9 de noviembre de 1989: un día inolvidable

Era jueves y me faltaban justo tres semanas para cumplir los 14 años. Cursaba 1º de BUP, éramos 45 en clase -la última quinta del baby boom de la posguerra- y teníamos como tutor a un profesor joven cuyos apellidos vascos daban para muchos trabalenguas. Estábamos con los exámenes de la 1ª evaluación, pero ese día las notas pasaron a un segundo plano. Por primera vez era consciente de estar viendo en directo un momento histórico (ocho años antes había visto el 23-F por la tele, pero con 5 añitos pensé que era una película). Durante mi infancia la división del mundo en dos bloques había sido como un paisaje que parecía que siempre estaría ahí. Sin embargo, ese día el mayor símbolo de la opresión comunista, el Muro de Berlín, empezaba a desmoronarse.

La primera grieta en el “telón de acero”

Mis sentimientos viendo las imágenes de la gente subiéndose al Muro se resumen en una palabra: alegría. En los meses anteriores habíamos visto la fuga de gente de la RDA a través de Hungría como algo sorprendente, pero la caída del Muro significaba mucho más. Una cosa tan normal para nosotros como la libertad de circulación era algo impensable en aquellos regímenes opresivos. En primavera de ese mismo año ya habíamos visto una muestra de aquella brutal falta de libertad con los sucesos de la Plaza de Tian’anmen, en China. Parecía difícil que se viniese abajo aquel monstruoso sistema dedicado a sojuzgar a millones de seres humanos, pero de año en año veíamos crecer una grieta en ese “telón de acero”: el sindicato polaco “Solidaridad”.

Precisamente de Polonia nos había llegado once años antes una figura blanca que portaba un mensaje de esperanza frente a esa brutal opresión: Juan Pablo II. Karol Wojtyla sabía lo que significaba la vida en un estado totalitario porque no sólo había sufrido los horrores del nazismo, sino también los del comunismo. Su valor, su firmeza y su apoyo a sus compatriotas polacos consiguieron agrandar aquella grieta en el bloque soviético, grieta que fue determinante para el derrumbe del “telón de acero” y más concretamente para la caída del Muro de Berlín.

De la derrota de 1989 a la venganza

Capítulo aparte se merece lo ocurrido en la izquierda en torno a aquel acontecimiento. Tras la caída del Muro el comunismo quedó por los suelos. Y es que si ya antes de esa fecha teníamos pruebas sobradas del horror que había sembrado el comunismo en todo el mundo, la caída del “telón de acero” arrojó aún más luz sobre los crímenes cometidos, la falta de libertad y la tremenda miseria que se vivía en los “paraísos socialistas”.

A pesar de todo y con el cinismo típico de esa izquierda que pone la propaganda por encima de la verdad, los comunistas volvieron a la carga a los pocos años con el señuelo de la lucha contra la globalización. Lejos de hacer autocrítica y de reciclar sus caducas tesis ideológicas, el comunismo cedió su testigo a la izquierda contracultural, sin otro discurso que la mera demolición de la cultura occidental, a modo de venganza por la estrepitosa derrota que significó la caída del Muro de Berlín para el socialismo.

20 años después vuelven a las andadas

Esa izquierda es la que padecemos ahora, una izquierda que ve la caída del Muro como un mal recuerdo asociado al triunfo de la fe, la democracia y el capitalismo, es decir, de los que siempre han sido los principales enemigos a batir por el comunismo. Esa izquierda es la que ha sucedido a los viejos Partidos Comunistas en su papel de apoyo de dictaduras como la castrista en Cuba y en la implantación de nuevas formas despóticas de socialismo, como la que encabeza el tirano Hugo Chávez en Venezuela.

Y es que 20 años después, esa izquierda sigue sin renunciar a su objetivo de sustituir la libertad y la iniciativa privada por el férreo control de la sociedad por el Estado, un empeño ante el que, para desgracia de esa izquierda, cada vez hay más gente que no se muestra dispuesta a renunciar a sus derechos a cambio de una utopía socialista que ha llevado a la tumba a 100 millones de seres humanos en apenas un siglo. Eso es lo que debemos tener bien presente en este 20º aniversario de la caída del Muro.

