Fue promovido por marxistas para aplicar la lucha de clases a la sexualidad

Lo que pocos cuentan: el origen ideológico totalitario del actual feminismo de género

Dom 8·11·2015 · 7:21 21

“Nos insultaban diciéndonos que éramos unas zorras, unas hijas de puta, que nos teníamos que pudrir…” Esto, aunque lo parezca, no es el relato de una escena de maltrato doméstico.

Querían liberar a la mujer y han tirando su dignidad a un contenedor de basura
Una famosa feminista inglesa sugiere meter a los hombres en campos de concentración

Una violenta pervesión del feminismo original

Esos insultos atrozmente machistas los sufrieron ayer mujeres de Vox en una marcha feminista en Madrid. Las insultadas, además, fueron agredidas y precisaron protección policial, y todo por el mero hecho de atreverse a cuestionar los dogmas ideológicos del feminismo de género. Entre otros lemas violentos, se corearon barbaridades como “vamos a quemar la Conferencia Episcopal, “machotes a machete” y “varón, pardillo, tu boca en el bordillo”, en referencia al método con el que un nazi le destrozaba la cabeza a un joven negro en la película “American History X”. Pero ¿en qué consiste esta ideología de género o feminismo de género? Su denominación la acuñó una feminista, Christina Hoff Sommers, abiertamente opuesta a él. En su libro “Who Stole Feminism?” (¿Quién robó el feminismo?), publicado en 1994, escribió lo siguiente:

El feminismo de equidad es sencillamente la creencia en la igualdad legal y moral de los sexos. Una feminista de equidad quiere para la mujer lo que quiere para todos: tratamiento justo, ausencia de discriminación. Por el contrario, el feminismo del ‘género’ es una ideología que pretende abarcarlo todo, según la cual la mujer norteamericana está presa en un sistema patriarcal opresivo. La feminista de equidad opina que las cosas han mejorado mucho para la mujer; la feminista del ‘género’ a menudo piensa que han empeorado. Ven señales de patriarcado por dondequiera y piensan que la situación se pondrá peor. Pero esto carece de base en la realidad norteamericana. Las cosas nunca han estado mejores para la mujer que hoy conforma 55% del estudiantado universitario, mientras que la brecha salarial continúa cerrándose.”

Una manipulación del feminismo promovida desde la ultraizquierda

Ese feminismo de género, profundamente materialista y promovido inicialmente desde la extrema izquierda, quiso aplicar la tesis marxista de la lucha de clases a las relaciones sexuales, tal como explicaba una de las creadoras del feminismo radical, Shulamith Firestone (1944-2012). En su libro “La dialéctica del sexo” (1970) bebía directamente del pensamiento de Karl Marx:

Asegurar la eliminación de las clases sexuales requiere que la clase subyugada (las mujeres) se alce en revolución y se apodere del control de la reproducción; que se restaure a la mujer la propiedad sobre sus propios cuerpos, como también el control femenino de la fertilidad humana, incluyendo tanto las nuevas tecnologías como todas las instituciones sociales de nacimiento y cuidado de niños. Y así como la meta final de la revolución socialista era no sólo acabar con el privilegio de la clase económica, sino con la distinción misma entre clases económicas, la meta definitiva de la revolución feminista debe ser, a diferencia del primer movimiento feminista, no simplemente acabar con el privilegio masculino, sino con la distinción de sexos misma: las diferencias genitales entre los seres humanos ya no importarían culturalmente.”

El objetivo: acabar con la maternidad; el medio: el aborto

Pero ¿cómo acabar con esas diferencias sexuales, si sólo las mujeres pueden ser madres? Firestone lo tenía claro: “el núcleo de la opresión femenina hay que buscarlo en sus funciones procreadoras y de crianza.”. ¿Y cuál era la solución que proponía frente a esa opresión? “La liberación de las mujeres de la tiranía de su biología reproductiva por todos los medios disponibles”, y esto último incluye el aborto, por supuesto. Este feminismo de género decía defender a la mujer desligándola de una facultad exclusivamente femenina -la maternidad- y enfrentándola a sus hijos, convertidos en simples obstáculos para alcanzar esa “liberación”, de forma que si hace falta, se les liquida con la aprobación de la ley y la financiación del Estado. Así se crearon las perversas y totalitarias bases ideológicas de la legalización del aborto en países democráticos.

