Eva no quiere elegir entre engaño y robo

Hace cuatro años Eva era una joven llena de ilusión. Tras una mala experiencia sentimental con un tipo bastante cínico y que casi la arruina, encontró a un chico que prometía mucho.

Tal vez Eva tomase una decisión precipitada. Estaba en un momento vulnerable. Necesitaba cariño, alguien que la cuidase, y tal vez las ganas de encontrar a una persona así le impidieron ver cómo era Juan. No tardó mucho en engañarla en cuanto empezaron a salir juntos. El chico comenzó a hacer aquellas cosas que le había prometido a ella que nunca haría: mentiras, infidelidades, incluso abiertas muestras de desprecio… ¡Con lo bueno que parecía! Eva, aunque se disgustó pronto, trató de aguantar todo lo que pudo, y no fue poco: tres años. La idea de vivir otra ruptura se le hacía más insoportable que el hecho de aguantar a aquel sinvergüenza.

Pero todo tiene sus límites. Un buen día Eva decidió que la cosa no podía seguir así. Reunió fuerzas, se armó de valor y llamó a Juan pidiéndole quedar para hablar. Ya había pasado muchas noches entre lágrimas y ninguna asomó aquella tarde en su mirada seria mientras hablaba con él. Le expuso lo que había pasado, le explicó lo engañada que se sentía, y finalmente, le dijo que no quería seguir junto a él. Ese momento fue como un desahogo, como si se quitase una losa de encima.

Los meses siguientes no fueron fáciles. Después de pasar años con parejas que la habían tratado mal, prefirió estar sola. Años atrás se consideraba una mujer frágil, pero el tiempo y los sinsabores la había ido curtiendo. Ahora se sentía fuerte, aunque sus músculos siguiesen siendo los mismos, aunque su cuerpo fuese tan delgado como antes. Tenía el corazón lleno de valor.

Una noche, volviendo a casa de tomar un café con unas amigas, un hombre de aspecto sucio se la topó por la calle y le preguntó si tenía un cigarrillo. “No fumo”. Pero él no quería fumar. La agarró por el brazo con fuerza. Ella se sintió la chica frágil de antaño, pero hizo un esfuerzo por gritar. Aquel miserable le propinó una bofetada que la lanzó contra el suelo, y a continuación le arrancó el bolso con tanta fuerza que le dejó dolorido el brazo. El atracador salió corriendo. Poco después, personas que pasaban por allí y que la habían oído gritar se acercaron para auxiliarla. Unos minutos más tarde llegó la Policía. Hicieron lo posible para que se sintiese arropada. La acompañaron al hospital, y después a comisaría para poner una denuncia. Una joven agente, conmovida al verla, se ofreció a acercarla a casa en un coche patrulla, para que así se quedase más tranquila.

El mundo se le había venido encima a Eva. Una vez alcanzó su cama, se tendió boca abajo a llorar. Durante años había intentado ser una buena persona, ayudando a quien necesitaba ayuda, intentando no hacer daño a nadie, preocupándose por los demás… ¿Por qué le pasaba a ella tantas cosas malas? Esa noche llamó a su amiga Raquel. Necesitaba una voz a la que abrazarse. Raquel no salía de su asombro al escuchar lo ocurrido. En un momento de la conversación, tal vez sin medir bien cómo reaccionaría su amiga, le dijo: “Eva, no debiste romper con Juan, con lo buen chico que era… Y además, tenías una buena vida garantizada con él, y si te hubiera acompañado esta noche, seguro que no…” Eva la interrumpió: “Raquel, yo tengo dignidad. No tengo la culpa de que me hayan pegado y robado. ¡No quiero elegir entre que me engañen y me roben!

