AP dice tener 45 testimonios contra el tenor español: 44 de ellos son anónimos

¿Periodismo o tribunal totalitario? Un análisis de la cacería lanzada contra Plácido Domingo

Entre las grandes conquistas de nuestra civilización está el derecho a un juicio justo, lo que incluye el derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad.

Querían enterrar la presunción de inocencia y están hundiendo el feminismo izquierdista
El despido de una feminista por acoso sexual provoca histeria en el feminismo izquierdista

La justicia de los países civilizados y la de los regímenes totalitarios

En los sistemas judiciales de los países civilizados, quien acusa es quien tiene que probar la acusación y las denuncias no pueden ser anónimas. Esto es así para impedir que se utilice el sistema judicial como un método para ejecutar venganzas, cometer extorsiones o -simplemente- destruir la reputación de una persona por medio de la mentira y el odio. Que el poder judicial sea independiente contribuye, además, a que las sentencias judiciales no estén dictadas por los intereses del poder político. La cosa es muy distinta en los regímenes totalitarios. En ellos, el derecho a la presunción de inocencia no existe y una acusación sin pruebas puede destruir a una persona.

AP dice tener 45 testimonios contra el tenor: 44 de ellos son anónimos

Hago estas reflexiones tras leer la larguísima noticia publicada ayer por Associated Press sobre Plácido Domingo, de la que se han hecho eco numerosos medios en todo el mundo. La noticia asegura que varias mujeres acusan al tenor español de acoso sexual. AP hace referencia a nueve acusadoras, a otras seis mujeres que dijeron sentirse “incómodas” ante proposiones sexuales del tenor, y a una treintena de personas más que dijeron haber presenciado comportamientos inapropiados de Plácido Domingo. Así pues, AP dice haber consultado a 45 personas, pero de ellas sólo da un nombre: Patricia Wulf. Todas las demás acusaciones son anónimas.

La agencia reconoce que las acusadoras no han aportado ni una sola prueba

Además, la agencia estadounidense reconoce lo siguiente sobre las nueve acusadoras: Ninguna de ellas pudo ofrecer documentación como mensajes telefónicos, pero la AP habló con muchos colegas y amigos en los que habían confiado. Además, la AP verificó de forma independiente que las mujeres trabajaron donde dijeron y que Domingo coincidió con ellas en esos lugares”. La parte que aparece después de la negrita sólo sirve para intentar compensar, torpemente, la total ausencia de pruebas de nueve acusaciones, ocho de ellas anónimas. Hablar con alguien que conoce a una persona que acusa sin pruebas no sirve para probar nada. Afirmar que una persona trabajó con Domingo o coincidió con él en un determinado sitio no significa que sea culpable de ningún delito. Me parece el colmo de la irresponsabilidad que dicha agencia se lance a destruir la reputación de una persona en estas condiciones. Me pregunto qué dirían los directivos de AP si les sometiesen a ellos a un juicio temerario como ése, algo propio de un tribunal totalitario.

La única acusadora identificada denuncia que Domingo intentó ligar con ella

La única acusación que no es anónima, la de Virginia Wulf, consiste en hechos ocurridos hace 21 años. La pregunta lógica ante su testimonio es: ¿por qué ha tardado todo este tiempo en decir esto? Pero tal vez lo más importante sería preguntarse: ¿y de qué acusa Wulf -sin pruebas- a Domingo? La entonces mezzosoprano afirma que cuando salía del escenario, el tenor español le preguntaba si tenía que irse a casa, en un intento de ligar con ella. Ella le decía que tenía que irse y se iba. También dice que en una ocasión en que ella acudió con su esposo a una fiesta, Domingo se le acercó, “me tomó la mano, me besó ambas mejillas y me susurró al oído, ‘me gustaría conocer a mi rival’”. La agencia añade lo siguiente: “Wulf dijo que Domingo no la tocó físicamente pero que no tenía dudas de sus intenciones”. Y a continuación recoge estas palabras de Wulf: “Absoluta y ciertamente, eso era acoso sexual”. Suponiendo que las afirmaciones de Wulf sean ciertas, ¿su acusación consiste en exponernos que piensa que Plácido Domingo intentaba ligar con ella? Porque al final se trata de eso y de nada más. Que se lance contra una persona una acusación de acoso sexual y que el único testimonio válido -por no ser anónimo- sea éste es, en fin, un completo absurdo.

