Asalto a la capilla de Somosaguas: Fernando Delgado no se cree a sí mismo

Fernando Delgado defiende hoy a los asaltantes de la capilla de Somosaguas desde su columna de El País: «no creo que la protesta persiguiera faltar al respeto de las convicciones religiosas de los católicos sino defender sus propias convicciones hacia las que perciben escasa tolerancia y con frecuencia abruptas desconsideraciones desde los púlpitos por parte de la jerarquía mitrada», asegura. Es decir, que los asaltantes son pobres víctimas y los realmente malos son los asaltados. Además dice que los cuatro detenidos de la semana pasada «lo fueron por expresar libremente su propia conciencia y en defensa de sus propios sentimientos». No conforme con eso, el columnista progre equipara la «radicalidad» de la «jerarquía católica» con la actitud de los delincuentes que asaltaron la capilla, como si los Obispos fuesen por ahí asaltando centros de reunión de otras religiones.

Para rematar la faena, Delgado aprovecha para cuestionar la libertad religiosa y de culto de los agredidos: «qué hacen las capillas católicas en las universidades públicas de un país confesional» (¿lo de «confesional» lo dirá por confesionalmente ateo?). Como ya hizo el Rector Berzosa la semana pasada desde el mismo periódico, Delgado cuestiona la existencia de la capilla asaltada, pero no el local público del que disponen los asaltantes en la Facultad de Ciencias Políticas. Por desgracia no es nuevo que la progresía muestre más rechazo hacia el pacífico ejercicio de la libertad religiosa y de culto que hacia la violencia de los ultras de izquierda. No es la primera vez que unos sacuden el árbol y otros, con toda desfachatez, se apresuran a recoger las nueces. Lo asombroso es que esto lo sigan haciendo quienes se llenan la boca con palabras como democracia, respeto y tolerancia.

Con todo, esa impúdica indulgencia e incluso mal disimulada simpatía del señor Delgado hacia los violentos de la ultraizquierda deja en evidencia que ni él mismo demuestra creerse las mentiras que emplea para defenderles. Basta con observar el texto para encontrar las contradicciones en las que incurre el citado columnista. Así, por ejemplo, Delgado llama «profanadores» a los asaltantes, una palabra que evidencia que considera irrespetuosa la actitud de esos ultras de izquierda y que no limita sus ofensas a la «jerarquía eclesiástica» (como pretende el columnista). Un poco más adelante define el asalto como «acto de provocación», con lo que asume que no se estaban limitando a expresar sus convicciones o sus sentimientos, sino que fueron a la capilla con la intención clara de incitar el enfado de los católicos. Todo esto se le cuela a Fernando Delgado en su patético empeño por defender a los asaltantes de la capilla, dejando en evidencia su doble vara de medir para los católicos y para quienes nos acosan por el mero hecho de serlo. Y es que la mentira, señor Delgado, tiene las patas muy cortas.

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Comentarios (Blog):

  1. Llevo un día de indignación y cabreo que sólo faltaba leer esto sobre este tipejo, que es lo más suave que puedo llamarle después de pedirle a Dios paciencia y caridad, y que esfuerzos me está costando no escribir lo que pienso…

  2. Precisamente lo que buscan con sus provocaciones, Manuel, es hacernos perder la templanza y que les entremos al trapo, contestándoles a su mismo nivel. No les vamos a dar esa satisfacción. 😉

  3. spartan

    Tiene narices la cosa. ¿Y no podían protestar en otro lado? Este tío es tonto, le salva que los que van a la capilla no van a ir a liarla al local de los Contrapoder estos o como se llamen, a ver que decía entonces.

    No hay por dónde cogerlo, pero es peligroso, están convencidos de que un creyente no puede expresar en público que lo es (y menos contar con un local en la Universidad, cuando ellos tienen otro). Ya vermos como acaba la cosa.

  4. Jandro

    Eso es lo que pasa cuando se trata de defender una postura que realmente no crees porque no le encuentras sentido. La vergüenza ajena que se irradia es difícil de soportar. Pero, en fin, siente que tiene que dar carnaza a los hambrientos lectores.

  5. Karenil

    No tienen ningún argumento más allá del «fuera las capillas de la universidad pública»

    http://www.20minutos.es/noticia/996743/0/cacerolada/capilla/complutense/

  6. Flipo con «20 Minutos». ¿300 estudiantes? ¿Se había tomado cervezas de más el reportero en la cafetería de la Facultad y ya veía estudiantes de más?

  7. Lo mejor es que los supuestos detenidos salieron a las TRES HORAS.
    Uno de ellos ya ha declarado en El Pais que está encantado con la actuación de las asaltantes, aunque se cubre bién las espaldas dejando claro que él no tuvo nada que ver:

    comiendodetergente.blogspot.com/2011/03/hector-meleiro-y-las-nazis-de-la.html

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