En 2008 culparon al bilingüismo de buscar la "desaparición del gallego"

Nacionalistas señalan a 18 canales de TV en español porque no les dejan ‘vivir en gallego’

Los nacionalistas de la plataforma “Queremos Galego”, afín al BNG, defendían en mayo de 2014 que el gallego “debe ser la lengua objeto de uso y de defensa todos los días del año en todos los lugares y momentos”. Estos días están dando un paso más en esa apuesta por el monolingüismo en Galicia con una campaña que señala directamente a medios que emiten en español.

El nacionalismo acepta ‘defender el gallego’ como pretexto para agredir al discrepante
Según los nacionalistas gallegos el español en Galicia es lengua ‘ajena’, como el inglés

Canales públicos y privados en la lista negra de ‘Queremos Galego’

Los medios señalados en esta campaña son Televisión Española, Antena 3, Cuatro, Telecinco, La Sexta, Paramount Channel, Factoría de Ficción, Energy, Discovery Max, Boing, Clan, Divinity, Teledeporte, el canal 24h de TVE, 13TV, Nova y el canal gallego V Televisión. El tuiteo que podéis ver bajo estas líneas fue publicado por “Queremos Galego” esta misma tarde:

El año pasado defendieron a violentos con la excusa de “defender la lengua”

Si ya es de por sí grave que ciertos elementos señalen a medios de comunicación por limitarse a ejercer su libertad de emitir en el idioma que les dé la gana, ya resulta especialmente preocupante que ese señalamiento lo haga una plataforma que el pasado mes de mayo defendía a violentos que agredieron a manifestantes de Galicia Bilingüe en 2009, con el argumento de que los agresores se limitaban a “defender la lengua”:

De los once acusados -entre ellos un terrorista que ya cumplía condena en prisión-, seis fueron condenados por aquellas agresiones. Tras haber apoyado a esos energúmenos, “Queremos Galego” guardó silencio una vez publicada la sentencia.

¿La exclusión del español a nivel oficial en Galicia es prohibir el gallego?

La movilización que anuncia en su citado tuiteo es explicada por “Queremos Galego” en su web con unas curiosas declaraciones de su portavoz, Marcos Maceira, que también lo es de la Mesa pola Normalización Lingüística, organización dedicada a promover la imposición del gallego. Según Maceira, existe en Galicia una “política de exclusión, prohibición y eliminación de la ya escasa presencia social de gallego”, política a la que atribuye el descenso de hablantes de esa lengua. Yo me pregunto si don Marcos y yo vivimos en la misma Galicia o si él habita en algún mundo imaginario, porque en la Galicia real el gallego es prácticamente la única lengua oficial que usan el gobierno autonómico, las diputaciones y los municipios, y eso incluso en poblaciones donde una mayoría de los habitantes tiene como lengua materna y de uso habitual el español. En numerosos concursos públicos de dichas administraciones el uso del gallego es privilegiado frente al uso del español, y a menudo el español es directamente excluido. Ya he comentado numerosas veces lo ocurrido con la toponimia de Galicia, un caso de anormalidad democrática en el que sólo son oficiales los nombres en gallego de poblaciones, de montes o calles, e incluso se excluye de las ayudas públicas a los medios que publiquen topónimos en español. En muchísimos casos la documentación oficial de las citadas administraciones sólo se publica en gallego, y si quieres una traducción al español te la tienes que pagar.

En 2008 culparon al bilingüismo de la “desaparición del gallego”

Lo descrito en el anterior párrafo es la situación lingüística que vivimos en Galicia a nivel oficial, es decir, en esos estamentos que pagamos todos los contribuyentes. Y me refiero, por supuesto, a la situación actual con gobiernos del PP en la Xunta y en la mayoría de los ayuntamientos. Las administraciones gallegas tratan a menudo a los gallegos hispanohablantes como extranjeros en su propia tierra, pero eso, según Maceiras, es ¡prohibir el gallego! En el fondo, lo que le encantaría a “Queremos Galego” es que el monolingüismo que se vive en Galicia a nivel oficial, y que contrasta enormemente con el bilingüismo que vivimos los gallegos a pie de calle, se impusiese también a toda la sociedad. De hecho, cuando la Mesa y su disfraz de “Queremos Galego” hablan del “derecho a vivir en gallego”, no es un derecho lo que están defendiendo, sino una imposición. Así lo desveló la propia Mesa en un manifiesto publicado en 2008 precisamente con el título de “Polo dereito a vivirmos en galego”. La Mesa lo definió entonces como un derecho a que la lengua gallega “ocupe, con dignidad y normalidad, cualquier ámbito de su vida”, y a ese fin exigió “medidas legales por parte de las Administraciones públicas”. En aquel mismo manifiesto la Mesa acusó a los defensores del bilingüismo de buscar la “desaparición del gallego”, que es como defender la libertad de que cada cual vea el canal de TV que le dé la gana, y que te acusen por ello de querer cargarte la Televisión de Galicia o el canal de Teletienda.

