Ultras de izquierda insultan en las redes a los usuarios que lucimos ese símbolo

El riesgo de llevar un ‘nun’: la cristianofobia roja también deplora a las víctimas del ISIS

Uno de los mitos más difundidos de la Segunda Guerra Mundial tiene como protagonista al entonces Rey de Dinamarca, Christian X, y su actitud ante la persecución nazi contra los judíos.

La diferencia entre asesinar a 148 cristianos en Garissa y a 50 homosexuales en Orlando
Éstos son los que borraban a los cristianos de una condena contra la masacre de Kenia

Una leyenda falsa pero cargada de simbolismo

Según la leyenda -pues el hecho en realidad no ocurrió-, una vez las autoridades nazis obligaron a los judíos del país a lucir una estrella de David para ser identificados, el Rey danés habría salido a dar su habitual paseo a caballo luciendo él una estrella de David en su pecho. Se desconoce el origen de esta historia. Es muy posible que fuese una forma de propaganda de los Aliados para simbolizar la resistencia danesa a la política antisemita de los ocupantes nazis, una resistencia que consiguió salvar del exterminio a la mayoría de la población judía de Dinamarca.

El actual genocidio cristiano que muchos ignoran

Los símbolos son muy importantes. Aquel ficticio paseo del Rey danés, movido por la propaganda, sirvió para estimular a muchos daneses y a personas de otros países en la resistencia contra el nazismo. Hoy en día a mucha gente parece imposible una persecución como ésa contra un colectivo por motivos raciales o religiosos, pero el hecho es que está ocurriendo desde hace unos años en Oriente Medio. Países como Irak, Siria y Egipto -concretamente la Península del Sinaí- están viviendo un auténtico éxodo de cristianos a causa del genocidio que está perpetrando el ISIS contra ellos y contra los miembros de otras minorías religiosas, como es el caso de los yazidíes.

Intentan invisibilizar a los cristianos que sufren ese genocidio

Muchos aún se preguntan a día de hoy cómo es posible que gran parte del mundo asistiese impasible a la persecución contra los judíos en Alemania desde el mismo ascenso al poder de Adolf Hitler. Sin embargo, el genocidio que está perpetrando el ISIS se ha topado con la misma inacción internacional y con un pasmoso sectarismo anticristiano por parte de algunos políticos. Un sectarismo que se ha repetido también ante la persecución contra esta comunidad religiosa en otros países. En mayo de 2015 ya expliqué aquí el intento de varios grupos políticos del Parlamento Europeo de ocultar toda referencia a los cristianos en una condena de la masacre anticristiana de Garissa, en Kenia, una vergonzosa censura que finalmente no llegó a lograr sus objetivos. No ocurrió lo mismo con el pronunciamiento al respecto del entonces inquilino de la Casa Blanca: Barack Obama emitió una nota sobre los hechos sin mencionar ni una sola vez a los cristianos.

El pasmoso sectarismo de la ONU: omite toda mención a los cristianos

En el caso del genocidio anticristiano perpetrado por el ISIS, nos encontramos con reacciones igual de rastreras. A modo de ejemplo, la ONU aún no ha condenado formalmente el genocidio del ISIS contra los cristianos. En marzo de 2015 la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos alertó de ese genocidio, pero lo hizo en una nota que omitía toda referencia a los cristianos, limitándose a hablar de «violaciones contra grupos étnicos y religiosos». El 16 de junio de 2016, la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre la República Árabe Siria de la ONU presentó el informe «Llegaron para destruir: Los crímenes del ISIS contra los Yazidíes». A pesar de los numerosos crímenes de lesa humanidad sufridos por los cristianos sirios a manos del ISIS, nuevamente la nota de la ONU omitía toda referencia a los cristianos.

