{"id":2377,"date":"2008-01-21T03:48:00","date_gmt":"2008-01-21T02:48:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.outono.net\/elentir\/?p=2377"},"modified":"2012-11-22T07:27:25","modified_gmt":"2012-11-22T06:27:25","slug":"el-faro-de-silleiro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.outono.net\/elentir\/2008\/01\/21\/el-faro-de-silleiro\/","title":{"rendered":"El Faro de Silleiro"},"content":{"rendered":"<p>Galicia tiene un pacto con el Oc\u00e9ano: \u00e9l nos env\u00eda nubes de lluvia para que nuestra tierra nunca deje de ser verde y, a cambio, nosotros renunciamos a ver de d\u00eda el Sol y de noche las estrellas. Es un cambio justo pero duro de llevar. La semana pasada tuvimos por aqu\u00ed de visita a un se\u00f1or temporal, que ven\u00eda a traernos de una vez los atrasos de agua que nos deb\u00eda el se\u00f1or de los mares.<br \/>\n<!--more--><\/p>\n<p>Cuando esto ocurre, vivir aqu\u00ed significa no ver la luz del d\u00eda, salvo que por tal cosa se entienda un cielo gris plomizo que le quita el color a todas las cosas. No amanece, sino que la noche se vuelve algo m\u00e1s clara durante unas horas. La falta de Sol y la monoton\u00eda de la lluvia se acumulan en el alma en forma de congoja. Supongo que es por eso que los gallegos tenemos cierta fama de melancol\u00eda.<\/p>\n<p>Este s\u00e1bado, sin embargo, la ma\u00f1ana nos regal\u00f3 un espl\u00e9ndido azul. La R\u00eda recuper\u00f3 su color y la noche se visti\u00f3 otra vez su traje de luces. Aprovechando la ocasi\u00f3n, ayer decid\u00ed irme a Cabo Silleiro, donde la vieja bater\u00eda de costa sigue retando al mar con sus potentes ca\u00f1ones Vickers, cegados para siempre, y los dedos del faro acarician una y otra vez las olas y las faldas de la Grova.<\/p>\n<p>La Luna, casi llena, iluminaba la espuma entre los escollos, donde las olas hac\u00edan resonar su estruendo. Quien no lo haya escuchado es porque no ha o\u00eddo de verdad la voz del Oc\u00e9ano. Es como un terremoto que se avecina sobre la costa una y otra vez, sin llegar a hacer que tiemble la tierra. Recuerdo dormir hace a\u00f1os, en verano, junto a aquel brutal sonido. Acabas por echarlo de menos, pues el griter\u00edo del agua termina sonando como una nana sin palabras, que te inunda el alma como el canto de una sirena, un canto que a la vez te agarra y te asusta, y no te deja ir. Es ah\u00ed donde nace la morri\u00f1a.<\/p>\n<p>El cielo, tan oscuro y remotamente azul como la profundidad del pi\u00e9lago, estaba plagado de estrellas. El Cintur\u00f3n de Ori\u00f3n, como tres ni\u00f1as que juegan a la comba, se distingu\u00eda sobre lo alto de la cima. Los frutos de Varda parec\u00edan acompa\u00f1ar con su brillo distante al solitario faro, adornado de luces como una verbena pero silencioso y vac\u00edo como el entierro de alguien a quien el mundo ha olvidado.<\/p>\n<p>Todo lo que se ve all\u00ed es la figuraci\u00f3n de la permanencia. Las monta\u00f1as miran al mar con vocaci\u00f3n de eternidad. \u00c9ste se esnafra contra ellas con infinita insistencia desde mucho antes de que nosotros pobl\u00e1ramos estas costas para verlo, y lo seguir\u00e1 haciendo una vez nos hayamos ido. El faro pasea sus haces una y otra vez sobre la sempiterna pelea, como un S\u00edsifo obligado a arrojar grandes piedras de luz. Y sobre todos ellos, el legado de lejanos astros, que hace un viaje astron\u00f3mico s\u00f3lo para ver este lugar.<\/p>\n<p>A su lado, yo soy una mota de polvo, un min\u00fasculo grano arrastrado por el viento y que no durar\u00e1 tantas mareas como ver\u00e1 el faro. Mis problemas y los de todos all\u00ed no significan nada. A las monta\u00f1as no les importan. El mar est\u00e1 muy ocupado moviendo sus aguas. Las estrellas est\u00e1n demasiado lejos. Y el faro, simplemente, mira. \u00bfQu\u00e9 mejor sitio que \u00e9se para olvidarse de todo por un momento?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galicia tiene un pacto con el Oc\u00e9ano: \u00e9l nos env\u00eda nubes de lluvia para que nuestra tierra nunca deje de ser verde y, a cambio, nosotros renunciamos a ver de d\u00eda el Sol y de noche las estrellas. Es un cambio justo pero duro de llevar. La semana pasada tuvimos por aqu\u00ed de visita a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[5985],"tags":[170],"class_list":["post-2377","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mares-costas","tag-cabo-silleiro"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.outono.net\/elentir\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2377"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.outono.net\/elentir\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.outono.net\/elentir\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.outono.net\/elentir\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.outono.net\/elentir\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2377"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.outono.net\/elentir\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2377\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.outono.net\/elentir\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2377"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.outono.net\/elentir\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2377"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.outono.net\/elentir\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2377"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}