A Feijóo ya no le va a salir gratis marginar el español a nivel oficial en Galicia

Galicia podría repetir la sorpresa andaluza: Vox abre un debate que el PP cerró en falso

Este viernes coincidieron en los medios dos formas muy distintas de entender la política: una desde la defensa del colectivismo y otra desde la defensa de la libertad individual.

Si Vox “no tiene cabida en Galicia”, ¿cómo encajamos esto que dicen las estadísticas?
Los padres gallegos prefieren para sus hijos una enseñanza bilingüe o en castellano

Una promesa de libertad lingüística que el PP traicionó

Este fin de semana, el Partido Popular ha celebrado en Madrid su Convención Nacional 2019. El lema elegido fue “España en Libertad”. Cuando lo he visto, se me ha ocurrido repasar mentalmente en qué forma el PP entiende la defensa de la Libertad. Podría tratar varios temas, pero como soy gallego me centraré en uno: el lingüístico. Hace diez años, Alberto Núñez Feijóo prometió libertad lingüística y luego traicionó su palabra, imponiendo un sistema de trilingüismo en el que los políticos siguen decidiendo por las familias. En lugar de defender la libertad, Feijóo decidió imponer a los niños una escolarización en tres idiomas (español, gallego e inglés), en un vano intento de complacer a los nacionalistas y a los socialistas. Fue el comienzo de una larga serie de traiciones a los votantes del PP perpetradas años después por el Gobierno de Rajoy. Unos incumplimientos que dejaron huérfanos a muchos votantes. Y en el caso gallego Ciudadanos no tuvo éxito como voto de protesta porque defiende el mismo trilingüismo que Feijóo.

Una encuesta lingüística cuyo recuerdo es hoy incómodo para el PP

Antes de esa claudicación, en el verano de 2009, el Gobierno de Feijóo hizo una encuesta sobre las preferencias lingüísticas de las familias en materia escolar. La mera realización de la encuesta sacó de quicio a los nacionalistas, que consideran que los padres no tienen nada que decidir sobre la educación de sus hijos, contra lo que afirma la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su Artículo 26: “Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos”. Los nacionalistas tenían motivos para tener miedo de recabar la opinión de las familias: la mayoría de los padres dijo preferir una educación bilingüe o en español. En primaria y en secundaria, la opción de la enseñanza sólo en español fue la ganadora (con un 37,6 y un 33,8%, respectivamente). La opción de enseñanza sólo en gallego consiguió unos resultados muy bajos. Esa encuesta destruyó muchos mitos lingüísticos que han extendido los políticos gallegos, también muchos del PP, que es el partido que más años ha gobernado esta región.

El PP gallego llegó a unir sus votos a los separatistas contra el español

El principal de esos mitos sostiene que el español es una lengua ajena a los gallegos y que se estableció en Galicia por imposición. La realidad es que muchos gallegos tenemos el español como lengua habitual, y este idioma se estableció en Galicia hace cientos de años por ser una lengua vehicular que comunicaba a todos los reinos cristianos de la Reconquista. Eso quedó plasmado en diversos topónimos en español que el PP ha contribuido a erradicar, como si designar lugares en español en Galicia fuese algo incorrecto. Otra muestra de ese desprecio al español ocurrió en 2015, cuando el PP, el PSOE y los separatistas del BNG unieron sus votos para mantener la exclusión ilegal del español en el Ayuntamiento de Ferrol, que es la ciudad con la más rotunda mayoría hispanohablante de Galicia. Lo que esa votación quería transmitir a esa mayoría de vecinos hispanohablantes de la ciudad departamental es que están hablando una lengua que no es la correcta. Con ello, además, se violó la jurisprudencia del Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSJG) y del Tribunal Constitucional, que señala que las instituciones públicas de una comunidad con dos lenguas oficiales no pueden tener una lengua preferente. De hecho, en 2006 el TSJG declaró ilegal una ordenanza idéntica en otra localidad coruñesa.