Equiparan al español, lengua oficial en Galicia, con el inglés

Por si no bastaba con lo anterior, en mayo del año pasado “Queremos Galego” publicó un delirante manifiesto en el que acusaba al español de ser el “sepulturero” del gallego “con la ayuda del inglés”. La plataforma nacionalista no se quedaba ahí en su desprecio hacia una de las dos lenguas oficiales de Galicia, lengua materna de casi la mitad de los gallegos: además, “Queremos Galego” se refería al español y al inglés como lenguas “impuestas y ajenas”, como si el español fuese una lengua extranjera e impuesta en Galicia. A la vista de los disparates que defiende esa plataforma nacionalista, cabe preguntarse qué pasaría si algún día estos personajes llegasen a gozar de poder suficiente para imponernos los canales de televisión que debemos ver los gallegos. ¿Lo que quiere “Queremos Galego” es una Galicia en la que se obligue a medios a usar el gallego por la vía de la coacción estatal? ¿Pretende que los gallegos no podamos decidir qué canales queremos ver y en qué idiomas, sino que sean unos iluminados nacionalistas los que decidan por nosotros? En el fondo, lo de “Queremos Galego” es un disfraz mentiroso: serían mucho más honestos llamándose “Queremos decidir por ti”.

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Comentarios (Blog):

  1. Interesado

    ¿Por qué la gente se vuelve tan retrasada con el tema de los idiomas en la península? Que si, que es cuco tener tu identidad cultural y todo lo que digas, pero que se habla en un radio patético y adaptarse a tus designios porque te “pone triste” es digno de rabieta de niño de preescolar.

  2. Hablar en gallego o en español en Galicia no es motivo de conflicto a nivel social. Yo conozco a personas que me responden en gallego cuando les hablo en español y viceversa, y nunca he visto a nadie molesto con ello. El problema llega cuando algunos iluminados pretenden construir un tinglado nacionalista tomando a la lengua como excusa para excluir a la mitad de los gallegos. Es ahí cuando surgen tonterías como las de “Queremos Galego”.

  3. Solíloco

    Saludos, Elentir.

    Mi padre es casi vecino suyo. Fue tan listo de retirarse a vivir en el Morrazo, que es posiblemente uno de los mejores lugares del mundo para vivir. Para su desgracia va a tener que dejarlo y venirse aquí (el peor de la península en diferencia de sensaciones térmicas, al lado del desierto en Zaragoza).

    Hace ya muchísimos años, cuando empezó todo esto de las autonomías, la familia de allá ya discutía sobre cosas del idioma, recuerdo a los coruñeses insistiendo en que a “A” no correspondía “Coruña”. Al menos Galicia ha sabido resistir con mucho más seso que otros a la estupidez impositiva. No creo que los de la plataforma crean realmente que van a conseguir ya la imposición del monolingüismo, pero su “jugada” es igual a otras que han dado resultado en otras partes. Me explico.

    Hace un siglo en Aragón había más hablantes y cultura autóctona que algunos lugares de la península hoy considerados “históricos”, etc. Se sufrieron las leyes de castellanización de la misma forma. Eran lenguas propias -de ellos- desarrolladas en siglos de vecindades, sin autoridades que homologaran por fronteras. Lo mismo que pasaba en África, la Australia aborigen, América y otros lugares. Las lenguas se sucedían con apenas diferencias entre pequeños grupos, de forma que todos se entendían en lengua materna con los vecinos cercanos, sin problema alguno, en una progresión que incluía vecinos castellanos, occitanos y catalanes.

    Llega toda esta política, la estupidez nacionalista y todo eso. De repente hay que homologar, y naturalmente los catalanes quieren que todo lo que se asemeje al catalán sea eso, catalán homologado. La gente de la zona se quejaba, incluso algunas poblaciones decidieron que si sus hijos iban a aprender una tercera lengua en clase, y no era la propia, no merecía la pena que fuera catalán y se resignaron a dejar languidecer su tradición. Hay que decir que este es un tema que no se veía igual en estas tierras, poner lo aragonés por encima no era considerado una virtud y a los discursos de resentimiento se les ponía distancia.

    Aquí viene la “jugada” nacionalista, de airada y constante presión. El discurso se vició tanto, que ninguna denominación general de lo que se hablaba en la franja con Cataluña era aceptable. Todo término era convertido inmediatamente en un símbolo fascista, opresor y todo eso que sin duda le sonará. Incluso se llegó al punto de que la ley de lenguas no se atrevió a usar ni los nombres tradicionales:
    http://www.boa.aragon.es/cgi-bin/BRSCGI?CMD=VEROBJ&MLKOB=734647023333
    “a) Una zona de utilización histórica predominante de la lengua aragonesa propia de las áreas pirenaica y prepirenaica de la Comunidad Autónoma, con sus modalidades lingüísticas.
    b) Una zona de utilización histórica predominante de la lengua aragonesa propia del área oriental de la Comunidad Autónoma, con sus modalidades lingüísticas”

    En el colmo del paroxismo nacionalista, y apoyado por la izquierda más estúpida -que con su dejar hacer y ceder solo les alimenta- y sus medios, se llegó a decir que lo bautizaban como LAPAPYP y LAPAO respectivamente, aún en el mismo parlamento catalán, desinformando e indignando a la gente y pretendiendo hacerles quedar como idiotas.

