Sólo 200 horas de servicios comunitarios por torturar a un joven discapacitado

El otro racismo: una escandalosa sentencia de un juez musulmán y con escaso eco mediático

Cuando se habla de racismo en Estados Unidos, lo más tópico es imaginarse a unos fanáticos del Ku Klux Klan vestidos con túnicas y capuchas. Pero ésa no es la única forma de racismo que hay allí.

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Y es que aunque algunos lo nieguen o lo disculpen, igual que existe un racismo blanco también existe un racismo negro en EEUU, y ambos son igual de destestables. El año pasado ya hablé aquí de los Panteras Negras, pero hoy quiero hablar de otro hecho que ha pasado casi inadvertido para los españoles, pues pocos medios nacionales se hicieron eco de lo ocurrido.

Un joven blanco discapacitado es secuestrado y torturado por cuatro jóvenes negros

El 31 de diciembre de 2016, un joven discapacitado de 18 años de edad y de raza blanca fue dejado por sus padres en un McDonald’s en los suburbios de Streamwood, una ciudad de 40.000 habitantes situada en el nordeste del Estado de Illinois, con la intención de verse con un joven de raza negra al que conocía por haber compartido escuela en la vecina ciudad de Aurora. El joven discapacitado pensaba, erróneamente, que el otro chico era su amigo. El joven afroamericano había robado una camioneta y, simulando que era suya, invitó al joven discapacitado a subirse a ella, yéndose juntos a la casa de un amigo del chico negro en el West Side de Chicago.

El 2 de enero los padres del joven discapacitado, que no tenían noticias de él, presentaron una denuncia por su desaparición. El 3 de enero el joven fue con los que creía sus amigos al apartamento de dos hermanas afroamericanas, Brittany y Tanisha Covington. Ese mismo día Brittany, de 19 años, inició una retransmisión de 28 minutos en su perfil de Facebook que acabaría siendo viral. En ella se vio al joven discapacitado siendo atado, amordazado, vejado y golpeado; le arrancaron parte del cabello con un cuchillo y le obligaron a besar el suelo y a beber agua del inodoro. En medio de las torturas, uno de los secuestradores llamó a la madre del joven discapacitado exigiéndole el pago de un rescate de 300 dólares. Durante la brutal emisión se escuchó a los torturadores gritando “Fuck Trump” (A la mierda Trump) y “Fuck white people” (A la mierda la gente blanca). En el vídeo también se les escuchó decir “va a haber un asesinato” y “pondremos esta perra en el baúl”, refiriéndose al torturado. En el vídeo se vio a los torturadores cortando y apuñalando a su víctima con un cuchillo mientras se reían de él -le hicieron cortes por todo el cuerpo-, y además le lanzaron insultos racistas y le amenazan de muerte.

El precedente de los cinco policías asesinados por motivos racistas en Dallas

La víctima pudo escapar después de varias horas secuestrado, cuando los torturadores salieron del apartamiento para enfrentarse a un vecino que había llamado a la Policía para quejarse del ruido que estaban haciendo. Un policía vio a la víctima por la calle con ropa de verano en pleno invierno, y visiblemente herido. El agente consultó su nombre y vio que había una denuncia por desaparición. Por aquellos hechos fueron detenidos cuatro jóvenes afroamericanos: Tanisha Covington y su hermana Brittany, y los varones Tesfaye Cooper y Jordan Hill. Los hechos causaron un escándalo en Estados Unidos. El entonces todavía presidente Obama mostró su rechazo a lo ocurrido. Algunos medios señalaron la influencia del movimiento racista negro Black Lives Matter (BLM) en lo ocurrido. Recordemos que en julio de 2016 ese movimiento ya había sido señalado por su responsabilidad sobre el asesinato de cinco policías en Dallas (Texas) por motivos racistas, tras una campaña de criminalización de BLM contra la Policía estadounidense. Actualmente ese y otros grupos radicales afroamericanos afrontan una demanda por su responsabilidad en los asesinatos de esos policías, demanda presentada por familiares de los asesinados.

