Más de 100.000 polacas, de los 4 a los 80 años, fueron violadas por los soviéticos

Así fue la ‘liberación’ de Polonia por el Ejército Rojo: la violación en masa de niñas y mujeres

AVISO: El contenido de esta entrada puede herir la sensibilidad del lector. De hecho, he pensado seriamente si publicarla, pero lo ocurrido merece ser recordado por respeto a las víctimas.

Cuando nazis y soviéticos lucharon y desfilaron juntos en Polonia
Vilna 1944: así acabaron en el Gulag soviético muchos polacos que combatieron al nazismo

“Apliquen fuerza y rompan el orgullo racial de esas mujeres alemanas. Tómenlas como su despojo legal. ¡Maten!” Ésta fue la consigna escrita durante la Segunda Guerra Mundial por el propagandista soviético Ilyá Ehrenburg. Los soldados del Ejército Rojo la obedecieron con creces. Ha alcanzado bastante difusión un dato horrendo: dos millones de mujeres y niñas alemanas fueron violadas por los soviéticos. Sin embargo, es menos conocida la violación en masa de mujeres y niñas polacas a manos del Ejército Rojo, al que algunos atribuyen la “liberación” de Polonia, cuando en realidad vinieron a quitar una dictadura (la nazi) para poner otra (la comunista).

La espantosa escena que contempló Zygmunta Goworka en Gołąb

El pasado mes de abril se publicó en Polonia un libro de Kaliński Dariusz titulado “Czerwona zaraza” (La plaga roja), que relata los crímenes de guerra perpetrados en ese país por los soldados soviéticos que en teoría llegaban para liberarlo. Tras el salvajismo de los nazis contra la población polaca, a ésta se le vino encima un nuevo horror: Kaliński denuncia que los soviéticos asesinaron a decenas de miles de polacos, y también habla de las violaciones masivas de mujeres polacas. Un ejemplo de ello es el perturbador testimonio de Zygmunta Goworka, un soldado de las Narodowe Siły Zbrojne (Fuerzas Armadas Nacionales), un grupo de la resistencia polaca que combatió a los nazis y a los soviéticos que se habían repartido Polonia en 1939. Copio aquí la traducción de ese testimonio que ha publicado Paweł Łukasz Kolecki, miembro de la asociación Poland First to Fight, en su perfil de Facebook:

“Por la tarde llegamos al pueblo de Gołąb, cerca de Radom. Lo que pasó allí fue impensable. Cuando entramos en la primera casa se nos pusieron los pelos de punta. En el suelo yacía una niña de 8 años con la ropa arrancada y claramente violada en grupo, como lo solían hacer los héroes del Ejército Rojo. Las piernas las tenía medio arrancadas de su sitio. En la cama se encontraba un hombre mayor clavado a la cama con unas bayonetas, y de la esquina de en frente se fijaba en todo eso una mujer atemorizada de unos 30-35 años (…)
Salí fuera de la casa porque me empezaron a entrar náuseas del olor de la sangre y de lo que vi dentro. En una esquina de la casa vi a un hombre clavado en la valla, el marido de la mujer, aún estaba vivo. Al lado se encontraba una mujer mayor con la cabeza destrozada.

Stalin y los comandantes soviéticos consintieron las violaciones

Joanna Ostrowska y Marcin Zaremba han señalado, en relación a este tema, que los comandantes soviéticos consintieron estos comportamientos en “todos los niveles, incluidos los más altos”. Ambos autores añaden: “La venganza contra el enemigo fue sin duda uno de los motivos de la violación. Sin embargo, esto no explica la violación de mujeres prisioneras de los campos de concentración y de los campos de trabajos forzados“. Gran parte de las violaciones masivas soviéticas contra mujeres polacas tuvo lugar durante la ofensiva de invierno de 1944-1945 en Cracovia, Poznan, Chestokova, Biala y Radomsko. Juan E. Pflüger señala que en Cracovia “los cálculos de los propios delegados soviéticos designados por Stalin establecieron que el 10% de las mujeres mayores de 13 años habían sido violadas por soldados del Ejército Rojo“. Esos mismos delegados enviaron una carta a Stalin pidiendo medidas disciplinarias contra los autores de los crímenes, pero Moscú no contestó.

