El lobby abortista argentino quiere negar su derecho a vivir a los no nacidos

Una feminista niega el derecho a vivir del hijo por nacer porque «no puede escribir poemas»

Este martes, el debate sobre la legalización del aborto en Argentina se adentró en el más absoluto de los absurdos con la intervención de la periodista y activista feminista Julia Mengolini.

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¿Un ser humano que no puede escribir poemas no merece vivir?

Según el diario argentino Clarín, la feminista se esforzó en contradecir lo que la ciencia demuestra sobre el inicio de la vida humana, y más concretamente que el inicio de la vida de todo ser humano, cuando adquiere su identidad genética y empieza a formarse como un ser distinto de sus padres, es en el momento de la concepción. Pues nada de eso. Según Mengolini, un hijo por nacer no es un ser humano «porque un embrión no puede escribir poemas, un feto no es un bebito». Parece que la feminista no dedicó mucho tiempo a verificar las consecuencias de su afirmación, ya que con ese argumento se puede negar el derecho a vivir de cualquier niño ya nacido que aún no sepa escribir, o incluso de cualquier otra persona que tenga una discapacidad que le impida redactar poemas. ¿Qué será lo próximo? ¿Negar el derecho a vivir a los que no sepan componer sinfonías? ¿Defender el aborto alegando que los niños por nacer no pintan cuadros?

Niega que las madres embarazadas consideren hijos a sus bebés por nacer

Mengolini también negó que «perder un embarazo incluso deseado sea lo mismo que perder un hijo. No duele igual, porque para esa mujer no era un hijo todavía. Lo que da cuenta de que el embrión no es bebito». Para empezar, ese argumento es puramente subjetivo, ya que la feminista apela a lo que la madre siente o deja de sentir por ese hijo. La realidad es que muchas madres ya hablan de su bebé en edad prenatal como hijo, porque lo es. Y es que la relación biológica de filiación entre un bebé y su madre no existe por el mero hecho de que la madre le quiera o no, sino porque existe un vínculo biológico entre ambos, y ese vínculo biológico está sobradamente probado por la medicina, tanto desde el punto de vista genético como por el hecho mismo de que el hijo por nacer se desarrolle en el vientre de su madre y no en el de otra mujer. Si aceptásemos la tesis de Mengolini, una madre que cometa un infanticidio podría quedar impune alegando que no considera que el asesinado sea su hijo. Los derechos humanos no existen en base a opiniones subjetivas, sino que se derivan de la propia condición humana, y esa condición se adquiere en el momento en que un ser humano empieza su existencia, y no en el momento en que una madre decide aceptarlo.

Se refiere a una evidencia científica como si fuese una cuestión de fe

La feminista también recurrió a una falacia muy habitual entre los partidarios del aborto: «En Argentina la fe no se nos puede imponer». La realidad es que aquí no estamos hablando de un dogma religioso, como si la vida humana se iniciase en un determinado momento porque así lo afirma la Iglesia. El inicio de la vida humana es un hecho probado por la ciencia. Hablamos de biología, no de fe. De hecho, en este debate parlamentario, la Academia Nacional de Medicina de Argentina ha afirmado que «el niño por nacer, científica y biológicamente es un ser humano cuya existencia comienza al momento de la concepción», por lo que «destruir un embrión humano significa impedir el nacimiento de un ser humano». Esto no lo dice un sacerdote. Lo dicen médicos, cuya profesión exige una formación científica. Formación de la que está claro que carece Julia Mengolini, salvo que sí la tenga y esté diciendo lo contrario de lo que piensa con intención de engañar a los argentinos, para arrebatar su derecho a vivir a los más inocentes e indefensos.

(Foto: Daniel Vides)

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Comentarios (Blog):

  1. Adolfo Horacio Polledo Carreño

    Qué cursis son los argentinos. Además de otras cosas que puedan ser.

  2. Juan Carlos

    Mengolini…digo yo, ¿viene de Mengele? Por sus palabras (e ideas) lo parece.

  3. Hristina Asenova

    Yo tampoco puedo escribir poemas ¿y qué? ¿Pueden matarme sin problema?

  4. Jandro

    Me parece un intento patético de asociar cultura o pretensiones intelectualoides con la postura proabortista. Y, de paso, contraponerlo a la religión (ya sabemos que los únicos que usan el argumento religioso son los proabortistas, no se cansarán jamás).

    Da penita.

  5. Luna

    ¿Y qué haríamos con Ovidio, cuando respondió aquello de
    «Iuro te, iuro te, frater
    numquam versus componere» ? (Se consideran entre los mejores

    versos latinos que se haya escrito.)

    Bromas aparte, desde el autor del Gilgamesh hasta el poeta más moderno -que aún no ha terminado el primer verso de su último poema- todos (absolutamente todos) hubieron de pasar por el estadío fetal antes de tomar la pluma. Y así lo hicieron y así lo harán en adelante, como los astronautas o todo hijo de vecino. Y resulta entonces que el simplísimo argumento da la vuelta: Si ya son fetos, cumplen uno de los requisitos probadamente imprescindibles para escribir un poema. En caso contrario, me diga esta señorita qué poeta hay nonato y por tanto, incorpóreo.

  6. Historia Española

    ¿En Argentina los «bebitos» escriben poemas?

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