La Marina de Estados Unidos ha dado un nuevo paso en su proceso de integración de los cazas furtivos F-35C en sus nuevos portaaviones.
Este martes 13 de octubre, la Marina de EEUU llevó a cabo con éxito el primer aterrizaje de un caza furtivo F-35C en uno de los nuevos portaaviones de la clase Gerald R. Ford, el PCU John F. Kennedy (antes de su entrada en servicio, los buques militares de EEUU usan el prefijo PCU, Pre-Commissioning Unit, en vez del prefijo USS, United States Ship). El futuro CVN-79 fue el buque elegido para esta maniobra al ser el primero de su clase adaptado plenamente para operar el F-35C.
El primer buque de esa clase, el USS Gerald R. Ford (CVN-78) no fue diseñado para el F-35C, ya que el buque fue planeado antes de que se conociesen los requisitos técnicos operativos del F-35C, motivo por el cual el Ford nunca ha operado ese tipo de avión habiéndose cumplido ya nueve años de la entrada en servicio de ese portaaviones. El motivo es que la cubierta de vuelo del Ford no está hecha para soportar los 3.600ºF (1982ºC) que genera el escape del motor del F-35C.
Según 19fortyfive.com, el Ford también carece de otras características necesarias para operar el F-35C, como espacios seguros para sus sistemas sensibles, instalaciones para el mantenimiento de sus recubrimientos de baja detectabilidad en el mar y la red de diagnóstico ODIN, y la infraestructura computarizada que monitoriza el motor y la aviónica del avión y predice posbles fallos. Es probable que el Ford tarde años en poder operar el F-35C, una capacidad que recibiría en una futura modernización del buque.
De momento, sólo 3 de los 11 portaaviones que la Marina EEUU tiene en activo están certificados para operar el F-35C: el USS Carl Vinson (CVN-70), el USS Abraham Lincoln (CVN-72) y el USS George Washington (CVN-73), todos ellos de la clase Nimitz. Una vez esté en activo, el USS John F. Kennedy (CVN-79) será el primer portaaviones de la clase Ford certificado para operar el F-35C, una capacidad que también tendrá el siguiente buque de esa clase, el USS Enterprise (CVN-80).
El aterrizaje de ayer en el CVN-79 fue llevado a cabo por un F-35C de un escuadrón de pruebas, el VX-23 VX-23 "Salty Dogs". El avión es el 401, pilotado por el Teniente Comandante Robert "Clippy" Mason.
A diferencia de muchos otros F-35, un avión conocido por sus esquemas de baja visibilidad, el F-35C 401 lleva una vistosa y colorida decoración en sus derivas con los colores de la bandera de Estados Unidos. Además, el fuselaje del avión llevaba pintados decenas de círculos blancos de referencia para la evaluación de la prueba.
El CVN-79 es un portaaviones de tipo CATOBAR, es decir, que lanza sus aviones mediante catapultas y los recoge mediante cables de detención. Los aviones enganchan estos cables mediante un gancho de parada plegable que llevan en la cola.
La novedad de los portaaviones de la clase Ford respecto de otros buques tipo CATOBAR es el EMALS (Sistema Electromagnético de Lanzamiento de Aeronaves). Básicamente, este sistema sustituye las antiguas catapultas de vapor por catapultas electromagnéticas, que permiten acelerar a los aviones de forma más gradual, reduciendo el estrés que soportan sus fuselajes. La instalación de estas catapultas también ocupa menos y es más barata que la de las catapultas de vapor, y su recuperación para nuevos lanzamientos es más rápida, además de reducir el consumo de agua a bordo.
Está previsto que el PCU John F. Kennedy entre en servicio en 2027, después de sufrir varios retrasos que han ido posponiendo esa fecha (inicialmente estaba prevista su entraga para 2024). Una vez esté en activo, seguramente el Kennedy sólo llevará a bordo un escuadrón de F-35C, formado por entre 10 y 14 aviones, mientras que los otros tres escuadrones de caza y ataque estarán formados por F/A-18E/F Super Hornet. Ésta es la configuración de las alas embarcadas de los tres portaaviones de la Marina de EEUU que ya operan el F-35C.
La razón por la que la Marina de EEUU sólo operan un escuadrón de F-35C en esos portaaviones es logística y económica. El F-35C es un avión muy costoso, tanto en lo relativo a su adquisición como a su operación. El Super Hornet es más barato de operar. Además, el mantenimiento de los F-35C en el mar requiere unas instalaciones que dejarían sin espacio a otras unidades si los cuatro escuadrones de combate estuviesen formados por ese tipo de aviones. Actualmente la Marina de EEUU usa el F-35C como un avión de ruptura de defensas y como un nodo de inteligencia avanzada, abriendo paso en los ataques a la más numerosa fuerza embarcada de Super Hornets, un modelo de avión que actualmente dispone de más capacidad de carga de armas de forma habitual en operaciones (el F-35C tiene una capacidad mayor, pero su firma de radar aumenta si carga armas bajo sus alas).
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Fotos: U.S. Navy.
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