Echtra Nerai: una leyenda del Samhain

Samhain es como se dice “Noviembre” en gaélico, un mes por el que siento aprecio pues es la época del año en la que nacÃ. En la antigua Irlanda, este tiempo marcaba el final del verano y el inicio del invierno. La vÃspera del Samhain, por la noche, se decÃa que los espÃritus de los muertos volvÃan para encontrarse con los vivos, lo que muchos siglos después darÃa lugar a lo que hoy conocemos como Halloween. En una noche del Samhain está ambientada una de las leyendas más terrorÃficas de la vieja Irlanda: el “Echtra Nerai”.
Traducido del gaélico como “La aventura de Nera”, relata la historia del guerrero del mismo nombre que vivió en los albores de nuestra era, en el reino de Connacht, la provincia occidental del Eire, cuyas costas miran al Océano. La leyenda nos sitúa en una noche del Samhain, cuando el Rey Aillil y toda su corte celebraban una fiesta en el palacio de Rath Cruachan, en la capital de sus dominios.
Aillil quiso poner a prueba el valor de los suyos, y ofreció como premio su espada, un arma muy valiosa con la empuñadura de oro, al guerrero que fuese capaz de colgar una cinta de mimbre del tobillo de uno de los cuerpos de los dos cautivos a los que habÃan ejecutado el dÃa anterior, y cuyos cadáveres aún pendulaban en sus horcas.
El siniestro reto del monarca y la noche terrorÃfica elegida para lanzarlo hicieron mella en el corazón de los hombres del reino. SabÃan que en la vÃspera del Samhain los espÃritus de los muertos estaban al acecho, y aterrados por la sola idea de toparse con ellos, ningún guerrero se ofreció para tal empresa. Sólo Nera, el más valiente, consiguió reunir el coraje suficiente y dar un paso al frente.
Habiéndose vestido su armadura, Nera acudió al lugar donde pendÃan los cuerpos de los ahorcados. En el momento en que Nera colocaba la cinta de mimbre en el tobillo de uno de los muertos, vio que éste se movÃa. Con una voz siniestra y desgarrada, el cadáver elogió el valor del guerrero y, sumido en la desesperación, le pidió agua para poder apagar la sed que le habÃa quitado la vida y que le abrasaba la garganta más allá de la muerte. Apiadado del sufrimiento que padecÃa el ahorcado, Nera cargó con él a sus espaldas y fueron a buscar agua a la casa más cercana.
El guerrero, al acercarse a ese hogar, se lo encontró rodeado por un lago de fuego. “No hay bebida para nosotros en esa casa”, dijo el cautivo con su voz de ultratumba. “Vayamos a la casa que se divisa más allá”. Obedeciendo al muerto, Nera se aproximó a la otra vivienda y se la encontró rodeada de un estanque de agua. Incapaz de salvar el obstáculo, y siguiendo una nueva recomendación del difunto, Nera cargó con él hasta una tercera casa en la que no encontraron nada extraño.
Pálidos ante la espantosa compañÃa que depositaba el guerrero en el suelo de su hogar, la familia que vivÃa entre aquellas paredes dio de beber a Nera y al ahorcado. Habiendo bebido éste tres tazas del lÃquido elemento, escupió la última sobre las cabezas de los hogareños, provocándoles la muerte. Sintiendo repulsión por haber hecho un favor a aquel cruel y desalmado muerto, Nera lo devolvió a la horca en la que le habÃa encontrado y tomó el camino de vuelta a Rath Cruachan, donde le estarÃa esperando su recompensa.
Cuando por fin llegó a la corte de Aillil, Nera encontró el palacio en llamas y a sus ocupantes decapitados. Ante la evidencia de que un ejército enemigo habÃa atacado el reino, buscó pistas de lo ocurrido y descubrió que los invasores eran las huestes del SÃdh, el mÃtico reino de las hadas de Irlanda. Siguió su rastro hasta la Cueva de Cruachain, donde -según las leyendas- están las puertas que conducen al mundo de los muertos. Allà Nera se encontró al rey de los SÃdh con sus mesnadas, y junto a ellos las cabezas cortadas de las gentes del Rath Cruachan, clavadas en estacas.
Descubriendo los guerreros del SÃdh que habÃa un mortal entre ellos, debido al mayor peso de sus pisadas, el rey de aquéllos le ofreció respetar su vida y concederle un hogar y una esposa a cambio sólo de que Nera proporcionase al SÃdh un suministro diario de leña. Habiendo muerto los suyos, y viéndose solo y desamparado, Nera aceptó el trato y vivió un tiempo de forma plácida y pacÃfica.
No habÃa pasado un año de los terribles sucesos del Samhain que he referido cuando la esposa de Nera, movida por el amor a él, le confesó que Cruachain estaba intacta, que el guerrero habÃa sido engañado y sólo habÃa presenciado una visión de lo que ocurrirÃa en la siguiente noche del Samhain si Nera no alertaba a su rey y a su gente, pues el rey del SÃdh se proponÃa arrasar de verdad el reino.