    La intención es crear una sensación, un ambiente favorable, en el que la imposición sea más justa -por diversos motivos- que la misma libertad. ES un clásico nazi.

  4. En Galicia ha ocurrido algo parecido. Una cosa es el gallego que se habla en el rural, con toda naturalidad, y otra cada vez más distinta es el gallego de laboratorio que diseñan en la Real Academia Gallega, cediendo cada vez más a los sectores lusistas que consideran que el gallego debería ser asimilado por el portugués. Quienes estudiamos el gallego en los 80 nos encontramos ahora con una lengua que han cambiado para complacer a los lusistas -y ni con ésas-, en la que se dice “grazas” en vez de “gracias”, y en la que se han introducido muchas palabras directamente del portugués sin otra finalidad que la de apostar por un diferencialismo del español que no tiene nada de lingüístico, pero sí mucho de ideológico.

    Si alguien tiene la culpa de que el gallego se use cada vez menos son, precisamente, los que se lo están cargando con estas maniobras lusistas, que provocan carcajadas entre los propios hablantes del gallego en las aldeas de esta comunidad. Pero descuida, que los fans del gallego de laboratorio no darán su brazo a torcer, porque no quieren un gallego para comunicarse, sino un gallego para excluir, imponer y hacer bandera del nacionalismo. Son ellos los que acaban aburriendo a la gente con estas cosas, empezando por los escolares que tienen que sufrirlas.

  5. zuppi

    ¿Y qu´´e pasa, que los castellanohablantes no tienen derecho a “vivir en castellano”?
    Uno tiene derecho a usar su lengua, pero no a obligar a otros a usarla ¿es tan dif´´icil de entender?

  6. El concepto de “vivir” en una lengua tal como lo plantean los nacionalistas gallegos es un absoluto disparate, sea cual sea esa lengua. Uno tiene derecho a usar la lengua que le dé la gana, pero eso no implica que en su entorno inmediato sólo se tenga que hablar esa lengua. Lo que pasa es que los totalitarios no creen en los derechos individuales. Para ellos sólo existen unos ficticios “derechos colectivos” que, en realidad, son imposiciones que obligan a todos a someterse a los caprichos de unos pocos.

  7. Guip

    Pues tambien podian haber añadido todos los canales de R,o de Movistar….así les quedaba un cartel más colorista….

    Lo más triste, es que estos imbéciles son los que “educan” en los colegios e institutos…

  8. Solíloco

    Cierto, Elentir. Recuerdo una conversación hace unos veinticinco años, entre dos conocidos. Uno era impulsor de concursos de “falordias” -relatos,cuentos- además de otras cosas en las que colaborábamos, y el otro estaba “ligado” (los de aquí ya saben por donde voy) a cierto grupo entonces minoritario. El primero era muy irónico, como lo conocía bien me pareció que algo de la conversación se lo causaba. Me dijo que el otro era de esos que no hablaba ningún dialecto en concreto; que saltaba de una palabra a otra buscando siempre la que más se distanciara del castellano, a veces de lugares tan distantes que era ridículo. De hecho, como se ha visto, no se han podido reunir todos en un solo grupo, sino que hay dos zonas distintas con lengua autóctona reconocida.

    No sé en qué acabará todo esto. Lenguas que por mi edad llegué a oír, han desaparecido. Supongo que no volverán y en todo caso serán sustituidas por otra “normalizada”. Otros acabarán hablando catalán, no en vano la Generalitat catalana se ha gastado mucho dinero en ello. Dinero de catalanes a los que, en su gran mayoría, les interesan más otras cosas que el nacionalismo.

    Otros siguen hablando como siempre han hecho, como la gente de Ansó que conozco. Por cierto, que son muy educados y en cuanto se dan cuenta de que alguien presente no comprende, pasan al castellano sin problema ni complejos. A lo de éstos últimos le veo más sentido, son los únicos que verdaderamente siguen sus tradiciones y salvan una riqueza cultural. El alto aragonés que conozco tiene cosas que merecen la pena. Lo otro es más un engorro y ganas de ser diferente por serlo, sin aportar nada.

  9. jam, bcn

    Hola Elentir, el mismo fascistoide argumento “vull viure en catala” se puede oir en el Principat desde hace algunos lustros. Y en ello siguen.

  10. JFM

    Pero descuida, que los fans del gallego de laboratorio no darán su brazo a torcer, porque no quieren un gallego para comunicarse, sino un gallego para excluir, imponer y hacer bandera del nacionalismo.

    Y también para chupar. Animadores de onmiums culturales que sin ello estarian en el paro, cantantes sin voz, escritores sin talento, funcionarios que nunca huebiesen ganado oposiciones en buena ley, profesores de matematicas que a duras penas pueden integrar X al cuadrado, toda una multitud de gente que estaria de barrenderos a no ser que se imponga el gallego como prerequisito excluyendo de la competicion tanto a foraneos como a los gallegos que no sean gallego-hablantes.

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