Los grandes reformadores sociales fueron ridiculizados, odiados y perseguidos

¿Se podrá derribar la cultura de la muerte exclusivamente a base de ‘buenrollismo’?

A veces leo a providas que nos critican a otros a providas porque consideran que crispamos, que somos controvertidos y polémicos. Nos sugieren que seamos positivos. A veces da la sensación de que toda su estrategia para acabar con el aborto se basa en dos palabras: buen rollo.

Una de las peores enfermedades que sufre nuestra sociedad es la sed de popularidad
Descubriendo a un líder

Anteayer LifeSiteNews publicó un artículo de Jonathon Van Maren, director de comunicación del Canadian Centre for Bio-Ethical Reform, una organización provida canadiense que apuesta por mostrar a la sociedad el aborto en toda su crudeza. Hay muchas cosas que apunta Van Maren que merecen ser leídas, y que pueden hacer entender a muchos activistas provida el reto que tenemos por delante y las implicaciones que supone comprometerse con la causa de la vida. Por eso me he animado a traducir su artículo (el original está en inglés) y publicarlo aquí. Las negritas son mías:

Los grandes reformadores sociales de la historia no eran ‘agradables’. Los provida no debemos serlo

Si hay alguna palabra que he llegado a odiar durante mis años de trabajo a favor de la vida, es la palabra “agradable”. Tenemos que ser “agradables”, nos urge la gente. Si no somos “agradables”, nuestro activismo y nuestra difusión fracasarán. Si no somos “agradables”, entonces nadie va a cambiar de opinión sobre el aborto o no nos escucharán. Si no somos “agradables”, nunca vamos a lograr un consenso a favor de la vida.

Esto, sin rodeos, no es cierto. Debemos ser compasivos, absolutamente. Debemos ser caritativos, sin duda. Debemos ser sinceros -esto es esencial. Si eso es lo que queremos decir cuando usamos la palabra “agradable”, entonces estoy completamente de acuerdo. Pero eso no es lo que los críticos del activismo provida quieren decir en realidad.

Lo que quieren decir es que estamos siendo controvertidos. Y, en efecto, ¿cómo no serlo? La mayoría de los canadienses, por ejemplo, están a favor del aborto. Y, además, la mayoría de los canadienses no quieren discutir el tema del aborto en absoluto, por razones obvias. El aborto es un tema muy incómodo. La realidad horripilante del aborto que resulta en la destrucción física de un ser humano en desarrollo, es impactante y perturbadora. A la gente no le gusta ser sorprendida y perturbada, y por lo tanto prefieren la discusión que consigue que esos sentimientos desaparezcan. El debate está “cerrado”, anuncian prematuramente los defensores del aborto.

Y también significa que estamos siendo polémicos. Pero de nuevo, ¿cómo no serlo? Vivimos en una nación que ha estado más o menos en paz, con la excepción de una minoría comprometida, con el hecho de que hemos acabado con la vida de más de tres millones de seres humanos diminutos, desmenuzados en el útero y desechados como tanta basura. De hecho, en su mayor parte, estamos aún en paz con el hecho de que el gobierno canadiense embargue nuestros salarios para financiar esta barbarie. Incluso las palabras parecen chocantes -no son precisamente cosas “agradables” de decir. Y, sin embargo, son verdaderas y deben ser dichas. Hay vidas que literalmente dependen de ello.

Pero los canadienses no responden bien a este tipo de tácticas polémicas como la exposición de la realidad del aborto a través de poderosas imágenes, se nos dice. Esto, por supuesto, simplemente no es cierto: miles de conversaciones cara a cara con canadienses sobre el aborto nos han demostrado que si bien es posible que no quieren tener esa discusión, muchos de ellos cambian de opinión sobre este tema cuando esa discusión tiene lugar. Tengo fotos de bebés que fueron, en algún momento, programados para ser abortados por “agradables” médicos canadienses como prueba de ello.

En el contexto del aborto, la tan cacareada cortesía canadiense se invoca como razón para evitar la confrontación. Me gustaría pensar que los canadienses no son tan educados que ellos no despertarían a su vecino para informarle de que su casa se está quemando. Los gritos de advertencia pueden perturbar su sueño, sí, pero a veces nuestra comodidad puede ser letal.

Es importante recordar que cuando traemos un tema preocupante como el aborto, la reacción violenta a menudo es inevitable. Eso no es un subproducto de la utilización de las imágenes de aborto, es un subproducto de la cultura de violencia que el aborto trae consigo. Uno de mis amigos fue golpeado en la cara por repartir amistosos mensajes provida en una acera. Una mujer en la Cadena de la Vida en Toronto, fue agredida por un hombre furioso al que estaba exponiendo la verdad sobre el aborto. Y como cualquier activista provida involucrado ante el público de cualquier forma puede atestiguar, el tema solo es la fuente de tensión que sabemos debe existir. Es, después de todo, por lo que estamos difundiendo en primer lugar.

