La directora de opinión del periódico socialista llamó racista a Viktor Orbán

La carta de la Embajadora de Hungría que censuró El País por desmontar sus mentiras

El diario socialista español El País tiene la fea costumbre de lanzar campañas contra ciertos países (Israel, Polonia, Hungría), usando mentiras para denigrar las posiciones políticas que no le gustan.

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El diario no da derecho de réplica a Polonia ni a Hungría pero sí a Venezuela

El año pasado ya denuncié que El País asumió las mentiras creadas por la propaganda estalinista para desprestigiar a Polonia en un artículo publicado el 1 de marzo de 2017. Después de aquella cascada de calumnias, la Embajadora de Polonia en España, Marzenna Adamczyk, envió una carta a El País que el diario no quiso publicar (podéis leerla aquí). En la misma línea, el 1 de mayo de 2017 El País publicó un editorial pidiendo a Europa que actúe contra Viktor Orbán, presidente de Hungría. En el texto se lanzaban falsas acusaciones contra Orbán, como la de que sostiene “planteamientos racistas”. La Embajadora de Hungría en España pidió varias veces a El País que publicase una réplica, sin éxito; finalmente la publicó La Tribuna del País Vasco.

Por el contrario, el 1 de mayo de 2018 El País sí que aceptó publicar un cínico artículo del dictador venezolano Nicolás Maduro, en el que presentaba a su régimen -que viola los derechos humanos de forma sistemática- como una auténtica democracia. Dicho sea de otra forma: para El País una dictadura socialista tiene derecho de réplica, pero países democráticos con gobiernos conservadores, como Polonia y Hungría, carecen de ese derecho.

El País vuelve a censurar una réplica de la Embajada de Hungría en España

Una vez más la historia se ha repetido. El 1 de septiembre El País publicó un artículo de opinión titulado “Líneas en la arena”, en el que su autora, Máriam Martínez-Bascuñán, directora de opinión de ese diario, no sólo acusaba a Orbán de racista, sino que incluso le situaba entre “los jerifaltes [sic] del Ku Klux Klan europeo” (por lo visto, Bascuñán desconoce que “gerifalte” se escribe con ge) y entre los “protofascistas sin careta” (nueva errata de Bascuñán: para ser “protofascista”, Orbán se habría tenido que dedicar a la política antes de la aparición del fascismo italiano en 1919, y que a mí me conste el presidente húngaro no es tan viejo). El 7 de septiembre, la Embajadora de Hungría en España, Enikő Győri, envió una carta de réplica a El País. A día de hoy, el diario del Grupo PRISA aún no la ha publicado, y no parece que tenga intención de publicarla -ya que la carta desmonta las mentiras de El País sobre Orbán, dejando en evidencia al periódico-, así que he decidido publicarla en Contando Estrelas. Señalo en negrita las partes más relevantes:

Estimada Directora:

En mi actividad corno embajadora durante los últimos cuatro años me he acostumbrado a que determinados medios de gran prestigio, entre ellos El País, a menudo tilden de fuertes adjetivos, para mí muchas veces indignantes, al Primer Ministro, al gobierno de Hungría y a veces en general a Hungría o al pueblo húngaro.

Sin embargo, a pesar de mi experiencia hasta la fecha, he leído con una mezcla de estupor y tristeza la última publicación de la nueva directora al frente de Opinión El País, Máriam Martínez-Bascuñán (Líneas en la arena del 1 de septiembre de 2018). Me parece asombroso que sobre jefes de gobierno de estados miembros de la UE, elegidos democráticamente y a pesar de la diferencia de opinión política, se vierta una sarta de etiquetas ofensivas en tres párrafos, presentándolos como una especie de “jerafiltes del Ku-Klux-Klan europeo, megalómanos de estilo grandilocuente, oportunistas, anti Europeistas, que enaltecen un supremacismo blanco, racistas, protofascistas, sátrapas cultivadores de la autosatisfacción y nuevos populistas”, obviando completamente los hechos y la argumentación. Me parece impactante que vaya ganando terreno en las columnas de su periódico a través del artículo de la autora, que cuenta con una formación en politología, la ofensa de la memoria de las víctimas reales del fascismo europeo o del Ku-Klux-Klán estadounidense, relativizando así épocas tan dramáticas de la historia.

