Lo que dicen los medios contrastado con lo que afirma la reforma polaca

Campaña difamatoria contra Polonia: esto es lo que dice la ley polaca sobre el Holocausto

Ayer, 61 de los 120 diputados del Knesset -el Parlamento de Israel-, incluyendo afines al gobierno y a la oposición, aprobaron una reforma legal para acusar a Polonia de negar el Holocausto.

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“La mayoría de los miembros del Knesset respalda una ley que acusa a Polonia de negar el Holocausto”, titulaba ayer The Jerusalem Post. Según este diario israelí, la nueva legislación “haría que un proyecto de ley polaco para proscribir la conversación sobre la complicidad de los polacos en los crímenes de los nazis fuera una forma de negación ilegal del Holocausto”. Precisamente esta reforma se ha aprobado en un momento de gran tensión diplomática entre ambos países. Recordemos que el Primer Ministro israelí Benjamin Netanyahu insinuó que Polonia pretende “negar el Holocausto”, y el diputado Yair Lapid, del partido laicista Yesh Atid, afirmó que la nueva ley polaca “trata de negar la complicidad polaca en el Holocausto” e incluso lanzó una mentira que ya habían rechazado el Centro Mundial para la Memoria del Holocausto y la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto: “Hubo campos de exterminio polacos y ninguna ley puede cambiar eso”.

Lo que los medios afirman sobre la reforma legal polaca

Sobre los hechos que desmontan las injustas acusaciones israelíes contra Polonia me remito a lo que os expliqué en el artículo que publiqué este martes. Ya dije entonces en qué consistía la reforma legal polaca aprobada el 27 de enero: la ley penaliza la atribución a la Nación polaca de lo crímenes cometidos por el Tercer Reich durante la Segunda Guerra Mundial. Pero ¿cómo es posible que tantos políticos israelíes tergiversen el sentido de esa ley, y afirmen que la reforma pretende -en realidad- negar que algún polaco colaborase con los nazis? La respuesta la encontramos en los medios de comunicación. Esto es lo que han dicho algunos medios de gran difusión sobre la reforma polaca:

Lo que dice literalmente la reforma legal aprobada en Polonia

Acabamos de ver algunos ejemplos de medios muy influyentes en sus respectivos países. Leyendo esos medios puede dar la impresión de que Polonia trata de ocultar la complicidad de cualquier ciudadano polaco con los nazis, incluso penalizando al que la afirme. Pero ¿la ley dice realmente eso? La reforma legal en cuestión se puede consultar en la web del Sejm, el Parlamento polaco (pulsa aquí). La parte que ha creado esta insólita polémica mediática y política figura en el Capítulo 6c, titulado “Protección de la reputación de la República de Polonia y de la Nación Polaca”. El Artículo Art. 53o dice lo siguiente:

“Para proteger el buen nombre de la República de Polonia y de la Nación Polaca, se aplican las disposiciones de la Ley de 23 de abril de 1964 – Código Civil (Diario de Leyes de 2017, puntos 459, 933 y 1132) sobre la protección de los derechos personales. La acción de protección del buen nombre de la República de Polonia o de la Nación Polaca puede ser presentada por una ONG en el ámbito de sus tareas reglamentarias.”

Además, el Art. 55a.1 dice lo siguiente:

Quien, en público y en contra de los hechos, atribuye a la Nación Polaca o al Estado Polaco la responsabilidad o corresponsabilidad por los crímenes nazis cometidos por el Tercer Reich definidos en el art. 6 de la Carta del Tribunal Militar Internacional adjunta al Acuerdo internacional sobre el enjuiciamiento y castigo de los principales criminales de guerra del Eje Europeo, firmado en Londres el 8 de agosto de 1945 (Revista de leyes de 1947, artículo 367), o por otros delitos que constituyen crímenes contra paz, humanidad o crímenes de guerra o de otra manera reducir groseramente la responsabilidad de los verdaderos perpetradores de estos crímenes, será sujeto a una multa o encarcelamiento de hasta 3 años. La sentencia se hará pública.”

Así pues, como podemos ver, la ley se refiere exclusivamente a la atribución a la República de Polonia o a la Nación polaca de los crímenes nazis: no habla en ningún momento de la responsabilidad individual de ciudadanos polacos. Algunos medios y políticos están tergiversando esta ley, atribuyéndole cosas que no pone, y me temo que sin habérsela leído.

Niega el genocidio comunista para exculpar a los judíos comunistas

Pero además, detrás de esas críticas a la ley polaca, en algunos medios hay una intencionalidad realmente perversa. En la citada noticia de The Jerusalem Post, este medio cita a Efraim Zuroff, cazador de nazis y director de la oficina de Jerusalén del Centro Simon Wiesenthal. Zuroff afirma lo siguiente: Desde que la Unión Soviética se derrumbó, la gente ha estado tratando de decir que el comunismo es lo mismo que el nazismo… Quieren que el comunismo sea considerado genocida y [algunos países] penalizan negarlo. Y luego, si el comunismo es genocidio y hubo comunistas judíos, entonces los judíos cometieron genocidio. Esta es su forma de socavar la Shoah y su participación en ella”. Es curioso que el mismo medio que acusa a Israel de negar el Holocausto, al mismo tiempo se haga eco de una persona que niega el genocidio comunista simplemente porque algunos comunistas eran judíos, y teme que eso pueda ser usado contra los judíos en general. Con esa infame declaración, Zuroff cae en el mismo error que los antisemitas, que atribuyen a todo un pueblo el comportamiento criticable de algunos de sus individuos. Y eso es, además, lo que están haciendo algunos políticos israelíes contra los polacos.

Como hubo judíos colaboracionistas, ¿dirá Zuroff que no hubo genocidio nazi?

Pero además, el argumento de Zuroff es muy peligroso: y es que también hubo judíos que colaboraron con los nazis, por ejemplo, la Jüdischer Ordnungsdienst (el servicio de policía judía de los ghettos), el Trzynastka o Grupo 13 de Varsovia (también conocido como la Gestapo judía, dirigida por el colaboracionista Abraham Gancwajch), los Judenräte (el servicio de administración judía de los ghettos, que en algunos casos colaboró con los nazis) y la Żagiew (un grupo de judíos colaboracionistas, también creado por Gancwajch, cuyo objetivo era infiltrarse en la resistencia judía). Esos colaboracionistas judíos, como en el caso de los polacos, fueron una exigua minoría. Pero, siguiendo el argumento de Zuroff, ¿debería negarse también el genocidio nazi simplemente porque algunos judíos traicionaron a sus hermanos y colaboraron con los nazis?

La propia resistencia polaca castigaba con la muerte a los colaboracionistas

Para terminar, hay que recordar un hecho que muchos medios parecen olvidar: la propia resistencia polaca castigaba, incluso con la muerte, a los polacos que colaboraban con los nazis (que por supuesto los hubo). La principal organización de la resistencia polaca, el Armia Krajowa, disponía de su propio servicio de policía y de tribunales dedicados a juzgar y castigar esos casos de traición. Diversos historiadores han señalado también que la mayor parte de los casos de colaboración en Polonia se dieron entre la minoría étnica alemana, los llamados volksdeutsche, que contaron con privilegios concedidos por los ocupantes respecto del resto de la población. Pero teniendo en cuenta el volumen de esa minoría étnica –había unos 2,75 millones de alemanes étnicos en la Polonia de 1939-, los casos de colaboración entre esa parte de la población fueron muy reducidos. Es realmente injusto y difamatorio criminalizar a una Nación que fue víctima del nazismo por lo que hizo una exigua minoría de sus habitantes, olvidando que cientos de miles de polacos combatieron contra el nazismo y arriesgaron sus vidas y las de sus familias por salvar a judíos. Polonia merece ser recordada como una país que nunca se rindió al nazismo, que asumió grandes riesgos y sacrificios para combatir a los ocupantes alemanes y que pagó un alto precio por su heroísmo: fue el país que perdió una mayor parte de su población en la Segunda Guerra Mundial (2,9 millones de judíos polacos y 2,7 millones de católicos polacos). Un país así merece la admiración del mundo.

(Foto: Tomasz Radzik)

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  1. pacococo

    Como dije el otro día, algo han hecho los polacos que no ha gustado en ciertos sectores. No sigo el día a día de Polonia, porque la información disponible es escasa, pero creo que tiene un gobierno muy opuesto a los dogmas progres y eso es un crimen imperdonable.

    También es un crimen no querer aceptar “refugiados” y alguna otra cosa por el estilo.

    Mientras se trate de gritos, no hay que darle mayor importancia, los polacos tienen mucho aguante y saldrán de esta.

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