Eran activistas de izquierda y sometieron a los niños a hambre y maltratos

Dos lesbianas progres matan a los seis niños que adoptaron y medios progres lo ocultan

En el esquema ideológico de la izquierda, los hombres heterosexuales son violentos y opresores, y las mujeres y homosexuales son seres oprimidos. Pero ¿qué pasa si una noticia rompe ese esquema?

Una feminista asesina a tiros a una niña y las feministas culpan a ‘un sistema macho’
Si matas a tus seres queridos pero eres mujer y de izquierdas, ¿entonces no hay protestas?

Lo que parecía una familia progresista ‘perfecta’ e ‘inclusiva’

En marzo del año pasado, el New York Post informó de la muerte en EEUU de una pareja de lesbianas de raza blanca junto a los seis hijos de raza negra que habían adoptado. Las mujeres, Jennifer y Sarah Hart, solían publicar en Facebook fotos de ellas y de los niños con gestos sonrientes. Parecía todo muy idílico, un ejemplo de “familia progresista” e “inclusiva”, usando términos muy habituales en ciertos medios. De hecho, Jennifer y Sarah apoyaron al candidato izquierdista demócrata Bernie Sanders (en la foto que encabeza estas líneas vemos a los ocho con camisetas azules de apoyo a su candidatura en un mitin celebrado en Vancouver el 20 de marzo de 2016; en el vídeo del mitin aparecen detrás de la tribuna, a la derecha). También llevaron a los niños a una manifestación en 2014 en Portland contra la brutalidad policial hacia los negros: en ella uno de los niños, Devonte, se abrazó llorando a un policía. La imagen dio la vuelta al mundo y para intentar explicarla, Jennifer aseguró que el agente le había pedido un abrazo al niño.

El izquierdista Bernie Sanders, uno de los candidatos de las primarias del Partido Demócrata, en un mitin en Vancouver el 20 de marzo de 2016. Detrás de la tribuna, a la derecha, estaban Jennifer y Sarah Hart y cinco de los niños que adoptaron, llevando camisetas azules de apoyo a Sanders (fuente: Tristan Fortsch, KATU News).

Puñetazos a una niña de 6 años, hambre y niños subdesarrollados

Sin embargo, la muerte de los ocho destapó un historial de abusos contra los niños por parte de las mujeres. Los tres primeros habían sido adoptados en 2006 y los otros tres en 2008. En septiembre de 2008 una de las niñas, Hannah, entonces con seis años, le dijo a la Policía que Jennifer la había golpeado con un cinturón. La pareja alegó que las heridas de la niña se debían a que se había caído por unas escaleras, y la Policía cerró el caso sin tomar ninguna medida. Los vecinos decían que los niños se portaban como robots, incluso para ir al baño tenían que pedir permiso, y por cualquier motivo eran castigados sin comer. En 2010 y 2011 los niños protagonizaron varios incidentes en la escuela por buscar comida en la basura o quitarle su comida a otros niños. En 2011 Sarah fue condenada por agredir y herir a puñetazos a una de las niñas, Abigail, entonces con 6 años. Una profesora descubrió que la niña tenía el cuerpo lleno de moratones. Después de aquella condena, los niños dejaron de ir al colegio.

Una niña denunció que Jennifer y Sarah eran racistas y abusaban de ella

En julio de 2013, el Estado de Oregón emitió un informe de 30 páginas lleno de denuncias de maltratos contra los niños. Varios de ellos eran demasiado pequeños para sus edades. Jennifer y Sarah alegaron que los niños siempre habían sido más pequeños de lo normal. Un médico los examinó y no mostró ninguna preocupación, señala The Washington Post. Tras mudarse a Washington en 2017, la Policía recibió una denuncia de que Hannah -ya con 16 años, aunque aparentaba muchos menos por su estatura- había saltado por la ventana de un segundo piso de madrugada y apareció en casa de unos vecinos: le faltaban dos dientes. La niña le dijo a sus vecinos que Jennifer y Sarah eran racistas y estaban abusando de ella. Sin embargo, los niños pedían a los vecinos que no llamasen a la Policía porque no querían que les separasen de sus hermanos.