Un proyecto de ingeniería social que se empezó a aplicar en la URSS

Esa visión nefasta y materialista de la maternidad y de las relaciones con los hijos fue promovida inicialmente por el marxismo, al que le interesaba destruir las relaciones familiares en su concepción totalitaria de la sociedad. No es casualidad que las dictaduras comunistas fuesen las más activas promotoras del aborto: el primer país que lo legalizó fue la URSS en 1920. En Cuba se legalizó en 1965, seis años después de la instauración de la dictadura castrista. A día de hoy, entre los países que más desprotegen a los niños por nacer en el mundo están dictaduras comunistas como China, Corea del Norte, Vietnam y Cuba. La promoción del aborto en esos países y también en muchos países democráticos ha generado la más absoluta irresponsabilidad de hombres y mujeres sobre los frutos de su sexualidad, pero con ciertas diferencias. Y es que las leyes creadas para permitir matar a los hijos por nacer han sido especialmente beneficiosas para los hombres que querían desentenderse de su descendencia, al convertir ésta en la consecuencia de una mera elección de la mujer y, por tanto, exclusiva responsabilidad suya. Una feminista actual, Cecilia Voss Koch, ha denunciado las consecuencias del aborto para las mujeres:

“A base de animar a la sociedad a considerar al hijo de una mujer como una especie de propiedad desechable, el aborto refuerza la imagen de la propia mujer como una propiedad disponible y como un objeto sexual reutilizable -un recurso sexual renovable. No es ninguna coincidencia que el mayor contribuyente financiero a la causa de los “derechos de aborto” sea la Fundación Playboy. Cuando el aborto está disponible para todas las mujeres, toda la responsabilidad masculina para el control de la fecundidad ha sido eliminada. Un hombre sólo necesita ofrecer a la mujer un dinero para un aborto y eso es todo: ninguna responsabilidad, ninguna relación, ningún compromiso. Y en eso estamos… ¡recicladas y utilizadas de nuevo!”

Contra las niñas por nacer y las madres en nombre del feminismo

Esa legislación perversa ha dado lugar a la matanza de más de dos millones de niños por nacer en España. Teniendo en cuenta que algo más del 48% de los recién nacidos en España son niñas, podríamos concluir que de esos dos millones, más de 960.000 eran niñas por nacer, asesinadas con el beneplácito e incluso con el aplauso del feminismo de género. Pero esta matanza de niñas no es el único efecto directo de las leyes abortistas en las propias mujeres. Hace dos años la Fundación Madrina denunciaba que nueve de cada diez mujeres españolas sufren ‘mobbing maternal’ en sus empresas, de modo que ser madre se ha convertido en un factor de exclusión social y laboral para la mujer. Y es que la desprotección de los niños por nacer va ligada a la desprotección de la maternidad. En 2009, durante un debate en el Parlamento de Galicia, una diputada socialista favorable al aborto tachó de “ultraderechista” la propuesta de ofrecer apoyo a las madres embarazadas sin recursos. En febrero de 2011, cuando el gobierno gallego aprobó definitivamente un plan de ayuda a la mujer embarazada, el PSOE descalificó la medida diciendo que pretendía “exportar a Galicia el modelo familiar de la ultraderecha”. En un tono parecido, pero en este caso en el Parlamento de Asturias, la izquierda descalificaba una iniciativa similar entre insultos a las madres, llegando el PSOE a tachar de “casi ilegal” una iniciativa para apoyar a madres embarazadas sin recursos, considerando que ofrecerles alternativas al aborto va “contra el derecho de la mujer a decidir”. Un derecho que, por lo visto, sólo deja una opción a las madres: abortar.

El siguiente objetivo a destruir: la familia

Pero al feminismo de género no le bastaba con cargarse la maternidad para alcanzar sus objetivos. Esa ideología totalitaria chocaba con la existencia de una institución social ligada a la maternidad: la familia. En la citada obra, Shulamith Firestone apelaba nuevamente a Karl Marx para justificar este proyecto feminista de ingeniería social:

“Marx intuyó la existencia de algo cuya profundidad escapaba a sus conocimientos, cuando observó que la familia contenía en sí misma -en embrión- todos los antagonismos que luego se desarrollarían a mayor escala dentro de la sociedad y el estado. A menos que la revolución arranque de cuajo la organización social básica -la familia biológica, el vínculo a través del cual la psicología del poder puede siempre subsistir clandestinamente-, el germen parasitario de la explotación jamás será aniquilado. Necesitamos una revolución sexual mucho más amplia que la socialista y, por supuesto, que la incluya- para erradicar verdaderamente todos los sistemas clasistas”.

