Hizo una exhibición de conocimientos y dio réplica de forma rápida y brillante

Los mejores momentos de Iván Espinosa, de Vox, en el primer debate electoral del 10-N

Anoche TVE emitió el primer debate electoral de las elecciones generales del 10 de noviembre, con los portavoces de los grupos parlamentarios del PSOE, PP, Cs, Podemos, Vox, PNV y ERC.

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Un debate entre Vox y seis partidos dispuestos a que gobierne el PSOE

Como los lectores de Contando Estrelas habrán deducido por las siglas, todos los partidos participantes en el debate aspiran a pactar de algún modo con el PSOE, con una sola excepción: Vox. Por si alguien aún no se ha enterado, el 5 de octubre Albert Rivera (Cs) se abrió a la posibilidad de pactar con Pedro Sánchez, y un día después, como si estuviesen siguiendo ambos los movimientos de alguna batuta que los demás no acertamos a ver, Pablo Casado (PP) admitió también la posibilidad de pactar con el PSOE, en ambos casos con la misma excusa: la de desbloquear la formación de un nuevo gobierno. Así pues, anoche no sólo había seis partidos (PSOE, PP, Cs, Podemos, PNV y ERC) que suscriben las tesis ideológicas progres y que apuestan por una concepción socialdemócrata del Estado (y digo esto porque los seis son igual de intervencionistas, y no sólo en materia económica), sino que además los seis están dispuestos a hacer que el PSOE siga gobernando, a pesar de los nefastos efectos que eso conlleva.

En estas condiciones, el reto del PSOE era hace creer que no hace falta votar a los otros cinco para que gobiernen, y el reto de esos cinco era hacer creer a sus votantes de que votarles a ellos no es votar lo mismo que el PSOE. Por eso en el debate de anoche, Adriana Lastra (PSOE) se vio superada en todos los frentes por esos cinco rivales que intentaban fingir distancias que luego, en realidad, resultan muy cortitas, como por ejemplo ya han demostrado el PP y Cs negándose a derogar las leyes ideológicas socialistas en Andalucía. Si el debate se hubiese limitado a esos seis partidos habría sido muy aburrido. Pero esta vez en el debate hubo una novedad.

La brillante actuación del portavoz parlamentario de Vox

Esa novedad se presentó ante las cámaras con un hombre con una extraordinaria capacidad para aprovechar sus turnos, y además aprovechándolos para hacer una exhibición de conocimientos de cada materia. Iván Espinosa de los Monteros (Vox) repartió estopa a diestro y siniestro de un modo formidable, en gran parte porque su partido no tiene las ataduras políticas e ideológicas de los otros seis. Y es que Vox no está comprometido con el consenso progre ni se somete a los dictados de la socialdemocracia, y además la corrección política -y sus diversas formas de censura- se la trae al pairo. Además, Vox es el único partido de los siete que ya ha dejado claro que no piensa apoyar un gobierno del PSOE. Iván Espinosa aprovechó estas ventajas y también su propia habilidad para dar réplica de una forma muy brillante a los demás portavoces, dejándoles en evidencia de forma pasmosa en algunos casos, como cuando a Aitor Esteban (PNV) le recordó las citas misóginas, racistas y xenófobas del fundador de su partido, Sabino Arana, o cuando dejó en evidencia la falta de conocimientos de Irene Montero (Podemos) en materia económica. Podéis comprobarlo vosotros mismos con este vídeo que ha elaborado una organización argentina, la Fundación Libre, con las mejores intervenciones del portavoz de Vox:

Después de ver esto, casi que compadezco al resto de contendientes. Más de uno habrá tenido pesadillas esta noche a cuenta de Iván. 😄

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Comentarios (Blog):

  1. Luis Carlos

    Los especialistas que estudian psicología laboral saben del daño que pueden causar los compañeros tóxicos, aquellos que humillan a subordinados, o tratan de echar la mayor cantidad de fango contra un rival que pueda arrebatarle el puesto de ascenso.

    Como ya he dicho otras veces el sistema se parece demasiado al turnismo de Cánovas y Sagasta, pero Vox amenaza dicha estructura. Nos han tomado como borregos, o como cobardes sin capacidad o voluntad para reaccionar, pero a veces el que está quieto y callado es el cazador acechando a la presa, esperando el momento oportuno.