Otro día Devonte apareció en casa de esos vecinos pidiendo comida. Cuando el niño se abrazó a ese policía en 2014, él y sus hermanos llevaban años maltratados y hambrientos. Finalmente, el 23 de marzo del año pasado un vecino denunció lo que pasaba. Cuando la Policía llegó a la casa, nadie abrió la puerta. Al día siguiente, las mujeres hicieron las maletas y se marcharon desde su lugar de residencia en Woodland (Washington) a California. Un día después su vehículo se despeñaba por un acantilado cerca de San Francisco. Dentro iban las dos mujeres y los seis niños.

Kevonte, uno de los niños adoptados por Jennifer y Sarah Hart, llorando y abrazándose a un agente de Policía en Portland en 2014, durante una manifestación contra la violencia policial hacia los negros. Jennifer dijo que el agente le había pedido un abrazo. Sin embargo, en ese momento los niños ya llevaban años sufriendo hambre y maltratos (fuente: Johnny Huu Nguyen/AP).

Un jurado confirma que el accidente fue en realidad un homicidio

La semana pasada un jurado de California dictaminó que el suceso no fue un accidente, sino que fue un acto deliberado, de forma que las mujeres cometieron suicidio y la muerte de los niños ha pasado a considerarse un homicidio. Según un testigo, el vehículo aceleró antes de caer por el acantilado en la madrugada del 26 de marzo de 2018. Además, las autopsias realizadas han revelado que los niños fueron drogados antes del homicidio. Según se estableció en el proceso judicial, las mujeres decidieron que si no podían tener a los niños, entonces nadie los tendría.

Medios progresistas españoles ocultan el crimen

He buscado esta noticia en algunos medios españoles que suelen apoyar al feminismo izquierdista y la ideología de género, y me he encontrado con algo curioso: medios como El País, Telecinco, Cadena SER, Eldiario.es, Público y El Español no han publicado nada sobre este crimen, a pesar de que dan toda clase de noticias de sucesos ocurridos tanto en España como en el extranjero. Es una noticia que sí han publicado otros medios españoles y multitud de medios extranjeros. Por lo que parece, si una noticia contradice radicalmente los prejuicios progresistas, entonces se oculta. No es la primera vez que silencian noticias incómodas, y no será la última.

Foto principal: Jennifer y Sarah Hart con los seis niños que adoptaron, en una manifestación de apoyo al político izquierdista Bernie Sanders, del Partido Demócrata, el 20 de marzo de 2016. Los ocho llevaban camisetas azules con un retrato artístico de ese político (fuente: Tristan Fortsch, KATU News).

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Comentarios (Blog):

  1. Sharovarov

    ¿A Canadá se van también los americanos a hacer campaña? Aaay…

  2. Sharovarov

    ¿Jennifer y Sarah Hart? ¿Qué eran, hermanas? No, si tampoco me extrañaría…

  3. Sobre lo primero, sí, Sanders dio ese mitin en Canadá, lo he comprobado. En cuanto a la coincidencia del apellido, al estar legalizado en EEUU el matrimonio entre personas del mismo sexo, supongo que al contraerlo una de ellas perdería su apellido de soltera.

  4. Jandro

    Escalofriante historia; esperada reacción.

  5. bilbaino

    Y así es como se crea una realidad paralela. No muy diferente a lo que hacen algunas sectas prohibiendo a sus miembros leer ciertos textos. Apuesto a que el marques de galapagar no pone este caso como ejemplo cuando habla de periodistas.

    No se que es más grabe, la ocultación deliberada de la noticia, o que esas dos hayan usado niños para comprar una imagen.

  6. Sharovarov

    Efectivamente, Elentir. Respecto a lo del apellido, pensé en lo que tú has dicho tras enviar el segundo comentario, pero no envié un tercero porque iba a quedar feo que hubiera tres consecutivos, y porque me disponía a ir a varios sitios -entre ellos tenía pensado ir a ver a la persona acusada de delito de odio. He estado en el acto, vamos.

  7. Maqui

    Vaya par de sinvergüenzas. Una vergüenza para las personas homosexuales que no pertenecen al colectivo LGBT.

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