Lamentablemente, aunque cueste creerlo, en nuestra sociedad hay personas que piensan que se deben elegir entre el engaño o el asalto, y algunos creen que si te niegas a seguir con quien te engaña, tú tendrás la culpa si algún día viene un desaprensivo, te agrede y te roba. Hay gente que piensa que tener dignidad no es rechazar a un miserable que te engaña y te desprecia, sino abrazarse a él rogándole que te proteja de alguien peor. Y así nos va.

¡Suscríbete gratis a este blog! Ya somos más de 3.300

Comentarios (Facebook):

Enlaces desde blogs, webs y agregadores:

Comentarios (Blog):

  1. eos

    Bonita metáfora. Triste situación la que nos toca vivir a los Españoles…A ver si espabilamos.

  2. Juana de Arco

    Genial articulo, Elentir. Totalmente de acuerdo al 100%

  3. José Ignacio Lesaca Eseverri

    Interesante, sugestiva alegoría o parábola que, como tal, hace que el lector piense en otras situaciones, distintas de lo narrado, pero afines en algún aspecto.

  4. Juana de Arco

    Aunque en realidad nos roban tanto PP como PSOE y el resto de partidos, lo que pasa es que parece que todo lo que se legaliza, es bueno, y tragamos carretas y carretones.

    Las comunidades autonomicas son el mayor robo legalizado despues del franquismo. Son un invento de los complices de una mas que discutible Transicion, son, ademas del reparto de España entre unos y otros, la mejor formula legalizada inventada para mantener los aparatos de todos los partidos, y que nadie rechiste.
    Que todos subvencionamos a los partidos es archisabido, y otro robo legalizado, en lugar de mantenerse con afiliados y impatizantes, pero ademas, las autonomias son robos para mantener el resto de los aparatos de los partidos, CON IMPUESTOS EXTRAS.

    Nos han acostumbrado a ser asaltados de tal forma, que nos han covertido en mantenedores obligatorios de los politicos, y por el brutal acostumbramiento, nadie rechista.

  5. pacococo

    Una buena historia.

    Hay personas a las que las cosas siempre les salen bien y otras a las que les salen mal. Lo importante es no desesperar pues alguna vez empezarán a salir bien. Y esto sin considerar aspectos religiosos.

    Si esto lo llevamos a la política, debemos recordar que no hay mal que cien años dure y que las maldades que nos ocurren algún dia terminarán y lo mismoque en el caso de las personas que sufren muchos males, lo importante es sobreponerse y no9 dejarse abrumar pues nos puede llevar a elegir entre engaño y robo, Nunca es una solución el mal, por muy pequeño que nos parezca.

    No olvidemos que no hay mal que cien años dure. Claro que tampoco hay cuerpo que lo resista.

  6. Espectador

    Una parábola muy acertada. El maltratador se extraña de que no quieran volver con él y sostiene que si nos pasa algo malo es por no haber aceptado que nos siguiera engañando.

  7. Genial, Elentir. Verdad pura y dura. NO ELEGIMOS. Tenemos dignidad.

  8. Jandro

    Está muy bien la historia de Eva. Pero no se trata solo de que la gente no vuelva a votar al PP porque le ha engañado, que, entiendo, es el significado de la alegoría (junto a Podemos, que, con sus principios comunistas, nos confiscaría lo ganado por nuestro trabajo).

    También es una cuestión de algo tan inmediato y claro como salvar vidas. El camino de un votante consciente de lo más importante que hay en juego es el que lleve a conseguir cuanto antes una legislación que castigue matar a otro ser humano y que impida por todos los medios (legales) que eso se haga. Y, a veces, el camino para conseguir eso puede pasar por aplastar a quien ha pretendido que esa ley se abandone para siempre, es decir, el PP. Y eso se consigue no votando al PP, o incluso votando a sus rivales para obligar al PP a dar la vuelta so pena de desaparecer.

