Múltiples incendios provocados en la provincia causan el caos y el pánico

Asedio incendiario contra Vigo y el sur de la provincia de Pontevedra: hay cuatro muertos

La ciudad de Vigo y el sur de la provincia de Pontevedra, en especial la costa, han sido el blanco este domingo de una ola de terrorismo incendiario que ya ha provocado tres muertos.

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16:38h / Un hombre de 70 años ha fallecido en Vigo, en la parroquia de San Andrés de Comesaña, al caer por un terraplén cuando intentaba defender de las llamas su casa y la de una vecina. El comisario jefe de Vigo del Cuerpo Nacional de Policía ha atribuido los incendios en el casco urbano de Vigo a un “grupo organizado”. Según la Xunta, a las 13:30h seguían activos 35 incendios en Galicia, 19 de ellos en Situación 2, es decir, con riesgo para las personas. En Portugal ha habido 31 muertos, y allí siguen activos 60 incendios.

4:30h / ¡Por fin está lloviendo en Vigo!

3:08h / Tercera víctima mortal en Carballeda de Avia (Orense). Según La Voz de Galicia se trata de una persona que intentaba apagar las llamas que cercaban su vivienda, se cayó, no fue capaz de levantarse y fue alcanzada por las llamas. Según acaba de informar la TVG, el fallecido es un señor de 78 años.

0:15h / Según el Gobierno gallego, desde este viernes se han desatado 147 incendios en Galicia, 80 de ellos en las últimas 24 horas. Una cifra anómala que conjugada con una repentina ola de calor y con fuertes vientos del sur en el día de hoy ha provocado efectos desastrosos. Desgraciadamente, los incendios ya han provocado dos muertos en Nigrán (Pontevedra), cuyos cadáveres fueron localizados dentro de una furgoneta carbonizada entre Camos y Chandebrito. Según ha informado la Televisión de Galicia, ahora mismo hay 13 municipios gallegos en los que los incendios suponen un riesgo para la población.

Os cuento a continuación mi propia experiencia. Esta tarde teníamos 33ºC en Vigo. Al salir de casa la calle estaba llena de humo y la ceniza se te metía en los ojos. He ido en primer lugar hasta la parroquia de Vincios, en Gondomar. De camino hacia allá, en la parroquia de Valladares esta es la imagen que daba la carretera que se dirige al Monte Galiñeiro. En esta carretera siempre llama la atención la imponente imagen del enorme monte de 711 metros de altura. Hoy el monte estaba oculto por el humo.

En el polígono industrial de Pasaje, la carretera fue cortada en dirección a Porriño a causa de los incendios. La Policía Nacional, las Policías Locales, la Guardia Civil, los Bomberos y Protección Civil estaban desbordados, así que en algunos sitios los propios vecinos han ayudado a los servicios de emergencia para avisar de las carreteras cortadas:

Ya en la parroquia de Vincios hemos visto el fuego a un lado de la autopista que comunica Vigo y Bayona. La citada parroquia de Gondomar se ha visto gravemente afectada por los incendios, ya desde la noche de este sábado.

Los agentes de la comisaría de Vigo de la Policía Nacional no han parado un momento. Aquí vemos cuatro coches patrulla de un convoy de cinco que vimos en la carretera de Vincios.

Los policías locales se han desplegado por doquier, incluso recurriendo a coches particulares. Aquí vemos a policías locales en Vincios, Gondomar, con mascarillas y gafas protectoras (el humo no sólo hace el ambiente irrespirable, sino que también ha provocado muchos picores de ojos).

También estaban allí los hidroaviones del 43 Grupo del Ejército del Aire, intentando apagar las llamas que ya estaban junto a las casas en la zona de Vincios. También hemos visto un par de helicópteros, y ya han llegado a Galicia efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Desde luego, volar hoy por allí ha debido ser muy difícil, pues había mucho, mucho humo.

Como suele ocurrir en estos casos, los términos municipales no han importado. Aquí vemos un camión motobomba de la Protección Civil de Porriño en la vecina Gondomar.

El aspecto del cielo era difícil de explicar. Y una imagen vale más que mil palabras… Así descendía hoy el sol en las Rías Bajas, al atardecer. Cubierto con un velo de humo.

