Nuevo intento del Ministerio de Sanidad de censurar otro libro por 'sexista'

¿Igualdad es censurar un libro de chistes sobre chicas, pero no otro sobre chicos?

Esta tarde Europa Press ha anunciado que el Instituto de la Mujer, dependiente del Ministerio de Sanidad, está estudiando llevar a los tribunales el libro “Pequechistes sobre chicas sólo para chicos”, del que la noticia cita algunos ejemplos de mal gusto. No entiendo este afán censurador que está mostrando el departamento de doña Ana Mato, pero lo que menos entiendo, una vez más, es la doble vara de medir a la hora de decidir los contenidos a censurar.

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Y es que la misma editorial del citado libro tiene otro titulado “Pequechistes sobre chicos sólo para chicas”. Sobre estas líneas podéis ver las portadas de ambos. No he encontrado referencias sobre el contenido de este último, pero viendo los títulos de otros libros de “chistes” de dicha editorial, me lo imagino. ¿Lo investigará el Ministerio de Sanidad, o sólo pretende censurar los libros que denigran a la mujer, pero no los que denigran al hombre?

Segundo intento de censurar libros ‘incorrectos’ en pocas semanas

La pregunta es retórica, claro. Ya vimos a finales del mes pasado el intento de ese mismo Ministerio de censurar otro libro del que Ana Mato demostró sólo haber leído el título, “Cásate y sé sumisa”. El contenido, como señaló su propia autora, no denigra a la mujer ni pretende mermar sus derechos, pero eso a los órganos de censura del gobierno les trae sin cuidado. De hecho, la misma editorial ha lanzado otro libro dirigido a los hombres y titulado “Cásate y da la vida por ella”, pero en este caso el gobierno no dijo ni pío. Por lo visto ese curioso concepto de la igualdad, que el gobierno del PP ha asumido sin rechistar como tantas otras cosas, no consiste en otorgar el mismo respeto al hombre y a la mujer.

Por lo demás, cabe preguntarse: ¿va a perseguir Ana Mato a todos los que hagan chistes sobre mujeres? ¿Utilizará para eso la abusiva Ley de Seguridad Ciudadana que prepara el gobierno? Porque en ese caso ya no tendremos al ejecutivo intentando censurar libros por la vía judicial, sino que sería el propio gobierno el que pusiese directamente multas descomunales a determinados ejercicios de la libertad de expresión. Usurpando una competencia del poder judicial, el gobierno aplicaría la ley a su antojo. Es revelador, al respecto, que la tramitación de esa ley venga acompañada de dos intentos de censurar libros en un espacio de tiempo tan corto. Personalmente no me parece mal que el gobierno establezca recomendaciones de edades mínimas para determinados libros a fin de proteger a la infancia -ciertamente, libros como los citados no me parecen los más indicados para niños-, pero de ahí a censurarlos hay un peligroso salto: el que otorga al gobierno el poder de recortar la libertad de expresión a su antojo, aunque lo haga a través de tapaderas como el Instituto de la Mujer.

La censura gubernativa, reinstaurada en nombre de la ‘no discriminación’

El problema de fondo es que el PP ha asumido un principio ideológico muy peligroso, que se resume en una expresión lanzada por Leire Pajín en 2011 para justificar la ‘ley mordaza’ que estaba preparando entonces: que “nadie pueda sentirse humillado por razones de nacimiento, raza, sexo, convicción, discapacidad, edad, religión, identidad sexual o enfermedad”. Obvia decir que este principio abarca una casuística tan amplia que abre la puerta a que se convierta en motivo de censura cualquier ejercicio de la libertad de expresión, sea ofensivo o no, por el que alguien pueda sentirse subjetivamente ofendido. En la práctica esto implicaría suprimir de facto ese derecho, pues quedaría tan limitado por las posibles ofensas, reales o no, que nadie se atrevería a decir ni pío por miedo a ser multado. Lo más llamativo es que este abuso de poder lo aplauden encantados algunos que demonizan la censura franquista. Y es que para ciertas personas el uso de mecanismos antidemocráticos para cercenar la libertad expresión no es malo por sí mismo, sólo en función de las ideas censuradas. Si a éstas les aplican el sambenito del “sexismo”, la “censura” se convierte en la repanocha de la democracia. El mundo al revés…

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Comentarios (Blog):

  1. El Tíol Bastón

    Todo son excusas para ir recortando las libertades a los ciudadanos.

    Ahora es el momento de censurar lo que según los censores “ataca” a la mujer. Cuando esto haya ocurrido y el hombre esté totalmente en desigualdad, aplicarán la misma excusa para censurar lo que le ataque a él. Y así censurarán totalmente, que es lo que buscan.

  2. Luis Carlos

    Pero si se trata de humor como el de la teleserie “Family Guy” o el Intermedio de la Secta, entonces hay que respetarlo en nombre de la libertad de expresión.

  3. Otra patochada más para añadir a su lista.

  4. Sauron

    ¿Y el tercero sobre personas mayores que aparece en el
    segundo nº 50 del vídeo…?

    http://www.rtve.es/m/alacarta/videos/telediario/instituto-mujer-da-voz-alarma-sobre-libro-chistes-machistas/2208849/?media=tve

    O sea, que se pueden hacer chistes contra los hombres, contra los ancianos, contra los inmigrantes, contra los curas, contra los cornudos, contra los borrachos, contra todo, excepto contra la mujer…

    Franco debe estar muy orgulloso de su legado.

  5. Dicen que la editorial ha retirado los dos libros de su catálogo. No deberían destinar ese tipo de libros a los niños.

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