¿Y cómo proponía destruir la familia? Pues recurriendo directamente a la ciencia-ficción para diseñar una sociedad sin familias:

La reproducción de la especie a través de uno de los sexos en beneficio de ambos sería sustituida por la reproducción artificial… La división del trabajo desaparecería mediante la eliminación total del mismo (cybernation). Se destruiría así la tiranía de la familia biológica.

Nos encontramos ya con un diseño social puramente orwelliano, que se parece peligrosamente al de la novela “1984″ y que, como el comunismo, pretende subvertir las instituciones naturales de la sociedad a golpe de ingeniería social, recurriendo a todo tipo de atropellos para lograr sus objetivos, incluso agredir a las mujeres que no están de acuerdo con ese proyecto totalitario.

Una ingeniería social que genera opresión, violencia e injusticia

Resulta alarmante comprobar hasta qué punto estas aberrantes tesis están siendo asumidas por sociedades como la nuestra, desatando la violencia contra el discrepante, la violencia contra los niños por nacer y la violencia en el seno de la familia. En este sentido, tampoco es casualidad que las leyes basadas en la ideología de género invisibilicen la violencia doméstica que sufren hombres y niños varones, y que la mera palabra de una mujer baste para detener a su pareja masculina, dando pie a la presentación de denuncias falsas y a la utilización de esta ley perversa como un método de chantaje. Recordemos que en los siete primeros años de su aplicación, los Juzgados de Violencia sobre la Mujer recibieron 1.034.613 denuncias, resultando exculpados 826.616 denunciados, el 79,89%. se trata de la única ley, además, en la que el sexo es un factor a tener en cuenta en el caso de valorar si una denuncia merece ser considerada o si el culpable es reo de un delito (en el caso del varón) o de una falta (si es mujer), en una directa violación de la igualdad ante la ley y del derecho a la presunción de inocencia que proclama la Constitución. Y a estas agresiones contra derechos fundamentales, igual que pasa con la más brutal de todas -el aborto, que implica violar el derecho a vivir-, ya ni siquiera se opone la actual derecha parlamentaria, ya sea por complejo, por tibieza o por miedo a ser blanco de las iras de personas violentas como las que ayer agredieron a unas mujeres por discrepar. Con esta ingeniería social promovida por el feminismo de género no estamos consiguiendo una sociedad más libre e igualitaria, sino más opresiva, violenta e injusta. Y ya va siendo hora de decirlo alto y claro.

¡Suscríbete gratis a este blog! Ya somos más de 2.700

Enlaces desde blogs, webs y agregadores:

Enlaces y trackbacks:

Comentarios:

  1. Maite

    Para completar éste artículo que da luz al problema de la agresión que está sufriendo el movimiento feminista bien enfocado (lucha por la igualdad de derechos) por parte de un feminismo desenfocado que lidera el aborto, ataca a la familia y promueve la lucha entre sexos:
    https://c-fam.org/friday_fax/soluciones-de-mujeres-africanas-entran-en-conflicto-con-plan-feminista/

  2. ¡Menudo análisis Elentir! Recuerdo una marcha a favor del aborto de unas mujeres por la calle del Principe en Vigo hace un par de años con polos que decían (perdón la vulgaridad) ‘Este coño es mío’. Me atreví a decirle a una que estaban locas. Bueno, no te digo la contestación. Todo el movimiento contra la violencia de genero y el gran numero de mujeres que sufre de esta lacra es confundido por un otro de las mujeres de que todos los hombres son bestias. Con esta actitud acabaremos con la raza blanca en el occidente.

  3. José María Jimenez Matas

    Mencionamos mucho 1984 de Orwell, pero si tenemos en cuenta que además, para adormecer las conciencias y entontecer a la masa, promueven todo tipo de promiscuidades y la búsqueda de placeres superficiales, entre ellos el asexual, nos encontramos más cerca del “mundo feliz” de Huxley, que es mejor visionario en ese sentido

  4. Huxley se fijó más en la variante sexual de la ingeniería social, pero si me resulta más parecido con la distopía de Orwell en “1984″ es porque ésta era mucho más opresiva y violenta. En lo que sí engancha Huxley con las barbaridades ideológicas de Firestone es en la abolición de la sexualidad como método reproductivo, sustituida por la reproducción artificial: el método perfecto para acabar con esas relaciones familiares que tanto estorban a los totalitarios, pues la mejor escuela de valores, y por ello uno de los mejores diques contra el totalitarismo, es precisamente la familia.