En Bayona el panorama también era desolador. Aquí vemos las llamas acercándose a una zona urbanizada en el Burgo, a la entrada de la Villa del Descubrimiento. Este mismo incendio también se ha acercado mucho a la Casa Cuartel de la Guardia Civil. Al otro lado de la villa, por la tarde hubo también un incendio en el monte de la Virgen de la Roca: el segundo en pocos días.

La imagen de la vecina Nigrán era dantesca, con varios incendios. Como en otros municipios, han aparecido múltiples focos, y con el fuerte viento el fuego se ha ido extendiendo rápidamente. Son incendios claramente provocados.

Aquí podéis ver una imagen de la costa de Nigrán al anochecer, donde ser observan los múltiples focos. La foto la hice desde las murallas del Castillo de Monterreal, en Bayona.

Este bello castillo no ha escapado a la ola incendiaria. Por la tarde ha empezado a arder la ladera occidental de la península en la que se asienta la fortaleza, lo que ha cubierto de humo el recinto, de tal forma que se ha tenido que desalojar el Parador, algo que nunca había visto…

La autopista que une Vigo y Bayona quedó cortada a causa de los incendios. Aquí vemos a una furgoneta de mantenimiento cerrando uno de sus accesos en la carretera que va de Gondomar a la Ramallosa.

Al volver a Vigo nos hemos encontrado con un incendio en la parroquia de Corujo.

En esa parroquia los vecinos ayudaron a la Policía Local a avisar de los cortes de carretera. Aquí vemos a dos paisanos avisando a conductores que circulaban por la carretera que una Vigo y Bayona por la costa.

La circulación en la autovía VG-20 también quedó cortada. Aquí vemos las sillas que pusieron los vecinos para bloquear el acceso a esta vía de circunvalación de la ciudad.

Ya llegando al casco urbano, hemos visto que la Policía Local estaba cortando el acceso a la Avenida de la Florida. Al llegar a casa nos hemos enterado de que se había declarado otro incendio en esta zona urbana, ya en plena ciudad.

En la TVG han informado que han surgido incendios cerca de Samil y en Navia, y que los vecinos están allí formando cadenas humanas con cubos de agua para apagarlos. Una vez más, el pueblo gallego demuestra su grandísima calidad humana ante la desgracia.

Para esta noche esperamos la llegada a Galicia del huracán Ophelia, que es el que ha provocado la llegada de este repentino calor y del fuerte viento del sur. Se espera que las lluvias empiecen esta misma noche. Ojalá sea así, porque esa lluvia nos hace mucha falta.

No quiero terminar sin hacer un apunte: es la primera vez que he sentido que mi ciudad estaba siendo sometida a un ataque. Parte de sus accesos por carretera han quedado cortados, y los incendios -insisto: claramente provocados- se han declarado en zonas habitadas, cercando la ciudad y sus alrededores y provocando situaciones de pánico. No me creo que esto se haya hecho sin ninguna planificación: da la sensación de que alguien quería provocar el caos y el pánico entre la población. Espero que las fuerzas de seguridad investiguen lo ocurrido y caigan los culpables.

Lo que sí me deja alucinado es que los socios gallegos de Podemos ya han convocado movilizaciones para mañana con la excusa de los incendios. Es alucinante. Con dos muertos y media provincia en llamas, lo único que les preocupa es sacar tajada política de lo ocurrido. Espero que se den cuenta de la fea impresión que dan -por no decir algo peor- al lanzarse con tanta rapidez a intentar orientar políticamente lo que a todas luces es un ataque terrorista de carácter incendiario contra los gallegos.

Desde aquí mi aplauso y mi reconocimiento a los policías, bomberos, militares, voluntarios de protección civil, brigadistas, sanitarios, personal de los servicios de emergencia y vecinos que esta noche están combatiendo contra las llamas. Sois realmente admirables.

Os dejo aquí con la serie completa de fotos que he subido a mi cuenta de Flickr:

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Comentarios (Blog):

  1. Lorenzo

    ¡Qué horror! Y qué horror de gentuza que quiere sacar tajada. ¿Se ha averiguado algo sobre los autores? Estoy oyendo en la radio que se sospecha de retenes forestales despedidos, pero, no sé, me parece que es hablar por hablar.

  2. Y como en cada incendio, además de los bulos de la ley de montes, se suman los bulos de que Portgual había enviado bomberos https://cienciasycosas.com/2017/10/16/no-portugal-no-envio-400-bomberos-a-galicia/

  3. Josmaraj

    Este va a ser para la izquierda el Prestige versión 2017. Al tiempo

  4. pacococo

    Todos, las personas decentes, me refiero, lamentamos mucho lo que ocurre y mucho más cuando hay muertos.