El PP de Feijóo parece empeñado en ser la versión gallega del PNV

Los disparates del PP en Galicia no se han quedado ahí. En 2012 el responsable de política lingüística de la Xunta afirmaba que “el gallego tiene que ser nuestra primera lengua”, como si los gallegos hispanohablantes fuésemos un error a erradicar. En julio de 2015 el PP suscribió un manifiesto de un grupo nacionalista afín al BNG que reclamaba la imposición del gallego. No fue algo aislado. En octubre de ese mismo año, la Xunta excluyó el español de las cartillas infantiles, y lo hizo alegando que no había “demanda”, algo que -como hemos visto en la citada encuesta- sólo puede calificarse como una burda mentira. En septiembre 2016, un colegio público puso un cartel insultando a los que no hablan en gallego: Feijóo no movió ni un dedo al respecto. Así mismo, el Gobierno regional del PP lleva años vetando el uso del español en un concurso de debate para estudiantes, un concurso para buscar “los mejores oradores” de Galicia, pero eso sí, excluyendo a los que hablan el idioma español que usaron escritores gallegos como Camilo José Cela, Ramón María del Valle-Inclán y la propia Rosalía de Castro.

El español también es excluido en cursos para parados, en las ayudas a universitarios y en la señalización. Los disparates nacionalistas del PP de Galicia llegan a tal extremo que en la web de la Xunta se llama “bandera nacional” y “escudo nacional” a los símbolos regionales de Galicia. En 2017, el Gobierno de Feijóo llegó al esperpento patrocinando un libro que denigra el uso de apellidos en español en Galicia, tachándolos de “afrenta” y de “desconsideración”. El PP de Feijóo parece empeñado en ser la versión gallega del PNV. De hecho, incluso ha rendido homenaje a un escritor nacionalista que aprobaba dar palizas a los que gritan “Viva España”.

Vox sale en defensa de la libertad lingüística traicionada por Feijóo

Si muchas de estas noticias no se han difundido más allá del Padornelo es porque el PP tenía multitud de medios afines dispuestos a tapar todo lo habido y por haber. Pero la cosa ha cambiado. El auge de Vox sirvió para reabrir en Andalucía el debate político sobre la ideología de género, una de las mayores amenazas que se ciernen hoy en día sobre las libertades individuales de los españoles (y una amenaza, dicho sea de paso, respaldada por el PP). En Galicia podría ocurrir lo mismo con el debate lingüístico. Anteayer La Voz de Galicia publicó una entrevista con Javier Ortega Smith. En ella, el secretario general de Vox defendió la libertad lingüística y criticó las llamadas “leyes de normalización”. Concretamente, Ortega defendió algo que Galicia Bilingüe ha reivindicado durante años: Queremos que cualquier español, que todo el mundo que resida en Galicia tenga garantizado que puede educar a sus hijos en la lengua materna. Una afirmación que suscribo al 100%.

El PP a la defensiva: ya no saldrá gratis marginar a los hispanohablantes

La mejor prueba de que el discurso de Vox puede tener eco en la sociedad gallega es que el Gobierno de Feijóo contestó rápidamente las declaraciones de Ortega, y lo hizo recurriendo a una verdad y una mentira: “no hay muestra ninguna de conflictividad social de origen lingüística. El uso de cualquiera de los dos idiomas oficiales se hace con total libertad por parte de toda la población”. Lo de que no hay conflictividad social es cierto. En Galicia muchos hablamos en español con amigos gallegohablantes y viceversa, sin problemas. A nivel de calle no hay apenas conflictos lingüísticos, y si surgen es porque los quieren provocar ciertos fanáticos separatistas que no toleran siquiera que se use el español. El español es mi lengua materna y el gallego es mi segunda lengua, como les ocurre a muchos gallegos. Por mi parte lo entiendo perfectamente, pero como contribuyente me cabrea que muchas administraciones públicas nos traten a los hispanohablantes como ciudadanos de segunda o como extranjeros en nuestra propia tierra, y esto mientras las instituciones del Estado les ponen pinganillos a los diputados nacionalistas, por si acaso no entienden el español. Al Partido Popular ya no le va a salir gratis tratarnos así a muchos gallegos que hablamos en español: ahora tenemos a Vox para darnos la voz que el PP nos quitó.

Para saber más:

La Galicia oficial es monolingüe en gallego, pero la real es bilingüe y abraza el español
PP, PSOE y nacionalistas apoyan mantener la exclusión ilegal del idioma español en Ferrol
El PP gallego excluye el español de las cartillas infantiles inventándose que no hay ‘demanda’
Homenaje del PP a un libro que aprobaba dar palizas a los que gritan ‘Viva España’
La Xunta explica su objetivo: “el gallego tiene que ser nuestra primera lengua”
El PP apoya un manifiesto nacionalista que reclama la imposición del gallego en ‘Galiza’
Núñez Feijóo exige ser ‘galleguista’ para actuar en la ‘democracia gallega’
La Xunta lanza una lista negra de apellidos en español: descubre si eres uno de los señalados
La web de la Xunta llama ‘bandera nacional’ y ‘escudo nacional’ a los símbolos de Galicia
La Xunta de Galicia veta el uso del español en un concurso de debate para estudiantes

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Comentarios (Blog):

  1. bilbaino

    Eso quedó plasmado en diversos topónimos en español que el PP ha contribuido a erradicar

    Pues con las mismas estamos en la autonomía vasca. En las últimas décadas el nacionalismo se ha dedicado a inventar una nueva toponimia, sin importarles que esto haya creado confusión en la población. Nombres euskerizados que sustituyan a los topónimos de toda la vida. Antes era en las zonas rurales. En los últimos años en Bilbao.

    Lo que esa votación quería transmitir a esa mayoría de vecinos hispanohablantes de la ciudad departamental es que están hablando una lengua que no es la correcta

    En Bilbao se opta por una fórmula diferente: Los letreros en castellano están en un tamaño de fuente más pequeño, en euskera en fuente más grande y negrita.

    “no hay muestra ninguna de conflictividad social de origen lingüística. El uso de cualquiera de los dos idiomas oficiales se hace con total libertad por parte de toda la población”

    Lo mismo que dice el nacionalismo vasco: No existe conflicto lingüístico. Quienes osan criticar la política de anormalización lingüística son en realidad franquistas.

    En la autonomía vasca sabemos el dineral que cuesta: Concretamente consume un 4% del PIB.

  2. Quería hacer sólo 2 apuntes:
    1. El gallego es un idioma español, ¿cierto? Galicia a día de hoy sigue siendo territorio español, luego el gallego no deja de ser un idioma español. Por lo tanto considero un error que favorece a los separatistas (separatistas mejor que nacionalistas), diferenciar entre gallego y español. Para hablar con mayor propiedad, concrección, rigurosidad o exactitud debería usted diferenciar entre gallego y castellano y no entre gallego y español.
    2. No ha dicho usted nada de la “lusofonía”, comunidad de PAÍSES de habla portuguesa a la que Galicia con el PP sumarse:

    http://www.outono.net/elentir/2016/07/06/nuevo-disparate-el-pp-quiere-que-galicia-este-en-la-comunidad-de-habla-portuguesa/

  3. Sonia

    Todo lo que comentas es cierto y mucho más. Como docente, te puedo asegurar que en los colegios e institutos no se habla gallego, lo hacen o estudian por imposición, muchos dicen abiertamente que lo odian, y es que están consiguiendo el efecto contrario. ¿A quién se le ocurre poner las ciencias sociales y naturales en gallego, con la cantidad de terminología que existe, así como topónimos que convierten a los niños en absolutos ignorantes, ya que la mayoría de las palabras son inventadas y pocas ocasiones tendrán en su vida de usarlas?
    Y qué decir de los centros de formación? Adoctrinados y manejados por la izquierda, desde el director hasta el asesor, y que se avergüenzan de trabajar para la Xunta del PP, pero allí siguen, que fuera hace mucho frío.
    En fin, como dice el comentario anterior: PP transformado en socialistas de azul, yo diría, socialistas de rojo transformados en peperos cuando se reúnen con la cúpula.

  4. Bilbaíno, precisamente el PP en la Comunidad Autónoma Vasca hizo algo diferencia a lo que en su momento aprobó para Galicia y Cataluña: admitir topónimos en las dos lenguas, salvo en Vizcaya y Guipúzcoa, donde se cargaron los históricos nombre en español de las provincias, si no me equivoco. ¿Por qué en las provincias vascas respetaron los topónimos en español y en Galicia no? Aún no he encontrado a nadie del PP que sepa contestarme a eso.

    Robert, siempre digo “español” para referirme a la lengua común de los españoles. Y es que el gallego es una lengua española, sí, pero sólo se habla en Galicia. Este debate lo tuve hace muchos años con un profesor nacionalista. Él decía “castellano” para dar a entender que es una lengua ajena a Galicia (es decir, de Castilla) y que no hay lengua común, sino una especie de lengua impuesta. Por eso siempre digo “español”. Los gallegos somos españoles y hablamos también la lengua común de España.

    Sobre lo de la lusofonía, tienes razón. Se me olvidó ponerlo en la entrada. Llevo tantos años denunciando las cosas que hace el PP en Galicia, que a veces se me olvidan algunas…

    Sonia: “muchos dicen abiertamente que lo odian”.

    Esto ya lo he comentado en alguna ocasión. Es una de las consecuencias más tristes de la imposición del gallego: muchos chavales acaban odiándolo. Es lógico: resulta de lo más normal acabar odiando cualquier cosa que te imponen, por bella que sea. El gallego es un idioma que me encanta, pero lo que le están haciendo con estas políticas de “normalización” es un error colosal. Primero se inventan un gallego de laboratorio, cada vez más cargado de lusismos y anteponiendo, ante todo, el mero diferencialismo a los usos reales de los gallegohablantes. Y luego imponen ese gallego de laboratorio en la enseñanza, generando rechazo hacia la lengua. El resultado es que el uso del gallego ha descendido entre los jóvenes y por primera vez en Galicia -según la última encuesta, si mal no recuerdo- hay más gente usando el español que el gallego. Pero nuestros políticos no caen de la burra, al contrario: basta que ocurra eso para que se empeñen en imponerlo más, con lo cual el resultado será peor. Ya va siendo hora de cambiar de chip.

  5. pacococo

    Si me permites haré una pequeña aportación al idioma.

    Al ser Castilla el reino más poblado y más influyente, el castellano se utilizaba como lengua franca. Tal vez también por ser una lengua más vigorosa que las otras, ya entonces había incorporado muchas palabras del árabe.

    Yo diría que es, por fijar un hito, con Cervantes cuando surge el español. Para entonces ya había incorporado términos de las otras lenguas peninsulares y de alguna manera era representativo de todas y cuando se incorporan los americanismos, ya tenemos un idioma completo y diferente del castellano.

    No sé si los otros idiomas españoles han incorporado arabismos, americanismos y galleguismos, vasquismos, etc. Castellanismos, muchos y muchos de ellos tan innecesarios que son barbarismos, pero de eso no se habla.

  6. JFM

    Eso del trilinguîsmo parce une buena idea hasta que lo miras de cerca y te das cuenta que una g.z.

    Vamos a suponer que enseñamos la historia en gallego. Pues eso supone aventajar a los gallego-hablantes en las oposiciones y sobre-represnatr los nacionalistas. O sea un chollo para ellos y ademas una plataforma para endoctrinar. En cambio los niños seran perjudicados ya que los profesores no seran los mejores sino (en el mejor de los casos) los mejores entre los que hablan bién el gallego. Tambien de que los niños cuya lengua materna sea el Español se encontraran en situacion de desventaja. Ademas crea una guetoizacion de Galicia ya que no podran venir candidatos de otras regiones, tambien causa problemas a los que tienen hijos y a los cuales su empresa o administracion quiere mandar a Galicia

    Vamos a suponer que enseñamos las matematicas en inglés. Lo mismo: no los mejores profesores sino los mejores que hablan bien el inglés. Ademas al niño le añadimos el problema de comprension del inglés a la dificultad de las matematicas y al profesor la dificultad de explicar las matematicas en una lengua que no es la lengua materna.

    En resumen es una mala solucion motivada por la cobardia ante el nacionalsimo y el politicamente correcto en el tema de las lenguas regionales

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