    Una de las enseñanzas de la saga de «Juego de Tronos» es que el poder es una sombra, una ilusión, que a pesar de todo su poder depende de nosotros decidir si cumplimos sus órdenes o no, y por tanto no siempre es fuerza o astucia, sino contar de los aliados adecuados, y entonces se nota la diferencia entre el que se esfuerza en comportarse como un verdadero líder que se gana la confianza y lealtad de socios y subordinados, y el que actúa como un capo mafioso, tirano o jefe tóxico, por el que los mejores cerebros no se van a sacrificar para salvarle el trasero ni se deben sorprender de que son traicionados a favor de un rival como represalia por el trato sufrido.

    Vox está ya haciendo mucho daño al dar la cara en la batalla cultural, destrozando los pilares de la propaganda progre. Se acabó el discurso de que los socialistas son el mal menor frente a la amenaza de un nuevo régimen neofranquista. El PP ha perdido votos no por miedo a la derecha, sino por culpa del arriolismo y su giro al centro. Ahora descubren que hay una nueva marca en el mercado que sabe ser competitiva y les está dejando sin clientela.

    Hay sospechas de un posible fraude en las próximas elecciones, pero también veo posibilidades de que sea el fin de Pedro Sánchez, porque como marioneta ha resultado demasiado problemática y por tanto es mejor hacerle caer para reemplazarle por alguien que demuestre mayor utilidad.

    Tal vez permitan a Vox una victoria pero a modo de regalo envenenado, para causarle el mayor desgaste y desprestigio posible, pero Vox piensa plantarle cara, y las masas van a apoyar a este porque aunque caiga el desgaste contra el rival será tan grande que no estará en sus mejores condiciones para resistir una segunda oleada de ataques para rematarles antes de que se recupere.

  2. Marcial

    Genial. Comparto.

  3. Miguel Ángel

    El señor del PNV se niega a dar la mano a Iván Espinosa al final del debate “un gesto muy político “

  4. Jandro

    Iván estuvo sensacional, inmejorable.

    Cayetana tenía la imposible misión de defender al PP, y demostró que, efectivamente, era imposible; Arrimadas demostró una vez más que querría ser de Vox pero que está atada a la caprichosa veleta naranja, que impide un discurso sincero que pueda convencer. Irene Montero hizo un papel aceptable para su equivocada causa, aunque el desconocimiento de la economía y ocurrencias como la de España-segundo país en desaparecidos desbarataban cualquier planteamiento serio. Ignorar el problema de los supremacistas catalanes, por otra parte, no es algo que un partido pueda permitirse en estos momentos.

    En cuanto a Rufián, hay que reconocer que ha cambiado y, desde hace cosa de un año, es mucho más sensato (lo digo sin ironía). Sigue con su loca idea de la independencia por encima de la ley y con algunos tics, pero debemos admitir que tiene una actitud mucho menos macarra que la que transmitía en el pasado, quizá al haberse dado cuenta de que el independentismo se ha estrellado. Eso sí, nada de darse por enterado de que hay que respetar el marco legal básico como paso previo a ningún diálogo.

    Adriana Lastra estuvo en su papel de «todos están contra mí», y no sabíamos si se iba a echar a llorar en cualquier momento o si necesitaba un antihistamínico. Balbuceaba constantemente y se mostró muy pobre en el debate.

    Aitor Esteban estuvo pareciendo un tipo preparado, razonable, un jeta que sale sin disimulo a conservar y aumentar privilegios para su región pero no exento de cierta altura intelectual y dialéctica… hasta que fue por lana e Iván Espinosa lo trasquiló. Claro, militar en el PNV del racista, xenófobo y homófobo Arana, partido amigo de terroristas, y ponerse a llamar a Vox «franquismo puro» pues como que no. Aludió al programa de Vox, que, claramente, no se ha leído y que cita de oídas. Llegó a hablar de «lo que dice de las mujeres». O sea, ni idea. Y como Iván no se suele andar con chiquitas y puso al fundador de este partido a la altura que le corresponde, Esteban no lo pudo digerir y al final pudimos alucinar con la penosa anécdota de parapetarse tras los atriles para no darle la mano.

    Por otro lado, me sorprendió Xabier Fortes, que se mantuvo bastante neutral para lo que estábamos viendo en los últimos meses e hizo un papel adecuado.

  5. bilbaino

    El PNV llama a su sede «Sabin Etxea», mantienen la Fundación Sabino Arana y los premios Sabino Arana.

    ¿Por qué se pone tan chulito el recogenueces?

  6. bilbaino

    El recogenueces de Aitor Esteban posando orgullosamente ante el monumento a Sabino Arana:

    https://www.elindependiente.com/wp-content/uploads/2017/07/20170728_204319-1440×808.jpg