Exclusiva: la Madre Teresa ¡era humana!

Ayer, El País cuestionaba y Periodista Digital negaba directamente que Teresa de Calcuta creyese en Dios. Ambos medios se basan en unas líneas escritas por Madre Teresa al reverendo Michael van der Peet tres meses antes de recibir el Premio Nobel de la Paz de 1979: “Jesús tiene un amor muy especial por ti, pero por mí… el silencio y el vacío son demasiado grandes, miro y no veo, escucho y no oigo, la lengua se mueve, pero no habla”, decía la monja albanesa.

Y eso es todo, amigos. Toda la polémica reside en un momento de flaqueza de una mujer cuya fortaleza espiritual y cuya humanidad han fascinado a millones de personas, entre ellas éste que os escribe. Desconozco qué idea tienen de la vivencia de la fe cristiana esos medios que juzgan tan a la ligera las creencias de Teresa, pero he de decirles que muchos cristianos hemos tenido dudas a lo largo de nuestras vidas, y en esto me incluyo, por supuesto. Tener dudas en algún momento no nos convierte automáticamente en descreídos.

Hay mucha gente que piensa en los santos como personas cuya fe es tan perfecta que casi la llevan grabada en los genes, como si fueran superhéroes de la religión. Nada más lejos de la realidad. Hay santos que se han caído y se han vuelto a levantar un montón de veces, y es que los santos también son seres humanos. Teresa de Calcuta escribió esas líneas en 1979, 18 años antes de morir, un largo periodo de tiempo en el que su humanidad y su testimonio de fe como cristiana quedaron fuera de toda duda.

Por cierto, sobre este curioso episodio periodístico ha escrito Montse Doval no uno, sino dos artículos de una profundidad intelectual que me provoca cierta envidia. Os recomiendo su lectura.

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