También critica las movilizaciones por la libertad de educación frente a Zapatero

Un presentador de la COPE critica a Vox y a los católicos que se manifestaron contra el aborto

El auge de un partido como Vox está haciendo que algunas personas se retraten. También entre ciertos sectores católicos españoles, y en particular en la emisora de la Conferencia Episcopal.

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Las dos trampas que le hizo Cristina López Schlichting a Santiago Abascal en la COPE

Anteayer Páginas Digital, una web que editan personas vinculadas al movimiento católico Comunión y Liberación (CL), publicó un editorial titulado “Objetivo nosotros”. Lo firma Fernando de Haro, miembro de CL y director y presentador del programa “La Tarde” de la Cadena COPE, una emisora católica que cada vez parece más un órgano de propaganda del PP. El artículo arremete contra Vox. Como recordaréis, otros miembros de CL, como Cristina López Schlichting y el arzobispo de Granada, Javier Martínez, ya han mostrado últimamente su hostilidad hacia el partido de Abascal. Una hostilidad que resulta difícil de entender, teniendo en cuenta que Vox es un partido provida, profamilia, que defiende la libertad de educación, la libertad religiosa y nuestras tradiciones cristianas. Y eso sin ser un partido confesional.

Dice que Vox “transforma malestares comprensibles en fracturas invencibles”

Soy consciente de que ciertos católicos, y algunos de CL entre ellos, se sienten muy a gusto con el PP. Por supuesto, cada uno es muy libre de votar a quien le apetezca. El problema es que tienen que hacer cada vez más malabarismos para justificarlo desde un punto de vista cristiano. Éste es precisamente el caso del editorial que nos ocupa. En él, Fernando de Haro habla de la posibilidad de un gobierno formado por PP y Cs con el apoyo de Vox, y advierte: “tiene importantes costes y riesgos: permitiría que cuajase un partido, si no netamente populista, muy cercano a los movimientos antieuropeos, antiinmigración y soberanistas. Un partido que transforma malestares comprensibles en fracturas invencibles. Para empezar, don Fernando falta a la verdad: Vox no es antieuropeo ni antiinmigración, por mucho que se empeñe en repetirlo. Apoyar un modelo de construcción europea distinto del que impone Bruselas no es ser “antieuropeo”, y rechazar la inmigración ilegal no es ser “antiinmigración”. Llamar a alguien “soberanista” como crítica es algo que no entiendo. Vox defiende la soberanía nacional tal como la recoge la Constitución. Lo criticable es querer usurparnos esa soberanía, y no que un partido quiera defenderla.

Disgustado porque es poco probable un gobierno de coalición PSOE-PP-Cs

Leyendo el editorial que ha escrito Fernando de Haro, se percibe su disgusto por la dificultad de un gobierno de coalición PSOE-PP-Cs, es decir, entre tres partidos abortistas y que apoyan la imposición de la ideología de género (y con ella la erosión de derechos fundamentales como la libertad religiosa, la libertad de educación e incluso la libertad de expresión). “El viaje hacia los extremos se ha convertido en el principal problema de la política española”, afirma el presentador de la COPE. Este mensaje coincide con los que suele lanzar el PP, que considera la “moderación” y el “centro” como fines en sí mismos, a pesar de que no son más que convenciones políticas definidas por los propios partidos. El centro político en España significa hoy en día asumir los dogmas progres, porque el afán de la izquierda por imponer sus ideas ha sido simultáneo a la renuncia de la derecha a defender las suyas. Precisamente Vox ha roto esa actitud cobarde de la derecha.

Critica las movilizaciones en defensa de la vida, la familia y la libertad de educación durante el gobierno de Zapatero

Hacia el final de ese editorial Fernando de Haro escribe algo que me deja perplejo: Buena parte de la comunidad católica no tiene en la época de Zapatero la inteligencia histórica de convertirse en un factor social que ayude a superar el enfrentamiento. Cree que es necesario librar una batalla frontal en favor de la libertad de enseñanza que ve amenazada. Y considera que es una obligación moral oponerse radicalmente al matrimonio homosexual y a la reforma de la regulación del aborto”. Es decir, que un gobierno socialista se lanza a imponer su ideología a golpe de ley, lesionando derechos fundamentales, pero el problema es que muchos católicos no adoptamos una actitud buenista en plan “vamos a ser amigos”. En el siguiente párrafo incluso afirma esto: “los centros de iniciativa social no aciertan a encontrar fórmulas nuevas y creativas que superen el enfrentamiento con una izquierda muy estatalista”. O sea, que ante una izquierda que quiere cargarse la libertad de enseñanza, la culpa es de los colegios privados por no buscar fórmulas equidistantes entre esa libertad y el pisoteo de la misma. Es precisamente por culpa de argumentos tan tramposos como esos por los que la izquierda actúa como si España fuese su cortijo particular: porque siempre hay gente de derechas dispuesta a ceder para que los progres no la miren mal.