Artículos relacionados:

1939-1989: Empezó en Polonia, por Alberto
Nostálgicos del Muro de Berlín, por Elentir
Las primeras grietas del Telón de Acero, por Diego González en Fronteras
9 de Noviembre de 1989, por Yosoyhayek
20 aniversario de la caída del muro: películas, reportajes, artículos y fotos, por Albert Esplugas
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Comentarios (Blog):

  1. Me encanta la ‘¿cortinilla?’ de Intereconomía de estos días: “el muro de Berlín no se cayó, fue derribado”

    Y así fue, y con él el comunismo. Costó sangre, sudor y lágrimas, muchas lágrimas, pero grandes hombres y mujeres de los ’80 lo hicieron posible. Gracias les doy desde aquí a la tiita Maguie, Reagan, Gorbachov y, como no, JPII

  2. Epiro

    Años atrás conocí a una chica alemana que me contó como, siendo ella pequeña, consiguieron pasar de una Alemania a otra ella, su hermano y su madre, y el miedo que pasaron. El mismo terror que me relató una cubana para salir de la isla-cárcel con su hija pequeña. Es algo que siempre resuena en mi cabeza cuando alguien me cuenta algo de un país comunista. MIEDO Y TERROR. La caída del muro es la representación del fin de una pesadilla para muchos.

    Recordad que quedan más muros por caer y que en España ZParo quieren meternos dentro de otro muro.

  3. Maite C

    Pues sí que eras pequeño Elentir cuando esto sucedió…
    Yo estuve al cabo de dos años de que derribasen el muro y ví lo que realmente fué el Berlín este.
    Triste, pobre, desangelado… aún habian ventanas tapiadas y pude comprobar la grandísima diferencia
    entre el Berlin este y el oeste.

  4. Afrikaner

    ¿Qué hace hoy el payaso de la Moncloa en Berlin?
    Quién apoya a la dictadura comunista de Cuba y los regimenes populistas de America Latina, inspirados en el comunismo deberia tener vetada su presencia
    en las celebraciones de la caida del comunismo.
    Los partidos socialistas do toda Europa apoyaron a
    los regimenes comunistas hasta el final.
    El socialismo y el comunismo (socialismo real)
    han sido primos hermanos y los articulos del panfleto independiente de la Verdad, “El Pais”,
    pretendiendo festejar la caida del comunismo causan nauseas.

  5. Maite C

    Y al hilo de los comentarios anteriores decir que tuvimos la gran suerte de nuestro querido Papa polaco Juan Pablo II que tanto hizo para acabar con el comunismo.

    Efectivamente, quedan más muros por caer y otros que quieren levantar. No nos durmamos más en los laureles y luchemos antes de que esto pueda llegar a ocurrir. Pero para esto tenemos que estar unidos y de momento no se vé esta unidad que pedimos los que vemos la situación realmente mal.

    ¿Que más tiene que pasar en España para que la gente reaccione?

  6. atroma

    Epiro.
    Unos relatos de lo que se vive en cuba.

    http://www.liberal.cl/foros/discussion/231/holocausto-cubano/#Item_0

  7. Afrikaner

    Hurssel 10:40 9/11/09

    Creo que Gorbachov sobra en tu lista.
    Gorbachov nunca pretendió liquidar el comunismo,
    quisó reformarlo con su “perestroika” y “glasnost”
    para que pudiera sobrevivir y seguir dominando
    a la media humanidad.
    Una vez derrumbado el comunismo, Gorbachov intenta vender la mentira que el ha sido el principal artifice de la caida del comunismo.
    Un comunista siempre es un comunista; mentiroso compulsivo.

  8. Luis Carlos

    Fuera de tema.

    Elentir, creo que te interesrá saber que la bloguera cubana Yoani Sánchez ha sufrido un ataque por agentes castristas, o al menos es lo que acabo de leer ahora mismo en el semanaldigital.

    Mi mayores sentimientos de solidaridad con Yoani. ¡No te rindas!

  9. Epiro

    Gracias atroma, guardo el enlace.

