El 29 de diciembre de 1996, la popular serie de animación "Los Simpson" estrenó su episodio 161, ya durante su octava temporada.
En ese episodio se mostraba la historia de Ned Flanders, el vecino de la familia Simpson. De mayor era un hombre educado y muy religioso, pero de niño era tan traste que sus padres tuvieron que llevarle al médico. Los padres de Ned eran lo que en Estados Unidos se conocía como beatniks, un movimiento contracultural y bohemio de izquierdas surgido en la década de 1950 y que derivo en el movimiento jipi de la década de 1960. En una escena de ese episodio, los padres de Ned le dicen al médico: "Hemos intentado hacer nada y ya no sabemos qué hacer". Detrás, el niño destrozaba el despacho sin que los padres le hiciesen ningún tipo de reproche, para desesperación del médico.
Hoy en día los beatniks han sido casi olvidados, pero su actitud sigue muy presente en nuestra sociedad. Hay padres extremadamente tolerantes con sus hijos, hasta tal punto de que se vuelven pequeños monstruos que se creen que pueden hacer lo que quieran y cuando quieran. Esos padres acaban siendo las primeras víctimas de su forma de malcriar a sus pequeños, pero los amigos y vecinos acaban padeciendo también las consecuencias. Es algo que seguramente todos hemos podido experimentar en nuestro entorno.
En Europa tenemos muchos políticos que actúan como beatniks, y no sólo en la izquierda. Podemos verlo en el comportamiento de regímenes autoritarios como los de Rusia, Irán, China, Cuba y Venezuela, dictaduras que se han dedicado a abusar de la excesiva tolerancia de los políticos europeos hacia los matones, pero sólo hacia ellos. Cuando se trata de legislar para dentro de sus fronteras, muchos de nuestros políticos se vuelven implacables con los ciudadanos normales y corrientes, exhibiendo una diarrea legislativa que acaba por imponer normas, a menudo absurdas, en todos los aspectos de nuestras vidas.
La dictadura islamista de Irán ha disfrutado durante décadas de la actitud beatnik de muchos políticos europeos. Mientras los ayatolas promovían el terrorismo a escala internacional y se servían del chantaje en su política exterior, en Europa permitíamos emisiones de canales de propaganda iraní como HispanTV, creados para que ese régimen terrorista debilitase y desestabilizase nuestras democracias. La actitud de Europa hacia ese régimen ha consistido en una indignante debilidad, cuando no una abierta complicidad, como vimos con el socialista Josep Borrell cuando era comisario de asuntos exteriores de la UE.
Esa actitud beatnik continuó después de que Hamás, un tentáculo del régimen iraní, perpetrase la mayor masacre antisemita desde el Holocausto con su ataque terrorista a Israel del 7 de octubre de 2023, un crimen abominable en el que familias enteras fueron quemadas vivas dentro de sus hogares, en la que civiles desarmados -niños incluidos- sufrieron torturas, violaciones, secuestros y brutales asesinatos a manos de unos psicópatas apoyados por muchos islamistas radicales. Un horrendo ataque que algunos políticos europeos se negaron a condenar (entre ellos dos que hoy son ministros en España) y que algunos incluso justificaron, como hizo la hoy ministra comunista española Sira Rego.
Cuando Estados Unidos e Israel decidieron decapitar a la dictadura islamista de Irán no lo hicieron en un acto sin justificación ni provocación previa. El régimen terrorista iraní lleva décadas financiando y apoyando el asesinato de ciudadanos de EEUU e Israel a través de las redes terroristas a las que apoya. La citada masacre de Hamás es un ejemplo. Otro claro ejemplo fue el atentado del 23 de octubre de 1983 contra la embajada de Estados Unidos en Beirut, en el que fueron asesinadas 305 personas, entre ellas 241 militares de EEUU (220 pertenecientes a los Marines). Fue un crimen reivindicado por la Yihad Islámica, la marca utilizada por entonces por Hezbolá, un grupo terrorista apoyado y financiado por Irán.
Si Irán ha cometido durante años crímenes tan espantosos como ésos ha sido, en gran medida, porque muchos políticos europeos siempre tenían alguna excusa para no actuar, para dejar que Estados Unidos e Israel se ocupasen solos de hacer frente a esos terroristas, sin mover un dedo. A menudo, las quejas de algunos políticos europeos sólo se han escuchado, como ha ocurrido ahora, para criticar a los que decidían hacer frente a ese problema, poniendo como alternativa la solución beatnik de esos políticos europeos para todo: no hacer nada, dejar que el problema engorde y después endorsáselo a otros para que lidien con ello.
Ya va siendo hora de que Europa cambie de mentalidad, porque de esa forma estamos alimentando a monstruos que amenazan con liquidar la paz y la seguridad si no cedemos a sus chantajes. Muchos jóvenes murieron en el siglo pasado para impedir que Europa viviese sometida a un monstruo como Hitler, pero ahora algunos parecen haber pensado que la libertad no necesita que la defiendan, o que es mejor ceder ante un matón para obtener una falsa paz basada en la coacción. Parece que no hemos aprendido nada de la historia.
---
Imagen: Cittiverse.
|
No te pierdas las novedades y contenidos que te interesan. Únete gratis a Contando Estrelas en Telegram: Pulsa aquí para unirte |
Comentarios:
isanchezgil
Los beatniks eran mucho menos dañinos, porque se limitaban a actuar en el campo individual. Cada uno, en su casa, dejaba hacer a los nenes, y así salieron algunos luego. Yo recuerdo a aquellos nenes, que se convirtieron en drogadictos en una gran mayoría y acabaron malamente, para gran disgusto de sus padres, que habían caído del burro hacía tiempo.
Esto de ahora es peor; los europeos, segudistas del buenismo woke americano, han dejado cometer tropelías a todo el que quiso, y ahora, como reconoció Von der Layen, resulta que nos hemos equivocado. Hay que ver!
No sé si estamos a tiempo de dar marcha atrás, porque la mentalidad del público, entontecido por las redes sociales, no augura nada bueno.
1:44 | 15/03/26
Opina sobre esta entrada: