Situada en Santa Mónica, fue asaltada tras el ataque japonés a Pearl Harbor

Las ruinas de una antigua base nazi en el sitio más inesperado: la soleada California

La cultura popular asocia a la ciudad Santa Mónica, en California (Estados Unidos), con soleadas playas y palmeras. Lo que mucha gente no imagina es que esconde también una antigua base nazi.

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Un rancho cuyo origen se sitúa en 1933

La historia de esta base daría para una buena película de Steven Spielberg. Según explicaba en 1990 John Rivera en Los Angeles Times, en 1933 Jessie M. Murphy, perteneciente a una familia de Pasadena que se había hecho rica con una empresa de chinchetas, compró un rancho en Rustic Canyon, en las Montañas de Santa Mónica, situadas en el lado occidental del condado de Los Ángeles. De ahí que a ese sitio se le conozca todavía como el Rancho Murphy, aunque la cronista local Betty Lou Young señaló, en 1975, que a la tal Jessie M. Murphy nunca se la vio por el rancho.


William Dudley Pelley, escritor y espiritista, fundó el grupo fascista Silver Legion of America en 1933 (Foto: oddculture.com)

Un matrimonio afín a un movimiento fascista estadounidense

Al cabo de unos años la propiedad pasó a manos de Winona Stephens, la hija de Murphy, casada con Norman, un ingeniero con intereses en la minería de plata en el Estado de Colorado. Se daba la circunstancia, además, de que el matrimonio simpatizaba con la Silver Legion of America, una organización de ideología fascista y antisemita que en 1934 aseguraba tener unos 15.000 miembros en todo el país. Sus miembros vestían camisas grises con una L de color escarlata sobre el pecho izquierdo, por lo que se hacían llamar los “camisas plateadas”.


Un grupo de “camisas plateadas” de la Silver Legion of America. Esta organización fascista tuvo su principal base en el Rancho Murphy

Un refugio supremacista blanco… proyectado por un afroamericano

Winona Stephens cayó bajo la influencia de un misterioso Herr Schmidt, un alemán que la convenció a ella y a su marido de que la Alemania de Hitler saldría victoria de la guerra en Europa y la anarquía se extendería por los Estados Unidos. Les propuso crear un refugio nazi en el que podrían sobrevivir a esa época de desorden para, finalmente, tomar las riendas del país y ponerlas al servicio del Tercer Reich.

Teniendo en cuenta que al comienzo de la Segunda Guerra Mundial la maquinaria de guerra alemana parecía invencible, los Stephens decidieron invertir una cantidad enorme para la época, 4 millones de dólares, en construir esa base. En plan incluía, a finales de la década de 1930, la construcción de una mansión de cuatro pisos, un granero, un silo y varias cabañas. El proyecto fue encargado al arquitecto Welton Becket, y como cliente figuraba “la señora Murphy”. Paradójicamente, este matrimonio de supremacistas blancos contrató en 1941 para ampliar su refugio al afroamericano Paul R. Williams, conocido como el “arquitecto de las estrellas” de Hollywood, y esta vez se indicó que el cliente era Winona Stephens.


Así estaba en 2006 la llamada “Casa Murphy”, en la que vivieron los Stephens hasta 1948 y que estaba situada sobre el garanje del rancho (Foto: Matthew Robinson)

La mansión no llegó a terminarse, tal vez porque a los Stephens se les agotaron los fondos. Lo que sí consiguieron fue crear terrazas para el cultivo en las laderas del rancho y un sistema de riego con temporizadores, lo que les proporcionaría un suministro de frutas y verduras en caso de que se viesen obligados a autoabastecerse. Además, para patrullar la propiedad crearon unas escaleras de hormigón en las laderas. También construyeron un depósito de agua y su propia central eléctrica, con dos generadores, así como un garaje y un galpón para albergar máquinas.