Nera decidió entonces regresar al reino de los vivos, donde fue recibido con honores por Aillil, que le otorgó el premio prometido: su propia espada guarnecida en oro. El guerrero relató a los suyos lo ocurrido desde la fatÃdica noche del Samhain. Decididos a no dejarse vencer, los guerreros enviaron a sus mujeres e hijos a lugar seguro, fuera del Cruachan, y se aprestaron a armarse. Reunidas las huestes de Connacht y las de sus vecinos del Ulster, libraron una batalla en el SÃdh, de donde se llevaron tres preciados tesoros de ese reino: la Corona de Brión, el Manto de Lóegaire en Armagh, y la Camisa de Dúnlang en Kildare, con los que regresaron victoriosos.
La suerte de Nera fue muy distinta a la de sus viejos compañeros de armas. Regresó al SÃdh para encontrarse con su esposa, y allà permanecerá, según la leyenda, hasta el dÃa del fin del mundo.

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Comentarios a esta entrada:
Lady Vorzheva
1:26 | 1/11/07
Elentir
1:34 | 1/11/07
eos
9:58 | 1/11/07
Kraken
11:27 | 1/11/07
El Cerrajero
12:22 | 1/11/07
Elentir
Cerrajero, Eos, muchas gracias, me alegro de que os haya gustado. :)
Soy consciente de que es un texto largo y de que poca gente lo leerá entero Internet es asÃ, pero en fin, un dÃa es un dÃa y creo que merecÃa la pena.
15:39 | 1/11/07
Chiribuso
Estoy un poquito harto de las falsedades históricas y de la manipulación a la que estamo sometidos en Galicia…como vea un cartel más del “samaÃn” le prendo fuego!!!
16:18 | 1/11/07
Elentir
En fin, como a ti, me encanta la mitologÃa irlandesa, pero estas manipulaciones nacionalistas me parecen simple mercancÃa de importación.
16:25 | 1/11/07
samuel
18:48 | 1/11/07
Schwan
He disfrutado un montón con su lectura. Y si no te importa, me lo quedo. Me encanta contar historias asi a mi sobrinillo y a sus amigos cuando se quedan en casa.
21:22 | 1/11/07
Elentir
21:25 | 1/11/07
Schwan
21:35 | 1/11/07
MArcial
Que recuerde hubo celtas no sólo en Galicia (hay restos de poblamientos puramente celtas en el valle del Guadalquivir).
Y no sólo en Francia (la Galia): los gálatas vivÃan en Anatolia.
13:54 | 2/11/07
Elentir
18:27 | 2/11/07
Mujerárbol
Bonita versión clara del Echtra. Saludos de alguien que sà que traduce cuentos antiguos irlandeses. De la lengua que sea: a estas alturas de la falsificación ya me da lo mismo. Seguirán diciendo que hubo Samain en Galicia, pero “mi” Táin se publicará sin prólogo famoso.
Con prólogo hermoso, eso sÃ, estoy segura.
12:31 | 15/02/08
Fernando
El SamaÃn en Galicia no es una invención, es algo que se ha perdido de una generación para otra. Mi padre si que lo celebraba cuando era niño, esta tradición se da fundamentalmente en la zona Norte de Galicia. Al parecer, según cuenta mi padre, se ponÃan calabazas en los cruces de camino para asustar a los viajeros. También me comentó que si se la ponÃas a un vecino ensu casa se ponÃa de muy mala leche porque al parecer le daba mala suerte. No he ahondado más, y, ahora ya no puedo, desgraciadamente.
Sólo rematar diciéndoos que antes de opinar, uno se debe informar, que la demagogia es mala y asà va el paÃs.
Saludos.
13:36 | 21/10/09
Elentir
Me parece fenomenal, desde luego, que cada uno celebre las fiestas o tradiciones que le dé la gana, pero lo de que el Samhain es una tradición gallega, como que no.
18:08 | 21/10/09
Cordelia
12:34 | 3/11/09
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