Reconocen que quieren usar a Domingo como un cabeza de turco

De hecho, la información de AP tiene un fin ideológico que confiesa la propia agencia, cuando afirma que las acusadoras “se sintieron animadas por el movimiento #MeToo y decidieron que la manera más efectiva de atacar la conducta sexual inapropiada arraigada en su industria era denunciando el comportamiento de la figura más prominente de la ópera. Es decir, que para denunciar un problema existente en un entorno profesional, se elige a un cabeza de turco y se le difama para que los demás tomen nota. Y lo más alucinante es que la propia agencia lo reconoce a las claras, apelando a un movimiento que se ha convertido en una reedición feminista de las viejas cazas de brujas. De hecho, ese movimiento ha llegado tan lejos con sus acusaciones anónimas y sin pruebas que las feministas sólo han empezado a preocuparse de la perversión de su método cuando se ha vuelto contra ellas: ahí están los casos de feministas como Asia Argento y Avital Ronell, dos prominentes feministas y simpatizantes del movimiento #MeToo que han acabado sufriendo acusaciones por conductas inapropiadas de índole sexual.

La cacería de AP provoca una ola de apoyos al tenor en la red

Los casos de Argento y Ronell se conocieron hace un año. Parecía entonces que el movimiento #MeToo empezaba a desvanecerse, víctima de sus propios métodos totalitarios. La retirada de los cargos contra Kevin Spacey, uno de los famosos más linchados por las feministas de #MeToo, dejó a ese movimiento seriamente tocado. Y en esto llega AP intentando resucitarlo con una noticia que no hay por donde cogerla. De momento, lo que ha conseguido AP con esta nueva cacería es que se publiquen un montón de mensajes de apoyo al tenor en las redes sociales y en los comentarios de muchos medios. Os animo a ver los comentarios más valorados en el diario El Mundo y en El País: en ambos casos los lectores están reaccionando en apoyo al tenor y contra esta nueva caza de brujas. Es lo que tiene el totalitarismo: que acaba por hartar a cualquiera, incluso a la gente progresista y de izquierdas.

+ ACTUALIZADO 9:06h: En relación a Plácido Domingo, me parece muy interesante lo que comenta el eurodiputado de Vox Hermann Tertsch en este tuiteo:

La noticia del Abc que enlaza el eurodiputado de Vox es del 13 de julio, hace sólo un mes. El 16 de julio, el diario El Mundo publicaba lo siguiente: “Hace años, cuando Plácido Jr. abandonó la controvertida iglesia tras dos décadas siguiendo al pie de la letra su doctrina, reveló que la Cienciología se vengó de forma “espantosa y patética”, no solo con un llamamiento a otros miembros para que lo vetaran en las redes sociales sino con una campaña de desprestigio y ataques personales“. Desconozco si hay relación entre estos hechos y la repentina cascada de denuncias anónimas contra Plácido Domingo, pero es cuanto menos curioso.

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Comentarios (Blog):

  1. Luis Carlos

    Honor no es batirse en duelo con alguien que te ha ofendido, sino que en caso de lanzarse una acusación contra ti los demás digan “eso no es propio de él”.

  2. Juan Galois

    Sí todo fuera cierto, de lo único que acusaría a Plácido Domingo es de mal gusto.

  3. Luna

    Queda muy claro que aquí quien sufre acoso es el tenor. También veo que es víctima de abusos y Associated Press (agencia que se dedica a surtir de noticias, imágenes, chismes y trolas al resto de medios periodísticos, cobrando por hacer eso) debería probar lo que afirma, no sólo por ética y honestidad de periodismo, sino por el alcance judicial que estos extremos afirmados pueda tener, ya sea como hechos probados por una parte o como notorias difamaciones y calumnias por la otra.