Un argumento relativista para aparcar la oposición al aborto

Pero el presentador de la COPE va aún más allá:Se argumenta una y otra vez que el valor de la vida y la diferencia sexual están en la naturaleza de las cosas, sin querer ver que históricamente esas evidencias han dejado de ser compartidas y que no se puede imponer lo que no es libremente reconocido“. Este argumento relativista implica asumir la idea sectaria de la democracia que tiene la izquierda, según la cual los socialistas pueden imponer su ideología atacando nuestras libertades, y los católicos nos tenemos que callar y someter, como si defender el derecho a la vida fuese una malvada imposición que debemos aparcar hasta que no hayamos convencido al 100% de la población de que matar a seres humanos inocentes es un crimen. Si asumimos argumentos tan perversos como los de Fernando de Haro, España acabará siendo una dictadura socialista, pues a la izquierda le basta con querer llevar un poco más allá sus imposiciones, para que la derechita cobarde se apresure a ofrecerle nuevas cesiones, por miedo a que la llamen “facha” si no acepta. Gracias a Vox puede llegar a su fin esa secuencia de chantajes izquierdistas y cesiones de la derechita cobarde. Y si algunos católicos se sienten cómodos con esa relación tóxica entre una izquierda soberbia y una derecha acomplejada, sinceramente, que se lo hagan mirar.

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  1. Luna

    Esta afirmación no es otra cosa que remachar y dar mayor fuerza al argumento falaz socialista de que “el debate sobre el aborto está ya resuelto y se ha decidido que es lícito”, o al no menos mendaz del PP de que “Hay absoluto consenso sobre el aborto” (Lo dijo Rajoy). En muchos países hay consenso sobre la pena de muerte y es ampliamente aceptada por una gran mayoría de ciudadanos, pero la muerte sigue siendo lo mismo. El aborto consiste en aplicársela a inocentes.

    No podemos hablar de un “mal menor”. En primer lugar, porque el mal menor sigue siendo un mal y nunca será bueno. En segundo, porque se infringe un daño enorme, muy superior al de la imposibilidad de contentar a los partidarios del aborto. Esos hijos que se matan nunca vivirán ya y no podrán ser reemplazados, aun cuando la madre tenga otros posteriormente, las mujeres que abortan sufren graves daños morales, psicológicos y físicos -cuando no la imposición de los machitos que las han dejado embarazadas- y la moral de todos va en menoscabo. No podemos vivir felices pensando que estos crímenes son la solución de problemas que para nada arreglan porque lo sabemos. Y no es mal menor porque confunde a nuestras conciencias y nos lleva a pensar que el bien y el mal son nuestras decisiones, no lo que se encuentra en la naturaleza misma de las cosas.

    Quede claro que esa evidencia no ha dejado de existir, que el daño causado es que la oculten políticos y legisladores, siendo su responsabilidad (también la nuestra) que la verdad vuelva a su sitio, que toda esta argumentación no genera un derecho a que seamos engañados perpetuamente como solución, que la realidad no ha desaparecido en ningún momento como tampoco ha desaparecido la verdad.

  2. Luna

    Perdonad, entre estos signos había una cita. No he empezado por comillas porque la misma terminaba con ellas y al poner estos signos << se la "traga" el editor. Lo que citaba es esta declaración de la Cope:

    Inicio

    Pero el presentador de la COPE va aún más allá: “Se argumenta una y otra vez que el valor de la vida y la diferencia sexual están en la naturaleza de las cosas, sin querer ver que históricamente esas evidencias han dejado de ser compartidas y que no se puede imponer lo que no es libremente reconocido“.

    Fin de la cita.

  3. Ramón Santillán

    Ni el Papa ni todos los cabezas de huevo ni todos los eclesiásticos juntos me pueden obligar a ir contra mi conciencia. Voto VOX. Y que Dios nos ayude.

  4. Luna

    A Ramón Santillán: Aquí quedan un poco metidos con calzador el Papa, los eclesiásticos y los cabezas de huevo. Si hay un contexto o algo estaría bien que lo expliques un poco.

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