El Gobierno privilegia a los productores de cava catalán a costa del extremeño

Los privilegios a Cataluña arruinaron a Galicia hace dos siglos: ¿ahora le toca a Extremadura?

Este jueves los viticultores extremeños se toparon con una injusta decisión política que les impide crecer: Extremadura no podrá sembrar más hectáreas de cava hasta 2020.

Derogar la restricción a la producción de cava extremeño

El espectacular auge del cava extremeño desde 2005

Como ha señalado el diario Hoy, el cava extremeño ha vivido un auge espectacular desde 2004. De producir ese año 76.000 botellas de cava, Extremadura pasó a las 300.000 en 2005. En 2014 ya eran 2,8 millones, y la previsión para este año es de 6 millones de botellas de cava extremeño en el mercado. Estas cifras espectaculares se generan a partir de 1.364 hectáreas de cava en Extremadura dentro de la denominación de origen. ¿Qué ha hecho posible este espectacular despegue? Pues en buena medida, su origen está en el boicot al cava catalán desde 2005.

Un boicot provocado por el separatista Carod Rovira

Ese boicot ha venido motivado por el rechazo que vienen generando en el resto de España las manifestaciones de hispanofobia de los políticos separatistas. Concretamente, a finales de noviembre de 2004, a un mes de las navidades, el dirigente de ERC Josep Lluís Carod-Rovira llamó a boicotear la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos de 2012, lo que provocó indignación en el resto de España y el consiguiente boicot al cava catalán. Es uno de los ejemplos más claros de daño que hacen a su propia comunidad esos políticos irresponsables que llevan por bandera el odio a España. Personalmente considero injusto que se castigue a productores de cava catalán, que seguramente -en muchos casos- no tienen relación con el independentismo, por lo que dicen ciertos políticos. Se da la circunstancia, además, de que ese boicot afecta indirectamente a otras regiones: botellas fabricadas en Zaragoza, corchos de Málaga…

Los consumidores son libres de decicir lo que compran

El caso es que ese boicot es una decisión libre de los consumidores: cada uno es dueño de decidir qué artículos compra con su dinero. De hecho, ese no ha sido el único boicot de consumo que se ha dado en España: los separatistas catalanes también han llamado a boicotear los productos del resto de España, un boicot que -en este caso- subvencionado por la Generalidad catalana, lo cual ya no me parece admisible, ya que la Generalidad es una administración pública y, como tal, no debe convocar campañas destinadas a alterar hábitos de consumo para perjudicar a ciertos productos nacionales, y menos aún si se basan en motivaciones ideológicas.

El 97% de la producción nacional de cava se hace en Cataluña

Hay que tener en cuenta que el actual volumen de producción del cava extremeño es insignificante frente al de cava catalán. Esas 1.364 hectáreas de viñedos extremeños son una muy pequeña parte de las 35.000 hectáreas de cava que hay en toda España, el 97% en Cataluña. El cava valenciano, con 9 millones de botellas al año, también se vende más que el de Extremadura. Pero ante la situación creada por el golpe separatista, aderezado por nuevas manifestaciones de hispanofobia del independentismo, este año las bodegas catalanas se temen un nuevo boicot.

El Consejo Regulador, dominado por bodegueros catalanes, perjudica a Extremadura

Los bodegueros catalanes controlan ampliamente el Consejo Regulador del Cava. El año pasado el Consejo ya había pedido limitar la producción de cava extremeño, una medida abusiva que el Gobierno de Rajoy se negó a aprobar. Los bodegueros de Extremadura pudieron, así, ampliar la superficie cultivada para cubrir el aumento de la demanda. Este año el Consejo Regulador reiteró su petición de limitar la producción de cava extremeño, y esta vez el Gobierno de Rajoy no sólo ha hecho caso a las demandas de la entidad dominada por los viticultores catalanes, sino que además ha adoptado la medida más restrictiva: que la limitación sea por tres años en vez de por uno. Una decisión abusiva con la que tal vez Rajoy intenta buscarse la simpatía del mundo agrícola catalán -la Cataluña rural está dominada por el separatismo-, pero que ha provocado una lógica indignación en Extremadura. El gobierno extremeño ya ha anunciado que acudirá a los tribunales a defender a sus agricultores, una decisión que apoyo.

El precedente de lo ocurrido con Galicia en el siglo XIX

No es la primera vez que un gobierno español privilegia a Cataluña en contra de otra región. Esto ya ocurrió con Galicia en el siglo XIX. Como ya explicó Luis Ventoso en un excelente artículo publicado en Abc, a finales del siglo XVIII Galicia tenía más población que Cataluña (1,3 millones de gallegos frente a 802.000 catalanes), con una pujante industria del lino. Decisiones políticas y aranceles impuestos por el gobierno privilegiaron a la industria catalana del algodón, creando un auténtico monopolio. Ventoso cita lo anotado por Stendhal en su “Diario de un Turista” (1839): “Los catalanes quieren leyes justas, a excepción de la ley de aduana, que debe ser hecha a su medida. Quieren que cada español que necesite algodón pague cuatro francos la vara, por el hecho de que Cataluña está en el mundo. El español de Granada, de Málaga o de La Coruña no puede comprar paños de algodón ingleses, que son excelentes, y que cuestan un franco la vara“. El resultado fue algo muy similar a lo que parece buscar ahora el Gobierno de Rajoy con el cava: España se convirtió en un mercado cautivo del textil catalán, “más caro y peor que el inglés”, apunta Ventoso.

