Nuevo intento del diario progre de equiparar al Cristianismo con el Islam

El multiculturalismo de El País ya roza el esperpento: compara Irlanda con Pakistán

Los medios progresistas se ven en serios apuros cada vez que tienen que informar sobre la falta de libertad en muchos países de mayoría musulmana, pues eso contradice una de sus tesis ideológicas.

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Multiculturalismo: la tesis progre que considera iguales todas las culturas

Esa tesis se conoce como multiculturalismo. A grandes rasgos, el progresismo cree que todas las culturas son equiparables y que la cultura judeocristiana no tiene derecho a creerse mejor que las demás, aunque sea precisamente en los países con raíces judeocristianas en los que ha arraigado con más fuerza la democracia y el respeto por los derechos humanos. De esa tesis se deriva la sorprendente simpatía del progresismo por el Islam, alimentada también por el furibundo anticapitalismo de la izquierda. Desde su óptica, el Islam, al ser la religión de muchos países tercermundistas, es una forma de resistencia frente al imperialismo cristiano occidental.

El caso de Asia Bibi: una cristiana pakistaní condenada a muerte por blasfemia

Un ejemplo de esa curiosa forma de pensar lo pudimos ver ayer en las páginas del periódico del Grupo PRISA. El País publicó una noticia sobre la petición de asilo de la familia de Asia Bibi a varios países occidentales. Como os he venido comentando desde hace años en este blog, esta madre cristiana pakistaní fue condenada a muerte por beber de la misma fuente que unas mujeres musulmanas. Molestas con ella, pues cree que los cristianos son sucios, la acusaron falsamente de blasfemar contra el profeta Mahoma. Hace unos días el Tribunal Supremo de Pakistán la declaró inocente, pero ahora el Gobierno de Pakistán quiere que se repita el juicio, cediendo así a las presiones de los grupos fundamentalistas islámicos, que quieren acabar con la vida de Asia Bibi.

El País compara la legislación antiblasfemia de Pakistán con la de Irlanda

Lo más curioso de la noticia de El País aparece en un recuadro gris que lleva por título “Una ley que cuesta vidas”. Tras dedicar un párrafo al caso de Pakistán, El País añade: La tipificación de la ofensa religiosa no es privativa de países musulmanes. La semana pasada, Irlanda derogó en referéndum el delito de blasfemia, que estaba recogido en su Constitución”. La afirmación de este periódico demuestra el grado de miseria moral que es capaz de alcanzar para cargar contra el Cristianismo. El propio periódico habló de ese referéndum la semana pasada y señaló, entre otras cosas, que la última vez que se acusó a alguien de blasfemia en Irlanda fue en 1855, es decir, 77 años antes de que ese país se independizase del Reino Unido. Además, en Irlanda la blasfemia era condenada en condiciones muy estrictas y con una multa. Se da la circunstancia, además, de que los propios obispos católicos de Irlanda consideraron esa disposición constitucional como “obsoleta”.

En Pakistán la blasfemia se puede castigar incluso con la pena de muerte

Por el contrario, en Pakistán la blasfemia se castiga incluso con la pena de muerte. Según datos de la Comisión Nacional de Justicia de Pakistán, entre 1987 y 2014 1.335 personas fueron acusadas de blasfemia en esa república islámica: 633 musulmanes, 494 ahmadíes, 187 cristianos y 21 hindús. A diferencia de Irlanda, la simple acusación de blasfemia puede convertir a alguien en blanco de las iras de los fanáticos, llegando al asesinato del acusado antes siquiera de que pueda comparecer ante un juez. Entre 1990 y 2014 fueron asesinadas 62 personas en base a esas acusaciones. Además, con mucha frecuencia -como ocurrió en el caso de Asia Bibi- se trata de acusaciones falsas, dirigidas contra minorías religiosas o incluso a modo de venganza contra alguien. Muchos clérigos musulmanes usan esas acusaciones como una forma de reforzar su poder sobre la sociedad, y eso en un país en el que poder civil y el religioso ya están muy mezclados: la ley islámica forma parte de la legislación nacional, siendo uno de los países que la aplican con mayor rigor, junto a otros países islámicos como Arabia Saudí e Irán.

Hace poco El País comparó a Asia Bibi con el comunista Willy Toledo

Comparar a Irlanda con Pakistán es como comparar una camisa con una camisa de fuerza. Pero está visto que en el imaginario mágico del progresismo, cualquier cosa es posible. Sin ir más lejos, el 21 de octubre El País publicaba una noticia metiendo en el mismo saco a la cristiana Asia Bibi y al comunista Willy Toledo, un tipo que profirió directamente insultos contra Dios y la Virgen María, y que hace unos meses se mofó en La Sexta de los católicos asesinados en la Guerra Civil española. La noticia llevaba este título puramente engañoso: “La repulsa de la blasfemia une a cristianos, musulmanes y judíos”, como si cristianos y judíos castigásemos la blasfemia igual que los musulmanes (es decir, con la muerte). Esta gran diferencia debe ser un detallito sin importancia para los cristianófobos de El País, empeñados en blanquear el Islam hasta rozar el esperpento.

(Foto: Musulmanes pakistaníes pidiendo el ahorcamiento de la cristiana Asia Bibi)

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Comentarios (Blog):

  1. Hristina Asenova

    Y lo mas asqueroso es que mientras Irlandia deroga su ley contra la blasfemia, La Corte Europea de derechos humanos criminaliza las criticas contra el Profeta Mohama.
    Pero estoy segura que “El País” no va a decir ni mú.
    https://www.youtube.com/watch?v=iUgizqQPlvs&feature=youtu.be

  2. Kyle

    Eurabia se acerca…

  3. pacococo

    Otra vez el Chafardero Indomable en todo su esplendor.

    Hay una diferencia y no precisamente sutil en la forma de entender la blasfemia en los países musulmanes y cristianos.

    Para un cristiano la blasfemia es activa, se insulta a Dios o a la Iglesia o a los santos. Para un musulmán además de activa, insultar a Dios o al profeta, es pasiva, declarar por ejemplo que Jesucristo es Dios, cosa que no tiene nada que ver con su religión, pero te condenan.

    En el caso de Asia Bibi fue por mucho menos.

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