También censura los pronombres 'él' y 'ella' en aras de la ideología de género

Surrealista: una universidad de EEUU censura las palabras ‘América’, ‘hispano’ y ‘homosexual’

La corrección política se ha convertido en una forma de censura ideológica por parte de la izquierda. Un ejemplo de ello es la “Guía de lenguaje inclusivo” de la Universidad Estatal de Colorado.

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Las palabras ‘América’ y ‘americanos’, desaconsejadas por no ser ‘inclusivas’

Ethan Cai comentaba anteayer los disparates de esa guía en un artículo publicado por Campus Reform. El artículo denuncia que la guía en cuestión (se puede leer aquí en PDF), elaborada por el Grupo de trabajo de comunicaciones inclusivas de la citada universidad, desaconseja usar palabras como “América” y “americanos” por no ser “inclusivas”. Se trata de palabras que usan muchos estadounidenses a diario para referirse a su país y a sus habitantes, tal vez porque EEUU fue el primer país del continente americano que declaró su independencia. En español, de hecho, la Real Academia Española acepta “americano” como sinónimo de “estadounidense” en su cuarta acepción. Sin embargo la guía critica esos términos que se usan desde hace cientos de años: “cuando hablamos de “americanos” en los Estados Unidos, por lo general solo nos referimos a personas de los Estados Unidos. Esto borra otras culturas y representa a los Estados Unidos como el país estadounidense dominante“. Si los ciudadanos de EEUU siguen esta absurda recomendación, se daría la paradoja de que serán los únicos americanos que no pueden decir que lo son.

Censura la palabra ‘hispano’ por “sus orígenes en la colonización”

La guía también desaconseja el uso de la palabra “barrio” (así escrita, en español) porque se suele usar para indicar “cualquier vecindario urbano no blanco socialmente segregado”. Así que según la guía, si eres hispanohablante y resides en EEUU tienes que decir “neighborhood” (vecindario), aunque te guste más la palabra “barrio”, que en español se usa para definir a las distintas partes de una ciudad. Parece que los autores de la guía le tienen cierta manía a lo español, porque también desaconseja la palabra “hispanic” (hispano) para referirse a las personas hispanohablantes: “Es problemático debido a sus orígenes en la colonización”, señala la guía, pero a la vez aconseja decir “latino”, como si Hispanoamérica hubiese pertenecido a la antigua Roma. Dicho sea de paso, los romanos invadieron y colonizaron la antigua Hispania, pero esto parece no importarles a los autores de la guía. Si la conquista fue española, mal; si la conquista fue romana, bien.

Tampoco se podrá decir, ‘él’, ‘ella’, ‘damas’ ni ‘caballeros’

La guía llega a extremos que son hilarantes en lo relativo al sexo. Por ejemplo, desaconseja usar los pronombres “he” (él) y “she” (ella) y los términos “ladies” (damas) y “gentlemen” (caballeros): “Estos términos implican que el género es binario (es decir, hombre o mujer) y no reconoce que las personas puedan identificarse en cualquier lugar a lo largo del espectro de género y / o su sexo biológico puede no coincidir con su identidad de género”, dice la guía. En su lugar recomienda palabras como “everyone” (todos) o “people” (persona). Esto es el colmo del absurdo: esta gente pretende prohibir pronombres que se usan desde tiempos inmemoriales simplemente porque una minoría muy susceptible no los tolera. Pero la censura basada en las tesis de la ideología de género no se acaba ahí: también pide erradicar las palabras “male” (macho) y “female” (hembra), porque “se refieren al sexo biológico y no al género. En términos de métodos de comunicación (artículos, redes sociales, etc.), rara vez necesitamos identificar o conocer el sexo biológico de una persona y, con mayor frecuencia, nos referimos al género”. Lo que exige esta guía es una censura de la realidad biológica del ser humano, una realidad que es sexuada, para sustituirla por los dogmas pseudocientíficos de la ideología de género. Es propio de una dictadura que esto se haga en una universidad.