    No cabe duda que esto ha sido planificado en todos los detalles, por lo que hemos entrado en otro nivel de incendios, estamos ya ante terrorismo. Pero de momento no nos vamos a enterar porque si nos enteramos a lo mejor se le caen algunos palos del sombrajo a la casta.

    Me ha extrañado lo que he oído de paso en una TV, que hoy han llegado los militares de la UME. Debieron llegar como mucho el sábado.

    He leído por ahí que pudiera ser cosa del estado islámico. En Israel son frecuentes los incendios causados por terroristas. Podrían haberlo exportado a España.

    Pero como digo, de momento no nos vamos a enterar.

  5. Luna

    Lamento esta situación y me siento impotente por no poder colaborar en la extinción de estos incendios, he pensado incluso en asistir sólo para asesorar sobre cómo actuar a los grupos de voluntarios, pero lo tengo absolutamente prohibido por mi estado de salud, con enfermedades respiratorias que me impiden correr e incluso hacer esfuerzos como levantar pesos.

    Quisiera aportar mi granito de arena con algunos consejos que me ha enseñado la experiencia y pueden mejorar la eficacia de las labores de extinción y la seguridad de los ciudadanos.

    1.- Elegir adecuadamente el foco.

    De poco sirve apagar pequeñas franjas que van a la autoextinción cuando hay otros objetivos prioritarios. Por desgracia, estos incendios son provocados, esto exige un planteamiento focalizado en la seguridad de los núcleos urbanos o las casas rurales, granjas, etc. Resulta deplorable que se queme el monte, pero mucho peor es la pérdida de vidas humanas.

    Si en otras circunstancias cabría plantearse como más prioritario el foco que pueda alcanzar mayor extensión , en este caso no es así. Mientras apagáis uno están encendiendo otros; parte del trabajo corre por cuenta de la Policía y guardia Civil, de los bomberos, Protección Civil y UME. Es muy importante saber ESTAR EN TU LUGAR, con el conocimiento de lo que puedes hacer por tu experiencia y equipo y lo que se te va de las manos o queda cubierto por los profesionales mencionados. Un solo voluntario en un pequeño foco puede lograr su extinción, que si no se diera podría ser el mayor de todos los incendios.

    2.- Escoger la tarea y cumplirla con eficacia.

    No todos los trabajos necesarios son de extinción. En muchas ocasiones, el caos es un problema añadido que dificulta la situación, haciendo perder eficacia al conjunto. He visto a radioaficionados hacer de enlace entre ellos, grupos de voluntarios y bomberos, salvando con esto una comarca entera. También se requiere una logística para llevar víveres o equipamientos, conseguirlos, distribuirlos… Cada uno de nosotros tiene unas aptitudes que le llevan a ser más hábiles en una u otra cosa.

    3.- Ir siempre debidamente identificados y con ropa adecuada.

    Para empezar, se están buscando a incendiarios. No vayáis a quedar como culpables, cuando ibais a apagar los incendios. Antes de echaros al monte, pasad por Protección o Guardia Civil e informad de dónde andaréis y qué vais a hacer. Este “reclutamiento” servirá también para saber si es el lugar más necesario, ya que la información global difiere mucho de lo que tengáis ante la vista.

    Sobre la vestimenta: Bien visible de día y de noche, cubriendo el cuerpo para protegerlo (Nada de pantalones cortos, tejido no inflamable y sobre todo, NO SINTËTICO. (Cuando se enciende forma una costra de plástico que produce quemaduras espantosas, dejando el cuerpo al descubierto ante las llamas.) Lo mejor es ropa militar porque la hay ignífuga, o cuanto menos, no arde con facilidad ni propaga tanto el calor. Eso sí: Hay que evitar el aspecto “paramilitar”, no es lo mismo recurrir a uniformes usados que parecer algo alarmante.

    Lo ideal es un ignífugo, pero tienen un coste muy elevado y caducan a los pocos años, así que hay que apañar un poco. Id bien abrigados, quizá paséis calor en los desplazamientos, pero frenáis el que producen las llamas cuando estéis en el frente. Botas con suela gruesa.(Las militares sirven, sinó, de montaña, quedarán para tirar.) Andaréis sobre brasas encendidas y las zapatillas se derriten, no se puede estar con ellas más de medio kilómetro. Los pantalones han de “cerrar”, cayendo sobre la caña de las botas, para evitar que entren pavesas en ellas.

