Rechazar el uso del Congreso para fines personales es de ‘retrógados y machistas’

El pasado jueves critiqué desde aquí la lamentable intervención de Ana Oramas en el Debate del Estado de la Nación, una intervención que consistió en una catarata de reflexiones sobre la vida personal de la diputada de Coalición Canaria, incluidas grandes dosis de autocompasión sobre el coste que tiene para ella su carrera política.

Anteayer Oramas despachó críticas como la mía desde la COPE, afirmando que “las mujeres, los hombres sensibles y los gays me entienden perfectamente y solo los retrógados y machistas han reaccionado airados a mis palabras”. Así pues, deduzco que para esta señora yo he criticado su lamentable intervención no porque como ciudadano me indigne que un político use para fines personales y privados la tribuna del Parlamento, sino porque no soy mujer, ni gay ni hombre sensible, y soy sencillamente un retrógrado y un machista. Deduzco, también, que las mujeres y homosexuales a los que he visto criticar a Oramas no son en realidad, según esta señora, ni mujeres ni homosexuales. Desde luego, el nivel argumental de esta diputada es el propio de una cría de jardín de infancia. Su falta de respeto por sus propios votantes ya me parece incalificable y fuera de toda comparación.

Lo que sí me parece revelador es que en dicha emisora Oramas ha asegurado que habló “como persona y no como política”. El caso es que esta señora no ha subido a la tribuna del Congreso de los Diputados por ser una persona. Los españolitos de a pie también somos personas y no nos dejan hablar desde esos micrófonos. Ana Oramas habló desde esa tribuna porque es diputada, porque un número significativo de canarios la han votado para que les represente y defienda sus derechos e intereses. Y cuando digo “sus” me refiero a los de los ciudadanos, no a los intereses personales de Oramas, por supuesto. Creo no equivocarme al afirmar que entre los votantes de Oramas también habrá gente que ha criticado su intervención. ¿Serán machistas y retrógrados? ¿Habrá mujeres y gays entre ellos?

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Comentarios:

  1. Muy acertado post, me temo que soy una de esas machistas, retrógradas y poco sensibles personas que han criticado la lamentable actuación esta señora…

    A la diputada Oramas, ya que habló como persona y no como política, le deberían restar de su muy respetable sueldo esta intervención…

  2. Habla la persona, que no diputada, esa que peroró el otro día en el Congreso de: “las mujeres, los hombres sensibles y los gays”, lo cual me lleva a concluir que en las profundidades de su intelecto, a las mujeres y a los gays se nos supone sensibles per se, los hombres, sin embargo, salís directamente de la caverna y sólo unos cuantos elegidos cuentan con esa sensibilidad.

    Yo, como Alawen, también debo de ser una mujer machista, retrógrada y poco sensible, porque desde luego no he podido evitar que se formara en mi garganta un fiero gruñido al conocer las sensibles palabras de la tal Oramas.

    En fin, qué se le va a hacer, tendré que cargar con mi cavernicalismo.

  3. Pablo el herrero

    Una de las características del integrismo feminista, es la de argumentar como machista toda critica a su discurso dogmático. Por eso es fascista, no solamente el discurso, sino la actitud de las feministas que responden echando balones fuera con el exabrupto ¡machista!. Durante décadas estas damas del integrismo feminista se han acostumbrado a tener ante sus exabruptos antivarón el silencio por respuesta… pero ese tiempo ha terminado.

    La verdad es que el feminismo en general y muy en concreto el feminismo socialista en particular, por las mujeres que es representado, es un insulto y una humillación para las cientos de miles de mujeres que no solamente valen más que ellas, sino que hay que denunciar a toda voz que son estas feministas las que invisibilizan socialmente a esos miles de mujeres mucho más preparadas y sensatas que ellas.

    …y es que estas políticastras del feminismo son las más grandes machistas. Para esto si sirve el feminismo, para hacer ascender política y socialmente a las más ineptas mujeres. Aquel demagógico concepto feminista de “el techo de cristal”, para dar a entender que las mujeres no podían ascender laboralmente al máximo nivel, gracias a estas feministas es ahora más verdad que nunca. El feminismo a puesto en el podio social al tipo de mujer que sólo sabe hacer dos cosas:

    • medrar a costa de las mujeres más valiosas que ellas y,
    • adular al machista de turno que le eligió para dicho puesto

    …así de asqueroso es el feminismo.

    Pablo el herrero.

  4. Álvaro

    Esta señora es una indecente, y encima ahora insulta a las mujeres, los hombres sensibles y los gays. ¿Qué se piensa? ¿Que por ser mujer, hombre sensible o gay, se nos funden las neuronas y sólo llegamos a consumir telenovelas venezolanas, y se nos anula nuestra capacidad crítica y el sentido común?

    ¿Esta es la imagen que tiene de las mujeres, los hombres sensibles y los gays?

    “Somos tontitos y nos gusta que los machistas sean los únicos que piensen, y que lo hagan por nosotros…. así nosotros sólo nos tenemos que dedicar a ver telenovelas, aplaudir -y pagar- borreguilmente a nuestra diputada folcklórica. Viva Ana Oramas”

  5. El Tíol Bastón

    ¿”Las mujeres”, los “hombres sensibles” y los “gays”? Hay que entender qué es lo que quiere decir esta “caballera” con estas expresiones. Mujeres = feminazis, “hombres sensibles” = pelotilleros arrimaos al sol de la moda progre, “gays” = los del lobby activístico-publicista. ¿Qué se puede esperar de gente que nos quiere hacer comer públicamente su manera de entender, vivir y utilizar algo que pertenece al ámbito privado como es el sexo, sino que utilicen el lugar público como es el Congreso, para airear sus instintos estomacales?

  6. ¡¡Uups!! O sea, que no estoy casado con una mujer, porque ha criticado la intervención de la politicucha esa asíq eu noes ni mujer no hambre sensible ni gay, sino hombre machista y retrógrado. Así pues, me ha tenido engañado 16 años haciéndome creer que era mujer, sobre todo cuando trajo al mundo a nuestros hijos. Gracias a esta señora he descubierto que soy un hombre engañado.

    No suelo insultar, pero esta tía es imbécil hasta la nausea.

  7. yavembar

    Lo que más me llama la atención de su intervención es que, según esta mujer, los gays son algo diferente a un hombre o una mujer. Es decir, los gays no son hombres ni mujeres, son otra cosa. Cuánto daño ha hecho la ideologái de género, madre mía.

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