Una agonía de 14 días hasta morir de hambre y sed: ¿es eso la ‘muerte digna’?

El 27 de agosto os explicaba aquí que la Junta de Andalucía había dado orden de dejar morir de hambre y sed a Ramona Estévez, una anciana en coma que no había dejado ningún testamento vital expresando su deseo de que le aplicasen una muerte tan horrenda como ésa. Pues bien: Ramona Estévez ha fallecido 14 días después de que se le retirase la sonda nasogástrica que le permitía alimentarse e hidratarse. Han sido dos semanas enteras de agonía hasta morir de hambre y sed, una muerte espantosa que no le deseo a nadie, ni siquiera a los que han decidido que hacerle eso a una anciana es una forma de “muerte digna”.

Lo ocurrido con Ramona Estévez sienta un peligroso precedente en España, y eso sin que haya llegado a aprobarse aún el nefasto proyecto de ley que el gobierno socialista pretendía usar de puente para legalizar prácticas eutanásicas en España. No me gustaría estar en la piel de ninguna persona mayor en coma después de lo que le han hecho a Ramona, sin que ésta dejase documento alguno solicitando un trato tan cruel, y sin que el asunto haya tenido ni de lejos la relevancia mediática que se le da a cualquier partido de la liga de fútbol. Eso sí, toda la propaganda y todas las mentiras de los promotores de la eutanasia se vienen abajo con este caso. Ni voluntad del paciente, ni decidir sobre la propia vida, ni muerte dulce, ni rechazo del ensañamiento terapéutico (alimentar e hidratar al paciente es un cuidado básico al que tiene derecho todo paciente, no un tratamiento médico). En cualquier caso, si los partidarios de la eutanasia aún creen que esto es “muerte digna”, demuéstrenlo pidiendo que, llegado el día, les apliquen el mismo trato cruel que ha recibido Ramona. Al menos ellos podrán tomar esa decisión sobre su propia vida, algo que a Ramona se le ha negado.

Entradas relacionadas:

¿Para el PSOE una ‘muerte digna’ es matar de hambre a una anciana?
Presionados para dejar morir al paciente
¿Esto es lo que quieren traer a España?
Eutanasia: ¿te fías de Rubalcaba?

No te pierdas las novedades y contenidos que te interesan. Recibe gratis el boletín diario en tu correo electrónico:

Comentarios:

  1. Obi Wan Kenobi

    Hay pocos embarazos, porque está de moda tener uno y solo uno. Muchos de esos que habrían podido nacer, no nacen porque se les asesina en aplicación del “derecho a decidir”, en esos campos de exterminio legalizados y subvencionados por las autoridades.
    Consecuencia: hay pocos niños, insuficientes para el reemplazo generacional.
    Los del “baby boom” de los años 60 (entre los cuales me cuento, porque nací en 1966) vamos ya por la cuarentena y aproximándonos a la cincuentena. Somos legión, somos muchísimos. Mis padres tuvieron 4 hijos, mis suegros 4 hijos también, tengo más de 35 primos porque las hermanas de mi madre (que son 4) tuvieron todas entre 4 y 5 hijos.
    Teniendo en cuenta lo que he dicho en el párrafo primero (poca natalidad, y mucho aborto), y teniendo en cuenta que dentro de 15 ó 20 años habrá que empezar a Pagar las pensiones de los para entonces viejos del “baby boom” de los años 60 los canallas que nos gobiernan y los lacayos que hacen como que se oponen y aspiran a gobernar, han hecho sus números. Y se han dado cuenta de que tienen que empezar ya a meter la eutanasia para eliminarnos a los del “baby boom”, porque nuestras pensiones no podrán sostenerse, por la sencilla razón de que no habrá cotizantes: a los que hubieran podido ser cotizantes los fueron exterminando en las trituradoras del aborto.
    La táctica con la eutanasia será la misma que usaron con el aborto: casos aislados extremísimos, lacrimógenos, tipo película “mar adentro”, propaganda arrasadora, especialmente virulenta contra la Iglesia y presentando la eutanasia como un “derecho a la muerte digna”
    Dentro de 20 años, cuando los para entonces viejos del “baby boom” seamos una carga insoportable porque no hay reemplazo generacional (el que pudiera haberlo habido, que lo busquen en los contenedores de basura de los abortorios), la eutanasia será no sólo un derecho, incluso una “obligación”.
    Aviso para navegantes, para aquellos que lean esto y tengan más de 40 años: vienen a por nosotros, y detrás de nosotros, irán a por los que ahora tienen 35 ó 30 años, porque seguirá faltando reemplazo generacional (el que pudiera haberlo habido, sigan buscándolo en los contenedores de basura de los abortorios).
    El PP también está entre los que apoyaron en Andalucía la ley de “muerte digna” Ya no sólo por convicciones, sino también por instinto de autoconservación, votaré a AES.
    Los que lean esto y no sigan mi consejo, y tengan ahora 40, 45 ó 50 años, dentro de 20 años no se quejen si sus familiares, y el doctor y la enfermera se ponen muy pelmas insistiendo en que decida “morir dignamente”. A lo mejor ni le preguntan, como han hecho con Ramona Estevez: su tratamiento médico y su pensión, son demasiado caros y hay qur seguir sosteniendo políticos, sindicatos, autonomías y fruslerías varias.