Esas políticas proteccionistas ayudaron al despegue del sector textil catalán, y al mismo tiempo arruinaron a Galicia, provocando una crisis demográfica que llevó a muchos gallegos a emigrar. Significativamente, parte de esa emigración fue interior, y sirvió para proporcionar mano de obra barata a esa industria textil catalana. Precisamente, por ser Cataluña el destino de muchos de esos emigrantes gallegos, en 1892 el Centro Gallego de Barcelona se convirtió en el primero abierto por emigrantes gallegos en toda Europa. Hoy Extremadura figura entre las regiones más pobres de España, como lo ha estado Galicia, pero los extremeños nunca han tenido la ventaja de contar con una salida al mar. Para Extremadura, y más concretamente para Almendralejo (que es la única localidad de esa región autorizada a producir cava bajo la denominación de origen), el auge de la producción de cava es una oportunidad de prosperar. Esa oportunidad llega, además, dentro del cumplimiento estricto de las leyes de mercado. Lo que el Gobierno de Rajoy ha hecho con el cava extremeño es una auténtica cacicada, y espero que los tribunales la resuelvan a favor de los perjudicados por esa injusta decisión. Mi apoyo para ellos desde tierras gallegas.

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Comentarios (Blog):

  1. Historia Española

    Un apunte: Galicia no es un de las “regiones más pobres de España” solo esta ligeramente (un 10,9%) por debajo de la media en PIB per cápita. Saludos y gracias por tu trabajo.

  2. He hecho un matiz a esa parte. Gracias por el apunte.

  3. pacococo

    El asunto de los paños catalanes y alguna que otra protección fue la causa de la guerra de Cuba y Filipinas. No digo que no se hubieran independizado, pero sin duda hubiera sido de forma pacífica y si tanto coste en vidas y dinero.

    Y eso nos lleva a que el separatismo surge precisamente tras la pérdida de Cuba y Filipinas, justo, mura que casualidad, al perder esos importantes mercados. Si galicia podía comprar paños ingleses a un cuarto del valor de los catalanes, los cubanos podían comprar paños useños, también mucho más baratos.

    En cuanto al cava, dicen y no me extraña, que los bodegueros catalanes se fueron a Extremadura, Valencia y otros sitios a tener un lugar donde colocar etiquetas a sus cavas. Y dado lo listos que son, es lo normal, que la pela es la pela.

    Pero sí es muy sospechoso que todos los gobiernos en más de un siglo hayan favorecido a Cataluña. Supongo que dentro de cinco o seis siglos los historiadores podrán decir algo.

  4. Como veo que algunos están reaccionando a esta entrada con el apoyo al boicot a productos catalanes, hago un apunte al respecto.

    Yo no hago boicot a los productos catalanes, porque como catalanes que son, también son españoles. Lo que procuro no adquirir son los productos de aquellas marcas que apoyan al separatismo. Por favor, no le hagamos el juego a los separatistas: no todos los catalanes son nacionalistas, y es injusto castigar a los que no son son por lo que hacen los otros.

  5. Juan Carlos

    Yo también me resisto a boicotear los productos catalanes hasta que me viene a la memoria aquel “compreu/no compreu”… y entonces, pues como que me olvido de las buenas intenciones.
    Si aquellas campañas, con listas semanales de lo que había que bloquear y que duraron años las iniciaron (Omnium y otros) por una cuestión del etiquetaje de los productos, ¿cuál debería ser ahora la respuesta del resto de España ante las enormes barbaridades que los mismos han cometido?

  6. JFM

    Yo, cuando no tengo inforamcion sonre al empresa miro la provincia. Si esta fabricado en una delas provincias independentistas pues boycott. Ya sé que agan justos por pecadores pero menos justos que pecadores.

  7. Hacer pagar a justos por pecadores siempre es injusto, aunque los justos sean pocos.

  8. Blanca

    No me extraña que los bodegueros catalanes tengan miedo a Extremadura, porque, boicot aparte, hacen un champán muy bueno.

  9. Josete

    Los empresarios que hoy se han reunido en Barcelona contra el boicot, siempre que pueden ejercen el monopolio del comercio en España. Una prueba clara el cómo controlan el Consejo Regulador de la D.O. del cava e impiden que cualquier otra región pueda prosperar. Y, como siempre ha ocurrido, el gobierno de España y los Sres. diputados les siguen el juego.
    ¿Qué dirá ahora Fdez. Vara, presidente de Extremadura, que convocó una rueda de prensa para criticar el boicot, al igual que algunos empresarios extremeños con intereses en Cataluña. ¿Seguirán diciendo que el boicot es pegarse un tiro en el pie o se pondrán a defender a los agricultores extremeños? ¿Defenderá el gobierno de España con el mismo empeño que la AEM para Barcelona el derecho al desarrollo del campo extremeño o, como siempre, los abandonará a su suerte para que tengan que seguir emigrando?
    Yo, mientras tanto, continuaré practicando el comercio responsable y comprando productos de empresas de regiones de España más humildes y solidarias y para nada golpistas. No pienso destinar el dinero de mis compras a ¿1/3? de separatistas catalanes que lo utilizarán para acosar a nuestros policías y guardias civiles.

  10. Josete

    Cuestión catalana aparte, si miramos datos económicos, podemos comprobar que la mitad occidental de España está bastante abandonada a su suerte. Mientras los catalanes exigen el desarrollo del corredor mediterráneo, en el oeste no hay ni un triste ferrocarril que comunique España de norte a sur, a pesar de que si sumamos la población de Andalucía, Extremadura, Castilla y León, Asturias y Galicia, hay más habitantes que en Cataluña y C. Valenciana.
    Creo que ya es hora de que los políticos de esas regiones se pongan a trabajar para lograr, dentro de muuuuchos años, tener un tren de alta velocidad, como los que tienen otras zonas. De otro modo, seguiremos en el vagón de cola.

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