El líder de Vox expuso sus propuestas y plantó cara a la izquierda sin tapujos

Las mejores intervenciones de Santiago Abascal en el debate electoral del 10-N

Este lunes se celebró el debate electoral entre los candidatos a la presidencia del Gobierno de los cinco principales partidos del arco parlamentario.: PSOE, PP, Ciudadanos, Podemos y Vox.

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El líder de Vox empezó repartiendo zascas a uno y otro lado, reprochándole a Pedro Sánchez su anuncio de que incorporará al Código Penal el delito de convocatoria de referéndum ilegal, un delito que derogó el PSOE durante el mandato de Zapatero, y recordándole también a Pablo Casado que el PP no quiso volver a tipificar ese delito cuando tuvo la oportunidad. Reprochó también el doble discurso tanto del PSOE como del PP ante el nacionalismo.

Los candidatos de los demás partidos optaron inicialmente por la estrategia de ignorar a Vox, no entrando en discusión con Abascal para no darle protagonismo. A primera vista, ésta parecía una estrategia hábil. Sin embargo, con ello le han dado la opción de exponer su programa con toda tranquilidad ante la audiencia y, a la vez, mostrarse ajeno a las batallitas de los demás partidos y, por tanto, más sereno, lo cual echa por tierra la imagen de extremista que han intentado vender de él. Hay que tener en cuenta que ésta ha sido una oportunidad de oro para Vox de exponer su programa sin intermediarios y sin las habituales manipulaciones de los medios, y con esa estrategia de aislar a Abascal, los demás partidos no han hecho más que facilitarte esa labor.

Finalmente, Rivera se ha lanzado a atacar a Abascal y lo ha hecho mintiendo, diciendo que trabajó cuatro años en una fundación pública (fueron cuatro meses). El presidente de Cs ha recurrido dos veces a un truco muy pobre y pueril, afirmando que el líder de Vox estaba “nervioso”, pero la realidad es que se le veía más nervioso a él que a Abascal -algo normal, viendo las encuestas-, pues éste ha contestado con tranquilidad y serenidad, mientras Rivera insistía en interrumpirle. Lo realmente lamentable es que el candidato de Cs no haya encontrado nada mejor para replicar a Abascal en ninguna de las cuestiones que ha expuesto durante el debate. Por otra parte, después de la crítica de Abascal a las políticas de género, Sánchez ha atacado a PP y Cs por no oponerse a las propuestas de Vox, y en concreto ha salido en defensa del PNV contra la propuesta de Vox de ilegalizar los partidos separatistas, algo que Abascal ha aprovechado, criticando que el candidato socialista haga de abogado de ese partido nacionalista. Justo a continuación, Abascal ha abordado la cuestión de la inmigración, y ahí ha dejado a Sánchez por los suelos.

Tras fracasar la estrategia de aislar a Abascal, el mayor enfrentamiento con el líder de Vox ha sido con Pablo Iglesias, que ha tenido la tremenda cara de ponerse a hablar de las víctimas de ETA, cuando él mismo se dedicaba a dar conferencias en herriko tabernas, como le ha recordado Santiago. El candidato de Vox la ha contestado con firmeza, especialmente cuando Iglesias ha dado a entender que la Guerra Civil fue como una contienda entre judíos y miembros de las SS, cuando en ambos bandos se cometieron crímenes horrendos, por ejemplo la masacre de Paracuellos, a cuyas víctimas Podemos acusó de “fascismo”. Lo más llamativo de esta parte más cultural del debate, que es donde tocaba dar la batalla de las ideas con toda claridad, es que Casado ha estado como ausente en esta parte del debate, igual que lo ha estado su partido desde hace años.

Personalmente creo que Abascal ha ganado el debate por goleada, ante todo porque hiciesen lo que hiciesen sus rivales, tenía las de ganar. Si le aislaban, porque tendría ocasión de exponer su programa si intermediarios, como hizo al comienzo del debate. Y si se enzarzaban con él, como ha pasado en la segunda parte, porque Abascal no se corta un pelo y da buenas y contundentes réplicas. Os dejo aquí con las mejores intervenciones de Abascal en este debate:

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  1. Luna

    “Esos autónomos que se han convertido en recaudadores de un IVA para el Estado cuando aún no han cobrado por los trabajos realizados”.

    He vivido en mis carnes este problema y fue verdaderamente acuciante cuando llegó la crisis de Zapatero. Me preguntaba por qué tenía que administrarme personal y familiarmente con un dinero que no era mío, tener la previsión y el ahorro necesarios para el pago de los impuestos en su plazo correspondiente y vi que podía hacerse de otra manera: Si en el momento mismo del pago de una factura mi cliente me abonaba la parte correspondiente a mi trabajo y la del IVA a Hacienda, todos ganábamos: Él, porque ya lo tenía asegurado, yo, porque eludía una responsabilidad innecesaria y el Estado por el pronto pago, que si se mira bien genera unos intereses cuantiosos.