No obstante, parece que cuando se habla de Hungría, los adjetivos de deshonra y sin fundamentos sobre afirmaciones no sólo aparecen en el apartado de Opiniones sino en otras secciones de su periódico. El autor del artículo elogiando a Iván Fischer, director de orquesta mundialmente famoso, y su Budapest Festival Orquesta, a propósito del concierto celebrado en la ciudad de San Sebastian (Iván Ficher, un músico sin fronteras, 28 de agosto de 2018), aprovecha el tema para criticar al gobierno húngaro. Considero muy grave que por el hecho de que el director en la primera parte del concierto, trajese consigo a algunos músicos populares zíngaros rindiendo de este modo tributo a la relación realmente importante entre la música gitana y clásica, el autor del artículo interprete que el artista quiere llamar la atención sobre la política “ultranacionalista” (un calificativo particular, aunque muy popular en las columnas de su periódico) del jefe de gobierno húngaro, que libra una llamada “cruzada” contra las minorías de gitanos y judíos.

Resumiendo mis impresiones respecto a sendos artículos, considero ofensivo para el pueblo húngaro, que en el siglo XX sufrió tanto las dictaduras fascistas y comunistas, que lo presenten como un país donde eligen a “un tirano protofascista megalómano” como líder (quien así se convierte en el líder imaginario de Ku-Klux-Klán europeo) y donde se libra una denominada cruzada contra determinados grupo nacionales étnicos/religiosos.

Por mi parte, siempre estoy convencida de que merece la pena esforzarse para entablar un diálogo basado en los hechos. En este sentido, permítanme que comparta con Ustedes algunos puntos de vista en relación con todo lo anterior.

Hungría hace tremendos esfuerzos para combatir el racismo, los movimientos anti-romanies y cualquier incitación al odio. Los movimientos anti-romaníes y los crímenes de odio están arraigados en los prejuicios y los estereotipos, y la mayoría de ellos ocurren a nivel local. El Gobierno húngaro se dedica a la inclusión social de los gitanos. Dichas intenciones se demuestran también por el hecho de que el actual partido del Gobierno (FIDESZ) fue el primero en destinar a una mujer romani al Parlamento Europeo, Lívia Járóka, que actualmente ocupa el cargo de Vicepresidenta del organismo.

El Gobierno húngaro está profundamente comprometido y ha tomado medidas sustanciales, incluso antes de las recomendaciones del Consejo de Europa, para lograr la integración de la población gitana. Para mencionarle un ejemplo, el Gobierno adoptó un Plan de Acción de Protección Laboral para fomentar el empleo de los empleados desfavorecidos y de los desempleados de larga duración (incluido romaníes). Asimismo, fue Hungría el país que puso este tema en la agenda política de la UE durante su Presidencia de la UE en 2011.

Las manifestaciones antisemitas, tanto en público como en la política, quedan totalmente marginadas. El Gobierno húngaro ha declarado varias veces una “política de tolerancia cero” contra el antisemitismo y cualquier incidente de este tipo ha sido sancionado inmediatamente por graves condenas. Los líderes de la comunidad judía local confirmaron reiteradamente que la vida judía en Hungría está experimentando un renacimiento. El Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, fue el primer líder extranjero en felicitar a Viktor Orbán por su reelección y afirmó que “Budapest está a la vanguardia de los Estados que se oponen a la política antijudía”.

Para terminar, déjeme que exprese mi convencimiento de que dentro de Europa es necesario el diálogo y colgar etiquetas sobre aquellos que representan una opinión contraria impide el diálogo. Por mi parte, a pesar de que anteriormente su periódico se negó rotundamente a publicar determinadas reacciones por parte de nuestra embajada sobre publicaciones de su periódico relacionadas con Hungría, quisiera insistir en que publiquen esta carta. Y como siempre, estoy dispuesta en entrar en diálogo en el marco de un encuentro personal con la dirección renovada de El País, sobre los desafíos a los que se enfrenta la UE y sobre la gestión de los problemas que sin lugar a dudas existen a nivel europeo.

Atentamente,

Enikő Győri

(Foto: apeuropeos.org)

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Comentarios (Blog):

  1. Jandro

    El País renuncia cada día a un pedazo más de la dignidad que a menudo se le ha supuesto y nunca ha tenido como periódico. Espero que esta réplica se difunda bien, y no menos el hecho de que no hayan querido publicarla.

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