Como el filósofo Arthur Schopenhauer dijo una vez: “Toda verdad pasa por tres etapas. Primero, es ridiculizada. En segundo lugar, recibe violenta oposición. En tercer lugar, se acepta como evidente.” Desafortunadamente, muchas personas quieren saltar de ser puestas en ridículo a ser reivindicadas, sin aceptar la persecución inevitable que ocurrirá primero.

Parece que nos hemos olvidado de la historia de los movimientos de reforma social, y las dificultades y contragolpes que los activistas tuvieron que soportar en el pasado. Aunque Martin Luther King Jr., y William Wilberforce y Lewis Hine, son todos considerados héroes ahora, nos olvidamos que, en su día, a menudo eran ampliamente despreciados y odiados. King y los activistas de derechos civiles sufrieron un nivel de violencia física que los provida apenas pueden imaginar. Los abolicionistas de Wilberforce fueron amenazados con regularidad, y su mano derecha, Thomas Clarkson, fue una vez casi arrojado desde los muelles de Liverpool por traficantes de esclavos enojados. Lewis Hine, el fotógrafo que muestra las imágenes de los niños trabajando, se opuso a las fuerzas de la industria americana que lo despreciaban por su exposición a sus prácticas brutales. Y podría enumerar muchos más.

Ninguno de estos hombres, ninguno de estos activistas, ninguno de estos movimientos fueron considerados “agradables”. Usando imágenes impactantes e indicios perturbadores, forzaron una discusión cultural que nadie quería tener. Enfrentaron a sus sociedades con las verdades que nadie quería oír. Sufrieron mucho el ridículo, el odio, e incluso la violencia como resultado de ello. Todos ellos fueron advertidos de que sus tácticas no tendrían éxito porque eran polémicas, o porque dividían, o “no eran agradables”. Pero reconocieron que sin enfrentarse a la cultura, nunca cambiarían la cultura.

Cuando los activistas provida se involucran en campañas como la iniciativa #No2Trudeau, donde tenemos previsto distribuir un millón de piezas de la literatura destacando la destrucción legal de la vida humana en Canadá, hacer miles de llamadas telefónicas a canadienses sobre esta cuestión, y el trabajo de reconstruir un consenso a favor de la vida en este país, nos damos cuenta de que los políticos se sentirán incómodos. Nos damos cuenta de que muchas personas no quieren hablar de la más importante de las cuestiones. Y nos damos cuenta de que los activistas del aborto y los medios de comunicación van a hacer todo lo posible para desacreditar lo que estamos haciendo y restar importancia a cualquier resultado.

Pero los provida tienen que darse cuenta de que la controversia es inevitable, la confrontación es necesaria, y la reacción es inevitable. Millones de canadienses no tienen idea de lo que es el aborto. La cultura del aborto ha florecido en la oscuridad. Y cuando se enciende la luz en una habitación que ha estado a oscuras durante mucho tiempo, a menudo duelen los ojos.

Eso no puede ser agradable. Pero es la verdad.

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Comentarios (Blog):

  1. Es que el aborto tampoco es algo agradable.

  2. Juana de Arco

    Nada que decir, añadir o cuestionar. Simplemente agradecer que nos lo hayas regalado.
    Muchas gracias por tradurnos esta grandisima verdad. Un abrazo

  3. Yo creo que hay muchas formas de enfocar la cuestión. Algunos pro-vida prefieren centrarse en “lo positivo” y muestran el aspecto que tienen los bebés cuando se les deja nacer. Otros se dedican a exponer la crueldad y la injusticia de esta práctica con imágenes de fetos abortados. El mensaje es “el aborto es algo negativo, es desagradable, no deberíamos permitirlo”. Personalmente, creo que la mejor estrategia pasa por combinar ambas vertientes, y sobre todo por visibilizar la vida intrauterina (ecografías, fetoscopias, etc.), que al fin y al cabo son imágenes indiscutiblemente más bellas y atracticas que las del aborto en sí, y considero que reflejan más fielmente la realidad que defendemos. Sólo quiero añadir una pequeña pega al uso de imágenes de fetos abortados: creo que habría que ser muy cuidadosos a la hora de utilizarlas, especialmente en espacios públicos, debido al efecto que pueden provocar en una parte de la población especialmente sensible: los niños. El aborto es violento, es sangriento, es triste, y muchas veces los niños no están preparados para entenderlo. Creo que debemos defender a los no nacidos en todo momento, pero no será una gran defensa si al hacerlo nos dedicamos a herir a esos mismos niños una vez nacidos. Espero que no se me malinterprete, no pretendo menospreciar la labor de otros pro-vida, sino hacer una crítica constructiva que nos ayude a todos a mejorar.

  4. aris

    sería bueno enviar este escrito al obispado de Getafe.

