Luchó junto al Ejército polaco en 1919 y en la Guerra Civil española desde 1937

El Ejército español restaura un tanque FT-17 que combatió en la Guerra Polaco-Soviética

En 2019 se cumplen 100 años del inicio de una guerra olvidada por muchos pero que tuvo un papel decisivo en la historia de Europa en la primera mitad del siglo XX: la Guerra Polaco-Soviética.

Armas polacas en la Guerra Civil Española
Así es el Museo de Unidades Acorazadas del Ejército Español en El Goloso (Madrid)

Uno de los tanques que ayudó a Polonia a derrotar a la Unión Soviética en 1920

Aquella guerra tuvo su momento determinante en la Batalla de Varsovia de 1920, en la que -contra toda esperanza- los polacos derrotaron a los bolcheviques, que destrozando los planes de Lenin de expandir el comunismo por Europa. Aquella victoria se logró principalmente gracias a la caballería polaca. Pero además de caballos, el Ejército polaco también usó tanques Renault FT-17. En junio de 1919, 120 tanques de este tipo llegaron a Polonia desde Francia, convirtiendo al Ejército polaco en el cuarto más poderoso del mundo en medios acorazados en ese momento (sólo superado por los ejércitos del Reino Unido, Francia y Estados Unidos).


Imagen de un Renault FT-17 con ametralladora Hotchkiss modelo 1914, usado por el 1er Regimiento de Tanques del Ejército polaco en 1920, durante la Guerra Polaco-Soviética.

Fue vendido oficialmente a Uruguay pero acabó en Santander

En 1936 el Ejército polaco aún tenía más de un centenar de FT-17 en sus filas. Por entonces ya era un carro obsoleto. Según explica Javier de Mazarrasa en su libro “Blindados de España. 1ª Parte: la Guerra Civil 1936-1939”, en marzo de 1937 el buque soviético Autom dejó en Santander 16 FT-17 procedentes de Polonia. Oficialmente los vehículos acorazados habían sido vendidos a Uruguay, pero acabaron en el bando republicano. Nueve de los tanques (entre ellos el tanque ahora restaurado) llevaban un cañón Puteaux SA 18 (denominado wz. 18 en Polonia) de 37 mm.

Tal como indicó Alberto Gómez Trujillo en su artículo “Armas polacas en la Guerra Civil Española”, publicado en este blog el año pasado, los tanques fueron vendidos a través del SEPEWE (Syndykat Eksportu Przemysłu Wojennego, Sindicato de la Exportación de la Industria de la Guerra), una entidad formada por el Estado polaco y por 19 empresas privadas polacas. Javier de Mazarrasa señala en el citado libro que esos 16 FT-17 procedentes de Polonia fueron usados por los republicanos en el Frente del Norte, especialmente en Santander, hasta la toma de la ciudad por el bando nacional. Los tanques supervivientes quedaron encuadrados en la Compañía Renault del Ejército Nacional.


El FT-17 restaurado, en una foto tomada en 2007, cuando estaba expuesto en el Acuartelamiento de “El Goloso”, en Madrid (Foto: JonCatalán / Wikimedia)

Un trabajo de cinco años de restauración

El tanque restaurado estuvo expuesto durante años en el Acuartelamiento de “El Goloso”, en Madrid, donde se encuentra el Museo de Unidades Acorazadas del Ejército de Tierra. Durante cinco años, y gracias a miles de euros recibidos en donaciones, ha sido restaurado por el Regimiento Acorazado “Alcázar de Toledo” nº61, el Parque y Centro de Mantenimiento de Sistemas Acorazados nº1 (PCMASA 1) y la Asociación “Coraza”. En la web de esta asociación podéis ver una galería de fotos de la restauración de este tanque (pulsa aquí).

Los FT-17 españoles protagonizaron el primer desembarco anfibio acorazado de la historia

Hay que señalar que los FT-17 polacos no fueron los primeros tanques de este tipo que llegaron a España. Según indica Javier de Mazarrasa en su libro, los primeros FT-17 españoles, nueve en total, fueron comprados a Francia en enero de 1922, e iban equipados cada uno con una ametralladora Hotchkiss modelo 1914 de 7 mm. Unas semanas más tarde se compró un tanque más equipado con ametralladora y un FT-17TSF de transmisiones, usado como vehículo de mando. Estos once primeros tanques fueron enviados a Marruecos, formando dos secciones con cinco vehículos cada una. Un carro más se compró como vehículo de entrenamiento, y más tarde se adquirieron seis más para reponer bajas y equipar una tercera sección en Marruecos. Doce de estos tanques pasarían a la historia como las primeras unidades acorazadas del mundo en participar en un desembarco anfibio, el de Alhucemas el 8 de septiembre de 1925.


Tanques FT-17 del Ejército español en el Desembarco de Alhucemas en septiembre de 1925.

En 1936, al comenzar la Guerra Civil, los diez supervivientes de esos vehículos veteranos de la Guerra del Rif estaban repartidos en dos Regimientos Ligeros de Carros de Combate, con cinco tanques cada uno. El primero, con base en Madrid, quedó en la zona republicana, y el segundo, con base en Zaragoza, quedó en la zona nacional. Los FT-17 que sobrevivieron fueron retirados del servicio al final de la Guerra Civil. Podéis ver a continuación un vídeo de la presentación del tanque restaurado en el Acuartelamiento de “El Goloso”:

(Foto principal: Asociación ‘Coraza’. Imagen del FT-17 durante su proceso de restauración)

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