No hay ninguna recomendación para quienes ofenden a los creyentes

A la Universidad Estatal de Colorado tampoco le parece bien decir “homosexual”, aunque sea una palabra sin ninguna connotación y puramente descriptiva para referirse a las personas que se sienten atraídas por individuos de su mismo sexo. La guía asegura que “se usa de manera ofensiva para sugerir que las personas homosexuales de alguna manera no son ‘normales'”. Esto ya es surrealista. En su lugar propone decir “gay”, “lesbiana”, “bisexual”, “pansexual” o “queer”. Y además, añade: “Es importante preguntar qué término prefiere una persona y no asignar arbitrariamente”. ¿Qué será lo próximo, censurar todos los diccionarios, o pedirnos que mejor no abramos la boca? Curiosamente, la guía no incluye ningún eufemismo para evitar ofender a los creyentes de una religión. Si un izquierdista te ofende por ser cristiano, entonces la inclusividad no importa.

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Comentarios (Blog):

  1. Alvaro

    Supongo que solo quieren que la uni-versidad haga honor a su nombre. Si permitiesen a la gente expresarse con libertad, habría di-versidad, no uni-versidad.

    Siguiendo con lo de hacer honor al nombre, qué menos que fijarnos en que se trata de la Universidad de Colorado. Así pues, habrán decidido publicar el disparate este por aquello de “Más vale una vez Colorado que ciento amarillo” (aunque me da que deben estar malinterpretando el dicho, que precisamente no justifica el disparatar así).

    Finalmente, tengo la teoría de que el Grupo de trabajo de comunicaciones inclusivas, que ha publicado la guía, debe estar integrado por inmigrantes de fuera de Colorado. Más concretamente deben provenir del vecino estado de Utah: tanto la temática del documento como el cariz de las medidas que proponen para imponer sus tesis parecen dejar claro que son hijos de Utah (o sea, no de Colorado, nombre por cierto de lo más hispánico)

    Un saludo.

  2. Sharovarov

    El nombre de ese Estado de EEUU tampoco es inclusivo: ¡hay que cambiarlo ya!

  3. Enpartbonapart

    Hace unos años, la censura la dominaba la mayoría dominante. Ahora es obra de minorías para acallar y ocultar a la mayoría. En cualquier caso , rechazo las censuras. Pero especialmente ésta.

  4. Luna

    ¿Tendremos que volver a explicar lo que es la Hispanidad? Porque mira que si el término hispano no es inclusivo no hay nada en el mundo que lo sea… pero es que la siguiente palabra es “americano”, que comprende el planeta desde el polo norte (como quien dice) hasta el polo sur y en algo así como una quinta o sexta parte del territorio mundial, creo que es cachillo más inclusivo que un “vecindario” ¿no?. Y si decimos Estados Unidos, EEUU o USA nos estamos refiriendo a un montonazo de estados (sesenta y pico, creo) que tienen la especial característica de estar unidos, lo que parecerá una obviedad, pero resulta más bien tirando quizá un poquito a inclusivillo.

    y luego viene la perspectiva. La palabra homosexual agrupa en su designación a todo un conjunto de personas con una característica común, mientras que el engendro LGBTQWERTYUIOP sólo las aglomera, dejándose por el camino muchas casuísticas que se reivindicarán dentro de dieciséis minutos, pero que ya entraban en el concepto genérico de homosexual. Y no digamos lo específico, porque ¿qué pasa con las personas que son GBTETC pero no forman parte del L (lobby) porque lo reconocen como abusivo y no que no les representa? Quiero decir, que a ver si estamos incluyendo a veces demasiado y con eso también podemos pisotear derechos, libertades, diferencias, igualdades o lo que sea.

  5. Luis Carlos

    Casi fuera de tema.

    Me han inhabilitado la cuenta de Facebook, apenas he podido ver por unos instantes la publicación por la que he sido sancionado, y no recuerdo haber publicado nada con esa imagen. Me pregunto si han vuelto a meter la pata otra vez como lo de clasificar mensaje de odio unas citas de san Agustín o la declaración de independencia de EE.UU.

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