Se hizo en honor a los marinos mercantes caídos en la Primera Guerra Mundial

El sobrio ‘Faro de los Muertos’ de Monteferro: historia del Monumento a la Marina Universal

En las Rías Bajas gallegas, concretamente en Nigrán (Pontevedra), se halla la península de Monteferro, en cuya cima hay un gran monumento de granito con una estatua de la Virgen del Carmen.

La antigua Batería J-3 de Monteferro
El nuevo aspecto del cañón Munaiz-Argüelles nº32 de la antigua batería J-3 de Monteferro

Un monumento propuesto por un cónsul británico tras la Primera Guerra Mundial

Hay algunas webs que datan este monumento en 1913, pero el dato es erróneo. La información más fiable sobre este monumento se puede encontrar en el número 20 del boletín “Glaucopis” del Boletín de Estudios Vigueses, en un artículo titulado “Retazos de la vida consular en Vigo (1653-2002)” escrito por Gerardo González Martín. En este documento se indica que la idea del monumento fue de Arthur Nightingale, cónsul británico en Vigo desde 1915. Poco después de acabar la Primera Guerra Mundial en noviembre de 1918, el señor Nightingale propuso levantar un monumento en las Islas Cíes en memoria de los marinos mercantes españoles desaparecidos durante la guerra. Comenta González Martín que “el periódico nacional El Sol entró en liza, al publicar un artículo del Conde de Santibáñez del Río poniendo de relieve la falta de idoneidad del lugar elegido”. El arquitecto vigués Manuel Gómez Román apoyó la opinión del Conde, que proponía levantar el monumento en Monteferro.

Miguel Primo de Rivera puso la primera piedra en 1924

Según González Martín, La Gaceta de Madrid (que era el equivalente del BOE en aquella época) publicó la autorización del monumento en 1924. He buscado esa autorización en el archivo de La Gaceta, pero lamentablemente no la he encontrado. En la cara este del monumento figura actualmente la fecha del 28 de julio de 1924 como la de su inauguración, y eso suele dar lugar a confusiones. Esa fecha corresponde al acto de la colocación de la primera piedra del monumento, acto al que asistió el presidente del Directorio Militar, Miguel Primo de Rivera -que fue quien colocó la primera piedra-, junto a los generales Severiano Martínez Anido, Luis Bermúdez de Castro, Ministro de la Guerra, y Ángel Rodríguez del Barrio, Gobernador Militar de Vigo.

El acto contó con la bendición del Obispo de Tuy, Manuel María Vidal Boullón. Según cuenta González Martín, en aquel acto de colocación de la primera piedra “se congregaron, según los medios de comunicación, no menos de mil personas”. El empresario Tomás Mirambell Maristany, fundador del Círculo Mercantil de Vigo y presidente del comité promotor del monumento, hizo el discurso de ofrecimiento: “Anhelamos que todos los hombres que cruzan estos mares al divisarlo sientan la emoción de verse saludados por España, sabiendo que el alma española pensó en ellos al erigirlo”. También pronunció un discurso Rafael Areses, ingeniero de la repoblación forestal. Bajo estas líneas podéis ver una foto del proceso de construcción, aparecida en el número 275 de “Vida Gallega”, en mayo de 1925, y publicada por ValmiñorTV.

La obra de un arquitecto vigués y de un escultor malagueño

De la proyección del monumento se hizo cargo el ya mencionado arquitecto vigués Manuel Gómez Román. En el número 87 de la revista Céltiga se señala que Enrique Marín fue el autor de la escultura de la Virgen del Carmen y el Niño Jesús. Se refiere al escultor malagueño Enrique Marín Higuero, también autor de las cinco estatuas que coronan el edificio del Banco Pastor de Vigo en la calle Policarpo Sanz, un edificio que también fue proyectado por Gómez Román.

La construcción no estuvo exenta de contratiempos. Según explica González Martín, el monumento “se vino abajo en plena construcción”. Mirambell se ofreció a levantarlo a sus expensas, pero no estuvo solo en la financiación del monumento, pues se hizo una suscripción popular. Según apunta Francisco Javier Torres Goberna, también contribuyeron los Ministros de Marina del Reino Unido, Estados Unidos, Brasil, Italia y Francia, recaudándose 201.216 pesetas. En marzo de 1925, La Gaceta de Madrid publicó un Real Decreto concediendo una subvención de 37.930 pesetas al Comité del Monumento a la Marina de Monteferro, “para la construcción del camino que ha de darle fácil acceso”.

