Los narcoterroristas raptaban a niñas para usarlas como esclavas sexuales

Los aterradores testimonios de las mujeres y niñas violadas por los comunistas de las FARC

El pasado domingo, el programa “Los Informantes” del canal colombiano Caracol TV entrevistó a Sara Morales, una mujer que fue secuestrada por las FARC cuando era una niña de 11 años.

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Sara fue violada más de 50 veces desde su rapto a los 11 años

Eran las ocho y media o nueve de la noche y Sara estaba comprando leche y pan en la tienda de su barrio, en Barrancabermeja, para el desayuno del día siguiente. Cuando salió de la tienda fue raptada por las FARC. Los narcoterroristas reclutaban a niños y niñas para adiestrarlos como soldados, a veces asaltando escuelas, según denuncia la joven. El adiestramiento era un maltrato constante, en unas durísimas condiciones, y en el caso de las niñas, para someterlas a abusos sexuales. Quince días después de ser raptada a manos de esa narcoguerrilla comunista, los terroristas convirtieron a Sara, a sus 11 años, en su esclava sexual, violándola más de 50 veces. Un individuo de gran tamaño la golpeó en la cabeza y la dejó inconsciente. Cuando recuperó el sentido, el guerrillero había desnudado a Sara y le había atado las manos a un palo.

Abortos forzados usando alambres “para sacarles los bebés”

Aquel fue el comienzo de un largo calvario que duraría 11 años. Durante ese tiempo, Sara vivió tal horror que sólo tenía la esperanza de que en un combate, el Ejército le pegase “un tiro” para que acabase su sufrimiento. Sobre los padecimientos de las niñas y adultas que habían sido reclutadas -en muchos casos raptadas- como guerrilleras, Sara explica que las mujeres que se quedaban embarazadas eran forzadas a abortar: “tenemos compañeras que les hicieron legrados con alambres para sacarles los bebés”, relata. La joven también señala que hijos de guerrilleras que no abortaron eran entregados a extranjeros “muy afines con las FARC” a cambio de dinero.

Las víctimas de los abusos sexuales buscan ahora Justicia

Entre los dirigentes de la narcoguerrilla responsables de estas atrocidades, Sara señala a una dirigente de las FARC: Victoria Sandino. “Ella participó en muchos abortos, ordenó muchos abortos, dejó morir personas secuestradas por hambre porque no pagaron el rescate”, denuncia la joven. Sara logró por fin huir de las FARC cuando ya con 22 años cuando disparó en una pierna a un comandante de las FARC que intentaba violarla. En la huida, los guerrilleros le dispararon, alcanzándole dos tiros, cuyas cicatrices aún son visibles en su pierna izquierda y en su mano izquierda. Durante su huída rogó a Dios. Hoy en día Sara es madre de cuatro niños, y junto a otras 200 exguerrilleras busca Justicia. Puedes ver el vídeo de su testimonio aquí.

Ayer responsable de abortos forzados en las FARC, hoy dirigente feminista

Hoy en día la Corporación Rosa Blanca agrupa a mujeres que siendo niñas o adultas fueron víctimas de las FARC, el ELN y otros grupos terroristas colombianos. Son mujeres que fueron víctimas de violaciones y abortos forzados. El 13 de enero este grupo anunciaba su lanzamiento: “con la ayuda de Dios y de todos los colombianos, vamos a lograr que se haga justicia”. Pero el grupo ya viene haciendo oír su voz desde el pasado mes de diciembre, cuando recordó el pasado terrorista de Victoria Sandino, publicando una foto suya con el uniforme de las FARC. Desde Rosa Blanca denuncian que hoy Sandino “se muestra como feminista y defensora de los derechos de las mujeres” desde el partido creado por las FARC, la “Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común” (un rebuscado nombre creado para conservar las siglas del grupo terrorista), a raíz de los escandalosos acuerdos de paz firmados por el gobierno de Juan Manuel Santos, ignorando el rechazo de los colombianos al acuerdo con la narcoguerrilla en el referéndum de octubre de 2016.

Las inclinaciones pedófilas de los comandantes de las FARC

A día de hoy las mujeres que continúan en las FARC niegan las acusaciones de violaciones y de abortos forzados, y muchas feministas colombianas de izquierdas guardan silencio ante esas atrocidades. Pero los testimonios de las víctimas están ahí. Además, un informe del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) de Colombia, titulado “La guerra inscrita en el cuerpo” y publicado en noviembre de 2017 ratificó que el número dos de las FARC, Luis Édgar Devia, alias “Raúl Reyes”, abusó sexualmente de las guerrilleras de su escolta, amedrentándolas para que guardasen silencio sobre los abusos.

El 21 de diciembre la prensa colombiana se hizo eco del testimonio de otra de las víctimas. Alexandra Vargas tenía 15 años cuando la secuestraron las FARC. En su caso las violaciones empezaron al cuarto día de secuestro a manos de un un guerrillero apodado Jerónimo: “fueron tres noches seguidas, hizo lo que quería y me dijo salga de aquí y pónganse a trabajar”. Otros comandantes se unieron a las violaciones de esta joven, que da cuenta de las inclinaciones pedófilas de los mandos de las FARC: “La palabra de la mujer no vale nada. Las niñas y jovencitas eran para los comandantes, entonces ellos no permiten que otra persona esté con uno“, denuncia Alexandra. Otra joven, llamada Gina, secuestrada por las FARC a los nueve años en Putumayo, recuerda que a Reyes “le gustaba abusar de las muchachas que llevaba. Y pues no fui solo yo, cada niña que llegaba él las cogía para escolta“. El comandante guerrillero fue abatido por las Fuerzas Armadas de Colombia el 1 de marzo de 2008. El citado informe de la CNMH señala lo siguiente: La relación entre reclutamiento de niñas y adolescentes y violencia sexual al interior de las Farc fue común en estos casos en los que se repitieron y recrudecieron al interior de las filas discursos que situaban los cuerpos de las niñas como cuerpos-premio para los altos comandantes.

La hoy feminista Victoria Sandino encubrió las violaciones

Alexandra Vargas pidió ayuda a Victoria Sandino, contándole las violaciones de las que era víctima: “le daba lo mismo. Ella decía que tenía que aguantarme, esa es la vida de la mujer en la guerrilla, Que a eso habíamos ido las mujeres a las Farc, recuerda la joven, que ahora es madre de dos hijos. Verla defendiendo los derechos de las mujeres ahora me parece demasiado cínica porque debe acordarse de todos los abusos que se le denunciaron en su momento”, añade.

(Foto: Fernando Vergara – AP)

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