El Ministro del Interior dejó intactas las cloacas del Estado de su antecesor

En 2011 Fernández Díaz dijo que Rubalcaba fue ‘ejemplar’: ¿por eso siguió su ejemplo?

Hoy se han publicado grabaciones ilegales de Jorge Fernández Díaz en las que el Ministro del Interior pedía al jefe de la Oficina Antifraude de Cataluña pruebas para desacreditar a ERC y CDC.

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Las cloacas del Estado: del 11-M a los pactos con ETA

Es evidente que las cloacas del Estado le han jugado una mala pasada al PP. Como cloacas se conoce a los elementos de la seguridad del Estado que sirven a intereses partidistas, incluso a costa de la legalidad. El PP no hizo limpieza de esas cloacas durante el mandato de Aznar y acabaron maniobrando para que la carrera electoral de Rajoy descarrilase en su primer intento de hacerse con la presidencia del gobierno en marzo de 2004, sembrando de pruebas falsas el escenario del 11-M y procediendo, en tiempo récord, a desguazar los trenes –por orden de un mando policial-, que habrían aportado numerosas pruebas sobre la autoría de la masacre. Una vez llegado al gobierno, Rajoy tampoco hizo limpieza de esas cloacas. Incluso se ha beneficiado de ellas, con una finalidad que algún día se acabará destapando del todo pero que a estas alturas ya ha quedado más o menos clara: continuar con el proceso de negociación iniciado por Zapatero con ETA. Sólo así se explica que todo el Estado ha sido incapaz de detener a etarras como De Juana Chaos y Josu Ternera. En ese mismo proceso se enmarcaría, también, la excarcelación del etarra Bolinaga por una decisión política de Fernández Díaz, contra el criterio de los jueces, de la Fiscalía y del forense.

Fernández Díaz calificó de “ejemplar” la gestión de Rubalcaba

La paradoja del caso es que el propio Fernández Díaz elogió al que le dejó en herencia esas cloacas. Me refiero a Rubalcaba, que nombró a dedo, de forma ilegal, a miles de mandos policiales, en vez de por el preceptivo concurso de méritos (y a pesar de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid le ordenó destituirlos, el entonces ministro hizo caso omiso a la justicia y siguió haciéndolo). Pues bien: el 22 de diciembre de 2011, es decir, el mismo día de su toma de posesión como Ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz calificó de “ejemplar” la gestión de Rubalcaba. Ese mismo día publiqué aquí un inventario de la curiosa “ejemplaridad” del exministro.

La irregular puesta en marcha de un sistema de escuchas: el SITEL

Esa lista de tropelías de Rubalcaba incluía -ironías de la vida- la puesta en marcha del SITEL en septiembre de 2009, un sistema de espionaje de comunicaciones activado por el gobierno socialista de forma abiertamente irregular, aprobado mediante un simple reglamento -en vez de con la preceptiva Ley Orgánica, al afectar a derechos fundamentales- y sin darle ninguna publicidad. La puesta en marcha de ese mismo sistema había sido paralizado por orden del gobierno de Aznar por las dudas que generaba su constitucionalidad. Dos semanas después de estallar el escándalo del SITEL, un diputado del PP denunció haber sido amenazado por el ministro en los pasillos del Congreso de los Diputados: “Veo y escucho todo lo que haces”, afirmó Rubalcaba.

Público salió en defensa de Rubalcaba en relación al SITEL

Nueva paradoja: el diario Público, que ahora publica las grabaciones -ilegales, insisto- de conversaciones del Ministro del Interior, en 2009 salió en auxilio de Rubalcaba a propósito del SITEL, intentando endosarle el muerto al PP, a pesar de que la propia noticia reconocía que el gobierno de Aznar no había puesto en marcha el sistema de escuchas porque había pedido “informes a 22 instituciones, entre otras el Consejo General del Poder Judicial, el Ministerio del Interior, el Ministerio de Defensa y la Asociación de Internautas”. Público comentaba: “El PP se abraza a las resultados de esta recopilación de estudios para respaldar su postura actual.” Sin embargo, la noticia del diario de ultraizquierda acusaba al PP de haber apoyado el sistema desde el principio, uno de tantos casos de manipulación de Público a favor del gobierno socialista en aquel momento. Resulta curioso que sea ahora ese mismo diario el que filtra unas grabaciones que sólo cabe atribuir a las cloacas del Estado; cloacas, insisto, que siguen actuando porque el PP decidió dejarlas ahí. Ahora entiendo, al menos, que Fernández Díaz dijese que la gestión de Rubalcaba había sido ejemplar: ha seguido su ejemplo manejando la seguridad del Estado como si fuese su finca particular.

(Foto: Europa Press)

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