El avión de alerta temprana cayó por la borda desde la cubierta de vuelo

Un vídeo que quita el hipo de un aterrizaje fallido de un Hawkeye en un portaaviones

El pasado 19 de marzo tuvo lugar un incidente en el apontaje de un avión de alerta temprana E-2C Hawkeye de la Armada de Estados Unidos en el portaaviones USS Dwight D. Eisenhower.

Un portaaviones de EEUU hace su versión de ‘Star Wars VII. El despertar de la fuerza’
Paseo en Google Maps por Norfolk, la mayor base aeronaval del mundo

Así son los aterrizajes en un portaaviones

Como ya sabéis, los portaaviones estadounidenses disponen de cuatro cables de detención en su cubierta de vuelo. Todos los aviones embarcados van equipados con un gancho retráctil en la cola, que se despliega durante la aproximación al portaaviones. En el momento en que el avión toca la cubierta, en condiciones óptimas el gancho atrapa el tercero de esos cables, que frena rápidamente al avión. Si el avión vuela un poco bajo enganchará los dos primeros cables, y si vuela un poco alto, atrapará el cuarto. Pero ¿qué pasa si no consigue atrapar ningún cable? Lo habitual en estos casos es que el avión acelere a fondo y vuelva a despegar para intentarlo de nuevo. Es lo que en términos aeronáuticos se conoce como un “touch-and-go”.

Lo que le pasó a este E-2C Hawkeye

Este caso implicó a un avión del 123 Escuadrón Embarcado de Alerta Temprana (VAW-123) de la US Navy y a su tripulación. El Hawkeye enganchó uno de los cables pero se soltó, y al llegar al borde de la cubierta de vuelo, el avión descendió bruscamente. En el vídeo vemos a la tripulación de cubierta corriendo hacia babor, seguramente esperando encontrarse con lo peor: el avión estrellado. Hay que tener en cuenta que a diferencia de los aviones a reacción embarcados, el Hawkeye no dispone de asientos eyectables. Los cinco tripulantes de estos aviones (dos pilotos y tres operadores de radar) ni siquiera llevan paracaidas y sólo disponen de trampillas de evacuación para abandonar el avión en caso de que acabe en el agua. Pero ¿y cómo acabó este incidente? Podéis verlo al comienzo del vídeo:

Afortunadamente, la habilidad de los pilotos salvó el aparato in extremis. La sorprendente maniobra para recuperar el avión les valió e los tripulantes la concesión de la la Medalla del Aire, una condecoración que se concede a los aviadores de las distintas ramas de las Fuerzas Armadas de EEUU por acciones meritorias durante un vuelo. Mi enhorabuena a la tripulación: ¡Bravo Zulu!

No te pierdas las novedades y contenidos que te interesan. Recibe gratis el boletín diario en tu correo electrónico:

Opina sobre esta entrada:

Debes iniciar sesión para comentar. Pulsa aquí para iniciar sesión. Si aún no te has registrado, pulsa aquí para registrarte.