  5. Jandro

    Ciertamente creo que mucha gente, en principio a favor de la vida, adopta un perfil tremendamente bajo (incluso quejándose incómodos a los que no lo toman), como creyendo que, si seguimos esperando, llegará un momento en el que se le dé mágicamente la vuelta a la situación. Es una tibieza que, personalmente, me resulta desesperante. En un momento determinado, cuando les tanteas más tarde, te das cuenta de que, o nunca ha sido realmente provida, o no se enteran de nada. Un ejemplo es el de los tenaces votantes/políticos del PP, pero ves a muchos más en tu entorno.

    Lo que está claro es que lo que haya que hacer habrá que hacerlo, guste o no, en la búsqueda de la protección del derecho fundamental. Por lo tanto, estoy a favor de enseñar imágenes de abortos (sí, con las mismas precauciones por las que no pondrías asesinatos del ISIS en horario infantil). Esas imágenes solo molestan a quienes quisieran desterrar el debate del aborto para siempre, o sea, a los abortistas. Y también a favor de traer tantas veces como sea necesario el tema, a riesgo de ser tachado de monotemático (como si alguien que entiende lo que es el aborto pudiese permitirse no traerlo a colación una y otra vez).

  6. Los carteles anti-tabaco muestran con todo espanto el horror de daño a los pulmones y otros órganos. ¿Por qué no lo del aborto? Se lo que es el trauma de un aborto (ojo: natural y no programado)por haberlo sufrido como padre al perder a nuestro 3r hijo/a. A los abortistas en general les digo que se vayan al infierno.

  7. Luisa Carrasco

    Exclusivamente, desde luego que no. Estoy de acuerdo con ese artículo: una cosa es ser agradables y otra olvidar el drama que hay detrás de cada aborto y no ser capaces de llamar a las cosas por su nombre…

    Aquí el único “buen rollo” que realmente es necesario es de rezar, y mucho, para que Dios nos ayude en esta lucha por la Verdad y por la Vida.

  8. Luisa Carrasco

    (Se coló un “de” delante de rezar…).

    Desde “Corazón de María” (@CorazonMariaMLG) vamos a empezar una campaña de oraciones por el fin del aborto que me gustaría que me ayudaseis a difundir, por favor. Y por supuesto, estáis todos invitados a uniros en oración.

    ¡Gracias por anticipado!

  9. José Ignacio Lesaca Eseverri

    Excelente artículo. Dice muchas cosas verdaderas e importantes.

  10. CorazonDeMaria

    En Corazón lo tenemos muy claro.
    “Están matando niños, no puede haber paz, tiene que haber conflicto”.

    La Paz no es sólo la ausencia de guerra. No puede haber paz sin Justicia, nos recordaba Juan Pablo II.

    La liviandad nos está contagiando a todos hasta perder todo sentido de proporcionalidad. Si descuartizan bebés, no podemos llenarlo todo de globitos y aplaudidores.

    No se trata de ser desagradables pensamos nosotros, sino graves.

    Un buen post Elentir. Gracias y bendiciones

  11. pacococo

    No hay mucho que añadir, como insistencia lo que dice el comentario de CorazóndeMaria.

    No puede haber paz cuando mueren tantos niños y aunque fuera uno sólo.

    Este es un asunto muy serio y hay que actuar en consecuencia. Hay que ser graves.

  12. Sharovarov

    Precisamente, hace pocos días, envié un comentario a InfoCatólica -sólo envío comentarios a ese medio y a este blog-, donde escribí que en las manifestaciones pro-vida había cosas que no eran normales, y puse como ejemplo que hubiera actuaciones musicales, además de decir que, si de mí dependiera, se eliminarían. Me refería a las de aquí, por supuesto, desconozco si en Canadá y otros países también las habrá o no. Luego hubo otro comentarista al que no le gustó lo que yo había dicho. En fin…

  13. Que haya música no lo veo mal. Algunas de las movilizaciones más eficaces se basan en canciones-protesta. Lo que no entiendo es convertir una movilización en un festival musical, como ya comenté aquí:
    https://www.outono.net/elentir/2015/01/30/se-esta-aplicando-un-control-de-danos-contra-los-incendios-en-la-sociedad-civil/

  14. Sharovarov

    Hay un matiz que antes no he dicho, y es que en el comentario argumenté lo de las actuaciones musicales en relación al hecho de que en el mismo acto había un minuto de silencio, algo que personalmente encuentro contradictorio. El comentario exacto fue: “Tito España, en las manifestaciones pro-vida hay cosas que no son normales. Por ejemplo, que haya actuaciones musicales. Actuaciones musicales en el mismo acto donde se guarda un minuto de silencio por los más de 100.000 asesinados anuales: eso no es normal ni respetuoso con esas víctimas. Si de mí dependiera, se eliminarían”.

  15. Alfonso

    Elentir ha abierto un debate muy interesante, el “buenrollismo” provida no parece una estrategia ganadora; una visión informada : El aborto: una estrategia fallida

    Por una comunicación eficaz a favor de la vida
    http://www.conoze.com/doc.php?doc=692

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