  5. pacococo

    Poco se puede añadir. Sólo resaltar que los que mandan no quieren la igualdad, lo que quieren es la esclavitud. Esclavitud, en primer lugar de la mujer y luego pues lo quede.

    Donde se ve muy claro es en las políticas de natalidad, se permite el acoso empresarial a las mujeres que quieren tener hijos.

    Estos bestias a los que votamos, se encuentran con un serio problema, dentro de veinte años sobrarán el 30 % de los puestos de trabajo actuales y en lugar de buscar alternativas, como no tienen inteligencia para eso, lo que hacer es reducir la población, con la esperanza que el paro no sea excesivo.

  6. Pelayo

    Excelente análisis. Lo comparto.

  7. Pablo el herrero

    Muy buena entrada Elentir, que no por sabida la información que nos traes está de sobra repetirla. Todo lo contrario y muy en concreto dicha información es conveniente para las mujeres.

    Para los que ya tenemos ciertos años, conviene recordar que ya cuando corrían los años ochenta comenzamos a ver los abusos de las mujeres para con los hombres una vez aprobada la ley de divorcio en España (ley hembrista por excelencia y causa de más del 90% de las muertes violentas en el ámbito de la familia).

    De aquellos años recuerdo algún suicidio de padre separado….. después vendrían cientos a lo largo de los noventa y la década y media del presente siglo (todos por supuesto, silenciados por el feminismo de siempre, no solamente el de género).

    Por supuesto, de esos suicidios están muy enterados los jueces (que se lo pregunten al juez Serrano), los abogados y policía de los juzgados de “género”, y como no podía ser de otro modo, los propios familiares de esos padres separados suicidados. El día que se sepa la verdad de todos ellos, tal vez muchas mujeres sientan vergüenza de serlo.

    Por aquellos años ochenta ya previmos lo que ahora denuncias. También preveíamos que desgraciadamente mientras las mujeres no fueran víctimas del feminismo difícilmente sus abusos serían denunciados por las mujeres. Ese tiempo ya ha llegado…. y será todo menos bonito para las mujeres:

    “Nos insultaban diciéndonos que éramos unas zorras, unas hijas de puta, que nos teníamos que pudrir…”. Esos insultos atrozmente machistas los sufrieron ayer mujeres de Vox en una marcha feminista en Madrid. Las insultadas, además, fueron agredidas y precisaron protección policial, y todo por el mero hecho de atreverse a cuestionar los dogmas ideológicos del feminismo de género.

    Sólo una pequeña corrección a tu frase: Esos insultos, no eran atrozmente “machistas”, eran atrozmente HEMBRISTAS.

    Ahora los padres separados parece que se suicidan menos. También prevíios que con los años los hijos de esos padres separados suicidados o viviendo verdaderas injusticias infligidas por las leyes feministas, confiarían menos en las mujeres, se casarían menos y sobre todo, no querrían tener hijos con ellas. Por supuesto, no son felices, pero han aprendido a evitar las tragedias de sus padres.

    No hay un feminismo bueno y uno malo…. porque nunca existió un sexo bueno y otro malo.

    Pablo el herrero

  8. Pablo el herrero: “No hay un feminismo bueno y uno malo…”

    Discrepo por completo. El feminismo de las pioneras de ese movimiento por los derechos de la mujer, de personas como Mary Wollstonecraft, Elizabeth Cady Stanton y Alice Paul, sí que era un feminismo bueno. De hecho, las tres eran contrarias al aborto. Pero ese feminismo no sólo era bueno, sino también necesario. No se sostenía de ninguna forma que las mujeres fuesen inferiores ante la ley respecto de los hombres. En ese sentido, ese feminismo de primera ola o feminismo de equidad hizo algo que tenía que hacer. El feminismo que lo desmandó todo es el feminismo de género.

    El problema de no distinguir lo uno de lo otro es que al final se mete en el mismo saco a lo bueno y a lo malo, lo cual es una injusticia. Criticar el feminismo de género no significa que yo me oponga a la igualdad de derechos de la mujer. Si caemos en el revanchismo, entonces estaremos haciendo exactamente lo mismo que el feminismo de género: invocando una injusticia para cometer otra.