Otra foto tomada en 2006 de la “Casa Murphy”, en concreto desde su interior. El edificio resultó dañado por un incendio forestal en 1978 (Foto: Matthew Robinson)

Según explicó el historiador local Thomas Young, los trabajadores contratados para construir el rancho estaban sosprendido por la escala de los trabajos. Las dimensiones del proyecto no tenían sentido para el típico rancho con mansión de esa zona de California, y se salían bastante de la capacidad económica de los Stephens, por lo que hubo rumores de que recibían fondos de Alemania.


La antigua estación eléctrica del Rancho Murphy, un auténtico búnker. Contenía dos generadores que fueron retirados en la década de 1970 (Foto: Matthew Robinson)

Maniobras paramilitares filonazis en California

El rancho se convirtió en una base de los “camisas plateadas”, bajo la batuta del misterioso Herr Schmidt. Hubo denuncias de vecinos que señalaron que en el rancho se llevaban a cabo maniobras paramilitares algunos fines de semana. Por lo visto, simpatizantes de la Silver Legion of America se desplazaban hasta allí para tomar parte en esas actividades, regresando a la ciudad por la noche.


Interior del búnker de la antigua estación eléctrica (Foto: Matthew Robinson)

Desde el rancho se comunicaban por radio con Alemania

Todos los planes de los Stephens y su grupo de seguidores llegaron a su fin con el ataque japonés a Pearl Harbor y la entrada de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. El lunes 8 de diciembre de 1941, agentes federales, que habían estado observando el complejo y sus actividades, asaltaron el Rancho Murphy, y detuvieron en su interior al misterioso Herr Schmidt -al que identificaron como un espía alemán- y a unos 50 miembros de la Silver Legion, entre ellos el matrimonio Stephens. Los agentes federales descubrieron en el rancho una estación de radio de onda corta y un libro de códigos. Según algunas fuentes, habían interceptado comunicaciones entre el Rancho Murphy y Alemania.


El antiguo granero del Rancho Murphy (Foto: Matthew Robinson)

Herr Schmidt fue a la cárcel, pero no se volvió a saber nada más de él. Los Stephens fueron liberados y permanecieron en el Rancho Murphy, en el piso superior del garaje, hasta 1948, cuando vendieron toda la propiedad a la Fundación Huntington Hartford, que instaló allí una colonia de artistas. A principios de la década de 1970 los dos generadores fueron retirados y donados a la Universidad Loyola Marymount.


Una ventana del antiguo granero (Foto: Matthew Robinson)

El estado actual de la antigua base nazi

En 1973 la propiedad pasó a manos del Departamento de Parques y Recreación de la ciudad de Los Ángeles, con la intención de entregárselo al Parque Estatal de Topanga. En 1978 el edificio del garaje resultó afectado por un incendio forestal que se originó en Mandeville Canyon. Durante años hubo planes de demoler las estructuras del rancho, y finalmente se ordenó una demolición parcial, en noviembre de 2016, del garaje y el galpón, debido a su mal estado y al peligro que suponían para los numerosos curiosos que se acercan al lugar.


Las escaleras de hormigón por las que los “camisas plateadas” patrullaban el rancho (Foto: California Through My Lens)

A día de hoy aún se conservan los búnkers que albergaban la estación eléctrica y los depósitos de agua. También existen todavía las escaleras de hormigón por las que patrullaban los “camisas plateadas”, y la entrada del rancho aun mantiene sus puertas de hierro forjado. De hecho, pasó por allí un vehículo de Google en 2007, de forma que en Google Street View puedes ver la entrada:

La totalidad de las estructuras que aún siguen en pie están cubiertas por graffitis. En Google Maps aparece marcado el perímetro del rancho y se indica su localización. En la vista de satélite aún se observar algunas de sus estructuras, e incluso es posible distinguir las escaleras de hormigón que aún recorren las laderas de la montaña.

(Foto de encabezamiento: Matthew Robinson)

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