  2. José Jacinto Verde Colinas

    Evidentemente, no se trata de una muerte digna.

    No sabría definir qué es exactamente muerte digna, si es que existe alguna definición al respecto. Todas las personas tienen las misma dignidad ante Dios, por lo que creo que no existe ninguna muerte digna o indigna.

    Lo que sí existen son formas de presentarse más dignamente ante Dios que otras. Entendido de esta forma, creo que podríamos decir que muerte digna sería aquélla en la cual la persona que muere lo hace en gracia de Dios y, preferiblemente, habiendo recibido la Unción de Enfermos y, si es posible, también la confesión sacramental y el viático (última Eucaristía antes de la muerte).

    El que una persona tenga más o menos dolor o sufrimiento en los momentos previos a su muerte no tiene nada que ver con la muerte digna (o indigna). Cualquier persona, y en especial los cristianos, debemos saber aceptar (aunque nos cueste) el dolor y los sufrimientos que Dios nos envía, en cualquier momento de nuestra vida; también en los momentos previos a la muerte. Y esto debe aplicarse también a los familiares y personas más allegadas a la persona sufriente.

    Si admitimos el concepto de muerte digna que la mentalidad dominante nos quiere imponer, quizás la muerte más indigna (o una de las más indignas) de la historia sería la de Jesucristo, pero esto no es cierto, porque con su Pasión y su Muerte Jesucristo nos redimió del pecado y nos abrió las puertas de la salvación eterna.

    Por otra parte, según publicó Infocatólica hace varios días, el obispo de Huelva ya ha dejado perfectamente claro que lo que se está haciendo con Ramona es un caso claro de eutanasia, que no es sino una de las formas en las que la cultura de la muerte se manifiesta en nuestros días. Estoy convencido que detrás de la eutanasia se mueven, en muchos casos, intereses económicos, hedonistas y egoístas por parte de las autoridades y de los familiares.

  3. Jandro

    Pues es verdad que esta gente ha hecho que esta anciana haya “muerto dignamente”, entendiendo su dignidad en el sufrimiento que habrá tenido que arrostrar por culpa de esta panda. Ha muerto dignamente, como puede morir un mártir; eso no se puede negar.

    Pero me imagino que la cosa no quedará aquí, sino que, en un futuro cercano, usarán casos como éste para no dejarla morir (por lo cruento de la situación), sino optar por quitarle la vida de formas más activas y directas en nombre de una piedad retorcida.

  4. Eze

    En primer lugar, una persona en coma irreversible, por definición, ha dejado de existir, pese a estar biológicamente viva, ya que su mente se ha extinguido. Y sólo se mantiene biológicamente viva gracias al soporte artificial. Dadas esas condiciones, ni se le causa un daño al matarla (porque no tiene vida personal futura), ni padece sufrimiento por inanición, ya que no tiene vida mental.

    En segundo lugar, se ha considerado probada su voluntad de no vivir enchufada a la sonda, según testimonio de su hijo.

  5. Lo de que sólo se mantiene viva gracias al “soporte artificial” tiene narices cuando esa mujer, a pesar de su ancianidad, ha tardado dos semanas en morir de hambre y sed. Por cierto, que si ha muerto a las dos semanas, es señal de que existía -cuestionarlo ya me parece una broma macabra-, que estaba viva y que era una persona con derechos.

    No entiendo la facilidad de algunos para decidir quién ha de vivir, o quién es ser humano o deja de serlo. Esa falta de respeto por la vida es algo muy preocupante y que deja en evidencia hasta qué punto se está degradando ética y moralmente nuestra sociedad.

    Por otra parte, el mero testimonio de un tercero no prueba nada, y menos cuando lo que se pretende probar es la voluntad de una persona para que la maten de hambre y de sed. En fin, que me deja flipando a colores que consideres en serio que eso es prueba suficiente para dispensarle a una persona una muerte tan cruel como la que se le ha provocado a esta mujer. Flipante, vamos.