    Y a propósito, sobre el feminismo bueno, recomiendo leer esta entrada que publiqué hace seis años, con citas de feministas de ayer y hoy que son contrarias al aborto:
    http://www.outono.net/elentir/2009/10/13/feministas-por-el-derecho-a-vivir/

  9. Como mujer y parte del grupo insultado, amenazado y agredido en la manifestación del 7N (en el que, por cierto, no todas eramos de Vox, pero si mujeres con las ideas muy claras acerca del futuro y los valores que queremos para nuestro país) me gustaría decir varias cosas:

    El feminismo es un movimiento social que busca la igualdad del hombre y de la mujer. Dentro de este ha surgido otro movimiento conocido como la tercera ola, que es conocido como “hembrismo” y busca la supremacía de la mujer y sus derechos por encima del resto.

    Ayer, tras una pancarta que rezaba “La violencia no tiene género” estabamos un grupo de verdaderas feministas. En frente nos encontramos con feministas que nos aplaudían y nos daban la razón y, sobre todo, con radicales que pretendían echarnos y callarnos porque “ese era el día contra la violencia contra la mujer” (que realmente es el 25N).

    La de ayer era una concentración feminista, por eso fuimos. Y pese a los insultos, los deseos de que engrosemos la lista de asesinadas el año que viene, su presunción de que “no nos habían pegado suficiente” (tres de las asistentes habiamos sido víctimas de maltrato) y los golpes que recibimos, lo volveremos a hacer una y mil veces. Porque hay que proteger a todos por igual.

    Eso es feminismo. Eso es igualdad.

  10. Muchas gracias por tu aclaración Patry, y mi felicitación por reivindicar con valentía ese feminismo que vosotras defendéis y que, como he apuntado, me parece muy necesario.

  11. Marta

    El que llaman ‘feminismo de género’ no es feminismo, sino HEMBRISMO.

  12. Angeles

    Tengo que decir que como mujer,algunas de mis congeneres me han causado VERGÜENZA, cuando en publico y a voz en cuello se clama: “Viva la anticoncepcion” y ahí estamos mas de una que tuvimos madre,espero que se entienda bien,enseñando a muchas a ser mujer y a ser persona.

  13. Pablo el herrero

    Elentir, en las ideologías los discursos lo aguantan todo (como el papel), pero yo analizo los hechos. También el discurso comunista luchaba contra las injusticias sociales (por eso es tan atractivo), pero la realidad que en su nombre se ha creado, allí donde ha triunfado, sabemos los resultados.

    El feminismo está haciendo el mismo recorrido…. y en su NOMBRE (no importa el calificativo que se ponga: de equidad, de género, igualitario, etc.) se está implantando la reingeniería social más eficazmente que en todos los totalitarismos anteriores.

    Las ideologías pasan a la historia, no por cómo nacen, sino por sus resultados. Y cuando una ideología se pervierte (como es el caso del feminismo) y se convierte en totalitaria, ya no hay marcha atrás (no olvidemos que el objetivo del feminismo es hacerlo “transversal” en toda acción humana: leyes, educación, economía, etc., es decir, puro totalitarismo).

    No hay un solo caso en toda la historia de las ideas políticas, que una vez fascistizadas ellas hayan recuperado la confianza originaria. Y el feminismo no será la excepción.

    Repito, no hay un feminismo bueno y uno malo…. porque no hay un sexo bueno y otro malo.
    Más digo, la sola palabra “feminismo” para nada es significante neutro de bondad, pues en si misma discrimina claramente de que lado está dicha bondad. Cada día será más difícil a la mitad de la humanidad (la masculina) sentirse representada por tal palabra.

    Como siempre pasa a todas las ideologías que alcanzan el poder, quienes se identifican con ellas, son los últimos en enterarse que la igualdad no se consigue acallando las voces de todos aquellos que han sido por dichas ideologías estigmatizados (en el presente caso todos los hombres, pues las leyes que se crean en nombre del feminismo lo son contra todos los hombres).