    El calzado es muy importante, ya que de él depende que podamos correr y huir de un peligro que puede ser mortal, no se puede improvisar.

    ¿Mascarillas y demás? Nunca las he utilizado un día entero. Conviene llevarlas por si se da una concentración de humo muy alta, y se puede usar en caso de improvisación un pañuelo. Pero el humo de incendio forestal no tiene la toxicidad de otros; pese a mi bronquitis, he permanecido durante muchas horas entre uno tan denso que ni veía, sin consecuencias físicas. (Lo temible es el humo de incendios dentro de las casas, coches…)

    Un casco de albañil bien muy bien, tanto para protegernos del fuego en forma de chispa y llama, como para salvarnos de remojones. Incluso sirve para abrirse paso entre la espesura del bosque, poniéndolo por delante y apretando a correr.

    4.- Útiles de extinción

    Hay algo desesperante en estos escenarios: Los cordones de voluntarios bienintencionados que se van pasando cubos de agua para apagar tocones y poco más. Les llamamos los “pixasoques” (mea-tocones. En el monte, el agua sirve de poco. Los camiones de bomberos y helicópteros, casi nada más. Acarrear agua por otros medios pide mucho más tiempo del que se tiene y casi en ninguna circunstancia es la mejor opción. Olvidad las sulfatadoras.

    Hay herramientas que se emplean poco y debieran ser más conocidas, ya que están al alcance de todos y verdaderamente apagan:

    -Palas, azadas, azadones…: Lo mejor para el fuego en prado. En esos parajes, el frente forma una línea estrecha y poco alta. (“La delgada línea roja”). Os situáis DENTRO de la zona quemada y vais haciendo cavas. Se trata de clavar un poco el azadón para llevarse la hierba que está ardiendo y la tierra hacia la parte quemada. Cada golpe es un palmo bien apagado y labradores con experiencia llegan a a extinguir diez metros por minuto. [sería un Km. lineal CADA MINUTO si hubiera cien personas, pocos medios rinden tanto.]

    -Machetes.
    No me refiero a cuchillos de campo en plan “mataosos”, sino a los largos como sables, de los que se usan para cortar la caña. No hay nada mejor para evitar la propagación del fuego de prado a las ramas bajas de los árboles, o entre éstas. Evidentemente, cuando la llama trepa no sirven de tanto, a menos que sean troncos no muy gruesos y se puedan abatir árboles con rapidez. Tened en cuenta la Ley de Armas Blancas, no se pueden llevar sin más. Hay que pasar por la Casa Cuartel de la Benemérita y pedir tarjeta de herramientas o licencia.

    -Palas de azote. También sirven para el fuego de prado, pero son demasiado largas para llevar de un sitio a otro y emboscarse. Van mejor que el azadón cuando encontramos zarzas y arbustos.

    -Maquinaria agrícola y de construcción.

    Tractores, excavadores y demás, muy útiles para abrir cortafuegos.
    Aquí hay un poco de polémica, debido a que teóricamente está prohibido hacerlos, pero el auxilio necesario y en caso de emergencia a una granja o finca rural, a una población civil, etc. los justifican en caso de emergencia.

    -Motobombas.

    Si tienen buen caudal o potencia y se dispone de dónde tomar buenas cantidades de agua, pueden también ser muy útiles. He improvisado coches de extinción con un camión abierto, al que puse una cisterna de desguace asentada sobre tierras y atada con cinchas. Pero fuera de los 100 litros de agua (como mínimo) se han de descartar.

    5.- Estrategias ante el fuego

    SIEMPRE hay que poder evacuar sin peligro. Antes de enfrentarse ante un foco hay que prever las posibles vías de escape, prever virajes del fuego provocados por cambios del viento, disposición de combustibles -aunque sean vegetales- u orografía del terreno.

    Algo fundamental es el “pabajo y parriba”: El fuego se incrementa mucho en cuanto pueda ascender, ya sea trepando por un tronco, ya por una ladera. Hacia abajo va normalmente más lento, aunque suele originar multitud de focos secundarios por la caída de piñas, ramas ardiendo y demás. Estos minifocos pueden crecer de forma inesperada.