En Olsztyn fueron violadas todas las polacas de 9 a 80 años

En Poznan llegó a haber casos de soldados soviéticos que pedían la ayuda de mujeres jóvenes polacas para asistir a los heridos, para finalmente violarlas. En una carta enviada por una polaca desde Gdansk, el 17 de abril de 1945, la autora comenta que era una de tantas personas de nacionalidad polaca que, tras el horror nazi, aguardaba con esperanza la llegada del Ejército Rojo, pero empezó a asustarse al escuchar que muchas mujeres había sido violadas hasta quince veces. Esta polaca fue violada siete veces por los soviéticos esa misma noche, en presencia de su padre. Más terrible, en términos cuantitativos, es lo que Ostrowska y Zaremba señalan que ocurrió en Olsztyn: no se salvó de ser violada ninguna mujer polaca entre los 9 y los 80 años. En algunos casos fueron violadas la abuela, la madre y la hija de la misma familia, y a menudo las violaciones se cometieron en grupo, con una docena o más de soldados turnándose para abusar de las víctimas.

Las violaciones no acabaron con el final de la guerra

Las violaciones de mujeres polacas a manos de los soviéticos ni siquiera acabaron con el fin de la guerra. En junio de 1945, en la estación de ferrocarril de Bydgoszcz, un soldado soviético intentó violar a una joven de 20 años. Al resistirse ella, el soldado la apuñaló con su bayoneta, delante de su madre. También hubo casos incursiones de soldados soviéticos para violar a mujeres polacas, como lo ocurrido en Dębska Kuźnia a finales de junio de 1945, con 268 polacas violadas. Una habitante de Katowice, que volvía a su casa en junio de 1945, testificó que cuando el tren se detuvo en la estación, al anochecer, “soldados rusos empezaron a perseguir a mujeres. Fui capturada por tres soldados, que me violaron”. En Silesia ninguna mujer podía sentirse segura en ningún lugar y en ningún momento: los soldados soviéticos cometieron violaciones “en cunetas, campos y bosques, robando y golpeando y matando a veces”, señalan Ostrowska y Zaremba. El 25 de junio de 1945, en la provincia de Cracovia, la Policía informó de que dos soldados soviéticos con armas automáticas asesinaron a tiros a un padre de familia polaco y a su hija de 3 años, y violaron a su esposa. Esa misma noche, también en Cracovia y tras asaltar un apartamento, otros dos soldados soviéticos violaron a una niña de 4 años. Además, hubo una ola de secuestros y violaciones de niñas polacas por soldados soviéticos, la mayoría en la primavera y el verano de 1945, pero también a lo largo de 1946 y hasta 1947, señalan Ostrowska y Zaremba.

Más de 100.000 violaciones que provocaron una pandemia de ETS en Polonia

Las estimaciones del gobierno de Polonia señalan que más de 100.000 mujeres y niñas polacas fueron violadas por el Ejército Rojo. Algunas de ellas fueron usadas como esclavas sexuales por comandantes soviéticos, otras fueron obligadas a prostituirse para satisfacer a las tropas soviéticas. Además, esta ola de abusos sexuales provocó una pandemia de enfermedades de transmisión sexual, que llegó a afectar al 10% de la población polaca. En la zona de Mansuria hasta el 50% de las mujeres polacas llegaron a estar infectadas. En Tuchola, una localidad del condado de Pomerania que tiene actualmente unos 13.000 habitantes, en 1945 llegó a haber 1.700 infectadas por culpa de las violaciones de soldados soviéticos. Además, también violaron -y después asesinaron- a monjas polacas; alguna fue violada hasta 50 veces.

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Comentarios:

  1. María

    Hay una película recién estrenada que creo que no se ha difundido como debiera: “Las inocentes” https://www.filmaffinity.com/es/film745093.html Se refiere a las monjas.

  2. pacococo

    Lo ocurrido en Älemania tiene cierta explicación, al fin y al cabo los alemanes arrasaron Rusia. Pero los polacos no habían invadido a nadie y encima habían sido invadidos por los rusos, en el 39.

    Seguramente hubo un efecto de terror para doblegar a los conquistados. Y tampoco olvidemos que al fin y al cabo eran católicos.

  3. Esto pudo ser por culpa de los aliados (Roosevelt de EEUU, Churchill de Inglaterra) la gran culpa fue de Roosevelt que en la Conferencia de Yalta, Crimea, aceptaron todo lo que el asesino y déspota de Stalin quiso, la II Guerra Mundial comenzó al ser invadida Polonia, porque Inglaterra y Francia eran los garantes de la independencia de Polonia por los acuerdos de 1920, en los que obligaron al Camarada Lenin a aceptar la independencia Polaca, ya que este pretendió anexarsela al imperio soviético. Al bobalicon de Roosevelt se le fue por el culo porque estaban peleando, y Polonia paso de un despotismo brutal a otro, entonces los EEUU eran los únicos que tenían el arma nuclear, seguro estoy que si la cosa hubiera sido a la inversa, el Camarada Stalin, no hubiera vacilado en utilizarla para someter al capitalismo. Pero, como siempre ha demostrado la Historia de este país, cada vez que hay una Administración Demócrata, los enemigos de los EEUU se sientan a la mesa al gran banquete.

  4. Kyle

    Miserables, los comunistas son todos unos miserables, como podemos permitir que si quiera estén legalizados después de todos los crímenes y genocidios que llevan sobre sus hombros, tendría que estar más perseguidos que la Alemania Nazi que esta a su lado queda como un matón de patio de colegio.

    Y lo que hicieron en España los rojos tampoco tiene nombre, son escoria.

  5. Luisa Carrasco

    Cuesta esto de darle al «me gusta», aunque lo hago, por supuesto, porque me gusta que lo denuncias y lo des a conocer.

    Es horrible que esos hechos hayan ocurrido y que, además, no sean la única atrocidad de la que es capaz el ser humano, y cuanto más conocimiento tengamos sobre ello será mejor, aunque está más que comprobado lo mucho que nos cuesta aprender de los errores (más aún si no son los propios).

    Y es muy triste que, a pesar de todo lo que se sabe, haya tanta gente que aún crea en las «bondades» del Comunismo, cuando lo que debería estar es totalmente prohibido.

    En fin, recemos por todas las víctimas de cualquier tipo de violencia, especialmente por los niños, y por el fin de la violencia, especialmente aquella legalizada y financiada por los Estados.

  6. JFM

    Lo que dijo Ehrenburg no es meramente lo que dijo Ehrenburg. Fue publicado en Estrella Roja es decir el periódico mas controlado por el regimen. Qizas mas que la Pravda. El visto bueno vino de muy, muy, muy arriba.

    Tambien que los soldaos soviéticos que intentaron proteger a las mujres fueron avisados que eso “constituia simpratia hacia el enemigo”

    En cuanto al porqué pues yo tengo una teoria. En 1941 los soldados sovieticos se habin rendido con facilidad antes de que las salvajadas de los alemanes tanto hacia los prisioneros como la población civil especialmente las mujeres les llenasen de espíritu combativo. Ahora no era descartable una gurra contra los aliados y habia el riesgo de que se repitiese lo de 1931 solo que ellos si que trataban bien a los prisioneros. Asi que lo mejor era “mojar” a los saldados soviéticos para que temiesen caer en manos de los aliados.

    Otro punto es que el Gulag habia sido vaciado de sus presos comunes como lo señala Solsyenitzin en el segundo tomo del Archipiélago.

  7. Luna

    No hay más causa para tantas violaciones que la maldad, la pérdida absoluta de conciencia. No busquéis los motivos ni las posibles justificaciones. La violación es una acto de auténtica psicopatía y total desconsideración. ¿Quién violaría a su hija o dejaría que se lo hicieran a su mujer?¿Qué vieron estos hombres en mujeres que no eran las suyas, qué diferencias encontraban entre estas niñas y sus hijas?.

    Los horrores de la guerra son parte de lo más lamentable de la humanidad y a menudo persiguen durante toda la vida las conciencias de quienes los han cometido. Conozco a un soldado que enloqueció tras años de recordar cómo había agarrado a un bebé por los pies y le había estampado de cabeza contra un muro, por simple enardecimiento bélico. Os puedo asegurar que es una de las imágenes que más pena me han dado, pobre hombre. Cuando aún tenía algo de lucidez, me explicaba que había hecho muchas otras cosas “porque las hacían los otros”. Dios le perdone, nos libre de “los otros” y de nosotros mismos en casos así.

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