    Pablo el herrero

  14. Boanerge Ojeda Baca

    Es probable que la lucha por la igualdad de genero este relacionado a las posiciones marxistas clasicas sobre la lucha de clases pero eso no descalifica la razon de ser de esta aspiracion justa que debe ser de toda la humanidad, existen posiciones extremistas que tratan en la lucha por la igualdad de genero darle un enfoque mas alla de la verdadera igual social , legal y material del hombre y la mujer en todos los ambitos de la vida humana , tambien es extremismo injustificado satanizar la lucha verdadera por la igualdad de genero, la lucha por que la mujer gane igual que un hombre, tenga las mismas oportunidades de trabajo, estudiar , calidad de vida no debe ser visto con un enfoque sexista o en el peor de los casos satanico , Creo que la lucha porque la mujer y el hombre sean iguales en sus derechos no debe confudirse con las aspiraciones de otros sectores relacionados a temas como lesbianismo , homosexualidad que deben tener un enfoque especifico de este tema.-

  15. Si uno acepta la base de la ideología de género, que es la tesis de que el sexo es una mera construcción social y no viene determinado por la naturaleza, al final acaba tragando todo lo demás, incluida la idea de que no basta con que haya una igualdad ante la ley para hombres y mujeres, sino que la igualdad tiene que ser total en todos los órdenes y ámbitos de la vida, pretensión igualitarista que tiene como última consecuencia la subordinación de las libertades fundamentales a los proyectos de ingeniería social dirigidos a conseguir esa imposible igualdad ideal. La humanidad ya tiene una larga experiencia sobre lo que ocurre cuando se sacrifican libertades para conseguir una utopía irrealizable. Parece que no aprendemos de la historia.

  16. Marian

    Elentir, desde que os encontré, siento una gran liberación como mujer, porque vuestras publicaciones reflejan exactamente lo que yo llevo dentro de mí. Me hacéis disfrutar de unas lecturas inteligentes y llenas de humanidad.
    Vuestra publicación sobre el feminismo radical es soberbia. La mujer, un ser históricamente utilizado por su fuerza y la vez debilidad de la servidumbre de la maternidad, es más que nunca esclava de la maldad en forma de extremismo.
    La maternidad es una bendición y es la que hace a la mujer resiliente y luchadora.
    El futuro de una humanidad justa está en la familia, en la protección a la mujer durante la gestación y cría de sus hijos, y una vez cumplido este servicio a la sociedad, crear el espacio que favorezca su incorporación al trabajo.
    La mujer necesita la maternidad porque es parte de su existencia. Interrumpir el embarazo es una barbaridad extrema.
    No nos dejemos engañar. El auténtico feminismo es ser madre y que ello no impida ser una parte trascendental en la sociedad. Simplemente facilitando que la maternidad no sea un obstáculo, ayudando a la mujer cuando tiene embarazos no deseados por su situación social y económica.
    Y eso se hace cambiando la sociedad, no cambiando a la mujer.

  17. Me alegro de que te guste este blog, Marian, y te agradezco tus amables palabras. Puedes considerarte como en casa. ;-)

  18. ¿ Es que todavía desconocen que uno de los principales objetivos del NOM es diezmar la población ? Las razones las conocen ellos, aún cuando no es difícil averiguar que su verdadera causa es sobrenatural, del espíritu del mal. Su verdadero fin es menguar el Reino de Dios y, si posible fuese, hacer estéril la Redención. De ahí su infernal y tenaz empeño en que no nazca nadie por abajo y que se mueran todos por arriba : de hambre, de enfermedad, de desesperacion o de asco; el caso es que se mueran.
    Todo cuanto atenta contra la familia y el matrimonio tiene el mismo origen luciferino pues de todas esas uniones no se derivará descendencia. Y lo mismo de los movimientos que propalan la liberación de la mujer cuando en el fondo no buscan sino su ruina moral y su muerte. La mujer es la fuente de la vida y hay que cegarla a toda costa. No hay violencia de género sino crímenes pasionales que podrían en gran parte eliminarse suprimiendo la pasión. Pero no; estimulan los bajos instintos de machos y hembras -el instinto básico- para que, precisamente, la mujer, fuente de la vida, repito, muera a manos de los depredadores siempre en celo. Para dominar la plebe, las tres F : fiestas, fútbol y sexo.
    No pierdan de vista las enfermedades cuarentenables hasta ahora erradicadas pero que de nuevo rebrotan, tal como la viruela, meningitis, polio, y sus vacunas escasean. Y, por último el ébola para diezmar a la población africana, y, de nueva creación, el zika para reprimir en las mujeres americanas las irreprimibles ansias de parir. Que se metan en la vía de los anticonceptivos y el aborto, e igualmente las musulmanas que también se resisten a entrar por el aro.
    Yo creo que todo está bien claro y satánicamente correcto.

Opina sobre esta entrada:

Al pulsar 'Enviar' aceptas las Normas de Participación. [Abrir emoticonos] [Configura tu icono personal]