    Dejo de lado la prescripción de lo que presentan como posible delito (Los supuestos hechos de la “no anónima” se produjeron en los años ochenta, según dice Plácido)para entrar en el “delito” enorme de “acoso”: Decir una galantería -que quizá era un mero cumplido entre las normas de elegancia que rigen en la ópera, muy diferentes a las de otros ambientes [que “sí” son elegantes, todo sea dicho]. Plácido Domingo pudo ser sólo “exquisitamente educado” en un código artificioso de un mundillo regido por una convención social a la que él obedecía. Pero en caso contrario, si se encontraba especialmente rijoso o seducido por esta mujer, ¿Qué delito encuentran en manifestar sus sentimientos bajo fórmulas habituales y respetuosas?. Probablemente, ninguno.

    Se están valiendo de lo complicado y carísimo de la Justicia norteamericana, ya que al tenor le iba a costar mucho llevarles a juicio y aún correría el riesgo de que las noticias disparadas sobre el fenómeno que generase podrían lucrar a la agencia.

    Y hay un trasfondo velado en todo esto que nos alcanza a todos: Se trata de ir estrechando y adelgazando la línea roja con que los feministas radicales tienen acotada la permisividad, a fin de que cualquier actuación por parte de los hombres pueda ser tenida como abuso. Ya el intento de ligue, la declaración de intenciones, el piropo, serán un acoso sexual. Está muy visto que pretenden anular todo derecho del varón, pero aquí nos dejan una muestra como recuerdo.

    Lo que extraigo yo de estas noticias es que AP forma parte de un entramado muy poderoso de la masonería (BNB Riht y Skulls & Bones en este caso), que está muy en el ajo de las acusaciones gratuitas que se lanzan en EEUU con el “me too” y que no son gente de fiar. Saco también la esencia implícita en este contexto de que toda esta zarandaja de que los hombres somos muy malos y las mujeres nuestras víctimas sólo se puede vender con trampas como esta, de forma deshonesta porque el producto lo es. Y claro, no compro. Me escama mucho esta tangencia con la secta de la Cienciología o Dianética, parece que aquí hay intereses a medio ocultar.

  4. Luis Zazueta

    En un sistema de justicia que se precie de ello, cualquiera que acusa debe aportar pruebas, en caso contrario parecería más algo personal esa difamación mentirosa.

  5. Sharovarov

    Plácido Domingo es del Real Madrid, ¿no? ¡Del equipo de Franco! Pues no se hable más: es un machista, un fascista y, por supuesto, culpable.

  6. Sharovarov

    A ver, comprendería perfectamente que mi comentario anterior no se publicara: no he advertido de que es un “Pensamiento Progre: OFF”. A estas alturas es normal que Elentir conozca “mis locuras”, pero no tienen por qué conocerlas los demás.

  7. Gustavo

    Pues bloqueemos TODOS a la Associated Press, no recibiremos más noticias de ellos porque ese es lenguaje que entienden el que les afecta al bolsillo, lo que escribamos o digamos les da lo mismo pero si sus gerifaltes reciben este bloqueo masivo, rectificarán inmediatamente porque hay muchas agencias de noticias honestas que seguiremos recibiendo, así que ¡FUCK YOU OFF, S.O.B.!

  8. Carlos María Bacaicoa Hualde

    Plácido, contrate un bufete de abogados y destruya a esas feminazis asquerosas de Me too. Es una vergüenza lo que intentan hacer con Ud., el tenor más grande de todos los tiempos. Es infame y tenía que estar penado, que después de veinte o treinta años, unas mujeres salgan con esto, aunque fuese cierto aquello de lo que le acusan. Las denuncias, hay que presentarlas en caliente.
    Mi más profundo respeto y admiración por lo feliz que ha hecho mi vida, Maestro.

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