{"id":18663,"date":"2009-11-01T00:25:02","date_gmt":"2009-10-31T23:25:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.outono.net\/elentir\/?p=18663"},"modified":"2009-11-01T00:25:02","modified_gmt":"2009-10-31T23:25:02","slug":"la-leyenda-de-la-sociedad-del-hueso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.outono.net\/elentir\/2009\/11\/01\/la-leyenda-de-la-sociedad-del-hueso\/","title":{"rendered":"La leyenda de la Sociedad del Hueso"},"content":{"rendered":"<p>Este \u00faltimo a\u00f1o, y con ocasi\u00f3n de la boda de unos amigos, he tenido ocasi\u00f3n de visitar un par de veces el pueblo orensano de Leiro, un sitio bonito y tranquilo, regado por las aguas del r\u00edo Avia y que, como suele ocurrir en la Galicia interior, sufre en extremo los rigores del calor en verano y del fr\u00edo en invierno. En esa boda me atrev\u00ed a dar un paseo nocturno por los jardines del monasterio de San Clodio, donde se celebr\u00f3 la ceremonia y el banquete. Mis pasos me llevaron hasta una puerta del recinto del monasterio que da al exterior, tras las cuales -y pasando un regato- te topas con <a href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/elentir\/3648986298\/\">las ruinas de una casa abandonada<\/a>. No sab\u00eda yo entonces que aquel escenario tenebroso, ideal para un relato de misterio, pose\u00eda uno bastante curioso: <strong>la leyenda de la Sociedad del Hueso<\/strong>.<br \/>\n<!--more--><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.outono.net\/elentir\/?p=451\">El 10 de octubre de 2006 ya os habl\u00e9 aqu\u00ed de la Compa\u00f1a<\/a> (cuyo nombre es as\u00ed, a secas, pues de santa no tiene nada). Si menciono ahora a la Compa\u00f1a es porque esta tradici\u00f3n gallega es muy adecuada para comprender lo que pudo haber sido la Sociedad del Hueso (siempre seg\u00fan las leyendas de Leiro), pues en este caso <strong>nos encontramos, por as\u00ed decirlo, con una Compa\u00f1a de vivos<\/strong>.<\/p>\n<p>Los miembros de la Sociedad del Hueso -o Sociedade do \u00d3so, en gallego- ser\u00eda personas vivas que integraban una sociedad secreta a la que se atribu\u00eda facultades fuera de lo normal. Una de ellas, muy relacionada con esta noche, era la de predecir con total seguridad el momento en el que iba a morir una persona. Las leyendas de la zona, de hecho, sugieren que los miembros de esa extra\u00f1a sociedad secreta sab\u00edan cuando se pod\u00eda prescindir de un m\u00e9dico porque sus servicios ya no iban a impedir lo inevitable.<\/p>\n<p>Otra caracter\u00edstica de estos personajes era el poder de abandonar sus cuerpos, como fantasmas o m\u00e1s bien sombras casi invisibles, con la capacidad de atravesar paredes y toda clase de objetos materiales. La leyenda indicaba que, ante la muerte pr\u00f3xima de uno de los integrantes del grupo, los dem\u00e1s acud\u00edan a su casa con un sacerdote perteneciente a la sociedad. Se formaba entonces un entierro silencioso y cuya marcha guardar\u00eda un gran parecido con la Compa\u00f1a. El fallecido permanec\u00eda de forma aparente en su lecho de muerte, pero seg\u00fan la leyenda, la Sociedad se llevaba sus huesos en un entierro nocturno, para quemarlos.<\/p>\n<p>Nemesio Barja relat\u00f3 en 1921 lo ocurrido en <a href=\"http:\/\/roucos.blogspot.com\/2006\/12\/un-paseo-bern.html\">la peque\u00f1a iglesia de Ber\u00e1n<\/a>, en Leiro, seg\u00fan la tradici\u00f3n. Una mujer lleg\u00f3 a esa iglesia poco antes del amanecer y se la encontr\u00f3 repleta de gente que celebraba un entierro. Como estaba oscuro, uno de los presentes le dio una larga vela encendida que la se\u00f1ora sostuvo durante toda la ceremonia. Una vez terminado el entierro, la mujer dej\u00f3 la vela en el cesto que llevaba consigo. Al salir el Sol, observ\u00f3 que aquello que hab\u00eda dejado en su cesto no era una vela, sino un hueso humano. Sin saberlo, esta mujer hab\u00eda asistido al entierro de un miembro de la Sociedad del Hueso.<\/p>\n<p>Feliz D\u00eda de Todos los Santos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este \u00faltimo a\u00f1o, y con ocasi\u00f3n de la boda de unos amigos, he tenido ocasi\u00f3n de visitar un par de veces el pueblo orensano de Leiro, un sitio bonito y tranquilo, regado por las aguas del r\u00edo Avia y que, como suele ocurrir en la Galicia interior, sufre en extremo los rigores del calor en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[32],"tags":[125],"class_list":["post-18663","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-misterio","tag-leyendas-gallegas"],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-08-11 20:04:34","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.outono.net\/elentir\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18663","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.outono.net\/elentir\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.outono.net\/elentir\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.outono.net\/elentir\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.outono.net\/elentir\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18663"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.outono.net\/elentir\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18663\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.outono.net\/elentir\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18663"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.outono.net\/elentir\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18663"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.outono.net\/elentir\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18663"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}