lo inventaron los propios comunistas, así que ahora que no se quejen.

    Un saludo y enhorabuena por su blog que conocí antes del verano y sigo con atención.

  15. 100 % de acuerdo con la entrada. Llamazares dice que “ningún terrorismo es de izquierdas”. Mentira cochina. Sin ir más lejos, ETA es de izquierdas, sin discusión.

    Me hace mucha gracia el gurú de la izquierda norteamericana George Lakoff. Para él, todo pensamiento o sentimiento noble, es progresista. Por ejemplo, te gusta la naturaleza: eres “progresista”, al menos en parte. Conclusión: ser de derechas significa odiar la naturaleza, que te guste la contaminación…

  16. Gracias a ti por tus amables palabras, Al Neri. ;-)

    Carlodi67, pues sí, la costumbre de Lakoff la tienen muchos progres. Todo lo bueno es progre, y todo lo malo es conservador. Pero peor aún es cuando identifican algo como bueno por el mero hecho de ser progre, y califican como malo algo bueno por el mero hecho de que lo defienden los conservadores. En el tema del aborto tenemos un buen ejemplo.

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