La ultraizquierda española votó contra una condena de ese genocidio

Afortunadamente, no todo es silencio. El 3 de febrero de 2016 el Parlamento Europeo acusó al ISIS de genocidio en una resolución en la que se relataban algunos de los crímenes cometidos por esos terroristas contra los cristianos. No obstante, la cristianofobia de ciertos políticos salió de nuevo a relucir: los eurodiputados españoles de los partidos de ultraizquierda Podemos e Izquierda Unida votaron en contra de esa condena al ISIS, que fue aprobada con 470 votos a favor, 131 en contra y 26 abstenciones. Unos meses antes, varios partidos de ultraizquierda habían votado contra el envío de ayuda militar española a Irak para ayudar a ese país a combatir al ISIS.

Insultos cristianófobos en las redes contra los que lucimos el ‘nun’

Teniendo en cuenta esto, no es de extrañar algo que viene ocurriendo desde hace tiempo. Cuando empezamos a recibir noticias del genocidio del ISIS contra los cristianos, muchos usuarios de Twitter nos pusimos en nuestro perfil el «nun», la letra árabe con la que el ISIS señala a los cristianos a los que persigue. Es el símbolo que podéis ver encabezando esta entrada. Nuestra intención con ese gesto es fácil de comprender: mostrar nuestra solidaridad con los hermanos que están sufriendo en Oriente Medio, de igual forma en que lo hacía el Rey danés en la citada historia apócrifa de la Segunda Guerra Mundial. Pues bien: desde hace meses recibo insultos de no pocos ultras de izquierda por lucir ese símbolo en mi perfil de Twitter. El odio enfermizo de la izquierda occidental contra los cristianos ni siquiera se detiene a mostrar piedad hacia aquellos que están sufriendo un genocidio. Dicho sea de otra forma: los cristianos perseguidos y masacrados les importan un pimiento, porque son cristianos. Y algunos aún se preguntarán cómo es posible que siga habiendo genocidios como ése, o que el mundo siga asistiendo impasible a algo así. La respuesta es fácil: el odio. Un odio, la cristianofobia, que no sólo es bien visto por algunos políticos, sino que incluso lo alientan y lo blanquean, como si eso les hiciese más razonables, más inteligentes, más científicos y más sabios. Y el caso es que al final están demostrando ser tan prejuiciosos, tan intolerantes, tan fanáticos y tan irracionales como los islamistas.

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Comentarios (Blog):

  1. José Jacinto Verde Colinas

    Que los políticos de la ONU o de otros países occidentales intenten ocultar u omitan el genocidio cristiano no tiene nada de extraño: es lo normal en sociedades que están vomitando a Jesucristo continuamente, con la aprobación le leyes anti-cristianas, como las del divorcio (especialmente el divorcio exprés), la del aborto, la del pseudo-matrimonio homosexual, las que pretenden imponer que consideremos conductas moralmente aceptables las que defienden los lobbies LGTBI, las de la experimentación con embriones humanos, la de la fecundación in vitro, etc.

    Si los políticos de las sociedades occidentales, cada vez en mayor grado, hacen leyes contrrias a la Ley de Dios y a lo que defiende el cristianismo, precisamente porque, a efectos prácticos desean eliminarlo, ¿cómo van a condenar
    que se persiga a los cristianos, si ya lo están haciendo ellos?

  2. Lorenzo

    Juaristi lo ha explicado muy bien en un reciente artículo.

    «La derecha católica no espabila. No se entera (o finge no enterarse) de que vive en un continente y en un país donde se persigue al cristianismo. No como en la Casa del Islam, donde matan directa y masivamente a los cristianos, sino de forma más artera, proscribiendo democráticamente el uso cristiano de la razón (o sea, el uso de razón), lo que no ha resultado difícil, porque el anticristianismo es una fobia mucho más extendida hoy que el antisemitismo en los años treinta, y participan de ella masas imponibles y anónimas, figuras del espectáculo y del deporte, jueces, fiscales, políticos de izquierda, derecha y centro, y macarras con pene o vulva y mando en plaza».

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