    Esto habría sido una buena inyección de dinero a las arcas de Hacienda, mi tranquilidad y la de mis clientes (muchos autónomos y muchas empresas quedaron en ruina y mora). Vi también que había dos fórmulas posibles: El pago inmediato del IVA a Hacienda por el cliente, o su compromiso para hacerlo en el plazo en que me habría tocado hacerlo a mí. Aquí tenemos que contar con que a los autónomos y pequeños empresarios no nos viene tan bien como a la gran empresa el juego de intereses para obtener réditos, que concebimos nuestra economía como resultado más de nuestra producción que de posibles inversiones, en cuyo riesgo no queremos entrar por tener una operatividad bastante limitada -conocimientos, más que nada- Así, si mi cliente es una gran constructora, sí puede “jugar” con ese IVA que ya pagará en su momento, sacando beneficios que ahora pierde por pagármelo a mí y sobre los que también tributará, ganando más Hacienda; yo no paso el miedo de haber perdido un dinero que se me consignó meses antes.

    Inventé la factura “amarilla”(por ponerle un nombre): En toda su fórmula supone este pago directo a Hacienda, ya sea en el momento de su liquidación o en el que marque el calendario tributario para el IVA, y escribí al Ministerio de Hacienda en tiempos del PSOE. Les sugerí la idea, exponiendo las mejoras económicas que para cada parte podía ver como ciudadano de a pie, sin entrar en cuestiones de economía que desconozco. Mi suegro era economista y lo veía muy bien, me explicó una prolija estimación en donde entendí la cuarta parte o menos, pero salían muuuchos millones de euros en beneficios por causa de haber impedido un lucro cesante.

    Recibí un correo electrónico en que No-Sé-Quién-Alto-Funcionario me daba las gracias por la sugerencia, en nombre de las más altas Instancias, con su escudo de colorines y sus cosas, y que estudiarían la moción para dar una respuesta motivada.

    Recibí luego la dicha respuesta, con la motivación típica del funcionario, basada en copias y pegas de artículos legales para demostrar que no, que no se podía hacer. Algo desanimado contesté que no se trataba de eso, que no contemplaba cómo era la ley presente sino qué medidas legislativas, políticas y financieras podrían llegar a existir, que lo mío era una sugerencia de funcionamiento para que otros que se supone que tienen potestad y conocimientos para hacerlo le dieran forma. Yo no soy el Parlamento, ni siquiera un jurista.

    No hubo respuesta.

    Luego salió el PP y como la idea me parecía necesaria para todos, me volví a dirigir al Ministerio de Hacienda a través de su web, con la misma sugerencia. Y la respuesta fue aproximadamente la misma, firmada por otro funcionario y motivada con citas de unas leyes en repertorio parecido… Me acordé de aquél artículo de Larra que ha pasado a la historia: “en este país…”. Dice en él: “Pese a la buena intención y oportunidad de la propuesta, denegado”. Y sigue con una opinión del periodista célebre: “En España no triunfa muchas veces la conspiración sino la desidia del funcionario” [Todas estas citas son de memoria, supongo que con errores garrafales de bulto].

    Queda esta sugerencia para que alguien vea si es capaz de darle una forma jurídica y fiscal correctas, una muestra de que se puede actuar de otras maneras perfectamente lícitas y más beneficiosas, ofreciendo la oportunidad de elección entre ellas y una mayor libertad financiera.

  2. josé Herrera Pérez

    ENCUENTRO, DE UNA MANERA OBJETIVA, QUE SANTIAGO ABASCAL, HA ESTADO COMO EN SUS DIFERENTES INTERVENCIONES, EN ESE DEBATE, CON UNA GRAN SOLIDEZ EN SUS PLANTEAMIENTOS, CON COHERENCIA EN SUS PROPOSITOS, Y CON LA VALENTIA QUE LE CARACTERIZA, LLAMANDO LAS COSAS POR SU NOMBRE.
    A MI ENTENDER, A SIDO EL CANDIDATO MAS RELEVANTE DEL DEBATE.

  3. Aguanegra

    En líneas generales ganó Abascal, Rivera tuvo momentos buenos y Casado es muy bueno cuando se suelta, pero le falta la valentía de negarle la superioridad a la izquierda.
    Pero lo que más me sorprende es que han dejado escapar vivo a Sánchez, un individuo mediocre.
    Ortega Smith lo habría humillado, aunque creo que el perfil de un Abascal sereno y que transmite honestidad es más positivo para los posibles votantes de Vox(los no convencidos), ya que desmonta el estereotipo de ultras que le quieren etiquetar al partido de Abascal.

  4. Carmen

    Sin duda Abascal trasmite honestidad y absoluta claridad en sus propuestas, propuestas con las que me identifico, me siento representada. Vox el mejor!!!!

  5. Marcial

    Coincido con el comentario anterior

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