    Lo digo porque, aunque sea obvio, todavía hay que hacer ver a mucha gente que el modo en que se gestiona la riqueza es secundario (mi economía ha empeorado mucho con el PP, dicho sea de paso), al igual que la mayor parte del resto de temas (incluido el territorial), si se compara con reconocer el derecho fundamental a la vida de todos. No es solo algo simbólico: es salvar vidas humanas.

    Y aquí pongo el pero a este buen relato: si, por el contrario, votar a quien nos ha engañado (PP) permitiese salvar más vidas –de algún modo que ahora no se me ocurre–, habría que hacerlo. El engaño y el robo serían de menor importancia que conseguir que no mueran más inocentes.

    Sin embargo, sucede que quien nos ha engañado y a quien hay que escarmentar con nuestro voto es el mismo. Y sus líderes todavía se andan preguntando por qué han generado tanta animadversión en el electorado. Y tienen la jeta de decir que reflexionan sobre qué habrá fallado a la hora de comunicarse con el votante. Si es que no pueden ser más necios.

  9. Pelayo

    Interesante narración. El problema es que hay chicas, y chicos, que siguen con quien les engaña y les desprecia, en el amor y en la política. Así estamos.

  10. Espectador

    Jandro: Vea la descripción del “Síndrome de Hybris, la enfermedad de los que creen saberlo todo”, que puede encontrarse en la Red.

    “Los gobernantes atacados por este síndrome dejan de escuchar, se vuelven imprudentes, entiende que solo sus ideas son correctas, jamás reconocen sus errores y prefieren rodearse por una legión de genufléxos cabezas huecas que no vacilan en felicitarle hasta en sus equivocaciones, reiterándole de lo imprescindible de su mesiánica presencia al frente de la conducción de los destinos del Estado.”

    “En la Grecia antigua la palabra Hybris o Hubris hacía referencia a … aquellos que habían atravesado la frontera de sus posibilidades humanas cuando se les había conferido poder, haciéndolos rígidos, egocéntricos, crueles, prepotentes y en el fondo irracionales.

    En la actualidad lo utilizamos para referirnos a un trastorno “paranoide” denominado síndrome de Hybris, caracterizándose como un trastorno que genera un ego desmedido, un enfoque personal exagerado, aparición de excentricidades y desprecio hacia las opiniones de los demás. Se suele asociar a cargos de poder.”

    ¿Le recuerda esto a alguien?

  11. Jandro

    Espectador:

    Desde luego que me recuerda a alguien, pero con un matiz: el gobernante que conocemos afectado por el síndrome de Hybris entiende que solo las ideas que él asume son correctas, pero no son originalmente suyas, sino dictadas por su astrólogo de confianza y por la mujer de este, que dicta las leyes que se deben imponer.

    El de este peligroso gobernante es, por tanto, un Hybris “delegado” aunque el hecho de que las ideas que imponga sean expedidas por otros no es incompatible con padecer el síndrome.

  12. Espectador

    Jandro:

    El hecho de que ni siquiera las ideas que cree suyas lo sean de verdad, sino originadas por su astrólogo de confianza y su esposa, o por la bruja que, poniéndose de puntillas, le susurra conjuros al oído mientras está sentado en su despacho, lo hace aun más peligroso.

    Se acaban de celebrar los 60 años de la derrota de otro líder providencial, que también creía en sociedades secretas que le iban a ayudar milagrosamente (Última Thule, Los nuevos Templarios, los emisarios de la Tierra hueca). Los apoyos que Orientan al líder actual están más próximos y son más reales, pero supongo que lo han dado por amortizado.

    ¿Alguien sabe si en la remodelación con fondos negros de la sede del PP en Génova 13 se ha construido un búnker? Si es así, los bolcheviques que están a punto de ocupar Madrid llegarán pronto a sacarlo de él. Y el ejército del general Wenck (Albert) tampoco llegará esta vez a tiempo de rescatarle.

Opina sobre esta entrada:

Al pulsar 'Enviar' aceptas las Normas de Participación. [Abrir emoticonos] [Configura tu icono personal]