La inauguración definitiva tuvo lugar en 1928

Una vez terminado el monumento, el 16 de julio de 1928 tuvo lugar su inauguración por parte del general Severiano Martínez Anido, entonces vicepresidente del Consejo de Ministros, que como he señalado, ya había asistido a la colocación de la primera piedra (junto a estas líneas, una foto del acto de inauguración publicada por Vigopedia.com). Al día siguiente, el diario Abc dio noticia del acto, señalando que el general fue recibido por el alcalde de Vigo -cargo que entonces ocupaba Mauro Alonso Cuenca-, el comandante de la escuadra, almirante Roji, los gobernadores civil y militar, el comandante de Marina de Vigo y numeroso público, incluyendo niños haciendo ondear pequeñas banderas españolas. Rindió honores al general una compañía del Regimiento de Infantería “Murcia”, que tenía sus cuarteles en Vigo.

Tras almorzar en Canido, el general Martínez Anido se desplazó hasta Monteferro, donde el obispo bendijo el monumento y Mirambell expuso la labor realizada. El general agradeció la construcción del monumento y lo dio por inaugurado. El alcalde de Vigo, Alonso, presente en el acto, pidió una recompensa para Mirambell por la labor realizada, una petición que el general prometió tener en cuenta.

“El Faro de los Muertos”

Hay que decir que entonces Monteferro estaba prácticamente despoblado de árboles, como muestra esta foto publicada por Céltiga en la citada fecha. Desde esa revista, Ramón Fernández Mato -periodista vigués que había asistido a la inauguración del monumento- señalaba lo siguiente en referencia a la Primera Guerra Mundial: “Un silencio de alivio llenó el mundo no bien la pelea finó. Y fue entonces cuando Vigo, hijo del mar y orgullo del mar, pensó en alzar este torreón amputado a la memoria de los muertos que el océano escondió en sus voraces profundidades. El artículo comentaba así el curioso aspecto del monumento: “Surge en la costa como un faro, pero la luz no florece y gesticula en su cúspide, porque este faro no alumbra vitales rutas marinas, sino que evoca las radas mudas del Más Allá”. Por este mismo motivo, Fernández Mato calificaba al monumento como “El Faro de los Muertos” en el subtítulo de su artículo, añadiendo a continuación unos versos de Edgar Allan Poe, concretamente del poema “Espíritus de los Muertos”:

“Sé silencioso en soledad tan grande
que es tal soledad, pues te circundan
los espíritus todos de la muerte”.

Así son los elementos que componen el monumento

Ciertamente, el monumento parece una mezcla de panteón y faro. Su interior está hueco, como si fuese una chimenea.

En la parte inferior de esa “chimenea” se acumula basura, y hay una puerta metálica tirada, que seguramente antes cerraba el acceso al interior.

Como he señalado, en la cara occidental está la estatua de la Virgen del Carmen -patrona de los marineros- y el Niño, mirando hacia poniente. A sus pies hay una inscripción latina que dice “Salve Regina Marium” (Salve Reina de los Mares). Sobre la Virgen hay una cruz.

Al pie de la cara occidental hay cuatro columnas de planta cuadrada, que dan paso a la corta galería que conduce al interior del monumento.

En la cara norte hay una lápida de mármol blanco que dice lo siguiente:

Una oración por los navegantes que en la lucha por la existencia hallaron en el mar su sepultura, por los que han perecido luchando por el honor de su Patria o por el ideal. Por tantas tragedias, en fin, sepultadas en el fondo del Atlántico.”

En la cara sur, otra lápida de mármol blanco explica la finalidad del monumento:

Se elevó este Monumento a la Marina Universal para que los navegantes, al divisarla sientan la emoción de verse saludados por España. Que de este granito emanen perpetuamente efluvios de amor que conforte a los solitarios viajeros de la espléndida llanura del Atlántico.”

En la cara este, otra lápida de mármol blanco, más estrecha y alargada, ofrece los detalles del acto de colocación de la primera piedra:

Se inauguró este monumento el 28 de julio de 1924, reinando S.M. Don Alfonso XIII, por el Presidente del Directorio, Excmo. Sr. Don Miguel Primo de Rivera, con asistencia del general Excmo. Sr. Don Severiano Martínez Anido, principal protector, y la cooperación de los generales Excmos. Srs. Don Luis Bermúdez de Castro, Ministro de la Guerra, y Don Ángel R. del Barrio, Gobernador Militar de Vigo. Lo bendijo el Ilmo. Sr. Don Manuel Mª. Vidal Boullón, Obispo de Tuy.”

Esta última lápida lleva abajo, a la derecha, la firma de la “Marmolería ‘Sousa’ Vigo”.

A día de hoy el entorno del monumento está muy arbolado, de forma que la imagen de la Virgen no es visible desde el mar. En la distancia sólo es posible distinguir la parte alta del monumento.

Podéis ver aquí una serie de fotos que hice hace poco de este monumento, subidas a mi cuenta de Flickr:

Finalmente, os indico aquí la localización del monumento en Google Maps:

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