    Por otra parte, si nos fijamos en lo que acaba de decir Luis Carlos nos damos cuenta de los muros que quedan por caer.

  10. Afrikaner

    Alucinantes declaraciones de Zapatero de hoy;
    preguntado por su opinión sobre la importancia
    de la caida del muro de berlin, el payaso monclovita contesta; “Nosotros, en España,
    tambien tuvimos que derribar un muro de la opresión; el franquismo”.
    Repito; a este idiota no deberian dejarle entrar
    hoy en Berlin.

  11. Yo tenía 12 años entonces y, aparte de ser muy joven y no estar muy conectado al resto del mundo, como aún no había internet, solo existían dos cadenas de televisión y a la cama me iba muy tempranito, me enteré a la mañana siguiente, antes de ir al colegio, al comentarlo mis padres. Aquello era una auténtica bomba, impensable varias semanas antes.

    Precisamente, el de la República Democrática Alemana era el régimen genocida comunista más despidado y más sólido de todos los de Europa del Este. Sin embargo, la presión en la calle de los alemanes orientales y la retirada del apoyo por parte de la URSS hizo que esa dictadura se diluyera como un azucarillo en cuestión de horas.

    El imbécil, en efecto, sobra en Berlín. No sé que pinta allí un representante de esa izquierda postmoderna y contracultural que está intentando con todas sus fuerzas, y en la medida de lo posible, subsanar los efectos que tuvo para el socialismo la caída del Muro.

  12. Luis Carlos, sigo a Yoani a través de Twitter, lo de su ataque lo tuiteé este fin de semana y también me referí a ello en mi entrada de ayer:

    https://www.outono.net/elentir/?p=19266

    Por cierto, a Zapatero me gustaría preguntarle qué muro derribó él en el franquismo. ¡Qué Franco murió en la cama, hombre…! 😆

  13. Carlos

    Jamás antes yo había pensado que llegaría ese grandioso día de liberación y alegría. Sin embargo, jamás olvidaré lo que millones sufrieron por la barbarie de ese maldito muro, ni a los miles que murieron por escapar de una infame esclavitud. Honor a todos aquellos que hicieron posible que hoy celebramos

  14. Un gran día. Yo ni había nacido pero me habría encantado vivirlo. Respirar esos aires de libertad debe de ser alentador.

    Saludos

  15. Elentir, si también le puedes preguntar donde estaban todos los antifranquistas que presumen de ello de su propio Partido y gobierno (apoyando al régimen del dictador ferrolano…)

  16. Luis Carlos

    Perdón.

    Otra noticia fuera de tema…no se si ya lo sabes.

    En la web de noticias de eldiarioexterior me he encontrado con esto;

    “Un grupo de la red social de internet Facebook (1) que se acerca a las 2.500 personas se ha adherido a la demanda de golpear hasta matarla a la presidenta de la Comunidad de Madrid.

    Lo que quizás comenzó como una broma de sus promotores, se ha convertido en una expresión del odio de quienes repiten los argumentos usados por la izquierda contra Esperanza Aguirre.”

  17. Lo comentó ayer Anghara en su blog:

    http://blogs.nuevatelevision.es/anghara/archives/6916

    Es muy revelador de lo poco que ha cambiado una parte de la izquierda desde los tiempos de las Chekas y los Gulags.

  18. El Tíol Bastón

    Yo estudiaba entonces la carrera en Salamanca. A la vuelta de Navidades, una alemana amiga mía que hacía el Erasmus, me regaló un trozo del muro, un pedazo de cemento del tamaño de una manzana, en el que todavía se veía parte de un “graffitti”.

    No sé qué sería de aquel pedazo de muro. Me debió de quedar en Salamanca…

  19. El Tíol Bastón

    Por cierto, Melvin, sí había Internet. Otra cosa es que no todo el mundo tuviera acceso a ella todavía, pero bastantes sí lo teníamos ya. En la caída del muro representó un papel mucho más importante del que tal vez muchos de los que estáis en este foro sospecháis.

  20. Es realmente triste pensar que después de veinte años algunos no hayan aprendido nada.

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