    Pero lo que más hay que vigilar es la velocidad del viento, éste hace que pueda resultar imposible apagar un incendio o salvarse de él, ya que cuando ruge con fuerza, el fuego va a su velocidad. Esto quiere decir que si hay un viento de 5o Km/h lo bastante fuerte, el fuego irá a esa velocidad. ¿Quién corre tanto y a la vez apaga? Ante esta situación, los cortafuegos (muy justificables, no olvidemos la responsabilidad jurídica) y NUNCA encender un contrafuego, que senos puede ir de las manos. Y está PROHIBIDO hacerlo.

    Hay una regla llamada de “los 30” que dice que un fuego es especialmente conflictivo a partir de 30 Km/H del viento, 3o grados de temperatura, o menos del 30% de humedad.

    Parece increíble, pero los frentes de llamas se pueden atravesar sin daños, a veces es la mejor opción para ponerse a resguardo. Como quien vadea un río, hay que buscar la zona en que la llama sea menos ANCHA (No menos ALTA), calcular que se puede correr por la zona que se va a atravesar y que la de detrás del frente sea practicable. Así saqué a unos Mossos en el año 85. Muy frecuentemente, atravesar el frente es la mejor escapatoria, sobre todo en caso de quedar acorralados.

    El mayor peligro lo corría cuando transitaba por zonas desconocidas, sin saber si tras una curva podría haber un precipicio que me vedara el paso.

    Las carreteras y pistas forestales no “HACEN DE CORTAFUEGO” fiables. Pueden entretener y (si hay suerte) evitar que pase de un lado a otro, pero casi siempre se van a dar los focos secundarios, debidos a la caída de vegetales en combustión.

    UN TRABAJO EN EQUIPO

    Es la clave de todo. Siempre es mejor trabajar junto a “veteranos” que ya conocemos bien, pero no instituir “comandos parabomberiles” que se atribuyen “operativos” que no les corresponden. Los unos por su poca relevancia en el conjunto, lo otros por el mayor riesgo y posible entorpecimiento de los “profesionales de verdad”.

    Animad sin ser pesados, quitad la ansiedad y el sentimiento de emergencia, no estamos en una guerra. El mejor espíritu es el de tomarlo como una aventura o un deporte de riesgo porque toca hacer de tripas corazón. Vendrán reacciones posteriores, unos días después del incendio. Se ven como una película, se recuerdan con absoluta precisión. Granjas quemadas, heridos, fallos, aciertos… todo esto lleva unas consecuencias psicológicas que llegan después del stress. Rodeaos de quienes estuvieron allí y haced una merendola para recordarlo, que salgan los buenos momentos y que otro vea por ti lo que pasó.

    DESCANSAD

    El máximo de tiempo que he permanecido en una extinción de incendios forestales ha sido de seis días. El cansancio se va acumulando y no parece sentirse, todo pasa muy deprisa, pero el cuerpo se va agotando. Se duerme al raso y poco, al lado de las brasas de algo apagado, se comen bocadillos constantemente; el agua va y viene entre beber y deshidratarse. Así que hay que tomárselo así: Cuatro días de extinción, dos de descanso, pase lo que pase. Durante esas 48 horas se duerme casi ininterrumpidamente, no pasa nada. Hay que cobrar fuerzas para volver si fuera necesario. Pero el hombre agotado no sirve de nada, no puede hacer nada.

    Mi oración.

    Bueno, me vais a tomar como a un chiflado, un fanático o qué sé yo. Sí que soy religioso en mi vida cotidiana, voy rezando y demás, pero tampoco soy un “Flanders”. Me he encontrado en situaciones en que peligraba de verdad mi vida, con fuegos propagándose de forma exponencial y humanamente inextinguibles. No están los ánimos para rezar mucho en estas circunstancias, pero sí para una advocación rápida. Me encomiendo a San Miguel Arcángel cuando afronto un fuego, y en esas circunstancias, no pude más que decir “¡San Miguel!” en un momento de alarma. Estaba en una masía en que se había declarado fuego con gasolina, quemándose las vigas de madera de techo y suelos, con llamas creciendo sobre las hojas de las puertas y sus marcos. Sólo dije eso: “¡San Miguel!”.

    Es uno de los milagros que verdaderamente creo que se han dado en mi vida. Las llamas retrocedieron , el fuego menguó y pude apagarlo.

    El Arcángel os ayude y proteja a Galicia y Portugal en estos momentos. Sed valientes y generosos.

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