Un proceso judicial opaco y con una sentencia escandalosa

El proceso judicial no ha tenido cobertura mediática, según señala The Daily Wire. Las cámaras fueron vetadas en la sala del tribunal e incluso se prohibió a los dibujantes retratar el rostro de los cuatro acusados, a pesar de ser todos adultos. El pasado viernes el juez de circuito del Condado de Cook, William Hook, dictó sentencia contra Britanny Covington, la responsable de emitir en Facebook las torturas contra el joven discapacitado. Tras negar todos los cargos y aunque pesaban contra ella cargos que le habrían supuesto 33 años de cárcel -crimen de odio, agresión agravada y secuestro agravado-, el juez ha dictado una escandalosa sentencia en la que sólo condena a la acusada a 200 horas de servicio comunitario y 4 años de libertad condicional, además de la prohibición de conectarse a las redes sociales durante ese tiempo y de contactar con dos de sus codemandados. El juez ha justificado esta sentencia tan ridícula afirmando que pondría a la joven “en un camino de vida más productivo”, y advirtiéndole que irá a prisión si incumple alguna de las condiciones. El cargo de secuestro fue retirado después de que la acusada llegase a un acuerdo con el fiscal. Los otros tres acusados aún están pendientes de sentencia.

¿Por qué motivo no se ha producido un escándalo mediático?

El digital ZeriHedge señalaba el sábado que el juez Hooks es conocido por ser el primer presidente afroamericano de la Asociación Federal de Abogados de Chicago y es miembro de la Asociación de Abogados Musulmanes de Chicago. Tal vez eso explique que sentencia tan vergonzosa no haya provocado un escándalo mediático en Estados Unidos, y ni siquiera haya sido reflejada por los medios españoles. Y es que parece que para la corrección política hay un racismo más o menos aceptable, cuando no debería ser así en ningún caso, sea cual sea la raza de la víctima.

(Foto: Founderscode.com. De izquierda a derecha, los acusados del secuestro y tortura de un joven discapacitado en EEUU: Tesfaye Cooper, Tanishia Covington, Jordan Hill y Brittany Covington)

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Comentarios (Blog):

  1. Imagínate qué hubiera pasado si hubiera sido al revés, cuatro adolescentes blancos torturan a un niño negro y sólo les condenan a 200 horas de trabajos comunitarios. Estaría ardiendo media ciudad y los medios progres con especiales 24h durante varias semanas.

  2. Sharovarov

    Me imagino que el racismo blanco será cada vez menor. Por simples probabilidades matémáticas.

  3. pacococo

    Como de lo que se trata es de crear un sentimiento de culpa, siempre se habla de todos los vicios de los blancos, entre ellos el racismo, pero nunca de los vicios de otras razas.

    No se menciona el racismo que existe en ciertos países africanos donde ser blanco es peor que ser negro en los dominios del KKK. Tampoco se menciona el racismo oriental. En China, son discriminados los del sur por tener la piel más oscura. En Japón no quieren a los negros ni en pintura, en cambio muestran un racismo positivo con los blancos.

    Pero los racistas somos los blancos.

  4. Luna

    Ahí le has dado, Pacoco. Estos Rohinyàs que están ahora refugiados en Bangla Desh hubieron de huir de lo que antes era Birmania por el acoso de los budistas, esos seres de paz y luz tan inofensivos.

    En las vejaciones y torturas descritas hay un componente muy distinto del racista -del ideológico, incluso- que es la felonía de los daños infligidos.
    Nada que sea felón puede quedar justificado por ninguna pretendida idea o fin.

    Y el trasfondo de este asunto es común a tantísimos: Una adolescencia que se prolonga hasta lo indecible, dentro de un estado espiritual insano, enrarecido y tendente a la locura. Obrar en la vida real “como en internet”, o como en una película. Responder más al suceso y a su divulgación que a las necesidades más propias de la persona… esto denota de suyo desesperación. Se desespera el joven que no se ha “realizado” porque no tiene una forma de hacerlo, dentro de unos objetivos y una visión.

    No sienten empatía, porque esta vida les da más consolas y videojuegos que oportunidades para ser ellos, y nada importa matar con armas digitales a unos cuantos bits.

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