  6. Eze

    Elentir. Si uno está en coma irreversible sólo se le puede alimentar artificialmente. Si no se le alimenta artificialmente, muere. Por lo tanto uno sólo se mantiene vivo gracias al soporte artificial. Cuánto tarde uno en morir cuando le retiran un apoyo no dice nada sobre si ese apoyo era o no encesario para que uno se mantuviera vivo.

    Lamento no haber sido claro. En todo momento he dicho que está biológicamente viva. Pero supongo que me concederás, Elentir, que en un organismo humano cuyo cerebro está dañado irreparablemente de forma que no existe conciencia y sólo el tronco encéfalico está activo no hay actividad mental. Es decir, no hay capacidad para albergar estados mentales como creencias, deseos, emociones u otras experiencias. Y si no hay mente no puede haber persona. Eso quiere decir que Ramona Estévez estaba muerta, muerta en el sentido moral que importa, aunque el organismo que era suyo estaba vivo.

    Si este te parece un razonamiento facilón, bueno. Claro que lo he simplificado. Pero refleja la opinión de parte del pensamiento fílosófico contemporáneo: nuestra existencia es psicológica, no biológica.

  7. Insisto: confundir los cuidados básicos de todo paciente, incluso de un moribundo, con una forma de ensañamiento terapéutico es muy peligroso. De ahí a la violación de los derechos y de la dignidad de todo paciente en coma sólo hay un paso. Y desde luego, la vida no se limita a pura psicología, a menos que pretendamos que los minusválidos mentales tienen menos dignidad como seres humanos, claro.

  8. Eze

    Elentir. No sé de donde sacas que el hecho de que nuestra existencia consista en nuestra continuidad psicológica, lo cual es una posición metafísica, implica que aquellos con capacidades cognitivas sub-estándar merecen menos respeto. Esto último es una afirmación moral que no se sigue deductivamente de la posición metafísica. Lo único que he querido decir es que cuando acaba por completo la vida mental, la persona deja de existir, aunque el cuerpo que era suyo siga vivo.

  9. No es ésa la conclusión que saco yo: es la que ya se percibe en leyes como la actual Ley del Aborto, que concede un plazo extra para liquidar a un ser humano en el inicio de su vida si tiene, por ejemplo, el síndrome de Down. A eso es a lo que nos conduce la mentalidad que informa este tipo de leyes.

  10. iperico

    La muerte digna es la renuncia de la sociedad a dignificar la vida de una persona. Así, para acabar con una vida indigna (¿existe la vida indigna?) en vez de enfocar la solución en cambiar el adjetivo (vida digna) se centran en el sustantivo (muerte). Así, el muerto, ya no tiene vida indigna ni digna.

  11. JUANVI

    Elentir, te aseguro que la muerte de esa anciana ha sido digna. He vivido un caso cercano por familia. El marido de una prima mía sufrió un ataque al corazón que derivó en un ataque cerebrovascular que provocó su muerte cerebral por hipoxia. Tenía 52 años. En le momento del ataque planificaba las vacaciones de verano con el equipo de su gestoría. Era el mes de Julio. Estuvo postrado en cama como un vegetal, pues su cerebro murió el mismo día del ataque, con alimentación nasogástrica hasta febrero. Su sistema digestivo dejó de funcionar y se murió de hambre. Estuvo su cuerpo postrado siete meses en cama, recibiendo las atenciones de su mujer, sus dos hijas, su suegra, sus cuñados, primos, etc… La mayor de mis sobrinas ponía entereza, realismo y serenidad cada vez que los parientes deseaban una recuperación a su padre: “su cerebro está muerto por hipoxia, ya no tiene masa cerebral, no hay nada que hacer”. Y yo deseaba que mi prima hubiera querido y podido aplicar a su marido la eutanasia pasiva.

    A día de hoy mi prima no lo tiene superado, porque es muy fuerte lo que le ha pasado. Y estoy convencido de que si su marido hubiera muerto en Julio, durante el ataque, ella estaría mejor que ahora.

    Estar de velatorio durante siete meses es INHUMANO para la familia e INDIGNO para el paciente (más bien el cuerpo).

    Y teninedo en cuenta que un cuerpo sin cerebro acaba teniendo un fallo de algún sistema vital, o de varios, hasta que falla lo único que le mantiene vivo (sistema respiratorio, sistema circulatorio y sistema digestivo), con lo cual, el cuerpo de tu pariente muere por asfixia, por hambre o por fallo multiorgánico.

Opina sobre esta entrada:

Debes iniciar sesión para comentar. Pulsa aquí para iniciar sesión. Si aún no te has registrado, pulsa aquí para registrarte.